martes, 9 de enero de 2018

Inacción

Juan Muñoz se lamenta de una ocasión marrada · udalmeriasad.com

Posiblemente los que seamos críticos con la gestión de la UD Almería tengamos poca idea de fútbol y Alfonso García y las diferentes direcciones deportivas han hecho realmente bien su trabajo. Pocas explicaciones más caben para lograr un ascenso a Primera División, una permanencia con una limitada plantilla y dos salvaciones en la categoría de plata en las últimas cinco temporadas. O probablemente -nótese la diferencia entre lo posible y lo probable- el juguete se acabe destrozando de ir tanto el cántaro a la fuente. Aquellos que actúan o hablan en contradicción a sus ideas por tal de no perder unos cuantos euros pueden argumentar que la siguiente reflexión es inválida por hacerla a toro pasado, pero los guarismos no engañan. Excepciones como las de René o Alcaraz -¡menudos futbolistas!-, no existen casualidades, sino causalidades, fruto de incorporar en verano a un jugador que la pasada campaña disputó dos partidos en el Elche, dos que apenas habían disputado entre ambos 183 minutos en la LFP, otro que ya ni pensaba en el fútbol profesional y tenía su cabeza en su negocio, un delantero que había metido ocho goles en las dos últimas temporadas y otro que anotó apenas un par en el último ejercicio.

Consumada la mitad de la competición, entre los tres delanteros de la plantilla acumulan dos pírricos tantos. Ante tal terrible situación lo normal sería acudir al mercado invernal para reforzar como sea el frente de ataque, pero parece ser que no hay dinero para ello. Algo se está haciendo mal y nadie dimite ni se exculpa ante una afición que está harta y hastiada con la gestión y apatía del club. Parte de los hinchas, con numerosas temporadas de abonados, han dejado de asistir al campo a pesar de tener el carné. Lo que falta es que el club les apunte y les eche en cara su fidelidad a los colores. Como se leyó una vez en el portal web, "y ellos se lo perdieron"...

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