martes, 28 de febrero de 2017

Maricones, sí

Número 57 de la prestigiosa revista Panenka · panenka.org
Artículo Diario de Almería 28-II-17

El suceso ocurrió hace unos días. Un personaje detrás de una portería proliferando insultos a un jugador visitante. "¡Negro de mierda, no vales un duro!". Otrora quizás se hubiese aplaudido a este personaje, pero los tiempos han cambiado y esta vez se actuó bien. Rápidamente uno de los directivos locales expulsó a quien no tenía nada mejor que hacer que ir al campo a meterse con una persona diferente a su raza (con más cerebro). Encima le hizo un favor porque si lo hubiese cazado la Guardia Civil, le hubiesen caído unos cuantos miles de euros de sanción. La lucha contra el racismo ha obtenido su resultado y aunque haya casos (como los de mandar a fregar a una árbitra), la conciencia colectiva ha evolucionado en ambos campos y la gente cuerda ya no ríe ni permite estos comentarios.

Sin embargo, la lucha contra la homofobia en el fútbol está años atrás. Es raro el partido en el que no se escuche un "maricón". Y a diferencia del "negro" (con tono despectivo, claro), el resto de aficionados no señalan al sujeto que intenta hacerse el gracioso. "No os olvidéis del ruido de ese hincha al que cada domingo escucháis llamar 'maricón' al primer futbolista bien peinado que se le acerca para sacar de banda, porque dejará de hacerlo como dejó de llamar 'monos' a los rivales negros cuando escuchó a la opinión pública y temió dejar de formar parte de la tribu (...)", reza el editorial de la revista Panenka del pasado noviembre, dedicada a la homofobia en el fútbol. Sólo una conciencia colectiva hará avanzar en esta lucha. Porque a mí me da igual que un deportista tenga relaciones con un hombre o con una mujer. A mí me da igual cómo vaya peinado o si se depila las cejas. Lo que no me da igual es tener que ir al campo y escuchar al tonto de turno de los insultos homófobos, con la cuadrilla detrás riéndole las gracias. Hay que perseguirlos y echarlos del fútbol.

1 comentario:

  1. Ole ese Nico, sigue en tu linea y sanea este deporte que llevas con orgullo.

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