martes, 19 de junio de 2018

Sueños

El comodín Nacho celebra el 2-3 ante Portugal con un 'cuatro'. Esperemos ver cuatro partidos en vivo... · as.com
Artículo Diario de Almería 19-VI-18

Pocos títulos hay mejores que el de la obra de teatro de Calderón de La Barca. La vida es sueño. Tengo dos rincones en mi cuarto con dibujos de niños a los que he entrenado o dado clase. Sin embargo, el último lo puse justo encima del cabecero de la cama. Con unas palabras de agradecimiento y más de una veintena de estrellas que no sé aún que significan, en el dibujo aparece una jugada en la que Samu y Hugo meten un gol. Lo puse en ese sitio para seguir soñando con meter ese tanto. Me consta que no soy el único periodista y futbolista frustrado, por lo que la noche te da esa oportunidad de que tú seas el protagonista en el encuentro, copiando las jugadas imposibles del dibujo y anotando el gol. Eso sí, a veces el despertador suena justo antes de que la redonda toque las mallas. En otras ocasiones los sueños viran hacia ese amor imposible de tu vida, posible en su momento y al que ya sólo queda conformarse con saborear sus labios mientras los ojos están cerrados.

Empero otras veces la vida sí que es sueño con los párpados bien abiertos. No fue el caso de ese 8 de febrero de 2005 en el que mi padre y el de Gustavo fueron a sacar sin éxito entradas para el España-San Marino, clasificatorio para el Mundial de 2006. Tal fue el cabreo que no lo vi ni por televisión. Siete años después tuve la suerte de cubrir un encuentro de la selección, meses antes de que Casillas, Iniesta, Ramos, Xavi y compañía cuadrasen el círculo en Kiev. Decía Andrés Montés, que en paz descanse, que la vida puede ser maravillosa. El fatídico pasado mes de noviembre, después de que la FIFA no nos diese entradas para Rusia en la fase de sorteo, pillamos por la ley del más rápido. Sin embargo, casualidades de la vida, numerosas tarjetas de crédito daban error, por lo que las entradas fueron a parar a otros. Tocaba esperar a la siguiente fase de venta. El nuevo sorteo se medio portó asignándonos las de octavos y las de la final (en caso de que llegue España). Días después, con la ley del más rápido, rematamos la faena. El objetivo de este artículo no es dar envidia, sino verificar que a veces los sueños se cumplen, cuando escuchemos mañana el himno de España en el Kazán Arena. El siguiente, hacerlo el próximo 15 de julio en Moscú. ¿Por qué no soñar?

martes, 12 de junio de 2018

¡Ya está aquí!

Ramos aplaude al término de un partido de clasificación · as.com

Esa noche no fue una más. Con apenas 17 años, este periodista, por entonces en prácticas, corrió más rápido que Usain Bolt. En mitad de la prórroga hubo que ir desde la carpa que este diario puso en Las Almadrabillas para seguir el Mundial de 2010 a la antigua redacción, sita en la Plaza de los Burros, para empezar a hacer páginas en cuanto el ya conocido Howard Webb pitase el final del encuentro, bien fuese en esa famosa prórroga o en los penaltis. Con Ricardo García, agonizando por ese esprint tan largo mezclado con la tensión del momento, y Óscar Lezameta, se celebró el tanto de Iniesta como si no hubiese un mañana, minutos antes de que el jefe de esta sección apareciese por esa preciosa redacción a grito limpio. El tanto de Iniesta simplemente fue el colofón de un Mundial impresionante, como lo son todos los Campeonatos del Mundo, con la diferencia de seguir con la tensión hasta el partido final, algo que ninguno de este bonito país había vivido. Después llegó el ridículo en Brasil, antes de la cita que comienza esta semana, en la que hay que volver a soñar. ¡Porque ya está aquí!

Nada como un Mundial, alejado de esas competiciones anuales de clubs, sin ninguna identidad local, convertidos en selecciones mundiales, con lo mejor de cada casa. Presentes escuadras de los cinco continentes, lo que hay es lo que hay, con la única treta de poder incorporar a modo de nacionalidad cuando el futbolista aún es un diamante en bruto, y eso sólo se hace en contadas ocasiones. Se presentan cuatro semanas en las que lo que toca es ponerse desde las 14:00 hasta las 22:00 horas en el sofá para tragarse todos los partidos. Porque aquí interesa todo. Es un Mundial y da igual que el combinado que juega sea menos atractivo. Hay que verlo todo. Así lo demanda el evento rey del deporte rey. Bueno, lo del sillón se lo dejo a ustedes. El que suscribe se va un poquito lejos...

martes, 5 de junio de 2018

¿Es el momento ya?

La afición rojiblanca, el mejor activo de la UDA · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 5-VI-18

La generación anterior al que suscribe habla tanto de aquel día en Pontevedra, que ya ha pasado a la mitología deportiva almeriense. A apenas 139 kilómetros y 16 años después, la UDA disputaba en el Anxo Carro el partido más crítico en esos 16 ejercicios en la LFP, la única vez en la que se jugaba una permanencia en la categoría de plata sin depender de sí mismo. El día en Lugo será inolvidable, con 300 almerienses conquistando el bonito casco histórico de la ciudad lucense; con esos aficionados del cuadro local invitando a una ronda y felicitando después vía whatsapp; con esas lágrimas de César Vargas -las mismas que la de René- por el 1-0 y con esas gafas al césped con el 1-1; con ese abuelo, que, tras, pedir intercambiar las bufandas del Almería y del Lugo, exige 20 euros "para comprarle una nueva al chaval" (le faltó decir que dos paquetes de tabaco con lo que sobrase); y con gran parte de la afición almeriense pidiendo a Alfonso García que venda el club, tanto en el Anxo Carro como en internet, con otros alegando que no es el momento.

Durante la presentación de Fran Fernández (cuatro triunfos, cuatro empates y una única derrota en Segunda, dejando en seis ocasiones de nueve la portería a cero; gran trabajo de él, Javi y compañía) el hijo del presidente afirmó que no era el momento de la autocrítica cuando fue cuestionado por ésta. ¿Cuándo es el momento de autocrítica por parte del club?, ¿cuándo a los palmeros les va a parecer bien que se apunte lo que se hace mal con ánimo de mejorarlo? En pretemporada no es el momento porque quedan muchos meses por delante y hay que dar confianza, durante el curso tampoco porque hay que animar y tras éste, tampoco, ya que hay que celebrar lo conseguido. Lo único que puede ocurrir cuando se anda tanto tiempo con la venda en los ojos es que uno caiga al vacío. Ya ha estado a punto de ocurrir...