martes, 28 de noviembre de 2017

Sos grande, Germán

Germán, con gorra, sostiene el balón firmado por todos sus compañeros del Poli Almería · LEM

Escuché hablar de él en el curso de entrenadores. "Sos grande" era la frase más pronunciada por Juandi, Carlos y Córdoba. Poco después entendí su significado. Con apenas 20 años, tras descubrir las peculiaridades del Poli Almería por redes sociales, Germán Mazzarino recorrió los 9.830 kilómetros que separan Buenos Aires y Almería con el fin de recalar en un equipo que militaba en la sexta categoría nacional española. "Para un argentino jugar en Europa es lo máximo, da igual la categoría", aseguró los otros días en EFE. Realmente la historia de Germán no da para un artículo de opinión o para un reportaje, sino para una novela. Su sueño era vestir la camiseta del Poli Almería a pesar de tener que dejar a su pareja, familia, amigos y trabajo y cruzar el charco para ello. Y lo consiguió, aunque antes jugó en el Lucaneina, donde vivió buenas anécdotas, como la de un encuentro en Antas, donde aficionados locales colocaron los coches encima del campo poniendo las luces largas en los saques de esquina para desconcentrar a Germán y compañía. Cuando la plantilla del Poli Almería tuvo un hueco disponible, Germán encontró la ficha deseada y saboreó los valores de este histórico club de la provincia, entrenando incluso a chavales de seis años.

Mientras leen estas líneas, estará rumbo a Buenos Aires, ya que tiene que resolver unos asuntos de burocracia. Ojalá regrese de nuevo a España. El que suscribe esto ha tenido la suerte de compartir vestuario con él durante un mes y sería un orgullo hacerlo durante mucho tiempo más. Una persona que deja todo para recorrer tantos kilómetros para cumplir un sueño, con numerosos valores humanos y deportivos, merece honor eterno. "¡Sos grandes!", les gritaba a sus prebenjamines. Ahora le decimos nosotros: "¡Sos muy grande, Germán!". La vida necesita más dosis de locura como la tuya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario