martes, 18 de diciembre de 2018

Simpleza

Luis Rioja se lamenta de una ocasión marrada · udalmeriasad.com

"Vaya penalti se ha comido", "vaya árbitro", "menudo robo", "siempre igual", "nunca se equivocan a nuestro favor, siempre es en contra" fueron los comentarios más escuchados al salir del Estadio de los Juegos del Mediterráneo anteayer. Es de suponer que en cualquier hinchada ocurre eso: los colores a veces, o casi siempre, ciegan, focalizando los errores en lo externo en lugar de hacer autocrítica. Lo más grave quizás es leer ciertas crónicas o escuchar algunas emisoras en las que parece que el periodista -o el que juega a eso porque la facultad ni la ha pisado- con esa careta de hincha realizando un análisis simplista. "El árbitro se ha equivocado, como también nosotros", dijo, por su parte, Fran Fernández en la rueda de prensa tras el encuentro ante el Lugo. El técnico almeriense era consciente de que Soto Grande había errado -y de manera grave- al tragarse las dos penas máximas cometidas sobre Sekou. Pero también de que el colegiado toledano no había sido el único culpable de que el Almería no venciese ante un rival en inferioridad numérica durante 53 minutos.

Los de Fran Fernández van mejorando en ataque posicional y no hicieron mal encuentro el pasado domingo. Pero cuando un rival se les encierra les cuesta encontrar el gol. Que, por cierto, el Lugo lo hizo de maravilla, manejando de manera excelsa los distintos conceptos defensivos del juego. También sería de necios reprocharles que supiesen manejar el otro fútbol. Me gustaría ver a quienes opinan así estar dentro de un terreno de juego con un compañero menos aguantando las embestidas del rival durante casi una hora. Temporizar es necesario y es labor del colegiado añadir una gran cantidad de minutos. Aun así, culpar a éste de no imponerse con superioridad numérica más de la mitad del partido, incluso realizar aseveraciones en función del resultado, es de ser simples.

martes, 11 de diciembre de 2018

A lo Antonio Salas

Germán y el que suscribe estas líneas en el Fondo Sur del Bernabéu · LEM

"Perdón por sentarme en tu butaca. Si fuera honesto, no iría hoy al Bernabéu. Pero puede más la tentación de ver en directo uno de los mayores eventos de la historia del fútbol que el orgullo de participar en tal injusticia", escribía Hugo Cerezo anteayer en Marca. El que escribe estas líneas cayó en la misma tentación unos días antes. El problema vino a la hora de elegir las localidades, puesto que no era plan de esperar hasta el último momento para que se liberasen y a mitad de semana sólo había en el Fondo Sur, donde se colocó la hinchada de Boca. Germán, monitor del benjamín del Poli Almería y natural de Buenos Aires, es de River hasta la médula, por lo que imagínense vivir la vuelta de la final de la Libertadores rodeado de seguidores del eterno rival. El pobre se desquitó en la previa en la Plaza de Cuzco, pero sufrió más de la cuenta en el Bernabéu.

El plan se inició antes de entrar en el coliseo blanco, eligiendo la ropa. Ninguno podíamos llevar ninguna prenda roja (ni azul, no era cuestión). Eso sí, la bufanda de Boca no me pudo faltar para vestirse de Antonio Salas. Dentro del campo, disfrazarse de aficionado de Boca, uniéndose a algún cántico mofándose de River (son varios los que le recuerdan su descenso a la segunda argentina). Eso sí, Germán se mantuvo callado, pasando desapercibido como puso. Era demasiado para él, por lo que a partir del pitido inicial decidí unirme a su penitencia, optando por el silencio. Tras el gol de Benedetto, con la pertinente tristeza, llegó la remontada, tocándome Germán con el codo, como si no me hubiese enterado. Con la expulsión de Barrios empatizamos con los seguidores de Boca, así como en la recta final, criticando a su DT. El Antonio Salas del benjamín del Poli supo mantener la compostura para soltar su grito de alegría diez minutos después, cuando se cerró la puerta del taxi que nos llevó a la estación de autobuses.

martes, 4 de diciembre de 2018

La noche de los domingos

El teletexto, un referente en los resultados y clasificaciones deportivas · lab.rtve.es

El día que la LFP contrató un mono para fijar los encuentros en franjas horarias diferentes los carruseles desaparecieron y la noche de los domingos cambió. Sin embargo, aún quedan románticos, como el progenitor del que suscribe estas líneas. El teletexto fue un punto de inflexión hace tres décadas, cuando en 1988 se implantó en España. No sólo para analizar las distintas clasificaciones de los deportes, sino para seguir un partido 'en vivo', esperando que el televisor subiese un gol al equipo del que era hincha uno. Una vez finalizado el carrusel de encuentros y el del Canal Plus, tocaba ver estas tablas, los goleadores... Otra opción romántica era comprarse el periódico de turno al día siguiente y ver la clasificación, sobre todo, si el signo del partido del equipo con el que simpatiza uno había ganado.

Con la irrupción de internet y, posteriormente, de los teléfonos de nueva generación, todo cambió. Difícilmente un niño sabrá lo que es el teletexto, incluso que un periódico se puede comprar. Pero coge algún móvil (o el suyo propio porque es raro el crío de diez años que no tenga), abre cualquier aplicación y le echa un vistazo a los resultados de cualquier división de cualquier país, la clasificación, los goleadores, las estadísticas del partido y un sinfín de opciones. Empero el protagonista de este artículo une las distintas generaciones: la de internet y la previa a la del teletexto. Cada domingo por la noche coge la tableta, varios folios y bolígrafos de diferentes colores y hace sus particulares clasificaciones y tabla de resultados. Realmente ya los tiene en la propia tableta, pero a él le hace ilusión esas peculiares hojas para su periódico de fantasía que no se venderá en ningún kiosco, no lo leerá nadie y que en unos meses irá al contenedor. Lo mismo que hacía su padre cuatro décadas atrás.

martes, 27 de noviembre de 2018

El partido del descanso

Varios niños juegan en el Matías Prats de Torredonjimeno en el duelo que disputó el equipo local ante el Poli · NGC
Artículo Diario de Almería 27-XI-18

Realmente el titular no sería en singular, sino en plural, puesto que son numerosos los encuentros que se disputan mientras los dos equipos que juegan el partido oficial descansan en los vestuarios, hidratándose con agua -bebidas isotónicas los afortunados- y escuchando -algunos oyendo- las palabras del entrenador. Mientras se disputan los últimos minutos de la primera mitad decenas de niños y jóvenes esperan a que el árbitro señale el final del primer acto para saltar ansiosos al campo y darles unas patadas al balón, soñando con que algún día sean otros los críos que disputen esos partidos del descanso y sean ellos mismos los que están en el vestuario, señal de que defienden al primer equipo de su pueblo o barrio.

Esos partidos apenas duran un cuarto de hora como mucho (no se pierde ni un segundo entre que el trencilla pita la finalización de la primera parte y el salto de la valla hacia el terreno de juego), pero dan para un sinfín de historias. Los equipos se hacen sobre la marcha, puesto que no hay tiempo para equilibrarlos. Si llega algún rezagado, se le pone con quien sea, dando igual que haya una diferencia de edad, puesto que el balón no entiende de fechas de nacimiento.

En el caso de que al guardia de seguridad de turno no le apetezca que se jueguen esos partidos, entonces toca salir del recinto y jugar en los aparcamientos del campo, con cuidado de no golpear ningún coche ni de embarcar la pelota en el árbol. Por su parte, los mayores con niños tienen un sabor agridulce. Agrio por no poder disfrutar de la cerveza del descanso, pero dulce de poder aunque sea pelotear con su niño de dos años. Cosa bien diferente es aquellos partidos de categorías inferiores, con el típico grupo de padres que paran por diez minutos de proliferar insultos para saltar al verde y ver quién es el tonto que golpea más fuerte la pelota, alguno mientras se fuma su hierba.

martes, 20 de noviembre de 2018

Las pistas de la Avenida Mediterráneo


Otrora los planes para el fin de semana se resumían en dos: parque de los patos, en Huércal de Almería, o las pistas de la feria, en la Avenida del Mediterráneo. El primero era más goloso, puesto que iba acompañado con una barbacoa o unos platos preparados. Pero el segundo tampoco estaba mal. Con el parque de las familias estas pistas, en las que se puede jugar al fútbol, balonmano, baloncesto y antes también voleibol, han pasado a un segundo plano, mientras que el antiguo campo de tierra pasó a mejor mundo hace tiempo, aunque eso es otra historia y sería de necios negar la calidad de este parque por mucho romanticismo que tuviese el albero. Sin embargo, es intolerable el actual estado de estas pistas, máxime en una ciudad que pretende crecer. Sólo tiene el lector que pasarse un sábado por la tarde, uno de los momentos de la semana con más tiempo para la práctica deportiva. La iluminación es nula, viendo apenas el balón por la luz que llega de manera indirecta por las farolas que alumbran la carretera. Ni detrás de las porterías ni en los laterales existen redes para evitar tener que pegar un largo esprint para coger la pelota. El suelo está rajado y con numerosos huecos para lesionarse. También faltan algunas canastas. Y la fuente, rota.

Las instalaciones deportivas de la ciudad han crecido exponencialmente en la última década, aunque en la mayoría de los casos hay que pasar por caja, por lo que es necesario arreglar estas pistas de la Avenida Mediterráneo. No hay motivos para no hacerlo, máxime con elecciones a la vuelta de la esquina y ganas de tener contento a la ciudadanía. El coste sería escaso. El otro día vi que el compañero Maturana denunció la mala ubicación de una señal de tráfico al lado de un aparcamiento de minusválidos. El Ayuntamiento de Almería lo arregló rápidamente. Es de esperar que haga lo mismo con las pistas.

martes, 13 de noviembre de 2018

Educación

Mourinho, en su espectáculo en Turín · lavanguardia.com

Aparte de periodista y de proyecto de graduado en Educación Primaria (por eso de entender mejor a los niños y de tener otras salidas una vez que el intrusismo y el enchufismo prima en el Periodismo, a pesar de que la UAL pone trabas y más trabas para compaginar el ámbito laboral con los estudios), el que suscribe entrena a fútbol a niños. Hace un par de años, escondidos entre la multitud, un par de personajes pidieron mi dimisión ¡en un partido de prebenjamines! La indignación procedía de la frustración de aquellas personas que lo único redondo que conocían era una rosquilla de chocolate. Pasar del tema y que se retratasen naturalmente era la mejor opción. Un año después en un grupo de padres insultó a uno de mis jugadores, de seis años. No me enteré. Pero ese día tomé una decisión: si a algún crío le faltaban el respeto (no el típico murmullo tras ser regateado, sino algo más fuerte), avisaría al árbitro para que parase el encuentro hasta que el personaje en cuestión no se marchase.

Bien es diferente en sénior -incluso en partidos formativos- cuando el defensa intenta amedrentar al jugador con más calidad del cuadro rival. Cabeza fría, no entrar en su juego y devolver con balón esa patada que ha recibido previamente. Eso sí, en el juego no entra que un entrenador, adulto, se encare con un chaval de nueve años. Pensamientos en voz alta de mi corta experiencia. Sería una falta comparar la última de este periodista con la de un entrenador de la talla de Mourinho, en los escalafones más altos de la clasificación de entrenadores del mundo. Sin embargo, ocupa los puestos más bajos de educación, retando a una grada por mucho que haya sido insultado. Marcharse con una sonrisa y los tres puntos, sin la mano en la oreja, sería la mejor respuesta, sin ponerse a la altura de esos maleducados encubiertos entre el grupo.

martes, 6 de noviembre de 2018

Precios altos y respuesta señorial

Parte de la afición del Poli Almería desplazada hasta la Nueva Victoria · Alfonso Zapata

Vaya por delante que el trato de la afición del Real Jaén -sin ninguna excepción- a la del Poli Almería el pasado domingo fue excepcional, notando, por cierto, este periodista más respeto al conjunto almeriense fuera de la provincia de Almería que dentro de ésta. La chica de la tienda oficial del club lagarto también se portó de maravilla, una tienda, por cierto, que daba gusto visitar, por lo bien montada que estaba, a diferencia de otras de equipos que militan en la LFP, caso de la del Granada. Sin embargo, no se entiende que el valor -incluso menos- de una camiseta de fútbol y el de una entrada para un partido de Tercera División de dicho club sea el mismo que el de la zamarra. Porque sí, era la Nueva Victoria y era el Real Jaén, pero, al fin y al cabo, era la cuarta categoría nacional. Diez euros en fondos, 15 en preferencia y 20 y 25 en tribuna. Precios más propios para un partido de Segunda División que de Tercera. Además, para la entidad jiennense se trataba de un partido más, no el típico derbi ante el Linares, con el que se puede incrementar el coste de las localidades por eso de hacer caja en un día grande, incluso día del club.

No es el del Jaén un caso aislado, puesto que las entradas suelen costar eso en la mayoría de los campos del grupo IX de Tercera División. En el del único representante de Almería, el del propio Poli, la entrada cuesta ocho euros, con la gran diferencia de que los ingresos entre un club y otro es inmensa. Esto es, las entidades con mayor presupuesto de esta categoría apenas perderían nada por rebajar tres-cinco euros en el coste de las localidades. ¿La respuesta? Los jugadores y el cuerpo técnico del Poli se hicieron cargo de las entradas de los hinchas almerienses desplazados el domingo por la tarde hasta la Nueva Victoria. No hace falta nada más que decir.

martes, 30 de octubre de 2018

Reencontrarse con los recuerdos

El que escribe estas líneas, junto a Samu, prebenjamín de La Cañada · Hugo Martínez
Artículo Diario de Almería 30-X-18

Son numerosas las obras clásicas en las que se puede leer (sí, leer, lo que le haría falta a más de uno) sobre el tiempo, siendo éste uno de los temas principales. Anteayer por la mañana, presenciando un encuentro de prebenjamines, el que suscribe estas líneas maldijo el carácter inexorable de la arena cayendo porque hay momentos en los que el reloj debería pasarse para saborear lo que por su grandeza es prácticamente efímero. En ese partido estaba Samu defendiendo los colores de La Cañada, siendo imposible no acordarse de los dos años en los que uno ha tenido el placer de entrenarlo, como a tantos otros. Este periodista siempre ha tenido la curiosidad de qué siente un maestro, profesor, monitor o entrenador cuando deja un grupo de niños (no hace falta añadir nada más por eso de la economía del lenguaje). Al final el tren de la vida discurre tan rápido que no da tiempo a pensar en ello, a pesar de que son numerosas las personas que cambian de vagón en el que viaja uno o desgraciadamente se bajan definitivamente del vehículo. 

En ese partido de Samu, en un ambiente más relajado y sin el estrés del día a día, por fin apareció la respuesta a esa cuestión del sentimiento tras abandonar a un grupo de niños o jóvenes al que se le coge mucho -muchísimo- cariño: una mezcla de la más absoluta alegría con la más profunda pena. Sin embargo, esa pena no se puede evitar por eso de que parar el tiempo sea aún una misión imposible. La conclusión: disfrutar con el aquí y el ahora porque el ser formador te permite disfrutar de grupos de niños o jóvenes excepcionales.

PD: con el mes de noviembre a la vuelta de la esquina, es de obligación recordar el Día de Acción de Gracias. Si se americaniza uno, hay que hacerlo al completo. ¡País!

martes, 23 de octubre de 2018

Competir

Andoni López se lanza el suelo para intentar quitarle un balón a Eugeni · udalmeriasad.com / laliga.es

Desde el ascenso con Javi Gracia, era un suplicio sentarse delante de la televisión o ir a la cabina de turno y ver la versión visitante del Almería. Actuaba porque así lo dictaba el calendario, pero pocas veces jugaba. Si se pueden recordar las victorias rojiblancas en el último lustro sin necesidad de tirar de hemeroteca es porque la UDA apenas competía cuando salía del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Y si lo hacía era en contadas ocasiones. Rara vez encadenaba varias salidas con la sensación de mostrar poderío. De momento, eso ha cambiado en el presente curso. De los seis desplazamientos que ha tenido el Almería esta campaña, dos se han saldado con victoria; el de anteayer, con igualada; y la mitad, tres, con derrota. De los seis, sólo en el Sadar, el cuadro unionista llegó al final del encuentro con más de un gol de diferencia, con el partido prácticamente sentenciado.

De lo anterior es de perogrullo sacar la conclusión: el equipo de Fran Fernández siempre compite. Y eso es lo importante. Porque así es como llegan los puntos, estando metido siempre en el partido. No hace mucho, hasta hace pocos meses, más en concreto, la UDA comparecía, actuaba, pero pocas veces jugaba y competía. Este periodista ha leído diversas críticas en estos dos últimos días sobre el planteamiento del técnico almeriense, criticándole de conservador por "no ir a por el partido con la expulsión de Caro". ¿Qué es ir a por el partido? Esto no es el videojuego, dándole a 'ultraofensiva'. Delante hay un rival, con mucho potencial, en su campo y con muchos minutos por delante. Quizás haya que valorar lo que está haciendo FF: que este equipo, por el que pocos apostaban, esté a un solo punto de la promoción, compitiendo todos los partidos. Y ojo, escribe alguien que siempre ha criticado el pasotismo típico del almeriense y su poca ambición.

martes, 16 de octubre de 2018

Pasar de ronda

Chema intenta arrebatarle un balón a Luis Gustavo ante la mirada de Moore en el Almería-Reus de liga · UDA

Que el formato de la Copa del Rey sea una vergüenza no es algo que vayamos a descubrir ahora. Hace ya cinco años el prestigioso periodista Axel Torres en el portal web Maracadorint.com propuso un cambio de modelo bastante interesante, en el que participarían todos los equipos de Segunda B y Tercera, más otros equipos clasificados tras fases regionales. El problema del formato lleva bastante tiempo y no se modifica. Sin embargo, los clubs no se plantan y siguen participando. Una vez inscrito, no tiene sentido que el Almería tire la eliminatoria de pasado mañana ante el Reus. Tuvo suerte en el sorteo el equipo de Fran Fernández, no por el rival (ya se ha demostrado que no es más fácil meterle mano a Las Palmas que al Córdoba), sino por actuar en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo.

En las temporadas hay encuentros que son auténticos puntos de inflexión. Si Míchel Carrilero y Corona no hubiesen materializado sus tantos en ese agónico Almería 2-1 Cádiz (el del famoso 'penalti' señalado por Iglesias Villanueva), probablemente Almería no hubiese disfrutado de Primera División. Y si la escuadra almeriense no hubiese remontado en La Rosaleda el encuentro de la segunda ronda de Copa, quizás el cuadro de Fran Fernández no se hubiese subido a la buena onda, venciendo cinco de los últimos seis encuentros oficiales. Pasar de ronda el jueves es importante para que los que están actuando de suplentes o quedándose fuera de las listas tengan su protagonismo y no pierdan demasiado ritmo de competición porque no es lo mismo actuar en un entrenamiento que en un encuentro oficial. Que los Montoro, Trujillo o Sekou prosigan teniendo la posibilidad de tener más minutos siempre es bueno, máxime cuando el próximo rival es un Primera División, puede incluso que el Villarreal, Betis o Sevilla. Se trata de una plantilla profesional, que vive de eso, no del equipo del barrio.

martes, 9 de octubre de 2018

La resiliencia, Domingo y sus niños

Domingo, arriba a la izquierda, con su equipo · LEM
Artículo Diario de Almería 9-X-18

La primera acepción de la RAE define el término 'resiliencia' como la 'capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos'. Esa es la teoría. No aparece ningún ejemplo práctico, aunque bien se podría aplicar a Domingo Beltrán, entrenador del Aguadulce, y sus niños, jóvenes mejor escrito, porque alguno llega ya a 1'80 metros. El pasado curso disputaron 28 encuentros en el grupo 2 de Tercera Andaluza Infantil. Todos ellos los contabilizaron por derrota, con apenas 22 tantos a favor y 207 en contra. Se merecieron, sin ninguna duda, la única plaza de descenso que había. El baile de plazas y la retirada de otro club dejó la vacante libre y la han aprovechado, volviendo a jugar esta temporada en la misma categoría. Llevan tres partidos y en los tres han logrado tres goleadas. Pocas personas se merecen más ese premio que Domingo y sus niños y pocas personas se merecen más la aplicación del término 'resiliencia'.

No es fácil llegar a casa y que ya ni te pregunten que cuánto ha quedado el encuentro, sino directamente de cuánta diferencia ha sido el tanteador. No es fácil ir a entrenar un martes después de haber sido goleado dos días atrás. Y no es fácil que eso ocurra semana sí y semana también, desde septiembre hasta junio. No es fácil aguantar comentarios de familiares (o amigos en el caso de los jugadores) criticando tu trabajo. Y no es fácil ver que éste no tiene su fruto a pesar de estar convencido de que es bueno. Lo sencillo sería buscarse alguna excusa, quitarse de en medio y dedicar ese tiempo a la lectura, a ver la televisión, jugar al Fortnite y estar con la familia o amigos. Porque hay gente que no sabe convivir con la derrota y que a la mínima suplencia o derrota se marcha a otro club porque ellos son supuestas estrellas y futuros estrellados. Por eso me alegro por Domingo y su equipo.

martes, 2 de octubre de 2018

El que nunca falla

Como en el campo, en ningún lado; la televisión como segundo plato · computerhoy.com

Uno se cree que ha aprendido la lección. Que esta va a ser la última ocasión en la que sale perdiendo y que ya se sabe cómo hacerlo para que salga bien el próximo día. El fútbol, como en el campo, en ningún lado. Sin embargo, en numerosas ocasiones toca verlo por televisión, como segundo plato, como mortadela en vez de jamón, más bien. Como yogur caducado de estudiante de Teatinos, por televisión y en diferido. Cuando sólo queda esa opción, el objetivo es llegar a la hora en la que se le da al 'play' del mando sin conocer el resultado ni el signo del partido, por eso de vivirlo como si fuese en directo. Sin embargo, tras muchos años probando con numerosas técnicas, el que suscribe no da con la tecla para que la jugada acabe bien. Y lo peor es errar en zona de finalización, cuando el gol ya está cerca.

Uno ya no sabe si avisar a sus contactos más íntimos de que no le chiven el resultado del encuentro. Decirlo tiene la ventaja de que sean bondadosos y no comenten nada; y el inconveniente de que el amigo se vista de Miliki. Sin embargo, callarse y no avisar puede desembocar en que espeten el típico "¡si me hubieses avisado, no te hubiese dicho nada!", con el pro de poder andar de puntillas, pasar desapercibido y encender la televisión sin saber nada. Empero siempre aparece el que nunca falla. Una vez es un vecino en el ascensor al que poco le importa el fútbol, pero quiere tema de conversación sin hablar del tiempo. Otra día es un amigo -por llamarlo de alguna manera- consciente de la grabación y te lo suelta, jugando al despiste con varios resultados. O aquel que se tiene en Facebook por no hacer el feo de eliminarlo y publica el signo del partido aunque entienda de fútbol lo mismo que este periodista el béisbol.

martes, 25 de septiembre de 2018

Puntos y buenas sensaciones

René volvió a ser decisivo con varias paradas espectaculares · udalmeriasad.com

Hizo historia la UDA en Los Pajaritos la tarde del domingo. No ganó una Liga de Campeones ni consiguió un ascenso, pero logró el gran botín en su undécima visita al feudo soriano, volviendo a ver portería diez años después (el último gol unionista en el campo del Numancia fue de Solari). Con la importancia que tienen los puntos en el fútbol profesional, el equipo de Fran Fernández atisba el futuro más cercano ahora de otra manera, con dos triunfos consecutivos en la competición doméstica y tres seguidos si se contabiliza el logrado en La Rosaleda ante el Málaga. Si el pase en tierras malacitanas fue un punto de inflexión por lo que significó a nivel moral, el encuentro de anteayer en Soria puede ser más de lo mismo, por eso de vencer en Los Pajaritos y de convencer. El Almería se fue 0-1 a los vestuarios, pero se pudo marchar perfectamente con una ventaja mayor. Los de Fran Fernández mostraron una gran versión, tanto en el aspecto defensivo como en el ofensivo, dominando varios registros y sabiendo temporizar cuando el encuentro así lo demandaba.

Sin embargo, quizás lo que más gustó fue esa presión alta, con el objetivo de robar más cerca de la portería y crear daño, como finalmente ocurrió, generando más ocasiones que nunca. Para ello es fundamental mantener las líneas juntas, una de las consignas de Fran Fernández. El técnico almeriense hace bastante hincapié en esto por eso de no generarle demasiados espacios al rival en caso de pérdida tras posesión propia. Aunque suene a tópico en el fútbol hay que ir partido a partido, pero vencer al Reus y no caer en Córdoba daría un auténtico soplo diferente a un Almería acostumbrado a vivir en el alambre. Eso y mantener los pies en la tierra, que aún no se ha conseguido nada. En concreto, dos triunfos, una igualada y tres derrotas.

martes, 18 de septiembre de 2018

Compromiso

Cualidades y compromiso, la fórmula que no falla · pixers.es
Artículo Diario de Almería 18-IX-18

Después de cuatro día de colegio, en una de las semanas más duras del año por volver a la rutina tras el asueto estival, a un niño de once años que le ha recomendado la fisioterapeuta que no haga deporte por una semana suele tirarle quedarse descansando en la casa. Ya saben. Un poco de Instagram por aquí, un poco -o un mucho- de Fortnite por aquí y una ración de whatsapp por allá para hablar con los amigos y tontear con la amiga que le hace tilín. Sin embargo, él estaba allí. Puntualidad suiza. De los primeros en llegar al campo. No puede entrenar, no puede hacer lo que más le gusta, pero asiste. Compromiso. O eso cree este periodista. Alguno podría catalogarlo de perder la tarde. Estar ahí en la banda, mirando cómo entrenan otros niños, poniendo conos y recogiendo balones. El entrenador no lo considera así. Sino una de las muestras más grandes de compromiso. De compañerismo. Porque está en la banda animando a sus compañeros. Porque está colocando material para que sus amigos puedan entrenar en mejores condiciones. Porque está ahí con el grupo. No piensa en el 'yo', sino en el 'nosotros'. Es una piña y él forma parte de la misma, aunque no esté en las condiciones óptimas.

Pasan dos días y llega el sábado. Día ideal para quedarse un rato más en la cama. Empero su equipo tiene un amistoso y él está ahí. Llega de los primeros, antes de la hora fijada. Un sábado, a las 8:25 horas, con previsión de lluvia y allí está mostrando su compromiso porque no importan las condiciones meteorológicas, la intempestiva hora o que él no pueda ser protagonista, sino el escudo que viste. Realmente no lo hace para mostrar nada, sino porque le sale. Sin intención, pero le enseña a sus compañeros que el colectivo está por delante del individuo, que en una manada todos son importantes y que con apenas once años se pueden dar auténticas lecciones. Gracias.

martes, 11 de septiembre de 2018

Las horas 'perdidas'

Narci, Nico, Luis, Pinteño, Ruzzo y Mati felicitan a Jaime tras su golazo anteayer · Alfonso Zapata/polialmeria.es

Es la 01:11 de la madrugada del domingo al lunes y después de escribir estas líneas me pondré a planificar entrenamientos, intentando ordenar las ideas que van surgiendo. Sinceramente me encanta y no me importa 'perder' el tiempo en algo tan apasionante y que te llena de felicidad. Simplemente es para un equipo alevín. No me quiero imaginar todo el trabajo que tiene que hacer el cuerpo técnico de un conjunto sénior -dirección deportiva y directiva incluida-, máxime si se trata de una categoría nacional. Escribo el verbo 'perder' entrecomillado porque realmente sería ganar. Es cierto que en esta vida tan imprevisible en la que siempre se cumple el efecto mariposa y en este fútbol que es un fiel reflejo de la vida la meritocracia no siempre se cumple. Sí se cumplió anteayer, con el triunfo del Poli Almería ante un Mancha Real que llegaba al Estadio de la Juventud (lo de las instituciones públicas y las horas para entrenar da para otro artículo) como líder invicto e imbatido del grupo IX de Tercera.

Un triunfo histórico, venciendo el conjunto rojiblanco 18 años después en Tercera División. Podría pensarse que han sido muchas las horas 'perdidas' que han hecho falta para que llegasen estos tres puntos. Pero quizás el concepto que se tiene de perder es inequívoco. Los que ponen las vallas de publicidad antes de un encuentro, el que vende las entradas, el delegado que apunta el once rival (entre sus mil funciones) o el jugador que entrena por la noche tras una dura jornada laboral mientras su esposa está en la casa a punto de dar a luz tienen que saborear esos momentos. Saborear esos pequeños momentos en esta vida de estrés diario y saborear después cuando el esférico besa las mallas y todo ese esfuerzo previo parece cobrar sentido. Felicidades a toda la familia del Poli, sobre todo a aquellos que llevan esto adentro desde que nacieron.

martes, 4 de septiembre de 2018

Suerte, capitán

El nuevo jugador del Valladolid, en la plaza del Ayuntamiento de Huércal de Almería · Javier Alonso

Recuerdo la Nochevieja de 2012. Vacaciones por Navidad y Joaquín Fernández accedió a una entrevista y reportaje fotográfico con Javier Alonso y el que suscribe en la plaza del Ayuntamiento de Huércal de Almería y en la estación de tren de este municipio. Apenas tenía 16 años. Alguien con su edad hubiese estado en las nubes tras haber vestido la zamarra más bonita del territorio nacional, la de la selección española, además de contar con el interés de algunos de los clubs más prestigiosos de este negocio que es el fútbol. Sin embargo, ese adolescente de 16 años tenía los pies en el suelo. Mostraba -siempre la ha mostrado- una madurez propia de ese espigado cuerpo, pero impropia de esa edad. Y, aunque este periodista no la conoce personalmente, según cuentan, su familia ha sido clave en que haya sido el futbolista que más esté destacando de esa gran generación que tuvo Juan Carlos Cintas. A diferencia de otros entornos, el de Joaquín se ha mostrado decisivo para que la combinación entre actitud, aptitud, entorno y suerte le haya llevado hasta Primera División, categoría en la que si bien es cierto se ven algunos tuercebotas, no es nada fácil llegar, cumpliendo un sueño el jugador huercalense esta semana.

La demagogia podría indicar que es sencillo marcharse a Primera División, con un sueldo mayor incluido. Sin embargo, seguro que ha sido una semana rara para Joaquín. Porque él ha sido el verdadero capitán en estos últimos años. Jefe de la zaga (a pesar de que en las bases destacó como mediocentro), canterano de verdad (no de los que están un año en el 'B' y suben) y almeriense. El representante de la hinchada en el césped. Y humilde. Personalmente, siempre agradecido por su amabilidad a la hora de atender a la prensa y contento con que vaya a debutar en Primera. El trabajo a veces tiene su recompensa. Mucha suerte en tierras castellano-leonesas, capitán.

martes, 28 de agosto de 2018

Cartulinas

Díaz de Mera Escuderos le muestra la tarjeta roja a César de la Hoz · udalmeriasad.com

Realizó un gran partido César de la Hoz ante el Tenerife. Quizás sin la visibilidad de Luis Rioja, por eso del puesto y demás, pero entre él y Arzura sostuvieron bastante bien al conjunto de Fran Fernández, ganando en esta faceta del juego al cuadro chicharrero. Sin embargo, una jugada absurda condicionó el encuentro. No la segunda cartulina, que, al fin y al cabo, es un lance del propio juego, sino la primera, por un desplazamiento del balón. Forofismos al margen, ambas fueron cartulinas justas y, por tanto, la expulsión acertada. Una expulsión que provocó que los unionistas tuviesen que conformasen con un punto por eso de que no es nada sencillo aguantar prácticamente la mitad de un partido con un efectivo menos. Analizando la cartulina porque hay que analizarla, ya que al final fue el auténtico punto de inflexión entre un triunfo y un empate (dos puntos que pueden ser de oro en unos meses), la amarilla es de las que le duele a entrenadores, incluso al resto de compañeros. Éste periodista le preguntó a Corpas en la zona mixta cómo sienta a un jugador que haya que hacer un esfuerzo más que extra por culpa de algo que un compañero puede ahorrarse perfectamente, pero el ex del Marbella, como es natural, no se mojó.

No es lo mismo ser amonestado por un desplazamiento de balón en el minuto 95 que en el 48. Tampoco es la intención de este periodista acribillar a De la Hoz, puesto que el que no se equivoca es porque no está en este mundo. Sin embargo, esas tarjetas u otras por protestar bien podrían ser ahorradas, sobre todo, por futbolistas que se dedican a esto de manera profesional. Y otra opinión. Esas amarillas innecesarias (bien es distinto temporizar el encuentro en el minuto 92) deberían ser pagadas por los jugadores, incluso en el fútbol base. ¿Por qué tiene que abonar un club una sanción de diez encuentros por un intento de agresión al árbitro?

martes, 21 de agosto de 2018

Los pájaros fantasmas

Un pájaro canta apoyado en la rama de un árbol · neoteo.com
Artículo Diario de Almería 21-VIII-18

Pasé los estíos de 2010 (inolvidable esa noche del 11 de julio, pegando fotografías de los aficionados que vivieron ese día mágico en la carpa que este periódico instaló en Las Almadrabillas), 2011, 2012, 2013 y 2014 entre la vieja y preciosa redacción y la nueva. Perdiendo mucho rato de sol, de amistad, de descanso en verano con los amigos, pero haciendo amistad también con compañeros como Fran Luque. Y aprendiendo Periodismo de tipos como Paco Gregorio, que, al fin y al cabo, era por lo que sacrificaba esos veranos. También estuve parte del verano del pasado año, aunque no en esta sección, sino en otros menesteres. Imagínense todos los recuerdos que podrían salir en todo ese tiempo. Sin embargo, en plena Feria de Almería, no se me ocurre otro mejor que el de los pájaros fantasmas. En esos días había (y hay) de todo, con el campeonato de chapas, el de petanca y otros súper interesantes. No seré el que yo desprestigie un concurso de cantos de pájaros. Si hay quienes piensan que el fútbol es 22 personas pegándole patadas a un balón, quizás los mismos encuentran emoción en el canto de pájaros. Todo es respetable, incluso quienes consideren eso como un deporte...

Total, no recuerdo si sería 2011 o 2012, unas semanas antes del famoso septiembre sangriento. Sí que era un domingo de feria por la mañana. Almería desierta, si acaso algunos borrachos llegando a sus casas. Quedé con Fran Leonardo, fotógrafo de este diario por aquel entonces en la Puerta Purchena. Allí aparqué mi bicicleta porque tampoco era cuestión de meterla en pleno Cerro de San Cristóbal y nos fuimos en su moto. Ambos teníamos que ir a cubrir un interesante concurso de cantos de pájaros. Pero allí no hubo concurso ni cantos ni pájaros. Quizás estaban de resaca. Los dueños o los pájaros.

PD: muchas felicidades a la mejor amiga que tengo, la mejor hermana que uno puede tener.

martes, 14 de agosto de 2018

El mismo mensaje

Primera comparecencia de prensa de la semana en la sala de conferencias del Mediterráneo · NGC
Artículo Diario de Almería 14-VIII-18

"El circuito puede empezarse por donde deseen, como si prefieren iniciar con la sauna. Yo les voy a explicar lo que suele ser habitual. Comenzamos con la zona de piscinas. Tenemos cuatro. La principal es la que está aquí en el lado izquierdo. Se trata de la más grande y es la de chorros, que van hacia todo el cuerpo, desde la cabeza a los pies. Después, en esa esquina de la derecha está el jacuzzi y en el lado pegado a nosotros tenemos las dos piscinas de agua fría. La más alejada está aún un poco más fría. Son tres-cuatro grados de diferencia, pero se nota. Aquí lo importante es el contraste de calor y frío. Relacionado con esto, tenemos el pediluvio. Nos quitamos las chanclas, pulsamos el botón azul y vamos andando por las piedras mientras van saliendo los chorros de agua fría y caliente. Damos varias vueltas para que surta efecto, ya que es bueno para la circulación. También tenemos la sauna, seca, y el baño turco, húmedo. Antes y después de ambas salas nos damos una ducha. Aunque las seis parezcan iguales, no lo son. Las de los extremos son de agua fría; la de los interiores, caliente; y las otras mezclan agua fría y caliente. Pueden utilizar la que deseen, pero si salen de la sauna, por ejemplo, y van sudados, quizás le apetece mejor agua fría. Eso sí, no es aconsejable utilizar la sauna y el baño turco de manera seguida. Lo mejor es que se metan en una, después se relajen en la zona de descanso o agua y luego ya se vayan a la otra. Al fondo a la izquierda, una sala de relajación y cromoterapia, para relajarse y estimular los sentidos". Ese es el mensaje que les suelto a los clientes del spa en el que estoy trabajando este mes para sacar un dinero extra. Lo repito una y otra vez. Como repiten el mismo mensaje los jugadores en sala de prensa. Ilusión, hambre, ganas, trabajo... Le invito a un spa al que se salga de eso.

martes, 7 de agosto de 2018

Mala educación

Una bicicleta circula fuera del carril bici · elviajemehizoami.com

Les invito a coger un día una bicicleta a la altura del ancla de Pescadería y echar a pedalear dirección al Paseo Marítimo de la capital almeriense por el carril bici. Se encontrarán a varias decenas de personas invadiendo el carril bici en el poco más de kilómetro y medio hasta llegar al final del Parque Nicolás Salmerón. Algunas de ellas se las cruzarán de espaldas y tendrán que adelantarlas con cuidado. Y otras vendrán de frente, por lo que habrá que extremar aún más la precaución, máxime si va un grupo invadiendo los dos sentidos. A este periodista le da absolutamente igual que vayan con un altavoz como maleta para que su música retumbe o que lleven esa camiseta tan de moda blanca con una conocida marca roja en el centro. Lo que no se puede permitir es que teniendo un camino para peatones a apenas tres metros a un lado y una acera a otros tres metros, ocupen un carril destinado a las bicicletas, como queda bien claro tanto en el suelo como en las señales de tráfico. Y no se le ocurra al ciclista decir nada a estas personas, que encima puede que se lleve algún golpe.

Cuando lleguen al Paseo Marítimo, el peligro será aún mayor. Es cierto que en el primer tramo, por San Miguel, está permitido que vayan personas andando por este carril bici (una incongruencia para el listo que lo decidió así). Pero no cuesta nada dejar el carril libre para las bicicletas cuando el resto del espacio es mucho más amplio. Continuando por el Paseo Marítimo, ya en dirección a la universidad, en el carril bici la lógica ya impera y está destinado exclusivamente a las dos ruedas, aunque habrá más de uno, dos y tres corredores por este espacio. Se trata simplemente de una cuestión de coherencia y educación, algo que se echa mucho de menos en esta sociedad, cuyos modelos son Álvaro Ojeda o los personajes de Mujeres, Hombres y Viceversa.

martes, 31 de julio de 2018

Más transparencia

Noticia en la que se anuncia la baja de José Ángel Pozo en la web oficial de la UDA · LEM
Artículo Diario de Almería 31-VII-18

Me gusta ese pescadero que te echa los kilos de pescado que le pides y que, incluso, te aconseja comprar uno antes que otro que ha venido peor. Me gusta que un jugador pase por zona mixta y reconozca que se ha marcado un piscinazo. Me gusta la sinceridad. Y la transparencia. Y de lo último carece la Unión Deportiva Almería a la hora de anunciar aquellas ventas en las que saca tajada económica y las entradas -pocas- en las que tiene que abonar una cantidad al club de origen del jugador. El tema viene de lejos, pero no hay que retroceder numerosos pasos en el tiempo. Basta quedarse en esta ventana estival. Ni en las salidas de Fidel Chaves, rumbo a Las Palmas, ni en la de José Ángel Pozo, al Rayo Vallecano, se ha anunciado en los canales de comunicación de la entidad unionista cuánto dinero se ha sacado por estos dos futbolistas, a diferencia de otros clubs en otras operaciones, en las que se muestra una mayor transparencia. Tampoco en el único fichaje que no ha aterrizado a coste cero de los once que se han realizado hasta el momento la entidad de la Vega de Acá ha publicado cuánto ha costado.

Es cierto que al final este circo es un juego y todos intentan no mostrar sus cartas. De hecho, es ahora, en el mercado veraniego, cuando muchos representantes hacen de las suyas, cuando algunos jugadores intentan venderse, cuando el efecto mariposa es más efecto mariposa que nunca. Sin embargo, una vez realizada la operación, lo mejor sería publicar cuánto dinero ha entrado o ha salido de caja. La sinceridad y la transparencia son dos valores bastantes importantes en la vida y por el que una persona o empresa puede crecer. Puedo llegar a entender que no se hagan públicas las cifras, pero no lo comparto. Cuestión de valores.

PD: Tampoco me hace ninguna gracia que se anuncie un fichaje un viernes de verano a las 22:53 horas.

martes, 24 de julio de 2018

Cerebros y cerebros

Una bengala, a escasa distancia de un corredor en una etapa de este Tour de Francia 2018 · abc.es

Se podría debatir sobre qué deporte es el más duro, aunque las comparaciones, valga el tópico, son odiosas. Siempre lo debato con César Vargas, quien afirma que Messi es el mejor jugador de la historia, argumentando el que suscribe que no se pueden comparar jugadores de épocas diferentes, incluso de la misma, puesto que las posiciones son diferentes y el fútbol es un deporte colectivo. Regresando al tema central, alguien puede decir que tal deporte es el más duro y el que suscribe respondería que el atletismo y el ciclismo. De lo que no hay ninguna duda es que ninguna otra modalidad deportiva permite estar a los aficionados tan cerca de los protagonistas en los días más importantes de la temporada -incluso de su carrera- de un ciclista, caso de una etapa del Tour de Francia o de La Vuelta a España.

Lo que no es objeto de debate tampoco es que hay cerebros y cerebros. No hace falta llegar al nivel de Albert Einstein o Stephen Hawking, pero por ley para estar en la calle se debería tener un nivel mínimo de inteligencia, de lógica. Porque no es normal que un ciclista tenga que subir rampas del 15% después de realizar 200 kilómetros, a máximas pulsaciones y sin apenas poder ver o respirar por culpa de las bengalas de cuatro tontos. El peligro de estos artilugios es enorme. Que se lo pregunten al progenitor de Guillem Alfonso, el niño de trece años que falleció en 1992 en los brazos de su padre por culpa de una bengala en Sarriá. Con lo bonito que es poder animarlos en esos momentos tan increíbles y tienen algunos que empeñarse en dar la nota, en que uno no vea, se tropiece, se rompa una vértebra y tenga que abandonar. O en pegarle un puñetazo a un deportista mientras hace un esfuerzo increíble. La prueba de inteligencia para pulular por la calle debería ser obligatoria. Quizás así se solucionarían muchos problemas del día a día.

martes, 17 de julio de 2018

Ganas, hambre e ilusión

El plantel unionista se hidrata en una pausa de una sesión de la pasada semana en la UAL · udalmeriasad.com

"Antes estuve en una presentación de dos jugadores nuevos del Almería. Han hablado mucho de ganas, hambre e ilusión. Y eso es lo primero que os pido a vosotros. Tenéis que tener actitud siempre. Me tenéis que mostrar algo más de actitud y demostrar que queréis jugar. Pero aparte de eso, hace falta algo más que ganas e ilusión. Sólo con eso no hacemos nada. Llevamos apenas un par de días y tenemos bastante que trabajar: posicionamiento, técnica, táctica individual y de equipo, jugadas ABP, automatismos y mucho más", les dije la pasada semana a mi equipo de niños. Al fin y al cabo, son críos de diez y once años y quien más y quien menos tiene la cabeza en la playa o en el Fortnite. Pero en profesionales que viven de esto se presupone profesionalidad, ganas e ilusión. Precisamente las dos últimas palabras han sido los dos términos más utilizados la pasada semana en la sala de conferencias del Mediterráneo, por la que han pasado las incorporaciones, todas ellas en propiedad, algo que es un acierto, puesto que al final tener siete jugadores cedidos (y cuatro que acaban contrato) es algo que acaba pasando factura.

La intención de estas líneas no es criticar a las nuevas incorporaciones de la UDA, puesto que sería injusto hacerlo sin haber visto a más de la mitad de ellos en acción. Sin embargo, el mensaje del club debería virar. La pasada temporada un buen entrenador dijo que la pasión en el juego era una parte más que importante, pero que sólo con huevos no se ganan los partidos, centrándose más en el cómo, en ese camino hacia la victoria. El mensaje del club de la Vega de Acá parece haberse estancado en algo que debería ser obligatorio para todo futbolista profesional, olvidando hacer hincapié en las cualidades futbolísticas de muchas de las incorporaciones. Porque esos jugadores tendrán algo más que ganas, hambre e ilusión, ¿no?

martes, 10 de julio de 2018

El fútbol une a los pueblos

Un aficionado japonés, delante de la Catedral de San Basilio · as.com

Hace ya casi tres semanas de esto. Es lo que tiene el tiempo: lo bueno se acaba pronto y lo malo dura y perdura. Los ojos del que suscriben vieron el titular de este artículo estampado en una pancarta que portaba un aficionado sudamericano que andaba por el Kazan Arena para ver el Irán-España. Cerca de 40.000 iraníes y los españoles que se contaban con la palma de una mano. Ningún problema hubo, como no lo ha ocurrido -a falta de seis días para acabar- en este Mundial. Y eso que lo pintaban muy negro antes de que diese el pistoletazo de salida el 14 del pasado mes. Posiblemente lo más grave ha sido aquella periodista con afán de protagonista. En el lado contrapuesto, hinchas senegaleses recogiendo la basura que habían dejado en el graderío o la expedición japonesa, dejando el vestuario mejor que Mister Proper a pesar de que haber sido eliminados cruelmente en el último minuto del tiempo extra. Pero, claro, el grito de uno suena más que las sonrisas de cien individuos. Hay que denunciar los comportamientos deleznables que se producen alrededor del fútbol, sobre todo en el canterano, con familiares que tienen el objetivo de que su vástago cumpla su sueño frustrado. No se pueden quedar en el olvido y hay que señalarlos con el fin de eliminarlos.

No hay mejor manera de resumir un Mundial que la frase de aquel hincha en Kazán (donde a las tres de la mañana ya es de día). Aficionados de los cinco continentes reunidos en el mismo tiempo y lugar por un objetivo común: el amor a la redonda y las ganas de pasarlo bien. Cada uno con su cultura, sus historias (desde aquel que llegó en autocaravana a Moscú hasta aquel que aterrizó desde Sudamérica sin entrada). No conozco ningún deporte ni otra afición que una a los pueblos de una manera tan fuerte como el fútbol. Y si el Mundial es la máxima expresión del balompié, este campeonato es el mejor ejercicio para unir las culturas.

martes, 19 de junio de 2018

Sueños

El comodín Nacho celebra el 2-3 ante Portugal con un 'cuatro'. Esperemos ver cuatro partidos en vivo... · as.com
Artículo Diario de Almería 19-VI-18

Pocos títulos hay mejores que el de la obra de teatro de Calderón de La Barca. La vida es sueño. Tengo dos rincones en mi cuarto con dibujos de niños a los que he entrenado o dado clase. Sin embargo, el último lo puse justo encima del cabecero de la cama. Con unas palabras de agradecimiento y más de una veintena de estrellas que no sé aún que significan, en el dibujo aparece una jugada en la que Samu y Hugo meten un gol. Lo puse en ese sitio para seguir soñando con meter ese tanto. Me consta que no soy el único periodista y futbolista frustrado, por lo que la noche te da esa oportunidad de que tú seas el protagonista en el encuentro, copiando las jugadas imposibles del dibujo y anotando el gol. Eso sí, a veces el despertador suena justo antes de que la redonda toque las mallas. En otras ocasiones los sueños viran hacia ese amor imposible de tu vida, posible en su momento y al que ya sólo queda conformarse con saborear sus labios mientras los ojos están cerrados.

Empero otras veces la vida sí que es sueño con los párpados bien abiertos. No fue el caso de ese 8 de febrero de 2005 en el que mi padre y el de Gustavo fueron a sacar sin éxito entradas para el España-San Marino, clasificatorio para el Mundial de 2006. Tal fue el cabreo que no lo vi ni por televisión. Siete años después tuve la suerte de cubrir un encuentro de la selección, meses antes de que Casillas, Iniesta, Ramos, Xavi y compañía cuadrasen el círculo en Kiev. Decía Andrés Montés, que en paz descanse, que la vida puede ser maravillosa. El fatídico pasado mes de noviembre, después de que la FIFA no nos diese entradas para Rusia en la fase de sorteo, pillamos por la ley del más rápido. Sin embargo, casualidades de la vida, numerosas tarjetas de crédito daban error, por lo que las entradas fueron a parar a otros. Tocaba esperar a la siguiente fase de venta. El nuevo sorteo se medio portó asignándonos las de octavos y las de la final (en caso de que llegue España). Días después, con la ley del más rápido, rematamos la faena. El objetivo de este artículo no es dar envidia, sino verificar que a veces los sueños se cumplen, cuando escuchemos mañana el himno de España en el Kazán Arena. El siguiente, hacerlo el próximo 15 de julio en Moscú. ¿Por qué no soñar?

martes, 12 de junio de 2018

¡Ya está aquí!

Ramos aplaude al término de un partido de clasificación · as.com

Esa noche no fue una más. Con apenas 17 años, este periodista, por entonces en prácticas, corrió más rápido que Usain Bolt. En mitad de la prórroga hubo que ir desde la carpa que este diario puso en Las Almadrabillas para seguir el Mundial de 2010 a la antigua redacción, sita en la Plaza de los Burros, para empezar a hacer páginas en cuanto el ya conocido Howard Webb pitase el final del encuentro, bien fuese en esa famosa prórroga o en los penaltis. Con Ricardo García, agonizando por ese esprint tan largo mezclado con la tensión del momento, y Óscar Lezameta, se celebró el tanto de Iniesta como si no hubiese un mañana, minutos antes de que el jefe de esta sección apareciese por esa preciosa redacción a grito limpio. El tanto de Iniesta simplemente fue el colofón de un Mundial impresionante, como lo son todos los Campeonatos del Mundo, con la diferencia de seguir con la tensión hasta el partido final, algo que ninguno de este bonito país había vivido. Después llegó el ridículo en Brasil, antes de la cita que comienza esta semana, en la que hay que volver a soñar. ¡Porque ya está aquí!

Nada como un Mundial, alejado de esas competiciones anuales de clubs, sin ninguna identidad local, convertidos en selecciones mundiales, con lo mejor de cada casa. Presentes escuadras de los cinco continentes, lo que hay es lo que hay, con la única treta de poder incorporar a modo de nacionalidad cuando el futbolista aún es un diamante en bruto, y eso sólo se hace en contadas ocasiones. Se presentan cuatro semanas en las que lo que toca es ponerse desde las 14:00 hasta las 22:00 horas en el sofá para tragarse todos los partidos. Porque aquí interesa todo. Es un Mundial y da igual que el combinado que juega sea menos atractivo. Hay que verlo todo. Así lo demanda el evento rey del deporte rey. Bueno, lo del sillón se lo dejo a ustedes. El que suscribe se va un poquito lejos...

martes, 5 de junio de 2018

¿Es el momento ya?

La afición rojiblanca, el mejor activo de la UDA · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 5-VI-18

La generación anterior al que suscribe habla tanto de aquel día en Pontevedra, que ya ha pasado a la mitología deportiva almeriense. A apenas 139 kilómetros y 16 años después, la UDA disputaba en el Anxo Carro el partido más crítico en esos 16 ejercicios en la LFP, la única vez en la que se jugaba una permanencia en la categoría de plata sin depender de sí mismo. El día en Lugo será inolvidable, con 300 almerienses conquistando el bonito casco histórico de la ciudad lucense; con esos aficionados del cuadro local invitando a una ronda y felicitando después vía whatsapp; con esas lágrimas de César Vargas -las mismas que la de René- por el 1-0 y con esas gafas al césped con el 1-1; con ese abuelo, que, tras, pedir intercambiar las bufandas del Almería y del Lugo, exige 20 euros "para comprarle una nueva al chaval" (le faltó decir que dos paquetes de tabaco con lo que sobrase); y con gran parte de la afición almeriense pidiendo a Alfonso García que venda el club, tanto en el Anxo Carro como en internet, con otros alegando que no es el momento.

Durante la presentación de Fran Fernández (cuatro triunfos, cuatro empates y una única derrota en Segunda, dejando en seis ocasiones de nueve la portería a cero; gran trabajo de él, Javi y compañía) el hijo del presidente afirmó que no era el momento de la autocrítica cuando fue cuestionado por ésta. ¿Cuándo es el momento de autocrítica por parte del club?, ¿cuándo a los palmeros les va a parecer bien que se apunte lo que se hace mal con ánimo de mejorarlo? En pretemporada no es el momento porque quedan muchos meses por delante y hay que dar confianza, durante el curso tampoco porque hay que animar y tras éste, tampoco, ya que hay que celebrar lo conseguido. Lo único que puede ocurrir cuando se anda tanto tiempo con la venda en los ojos es que uno caiga al vacío. Ya ha estado a punto de ocurrir...

martes, 29 de mayo de 2018

Recen

Pozo es uno de los motivos para creer · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 29-V-18

Recuerdo la escena perfectamente. Estaba en la puerta del vestuario. Llorando desconsoladamente. No hay palabras o gestos para que recuperase algo de alegría. Su equipo se había dejado empatar un 2-0 y no había recuperado la tercera plaza, que daba derecho a tener opciones de ascender a Tercera División. Todavía restaban por disputarse dos jornadas. Era difícil. Tenían que vencer sus dos encuentros y esperar algún pinchazo del Alhaurino. Pero él no contemplaba eso. Sólo se machacaba con lo que había podido ser y no fue. Dos semanas después habían vencido esos dos partidos. "Recen todo lo que sepan", espetó Carlos a la grada. Quería que el Alhaurino empatase. Y empató. Anteayer volvió a decir lo mismo: "Rezad todo lo que sabéis". Y volvió a surtir efecto. El Atlético Malagueño subió a Segunda B y, como consecuencia, el Poli Almería a Tercera Divisón. Moru ya no se acordaba de ese lloro desconsolado.

Si hay que dejar todo en mano de las oraciones, mal está la situación. Hace falta una pizca de suerte siempre. Pero cuando se juega con fuego durante un lustro, lo normal es que uno se acabe quemando. Que es lo que le puede ocurrir a la UDA dentro de cuatro días. Sería lo más lógico, incluso merecido -no para sus seguidores- por la nefasta gestión en diferentes parcelas. Pero hasta el pitido final todo puede pasar. Hay que seguir confiando hasta el sábado a las 22:30 horas. Los milagros en el fútbol existen. Incluso se pueden provocar. Si a los aficionados no les queda otra que rezar y confiar, el club debe estar ya rezando a la Patrona, consciente de que su capotazo puede ser decisivo para no caer a las catacumbas de Segunda División B. Lo normal es que ésta te pueda ayudar una, dos o tres veces, pero ese juego alguna vez saldrá rana. Que no sea esta semana. Que no sea la UDA tan pardilla de no saber ni rezar...

martes, 22 de mayo de 2018

Manolo y mi abuela

Fernando Torres alza el título de la Europa League en Lyon · marca.com

El pasado miércoles envié varios mensajes felicitando a buenos seguidores atléticos, tras conseguir su equipo un nuevo título europeo, esta vez en Lyon. Le escribí a Gustavo, incombustible amigo desde los cinco años, a mi tío Javier y a mi tío segundo Manolo. Con éste se alargó la conversación más. "Pues yo me alegro por Javier, pero no por Manolo porque Manolo sólo quiere cosas malas para los jugadores del Madrid. ¡Quiere que se estrelle el avión del Madrid!", hubiese dicho mi abuela, en mejor mundo desde hace un par de años. A sus 92 años seguía alegrándose por el fútbol. Pero también se indignaba cuando su sobrino lo picaba. El miércoles no pude olvidarme de ella y le mandé un audio a Manolo contándole lo que estaría pensando Ana en ese momento. "Yo le decía lo del avión y ella me preguntaba si era en serio. Y yo le decía 'Anita, que sí, que lo digo totalmente en serio'. Y ella se picaba aún más", me contestó minutos antes de que Juanfran soltase una tontería mayúscula, digna de ser estudiada.

A Manolo y mi abuela no les corría la misma sangre. Eran familia política. Pero ambos se tenían un aprecio descomunal. De hecho, en julio de 2016 este extremeño no dudó en montarse él solo en un kayak y bucear posteriormente para depositar los restos de su Anita en el Arrecife de las Sirenas, sin duda, uno de los momentos más emocionantes de la vida del que suscribe estas líneas. El pasado viernes escuché un pitido de un coche. Era Manolo en su furgoneta de Aqualia, con su sonrisa de alegría sincera. Ojalá hubiese más tipos como Manolo. Seguidores de su equipo en las buenas y en las malas, con el pique sano y disfrutando del fútbol. Pero sobre todo de la vida. Porque da igual que uno apenas coincida una vez al año con él. Es suficiente para que te transmita una buena dosis de energía y alegría con la vida. Abuela, aunque el pobre es del Atleti...

martes, 15 de mayo de 2018

Basta ya

Los niños son los únicos protagonistas en sus partidos · futbolsiete.eu
Artículo Diario de Almería 15-V-18

"Un grupo de aficionados (...) se acercaron hacia el lugar donde me encontraba en actitud violenta y amenazante, dirigiéndose a mí en los siguientes términos: "eres un sinvergüenza, árbitro comprado", llegando a empujarme levemente uno de estos seguidores", escribió Manuel Hernández Hernández en el acta del encuentro entre el Diocesanos y el Bosco de Arévalo, partido de prebenjamines de Ávila. Con los valores tan bonitos que se aprenden del fútbol, actos como este van a terminar por darle razón a aquellos que piensan que este deporte saca la versión más primitiva de las personas, si es que estos individuos se pueden calificar dentro del término 'persona'. Son tantos los casos que se dan que hasta pierden el criterio de novedad, viéndose como algo normal.

Pero no es normal que esto ocurra. En ningún partido, pero menos en uno de niños de siete y ocho años. Lo que ocurre es que hay algunos animales -mejor este término- que tienen que desahogarse el domingo de turno realizando una triple labor: árbitro, entrenador y jugador. Quizás no han cogido un silbato en su vida o no han estudiado ningún curso de lo segundo, pero tienen que sacar su vena de futbolista frustrado, exponiéndolo en el partido de su vástago de siete u ocho años, mientras demuestra que es el más chulo de la manada. Si por el que suscribe fuese, entrenamientos a puerta cerrada. Si en el colegio, el padre no está en una clase, ¿por qué sí en la de fútbol? Y al mínimo insulto en los partidos, sanción sin poder entrar al recinto deportivo. ¡Insulto incluso a los niños! Uno de siete años de mi equipo me sopló después de un encuentro que un padre del otro club le insultó. ¡Siete años! Porque no me enteré y me lo dijo al acabar. Si no, ese encuentro no se continúa hasta que ese personaje se va de la grada.

martes, 8 de mayo de 2018

La Maratón

Dos equipos de niñas juegan el pasado sábado en La Salle Almería · NGC

Fue un momento duro. Primavera de 2002, años de una magnífica infancia. Hasta que llegó esa entrega de trofeos que nos destrozó. Algún desalmado cogió el micrófono y gritó: "¡Campeones de segundo ciclo de Primaria: 4ºB! Recoged las medallas". Hundidos. Habíamos estado varias semanas esperando ese momento, ensayando la celebración a la hora de subir al escenario y recoger las preseas. Pero se equivocaron y cambiaron la maldita 'B' por una 'A', quitándonos nuestro momento de gloria tras ganar la Maratón, el principal evento de las cruces de mayo de La Salle. Desde ese momento todo fue cuesta abajo. No volvimos a ganar el torneo, aunque nos reíamos cuando, tras el enésimo gol encajado, un amigo italiano sacaba de centro con la cabeza a modo de indignación. En primero de la ESO mandé al travesaño un penalti en la muerte súbita en la final. El origen fue esa voz que cambió la 'B' por la 'A'. Nuestra última intentona de que volviesen a nombrarnos en el salón de actos fue en 2009. Que nos dejasen participar ya fue un mérito. Por los 'jugadores' que teníamos, por el nombre ('Los julays') y por el bochornoso escudo.

Pasan los años y la Maratón sigue siendo el día más esperado para todo alumno de La Salle. En diciembre, haciendo prácticas en el propio centro, prometí a mis alumnos que regresaría en mayo para verlos jugar. El pasado sábado estaban Hugo, Fran, David, Carlos, Miguel y Pablo batiéndose el cobre con las otras tres clases de ese ciclo educativo, derbi Fornite-Viciaos del Fornite incluido. Nada de sistemas o repliegues. Sólo coger el balón e intentar meterlo dentro de la portería junto a tus amigos. Gracias, pequeños, por tanto cariño y por hacer posible regresar al pasado.

PD: En dos décadas el fútbol ha involucionado en ciertos aspectos. Ahora el alumno mayor que hace de árbitro en un mero torneo escolar es objeto de críticas. Toca reflexionar.

martes, 1 de mayo de 2018

¿Cuándo es el momento?

Lucas Alcaraz y Alfonso García junior en la rueda de prensa del adiós del técnico granadino · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 1-V-18

El Almería lleva arrastrándose durante un lustro. Y no pasa nada. Nadie dimite. Si acaso Lucas Alcaraz, encubriendo la marcha como una salida de mutuo acuerdo. La última semana le preguntaron a Alfonso junior (el presidente ya no aparece por sala de prensa ni para presentar o despedir a un técnico) sobre si la entidad de la Vega de Acá realiza un ejercicio de autocrítica. "Si estamos así, es porque hemos tenido algunos fallos. Somos conscientes de que hay muchos aspectos o un cúmulo de factores que imposibilitan que las cosas puedan marchar todo lo bien que quisiésemos, pero no creo que si estamos en una situación así, haya sido una mala planificación deportiva. El club acepta cualquier comentario, pero es el momento de estar unidos y centrados en el próximo partido, que es de vital importancia y si lo sacamos, es probable que todo pueda ir notablemente de aquí al final, olvidándonos de las críticas, que seguro que no son positivas a día de hoy", contestó el hijo del máximo accionista.

Que sí, que es el momento de pedir apoyo a la afición, aunque a éste hay que cuidarla. Y ésta no es tonta. El que escribe estas líneas se pregunta cuándo es el momento. "Ahora hay una permanencia en juego, no es el momento de hacer autocrítica". Ojo. Autocrítica. No críticas sin fundamento. Autocrítica para mejorar. Parece que lo único válido es hacer palmas. Ahora hay una permanencia en juego como la había hace dos meses. O siete. Porque acabará la temporada, el Almería se salvará y aquí paz y después gloria. No habrá dimisiones ni ejercicio de autocrítica. Todo será felicidad tras permanecer otro curso más en la LFP. Hasta que algún día el enésimo tropiezo con la misma piedra lleve al club a Segunda B. Y entonces ahí sí será un momento tarde para hacer autocrítica.

PD: un medio de comunicación está para informar y opinar, no para hacer palmas.

domingo, 29 de abril de 2018

Gracias, Poli

Comunión entre jugadores y afición en el Tito Pedro (0-4) · Alfonso Zapata
Yo no voy a mentir. No soy como Daniela, Vera y Mara (¡qué nombres tan bonitos, por cierto!). En Torrecárdenas ya estaban con la camiseta del Poli Almería. Yo no. Según refleja una ficha de la temporada 96-97 en la pared de mi habitación, empecé a formar parte del CD Oriente desde los cuatro años. Mi padre, el mejor que puede tener uno, había estado toda su vida de la entidad. Entre semana, antes de que él hiciese de delegado-jugador con los veteranos, me dejaba en las pistas del Virgen del Pilar para que le diese patadas al balón en la escuela que tenía el Oriente. Eso sí, no me ponía nada verde, sino la zamarra de Amavisca. Y no voy a mentir. Soy abonado de la UD Almería desde más de una década. No soy como Daniela, Vera y Mara, con el corazón puro del Poli.

Eso sí, me caía simpático el conjunto rojiblanco de pantalón azul, alejado de ese fútbol moderno que desprecia al aficionado. En diciembre de 2012, aprovechando el asueto navideño en tercero de carrera realicé un pedazo (¿por qué engañar?) de reportaje titulado '¿Muerto? Más que vivo' para la asignatura Géneros interpretativos y de opinión, acudiendo a numerosas fuentes. Entrevisté al presidente por aquel entonces y ahora un amigo, Juan Diego Sánchez, al entrenador, Jorge Garcés, a los socios Juan Antonio Morales y Jesús Estrella, al jugador Carlos García y a los directivos Juanjo Cano y Manuel Carrizo.

Un año y medio después amplié el reportaje para mi Trabajo de Fin de Grado, en el que analicé cómo habían tratado los medios de comunicación almerienses esa falsa unión entre el Almería Club de Fútbol y el Poli Almería, con más entrevistas y un trabajo exhaustivo en la gran hemeroteca que tiene la biblioteca Villaespesa. Y en 2015, cursando el nivel 1 de entrenador de fútbol, conocí más en profundidad a Juandi, Carlos García y Córdoba (entrenador el segundo y jugador y también entrenador el tercero), a los que admiro.

Realmente este artículo iba a escribirlo sobre el próximo 20 de mayo, cuando finalice la competición de División de Honor sénior. Lo tenía apuntado en la agenda. Sin embargo, no todo sigue un guion. El Poli cambio el mío. Si estoy escribiendo estas líneas ahora es porque he derramado muchas lágrimas antes de empezar con la primera línea. Esta mañana he visto fotografías con mi anterior pareja y su hijo y he recordado por qué ese mazazo con el corazón del que estaba enamorado pasó a sentir pasión por algo que no es un corazón, pero que lo forman cientos.
Montellano -ni Messi ni Cristiano- celebra con Moru, el jefe del tambor, un gol al Estudiantes · A. Zapata
El Oriente no había sacado equipo sénior esta temporada, no me gustó un gesto con el equipo con el que estaba entrenando desde agosto a octubre y en noviembre escribí a Jorge Garcés, que ya me había dirigido en cadetes en el ejercicio 07-08. Le pregunté si podía entrenar con el Poli Almería para seguir aprendiendo de fútbol y no me puso ningún impedimento. En la primera sesión ya pude saborear el gran ambiente que se respiraba ahí. Han pasado seis meses y sólo puedo agradecer porque lo vivido siempre estará en mi corazón.

En los entrenamientos, aunque el nivel es alto, altísimo, y a veces es duro no estar a la altura de ellos, disfruto como un enano. No sólo por aprender cada día conceptos nuevos, sino por ese ambiente que hay con un grupo excepcional que nunca olvidaré. Fuera del campo, más de lo mismo. No se puede describir con palabras que cuatro entrenadores del Poli Almería vengan a apoyarme y a ayudarme en un importante partido que tenía con mi equipo de niños. Tampoco se me olvidarán nunca esas reuniones en el piso de Juandi, en la que sólo se hablaba de fútbol. Que si defender en zona, que si dejar tres jugadores en los saques de esquina en contra, que si fútbol directo o sacar la redonda desde atrás... Y cómo olvidar ese día en el que aparecieron decenas de aficionados un viernes por la noche, en pleno entrenamiento, para animar al equipo antes de la visita a Porcuna, dándonos comida y bebida para reponer fuerzas.

Lo de la afición merece párrafo aparte. Entrar en el Estadio de la Juventud con mi padre y mis amigos, abonados, Gustavo, Alejandro y Diego y y ver a Juanan, Pablo, Lito, Jeyu, Cristian y compañía en la polibarra creando un ambiente especial, idiosincrasia Poli, único, es uno de los mejores momentos de la semana, olvidando todo lo malo de ella. Lo de la hinchada no tiene nombre, recorriendo kilómetros y kilómetros en el autocar de los jugadores o en coche particulares para ver a su escudo por diferentes campos de Andalucía. Mis respetos siempre.

Pretendía hacer un emotivo artículo, pero no me termina de salir. No estoy a la altura de este club, luchando por ascender a Tercera División a pesar de numerosas desventajas; con un aureola de juventud y ganas de hacer las cosas bien. Así que simplemente me queda agradecer todo lo que han hecho por mí, aunque ellos no sean conscientes. Gracias a Manu (ya sabes lo que pienso de ti...), Bruno (¡Velefique siempre!), Víctor (compromiso en un tramo decisivo), Moru (el jefe del tambor), Germán (lo tuyo no tiene nombre), Alvarito (uno de los mejores capitanes que he conocido), Mati (menudo central), Josema (gol de cabeza y saludo militar), Albacete (uno de los mejores centrales que he visto), Luis (el jefe de la ducha), David (la clase nunca se pierde), Rubén (me vuelves loco encarándome, cabrón), Michel (vaya guante en el pie), Abel (pocos meses y ya he descubierto a una excelente persona), Dominguez (mucha clase te vi), Sola (Solilla siempre habla en tercera persona), Narci (amor eterno), Beltrán (puto crack), Córdoba (el 10%...), Dani (que sepas que me gusta más entrenar que ver una semi de Champions...), Jose (siempre con un gesto de complicidad), Adri (disfrazado de Jordi Alba ante el Malaka), Núñez (mi tanqueta preferida), Ruzzo (simplemente Ruzzo) y Montellano (ni Messi ni Cristiano).

También es de justicia agradecer al propio Jorge, Adri, Jorge, Kino, José María, Carlos, Juanjo, Manolo, Alfonso, Guillermo, Juanan y compañía y un largo etcétera. Hoy jugamos -hablo en particular porque así lo siento- nuestra particular final de la Champions en Torreperogil. Soy consciente de en estas edades lo importante es el resultado. Sin embargo, para mí esta temporada este club ya ha ganado. Me ha ganado el corazón para siempre. Porque esto no es un hasta luego ni un final.