lunes, 26 de septiembre de 2016

Diecinueve bares

Once que puso en liza Fernando Soriano ante el UCAM Murcia · udalmeriasad.com

Diecinueve establecimientos. Y la lista hubiera podido ser mayor en el caso de que al que suscribe no se le hubiese agotado la paciencia. O hubiera seguido en sus mundos de Yupi pensando el pasado miércoles por la noche que algún bar iba a echar el UCAM-Almería. Empresarialmente se puede entender que tire más un Barcelona-Atlético. Pero resulta cuanto menos curioso que de un número tan elevado de establecimientos ninguno ofreciese a sus clientes la posibilidad de ver el partido del equipo representativo de la provincia (muchos camareros desconocían incluso la existencia del choque en La Condomina). Sólo se trata de pensar, ese verbo que tanto se olvida en este mundo tan de actuar. Pensar, por ejemplo, en ofrecer ambos encuentros, considerando que la mayoría de estos locales disponen de más de un televisor.

Defiendo la libertad de expresión, puede gustarte más de un equipo. Si un almeriense quiere celebrar un tanto del Real Madrid, del Barcelona o del Atlético que lo haga, incluso si es al Almería (no es mi caso). Que cada uno anime al equipo que desee. Fácil de entender, máxime con las circunstancias en el sudeste peninsular, con desapariciones y cambios de denominación constantes. Eso sí, sería interesante un mayor esfuerzo en cuanto a cultura deportiva. Y eso que la mejora es real. Los números indican un crecimiento brutal en el Mediterráneo en los últimos años. De los 5.857'1 espectadores por partido de media en la 04-05 se ha pasado a 10.000 abonados en una década. El siguiente paso es poder ver a la UDA en el bar aunque juegue el Barcelona. ¿Que no ayuda el club con decisiones erróneas, incluso surrealistas, en diversos aspectos? Claro, pero no es excusa. Porque por aquí pulula uno de los mejores equipos europeos de voleibol y el Moisés Ruiz sólo se llena en las finales.

martes, 20 de septiembre de 2016

Cangrejos y monos

Once del Barcelona en Butarque el pasado sábado · as.com

A veces me gustaría haber nacido una década antes, no por lo de la generación perdida, sino por haber vivido un fútbol modesto más respetado. La pasada semana decía Luis Rubiales en RNE que "el fútbol modesto está muriendo porque no hay un horario reservado a él". Podrá achacársele mucho, pero aquí no le falta razón. Los horarios son un disparate, yendo a peor conforme pasa el tiempo. No es un problema atascado, sino que, como los cangrejos, va hacia atrás.

Hace unos años lo normal en España es que los niños jugasen la tarde del viernes y la matinal del sábado. Los veteranos tenían sus particulares piques el sábado por la tarde, y la mañana del domingo era turno para los séniors de las categorías más bajas. Primera se celebraba el domingo a las 17:00 horas, atrasando un choque a las 19 y el partidazo, a las 21, por Canal Plus. Algún equipo que jugase Europa actuaba el sábado a las 20 (a veces a las 18) y el televisado en abierto, a las 22 (no un viernes por la noche...), además del grueso de Segunda. Otrora era sencillo, a diferencia de ahora, máxime cuando cada curso (incluso cada jornada) modifican las franjas horarias.

Las personillas que mandan en el circo alegan que se ingresa más dinero con el baile de horarios. El Barcelona en Butarque (sábado a las 13 horas) es seguido en Asia, ¿pero un Granada-Málaga? Es cierto, hay Premier al mediodía, pero con una cultura diferente las comparaciones son odiosas. Ojo, soy el primero que se chupa un encuentro tras otro desde el sofá, pero hay que respetar el fútbol base, del que se nutre el profesional. ¿En cuánto se situará la bajada de espectadores de los campos de barrio en estos encuentros desde 2005 a esta parte? De seguir en esta senda -la de la televisión y el aficionado asiático- seremos muchos los que nos veremos abocados a no asistir a los campos profesionales. Por incompatibilidad y por hartura.

martes, 13 de septiembre de 2016

Empezar bien

Quique y Fidel celebran un tanto en Montilivi · udalmeriasad.com

Con el retorno de los niños a los centros educativos, recuerdo la frase del profesor de turno del instituto el primer día de clase. "El día más importante del curso es hoy, con todo por aprender", espetaba cuando los alumnos aún estaban con los trinos de los pájaros estivales. Pero razón no le faltaba al docente, por eso del aprendizaje continuo. El fútbol es otro asunto (un triunfo vale lo mismo en la jornada 6 que en la 40), aunque la comparación es constante en la prensa, utilizando términos del registro escolar. Lo que es evidente es que un buen inicio te impulsa a una dinámica en la que el éxito es más fácil de conseguir.

El mejor ejemplo está en la pasada temporada. A pesar de que la UDA se impuso en sus dos primeros encuentros en el Mediterráneo (ante Leganés y Osasuna), una racha de quince encuentros sin sumar de tres en tres, aún en el primer compás de la competición, metió a los unionistas en una senda que guio hacia el peor ejercicio de la historia del club con la actual denominación. Las sensaciones en esta campaña parecen mejores, con un prometedor frente de ataque, por lo que se antoja importante engrasar el entramado defensivo, con ese punto necesario de equilibrio para que el tren se encarrile en la vía de la tranquilidad y de la ilusión, dejando la de la agonía para otros.

"Partido importantísimo para ambos equipos", se escuchó en la retransmisión del encuentro disputado en Gerona el pasado domingo. Demasiado drama para tratarse de la cuarta jornada. Pero parece claro que encadenar dos o tres triunfos consecutivos en casa y no claudicar demasiado en las salidas es clave para que el Almería se meta en una buena dinámica. Y con ésta es mucho más fácil solucionar los males (engranaje defensivo, salida limpia de balón...) y afianzar lo bueno (calidad de mediapuntas, pegada). ¿Por qué no ilusionarse?

martes, 6 de septiembre de 2016

Por una web oficial mejor

Imagen del portal web de la UD Almería · LEM

La UDA cumple tres lustros en la LFP aunque, a veces, da la sensación de que no es así. Por ejemplo, su web. Algunos aficionados criticaron que el club apuntase al estamento arbitral tras el encuentro ante el Oviedo. No me meto ahí, pero sí hago sugerencias para construir una web oficial mejor, algo que debería ser básico en una entidad profesional. Por ejemplo, pinchando en el apartado 'tienda online', es imposible adquirir las equipaciones actuales, ya que los productos están desactualizados. Por no hablar del tema entradas, no pudiéndose adquirir los boletos desde la red, servicio fácil de realizar. En 'agenda' sólo aparecen los partidos y no la hora y lugar de los entrenamientos, algo a saber para los aficionados que pretendan ir a las sesiones. Parece una nimiedad, pero son detalles que diferencian a los clubs. Disputándose el encuentro ante el Rayo, la entidad madrileña ya ofrecía hasta imágenes del partido, y eso que aún no había finalizado. 

Por no hablar de las categorías bases. Sólo están las dos primeras plantillas, no sabiendo quiénes conforman los juveniles, cadetes, infantiles y alevines. Grave para alguien que presume de cantera. A las 23:19 horas del pasado domingo 28 de agosto no salía ni el resultado del Almería B-Alhaurino. No digo fotos, ficha técnica o crónica, simplemente cuánto habían quedado (por cierto, la cuenta de Twitter podía retransmitirlo en directo, como con el 'A' o como hacen equipos de menor categoría).

No es tema de dinero, puesto que la cantidad económica a desembolsar a una persona que se encargue de todo ello es mínima para alguien que milita por decimoquinto ejercicio consecutivo en la LFP. Tampoco es por tiempo, ya que somos miles los periodistas en las listas del paro. Simplemente se trata de una cuestión de dejadez, término contradictorio a club profesional.