martes, 31 de enero de 2017

Lo mejor del club

Aficionados unionistas animan en un partido del Mediterráneo · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 31-I-17

Lleva la UDA 16 partidos seguidos de visitante sin ganar, en concreto, cinco puntos de los últimos 48 posibles. Un triunfo en las últimas 40 salidas. Y el dato más grave: desde el último descenso, de las 65 jornadas en Segunda, 45 en descenso. Los números no mienten. Aunque la misma importancia que los guarismos tiene la falta de desilusión que desprende la entidad. Sin embargo, la afición apenas ha mostrado su descontento en el Mediterráneo en todo este tiempo. Entonces va el club y cuelga una nota en su majestuosa web haciendo un llamamiento a la hinchada para que ésta anime. "Es ahora, en los malos momentos, cuando tienen que estar unidos para intentar salir de esta situación", reza el texto. ¿Se imaginan a un padre aplaudiendo a su hijo cuando éste no suspende una vez, dos o tres veces, sino decenas y parece que no hace nada para cambiarlo? O eso se desprende en los últimos tres-cuatro años. Lo último, que el equipo se presentase ante el Oviedo sin el recambio de Dubarbier 43 días después de su marcha (eso sí, hay que aplaudir las llegadas de Borja y Álamo, mejorando lo que había).

En el último párrafo de esa nota se recordaban los éxitos de antaño. ¿Se va a vivir siempre del pasado? Los seguidores no hacen eso. Ellos olvidaron los famosos 400 euros de los fondos, las numerosas entradas gratis aun pagando religiosamente su abono, los dardos del club ("y los que no fueron se lo perdieron"), incluso los de algunos jugadores callando bocas en redes sociales. Ellos (el conformismo, su único pecado) se recorren toda España para ver a su escudo. Ellos -y lo comprobé en el Trabajo de Fin de Grado que realicé sobre la hinchada de la UD y su tratamiento en prensa- suman cifras de abonados que más quisieran otros clubs en esta situación de apatía. Ellos, tras el peor curso de la historia, gritaron en Córdoba "que bote Alfonso". El mejor elemento del club está en todo su derecho de protestar.

martes, 24 de enero de 2017

Héroe sin capa

Once ángeles (falta uno, resfriado) antes de disputar el último encuentro · NGC
Artículo Diario de Almería 24-I-17

Cuando pasen quince años y seas adulto, estate orgulloso de lo que hiciste cuando formabas parte del prebenjamín del CD Oriente. Seguramente, no conocerás las historias de Markel Irizar o Beatriz García. Puedes buscarlas en Google, si es que entonces todavía se sigue usando allá por 2030. Son auténticos ejemplos de superación en el deporte. Tú también lo fuiste en su momento. Empezaste a formar parte del equipo a finales de julio de 2016, sin conocer a la mitad o a la totalidad de tus nuevos compañeros. Sin haber jugado nunca un partido federado, apenas algún amistoso suelto a excepción de las pachangas en el colegio. Esas donde lo único que querías era darle patadas a la pelota de gomaespuma -o papel de aluminio- de turno y meterla dentro de los tres palos para ser el rey del patio.

Entonces la historia fue diferente. Enfrente había equipos que habían jugado uno, dos, incluso tres años juntos. Al principio te costó a ti y al resto de tus compañeros. Porque los cuentos de superación cuestan, ahí radica el éxito. Pero tu entrenador siempre estaba orgulloso de ti. Cuando pasen quince años y seas adulto, recuerda que cumpliste siempre las normas elegidas entre todos, que entendiste que lo importante es el colectivo y que, al contrario de lo que la opinión pública piensa, el resultado no lo es todo en el deporte formativo. Porque eso fue lo que te hizo más fuerte, crecer como futbolista y como ser humano. No es fácil entrenar un lunes si el finde te han metido, nueve, diez, doce goles. Pero tú fuiste a la cita con la redonda a pesar del resultado numérico que anotaba el árbitro en el acta. Ahí fue cuando entendiste que lo importante no es caer, sino levantarte una y otra vez. Ahí fue cuando entendiste que lo imposible se intenta, pero lo difícil se consigue. Ahí fue cuando te convertiste en un ejemplo de superación, mejora y del sí se puede. En un héroe sin capa.

martes, 17 de enero de 2017

Todoterreno Diego

Diego, con su trofeo de anteayer.

Autocensura con la UDA esta semana porque al final van a llevar razón los que piensan que el que suscribe se queja mucho. Pero como no es de ser coherente hacer palmas mientras el agua ya está dentro del barco, este artículo va por Diego. Lo conocí hace año y medio. Entre ejercicio y ejercicio a mis pequeños del Oriente, me lo presentaron. Con sus 16 años recién cumplidos, aparte de jugar, quería ayudar con los niños. Un año después, puedo aseverar que, a pesar de su juventud, se trata de los mejores delegados de Almería. Los habrá con más experiencia, pero no con más ilusión.

Él se autodenomina el 'traéme', aunque su labor es fundamental para que los chavales puedan jugar. No por pagarle al árbitro, sino por entregarse sin ver un duro a cambio (el fútbol base cuesta dinero a los formadores). Es de valorar que un joven de 17 años se gaste unos euros en imprimir la alineación de turno o mensajes de profesionales con tal de motivar a los pequeños. Además del trato y los valores a éstos, sus ganas por aprender (sacándose el curso de monitor de fútbol) y sus continuos consejos sobre qué ejercicio a hacer en función del objetivo buscado. Gente como Diego es la que hay que cuidar en el fútbol modesto.

Siendo sinceros, la pasión quema mucho porque raro es el día que no hay que hacer frente a algún contratiempo. Sin embargo, al final todo merece la pena por personas como él, con las que entablas una sana amistad. La relación va más allá del recinto deportivo. Un amigo más, nos fuimos ese mágico sábado de junio a Córdoba en uno de los días más emocionantes de la UDA o al Alto de Aitana a ver La Vuelta. Recién fichado por Universo Running, ganó trofeo anteayer en la San Silvestre de El Ejido. Y hasta tiene tiempo de firmar autógrafos y fotografiarse con los paisanos de Velefique en Nochevieja al confundirlo con un actor porno. Un máquina este Diego.

domingo, 8 de enero de 2017

¿LocUDA?

Fidel, en primer plano, Joaquín y José Ángel, en segundo, y Casto, en tercero, se lamentan tras caer ante el Getafe · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 8-I-17

He dudado si escribir estas líneas. No por el qué dirá el club, lo que hace que muchos no expresen lo que piensan por si se rompe el intercambio de favores. Si he vacilado ha sido porque ni yo mismo tengo claro lo que voy a exponer, contrario a la opinión pública. De ahí que sería interesante debatirlo en Twitter. Pensamientos, por cierto, que no han surgido tras encajar un simple gol en contra; de hecho, fue objeto de debate una noche con amigos periodistas (de los de verdad).

Desde el ascenso con Javi Gracia, siete entrenadores se han sentado en el banquillo local del Mediterráneo y 72 futbolistas han vestido la rojiblanca en liga. Copiosa cantidad para tres temporadas y media, lo que no favorece que se asiente un proyecto. Pero ese no es el principal problema. Continuando con los guarismos, en ese tiempo, 34 triunfos, 39 empates y 65 derrotas (en competición doméstica): 141 puntos de 414 posibles. Las estadísticas son neutrales e indican que la UDA ha logrado dos salvaciones en el último encuentro (y gracias a las circunstancias), un descenso y otro curso que apunta a lo mismo. Vamos, que la situación no marcha como debería.

Y lo más serio es que esas estadísticas tampoco son el principal problema. Más grave es la ausencia de ilusión y de autocrítica que desprende el club, con el correspondiente hedor y la falta de profesionalidad en muchos aspectos. Expuesto esto, dejo el debate, la 'locuda' (magnífico eslogan) para el final. Mirando a largo plazo, ¿sería tan malo un descenso a Segunda B? Tocando el fondo del pozo, se empezaría todo de cero. Sí, ascender a Segunda A es misión dificilísima (mírese el Cádiz), pero el ejemplo del Alavés también está ahí. Sin los médicos adecuados, la enfermedad parece terminal. ¿Es una 'locuda' pensar en una nueva vida, en ir al Mediterráneo con ilusión?

martes, 3 de enero de 2017

Balones dentro

Andrés Fernández y Alfonso García presencian un entrenamiento en el anexo · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 3-I-17

Una de esas profesoras que no dictan los apuntes, sino que hacen que el estudiante reflexione, tras haber corregido de manera concienzuda unos trabajos (lo fácil es poner la nota en función de la extensión de éstos), dice que ha pillado a algunos plagiando la tarea. Puede aseverar la típica de "búscate otra facultad para aprobar esta asignatura", por eso de pillar a los que han hecho la trampa, máxime cuando éstos pretenden ser maestros; sin embargo, les da la oportunidad de aprobar en este mismo cuatrimestre mediante otro método. Lo grave del asunto son las reacciones. "Quizás no han tenido tiempo o no sabían hacerlo, se merecen otra oportunidad" (sic) fue una de ellas. La culpa, claro, es de la profesora. ¿Para qué echar balones fuera?

Juegan unos niños de ocho años un partido y alguien agrede al colegiado por alguna decisión que no le ha gustado. La culpa, claro, es del trencilla (ironía aparte, el colectivo arbitral debería hacer una huelga en forma de protesta por lo que sufren finde sí y finde también, máxime cuando la FAF multa a un jugador con 60 euros por pegar al colegiado). ¿Para qué echar balones fuera?

Un ciudadano trabaja en negro, percibe 3.000 euros al mes y declara en la renta menos de un tercio. La beca de estudios va para su hijo y no para otro cuya familia ha hecho las cosas bien. La culpa, claro, es del político. ¿Para qué echar balones fuera?

Lo fácil es culpar a alguien en vez de un ejercicio de autocrítica. Lo fácil es quedarse con la duda de qué hubiese pasado si Azeez no hubiese visto la roja en vez de analizar los propios fallos. Lo fácil es decir que en enero es difícil reforzarse en vez de trabajar a tope y traer algo potable. Lo fácil es echar balones fuera. Espero que los esféricos vayan dentro y la UDA sepa reaccionar en este mercado invernal, tarea necesaria para no vivir lo del curso pasado.