martes, 28 de enero de 2020

La cláusula de Darwin

Darwin Núñez realiza un acrobático remate en el Anexo · udalmeriasad.com

Se dudó de la valía de Unai Emery, incluso de las capacidades de Felipe Melo. En el ojo del huracán se encuentra ahora Arvin Appiah, víctima de esos cerca de nueve millones de euros que desembolsó la entidad unionista por el inglés. El tiempo dirá si fue una operación acertada o no, aunque no hay que perder la perspectiva de la edad, importante, si bien hay casos en los que la adaptación es más rápida, como el de Darwin Núñez. También hubo voces críticas sobre el fichaje del charrúa, quien ya ha explotado tras ese periodo inicial de idas y vueltas con la selección uruguaya. Al que le gusten los guarismos puede quedarse con que el ex del Peñarol tiene el mejor ratio de goles por partidos entre los grandes nueves de la historia del Almería, mírese Negredo, Charles o Ulloa, con la diferencia de la edad. Cuando Torres hizo esa histórica diana ante Alemania, Darwin apenas tenía siete años; con nueve le daba patadas a la pelota cuando La Roja alcanzó la inmortalidad en Johannesburgo.

Si los números indican el tremendo potencial que tiene por delante el charrúa, sus actuaciones no son menos. No hay nada más que ver el último encuentro de la UDA, que arrastró enormemente su ausencia. Las dos tarjetas fueron rigurosas, aunque leí poco acerca del piscinazo de Corpas ante el Oviedo, así que más bien dejar la mentira de la campaña antiUDA. De lo que nadie duda es de que el Estadio de los Juegos Mediterráneos puede disfrutar de uno de los mejores delanteros que han vestido la camiseta almeriense. No saborear cada una de sus cabalgadas sería perder el tiempo, siendo conscientes de que Núñez estará en la próxima competición más grande del mundo si su selección cumple en la fase clasificatoria, siendo conscientes de que se trata de un potencial futbolista grande de Copa de Europa. Bien haría Turki Al-Sheikh en aumentar su cláusula, que ronda en torno a los 25 kilos, para disfrutar de él más tiempo y sacar una mayor tajada económica en un futuro.

miércoles, 22 de enero de 2020

Nos tienen manía

Aficionados del Almería en un encuentro en el Estadio de los Juegos Mediterráneos · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 22-I-20

Hay un cierto público que demanda un producto exento de sensacionalismo mientras consume el mismo, pidiendo un periodismo que cumpla con las funciones de este. Hace poco Paco Gregorio informó sobre una reunión entre El Assy y unos cuantos miembros de la Federación de Peñas de la UDA. Por cierto, no le faltó razón al último en su idea de que el colectivo debe hacer algo más que hermanamientos. No se puede exigir a un hincha que anime en vez de comer frutos secos o tratarlo como si fuese menos. Faltaría más. Pero una federación de peñas sí debe fomentar el colorido y la animación, aunque este es otro tema que ya trató César Vargas. Días después Manu Sainz escribió sobre las presiones ejercidas por la UDA hacia ciertos jugadores para forzar la salida a ligas menores. Tanto a Paco como a Manu se les dio en el carné de identidad por informar de dos hechos que ahí están: se vio cómo por primera vez en la historia del Mediterráneo la Federación de Peñas estuvo animando en preferencia con material proporcionado por el club junto a ese colectivo de El Puche que se desplazó a Fuenlabrada; y se ve el destino de las salidas a pesar de que Gaspar quería ir al Cádiz y Sekou, al Valladolid. Pero, claro, Paco, Manu, Nico y compañía lo que quieren es meter mierda, con perdón de la expresión. Eso es lo que piensan cuatro tuiteros, sin sus datos reales. Los mismos tuiteros que están en constante confrontación con cuatro anónimos de otros equipos, argumentando que ahora se le tiene manía al Almería. ¿Qué manía se le va a tener?, ¿se imaginan a una persona levantándose en Madrid y pensar 'pues hoy voy a joder al Almería'? Por cierto, dijo El Assy que cualquier medio puede dirigirse a él para pedir información en cualquier momento. Este periodista le toma la palabra y le gustaría conversar tranquilamente con el director general, ya que seguramente no tiraría de los manidos tópicos.

martes, 14 de enero de 2020

El más feliz

Eres el más feliz, ese elemento de la piedra filosofal que tan fácil es buscar y tan difícil conseguir. Empezaste a jugar al fútbol con cinco años. Te divertías mientras conocías a niños y hacías amigos. Pasaste a césped y tu equipo no ganó ni un solo partido, pero tú te divertías y no fallabas a ningún entrenamiento. Tus padres, excepcionales, no querían que vivieses del fútbol, sino que aprendieses valores e hicieses deporte, fundamental en la vida. En ese camino jugaste encuentros bastantes emocionantes, portando el brazalete de capitán en muchos, prueba del esfuerzo durante la semana. El sillón te gusta y con la videoconsola te sientes tan rey que no te apetece dejarla. Pero una vez que vas al campo te esfuerzas en un ejercicio y en el siguiente. Estuviste más de un año sin competir. Lo pasaste mal porque la vida no es como la pintan en los dibujos. Tu familia también tuvo sus baches y eso tú, que de tonto no tienes nada, lo notabas. Pero llega ese día en el que vas a debutar en liga con tu nuevo equipo. Como nadie te ha regalado nada para llegar hasta ahí lo saboreas más. A tu lado hay gente que estaba en esas sinuosos pistas, por lo que la alegría es exponencial y la felicidad compartida sabe mejor. Penalti. Gritan tu nombre. Sales al campo sin calentar ni nada. Te dispones a tirar la pena máxima. Y va a gol. Un gol celebrado por todos los jugadores porque te tienen un inmenso cariño, también por los padres de todos ellos, por los entrenadores y por los tuyos. De los millones de niños que han jugado ese finde en todo el mundo no habrá ninguno que en su debut haya anotado en el primer balón que toca, a los segundos de entrar. Poco después haces un penalti en contra al darle con la mano. Pero ese lanzamiento va fuera. Porque es tu día y te lo mereces. Te vas del campo con una sonrisa imposible de describir. Una sonrisa que contagia al resto durante días y días. Tus padres lucharon y luchan para que fueses y seas feliz. Y tú lo eres. ¿Se puede pedir algo más?

martes, 7 de enero de 2020

Miedo

Guti conoce las instalaciones del Mediterráneo en su primer día en la UDA · udalmeriasad.com

Un autónomo, como es el caso del que suscribe, tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes. Por ejemplo, no pasa por la cabeza tomarse libre el día de Reyes porque los Playmobil no se pagan solos. Aunque, por la fecha que es mientras se escriben estas líneas me quedo con la idea de Txabi Ferrero, un grande donde los haya y muy infravalorado en el periodismo almeriense por eso de ser un señor de los pies a la cabeza. "Yo no tengo vacaciones porque no trabajo, lo que hago me gusta y entonces no es trabajo, por eso no tengo vacaciones", me dijo hace ya muchos años. No son palabras literales porque ya saben cómo juega Txabi con las letras, cómo construye con mimo lo que dice y lo que escribe. En época de fichajes quienes se dedican a cubrir la actualidad de los diferentes equipos, necesitan estar pegados al teléfono cual director deportivo va a fichar aunque con una función distinta: hablar con una fuente, contrastar una información, hablar con un jugador, recibir la llamada de ese representante del que hablaba César Vargas el pasado sábado, etc.

Sin embargo, el momento más importante en el que siempre se tiene que tener el ordenador y el móvil como parte de la ropa que se lleva puesta es el de la oficialidad de una entrada o una salida. El inicio del artículo versaba sobre los autónomos porque al no haber un horario fijo, ese Kaptoum de turno puede estropear un cine o unas cañas con los amigos. Eso entra dentro de la profesión. Lo que es inadmisible es un anuncio a las tantas de la madrugada. El último que hizo la UDA así fue: el encargado de las redes sociales del club rojiblanco subió un gif con un '14' a las 21:45 del 4 de noviembre y el anuncio de su llegada, a las 1:36. ¡El domingo del debate electoral, a las 1:36! Algún necio defenderá incluso estos horarios, cuando no hay ninguna necesidad de hacerlo en horarios intempestivos. Por eso hay miedo a esta ventana invernal. Mucho miedo.