martes, 25 de julio de 2017

'Expertos'

Froome, Urán y Bardet, el podio final del Tour de Francia 2017 · imvid.depor.com

Si Faustino Asprilla aprovechó esa curiosa imagen en el que se le ve cómo se le sale el pene del pantalón en un encuentro entre Colombia y Chile para ingresarse una buena cantidad de dinero posando desnudo para diferentes publicaciones y acabar comercializando los Condones El Tino (métele un golazo a tu pareja, el eslogan), otros intentan agarrarse como sea a un micrófono a pesar de no haber pasado ni un día por una facultad de Ciencias de la Comunicación. Algunos de ellos, incluso, tratando mal a la prensa cuando estaban en activo. Uno de estos intrusos es Óscar Pereiro. El gallego escribía el pasado fin de semana un polémico mensaje -con faltas de ortografía y de puntuación- en Twitter: "Y para los q critican a lo q no atacan que piensen q todos quisieran hacerlo pero en la bici las piernas mandan. Desde el sofá todo OK", escribía el exciclista.

Si Pereiro entiende poco de Periodismo, de ciclismo sí que sabe. 3.540 kilómetros son una barbaridad de kilómetros. Recorrerlos en una bicicleta podría catalogarse hasta de locura. Y hacerlo en 21 etapas, prácticamente una decena de montaña, ya no tiene palabras. Así, sin palabras, se queda uno al ver una fotografía subida por Poljanski tras disputar 16 etapas, con las venas de las piernas bastante inflamadas, además de las marcas de los efectos del sol en la piel. Y no le falta razón a Pereiro, cuando afirma que si un ciclista no ataca es porque no puede. Claro que a Urán o a Bardet le hubiese gustado subirse al escalafón más alto del podio de París, pero en este deporte la carretera pone cada uno a su sitio.

Sí a la libertad de expresión, pero también comprensión. Unos días atrás en un encuentro de exhibición de Wimbledon, un aficionado le dijo a Clijsters cómo debía sacar. El fan acabó en el verde, raqueta en mano para que fuese él mismo el que demostrase cómo se sacaba. Naturalmente no sabía. Quizás habría que hacer lo mismo con esos padres que juegan a ser entrenadores en el deporte base.

martes, 18 de julio de 2017

Equipaciones tardías

Casto, Fidel, Vélez, Pozo y Julián posan el pasado verano con las diferentes equipaciones · udalmeriasad.com

A veces no todo lo consigue el dinero. No basta tener un presupuesto alto para ser una entidad innovadora, con ideas frescas y una línea de actuación que motive al aficionado y no mostrar pasotismo. De hecho, clubs no profesionales trabajan mejor que otros que sí lo son. El pasado 13 de junio (cuando escribo estas líneas ya son las 18 horas del 17 de julio) un aficionado creó un diseño espectacular de una camiseta con la cruz de San Jorge y la Alcazaba, respondiéndole la cuenta de la UDA que para esta temporada era tarde, pero que la tendrían en cuenta (lo dudo, ya que el Almería no se sale del catálogo de Nike). Además, ante la petición de una seguidora para ver la nueva zamarra, el club de la Vega de Acá respondió que "queda poco". Eso el pasado 13 de junio.

Lo ideal hubiese sido tenerlas listas para el primer día de renovaciones de abonos. Son miles las personas que se pasan por el club para adquirir el carné y, por lógica, algunos comprarían. Sin embargo, parece que ha sido difícil prever eso. Eso es otra. Sólo se puede adquirir la elástica en un establecimiento. Nada de internet, ya que el apartado 'tienda' en la web del club no lleva a ningún lado. Hace más de un año empleados de la entidad me comentaron que la estaban arreglando. Paciencia, algún día llegará. Una buena mercadotecnia da bastante seriedad, algo que habría que poner impreso en los despachos de la Vega de Acá.

¿Y cómo serán las nuevas equipaciones? Ojalá, como hacen la mayoría de los equipos, cambien respecto a la del pasado curso por eso de obtener más ingresos. Pero parece que mantendrán la rojiblanca y la azul, sustituyendo la amarilla por una blanca. Como en este club no es nada seguro, incluso hasta después de oficilizarse -véase Zubeldía-, ojalá sorprendan y sean nuevas. Aunque ya van tarde.

martes, 11 de julio de 2017

Carril de peatones

Tres corredores realizan su actividad por un carril bici de Jerez de la Frontera · lavozdelsur.com

Verano es tiempo de bicicletas. Pocos espectáculos deportivos llegan a la altura del Tour (grandiosa la etapa de anteayer con siete puertos puntuables, tres de ellos, de especial categoría) o de La Vuelta, lo que provoca un mayor interés por dos ruedas. En el Twitter de la Guardia Civil se puede leer '¿disfrutas con tu bici? Ok, pero no olvides que las señales son para ti. Respeta al peatón. La calle no es el Tour, ni tú eres Froome'. El ingenioso mensaje da para el debate. Quitando los mensajes de aquellos que utilizan internet como escape de su frustración diaria, algunos eran bastante interesantes. Es cierto que ciertos ciclistas no respetan las señales de circulación. Pero esa afirmación debe ser complementaria a que algunos vehículos o peatones no tienen educación vial respecto a las bicicletas.

Ya no es sólo el famoso metro y medio al adelantar, sino que basta con darse una vuelta por un carril bici, sobre todo por el Parque Nicolás Salmerón. Es raro el momento en el que uno no se encuentra con un peatón, con un camino en el que andar o correr a apenas unos metros. Y no se te ocurra decir nada. Siguiendo el recorrido, en el Paseo Marítimo más de lo mismo, cuando el espacio es amplísimo. Quizás dé morbo ir por los metros reservados al ciclista. Bueno, el carril bici del Paseo Marítimo hasta el Maestro Padilla o el de Avenida Federico García Lorca tiene poco de carril bici. Pintaron el suelo que había previamente y que las dos ruedas vayan botando sin amortiguar bien. Pero el tema no es ese. Es mucho más fácil. ¿Por qué tienen que invadir peatones el carril bici?

P.D.: el ciclista no tiene la obligación de ir por el carril bici, sino que también tiene el derecho de circular por la carretera, ya que algunos no van de paseo, sino entrenando a una mayor velocidad y con la necesidad del cemento. Esto no va para los de la LOGSE, sino para los maleducados.

martes, 4 de julio de 2017

Tabaco y deporte

Un aficionado, rodeado de menores, fuma en San Mamés · elcorreo.com

Hay situaciones que históricamente están aceptadas y nadie las pone en tela de juicio. Hace una década fumar en espacios cerrados era lo normal, hasta que llegó la Ley antitabaco en 2011. Felicidad para los no fumadores (o fumadores pasivos), que desde entonces podemos salir de los bares y discotecas sin ese hedor. Sin embargo, esa ley estaba destinada a los espacios cerrados. El País Vasco sí prohibió fumar en los campos deportivos. La Ley de Adiciones y Drogodependencias fue aprobada el pasado año, con multas desde los 600 euros para quien la incumpla. ¡Cuán de feliz sería si se hiciese lo mismo en el sur de España! Es incómodo, desagradable y nada saludable estar dos horas sentado en tu localidad y tener que soportar como el de la fila de delante te echa el humo.

La mencionada ley vasca buscaba proteger sobre todo a los menores. Normal, ¿por qué tiene que tragar un menor de cuatro años todas esas partículas nocivas? Y aquí es donde entran las instalaciones de fútbol base, donde es raro que no haya un cigarro encendido, con decenas de pequeños pululando por el lugar, algunos sentados en el banquillo y soportando el humo. Dando gracias a que sea humo de un cigarro porque el que suscribe ha visto cómo en un campo de la capital había perfectamente entre cinco y diez porros encendidos un sábado a las nueve de la mañana.

Partiendo de la base de que el tabaco -ya sea de puro o de cigarro- es malo para la salud y el deporte tiene numerosos beneficios para ésta, es algo contraproducente que esté permitido fumar en espacios deportivos. Quizás que algún fumador y lector de estas líneas alega a su libertad. La libertad de uno acaba donde comienza la de otra. Y si alguien quiere emborracharse o drogarse, que lo haga. Pero que no perjudique al resto.

P.D.: mi máximo ánimo a aquellos que luchan por desengancharse de esa droga.