miércoles, 31 de agosto de 2016

Un corazón en el negocio

Manolo García posa con una bufanda de la UD Almería antes de un encuentro frente el Barcelona · N.G.

"De sobra es conocido que los libros de fútbol rezan que el elemento clave es la afición, ya que los jugadores, entrenadores y presidentes van y vienen, y lo único que permanece a lo largo del tiempo es la hinchada. Es lógica la afirmación, aunque también podría ser objeto de debate, por eso de que a veces los seguidores recorren ida, y en ocasiones, vuelta (...). Sea como sea, sí que hay jugadores, leyendas, que nunca abandonan a los suyos, formando parte del corazón del club. Algunos ejemplos son el de Ryan Giggs con el Manchester United, Carlos Puyol con el Barcelona o Francisco Totti con la Roma. Manuel García tiene la misma importancia para la Unión Deportiva que estos míticos futbolistas para sus respectivos equipos. Vicepresidente ejecutivo del club desde los inicios de éste, vivió desde dentro el comienzo de la entidad unionista. Mano derecha del creador del Almería CF, Guillermo Blanes, fue uno de los protagonistas de la fusión entre los dos equipos cuya rivalidad era constante".

Es parte del Trabajo de Fin de Grado que realicé para la Universidad de Málaga, con un profundo análisis de la formación de la UDA y su tratamiento en prensa. Aparcar el debate sobre si el Almería 16-17 es mejor que el 15-16 es fácil si se trata de dedicar esta columna a Manolo García. Hace unos días un aficionado se quejó en internet sobre la suciedad de los asientos del Mediterráneo y el directivo almeriense le contestó que iba a intentar solucionar el problema. Es sólo uno de los muchos gestos de Manolo. Una persona que intenta solventar lo malo porque se desvive por su equipo. Una persona de la que no habla mal nadie. Una persona a la que sí le importa el propio fútbol. Una persona que no duerme a pierna suelta si su Almería pierde. Una persona más propia del balompié canterano que del profesional. Un noble corazón en el fútbol negocio. Gracias, Manolo.

martes, 23 de agosto de 2016

Excedencia y paraíso

Corona y Trujillo se saludan en la vuelta del último a la disciplina unionista · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 23-VIII-16

Viendo en acción a Édgar y Raúl García en el Atlético-Alavés del pasado domingo, es imposible no preguntarse si volverán a vestir la elástica almeriense. Parece difícil en el caso de ambos, a pesar de ser ininteligible que el Almería tratase al gallego peor de lo que se merece por cualidades futbolísticas, máxime con la necesidad en los últimos años de un lateral zurdo de garantías defensivas. Las vueltas de Miguel Ángel Corona y Trujillo han sido las últimas de una lista peculiar formada por los unionistas que regresaron a la Vega de Acá sin haberse marchado en calidad de cedidos. Uche, Mané, Juanma Ortiz, Francisco, Soriano y Juanito (el último por dos veces) se marcaron una excedencia inhabitual en el mundo del fútbol, cesiones aparte.

La primera conclusión de estas excedencias es que aquí se vive como en pocas ciudades europeas. Sin ese cartel de Costa del Sol, del que Málaga se apropió, la tranquilidad y el clima son algunos de los aspectos muy a valorar por los futbolistas que se fueron de Almería en busca de un futuro mejor y que después echaron de menos. Al final esta tierra es más que desierto e invernaderos como piensan muchos, incluso oriundos de provincias muy cercanas.

Clima de Almería e idiosincrasia del almeriense, conformista. Porque lo último también influye para regresar (o fichar por primera vez) al Mediterráneo. El aficionado normalmente no suele exigir mucho. Y si lo hace, ya están los palmeros de turno para recordar que "esto no es Madrid ni Barcelona" o que "las críticas, a final de temporada". Y llega el final de curso y los hinchas vitorean a sus héroes o piden que Alfonso García bote sobre el césped del Nuevo Arcángel. Jugar en la Unión Deportiva Almería debe ser más fácil que en otros clubs. Vivir aquí, mejor que en otras ciudades. Lo de trabajar si no eres futbolista o director deportivo ya no es tan sencillo.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Dónde ver la Segunda

Una cámara de televisión graba un encuentro del Zaragoza en La Romareda · elperiodicodearagon.com

En febrero de 2014 la LFP presentó la campaña 'Cuando pirateas fútbol, le haces daño a tu equipo' para concienciar a los Jacks Sparrow. Históricamente los líos han estado a la orden del día en este país, como se puede comprobar leyendo un género tan importante para la literatura española como es la novela picaresca. Lo fácil es echar balones fuera y apuntar al político, en vez de hacer autocrítica y meter en similar saco al trabajador de a pie que cobra en negro y juega sucio en la declaración de la renta, becas... 

¿Fácil no caer en la tentación? Esta semana empieza de nuevo la competición doméstica, con nuevos cambios con las teles. ¿Dónde ver a la UDA fuera de casa? Gol, el nuevo canal en abierto de Mediapro, echa dos encuentros por jornada. El partidazo se verá en Movistar +. ¿Y los otros ocho? En Vodafone (aunque algunos trabajadores ni sepan que tienen este torneo), Orange o Telecable.

El paquete más barato del gigante rojo para ver la Segunda cuesta 70 euros al mes e incluye fijo, internet, una línea móvil y tele. Tras un año, de 70 se pasa a 82 euros. Lo más barato de Orange para ver a la UDA es fijo, internet y tele por 43'05 euros, con un año de permanencia. Por último, Telecable oferta para fuera de Asturias un servicio online, Tedi, en el que ver toda la Segunda (en el ordenador, tableta...) sale por 11'90 euros al mes (sólo esta liga). A las cantidades de Orange y Vodafone hay que sumarle el castigo por permanencia con la actual compañía porque no se puede contratar la tele sin que le cuelen a uno los otros servicios.

La gravedad del asunto se acentúa cuando cada agosto hay que buscar qué contratar por eso de variar los derechos de una operadora a otra. MarcaTV, autonómicas, C+Liga 2 eran otros canales que transmitían la plata hace unos cursos y que ya no lo hacen... Cuando pirateas el fútbol, le haces daño a tu equipo. La mejor liga del mundo.

martes, 9 de agosto de 2016

Interrogantes

Sobran las palabras · codigonuevo.com
Artículo Diario de Almería 9-VIII-16

¿Cómo es posible que teniendo mejores instalaciones y monitores y entrenadores cada vez más formados, el fútbol base disminuya su nivel? ¿A dónde va la cantidad que cada curso pagan los clubs en sanciones (tarjetas...), en torno a 2.500 euros? ¿Qué malabares tiene que hacer una entidad para recaudar 24.000 euros (con lo más básico: viajes en coches a otras provincias, jugadores sin cobrar...) sólo para su equipo sénior, 15.000 para uno de sus juveniles y 15.000 para un cadete?

Si se entiende el fútbol aficionado como algo para tener un estilo de vida sano, con deportistas que no son profesionales, ¿cómo se explica que se pague más de 200 euros cada equipo en concepto de arbitraje por partido? ¿No es excesivo 100 euros en una sola ficha, dos y medio en tramitarla y una por renovarla? ¡Un euro por un cartón de diez por siete centímetros!

Con esta crisis (económica y de injusticias), ¿por qué la FAF se empeña en crear nuevas categorías? Si a una entidad le cuesta ir a Granada, ¿es necesario meter en el mismo grupo a malagueños y jiennenses? ¿Por qué existen dos divisiones autonómicas en juvenil y cadete, y una en infantil (con la idea de ampliarla a dos)? Niños de doce años viajando cada dos findes a otras provincias...

¿Por qué algunos clubes de Almería pagan el IBI y otros no? Ante esta tesitura, ¿por qué los clubs no crean una asociación para trabajar juntos y plantarse ante estas situaciones? No tiene sentido quejarse de que sobra, por ejemplo, la División de Honor sénior e inscribirse después... ¿Cómo se puede pedir un préstamo para un equipo sabiendo que años después no se va a poder sacarlo?

¿Niños de diez años quejándose por jugar un partido al año en albero?, ¿padres refunfuñando por abonar 20 euros en usar unas instalaciones, con personal cualificado, la misma cantidad que se paga por ir a tenis, inglés o gimnasio?, ¿jugadores que exigen cobrar sin ser profesionales?, ¿cuándo se pasa de no cobrar a hacerlo en el fútbol? Sin contrato laboral, ¿en qué concepto se mete ese dinero que dan algunas entidades a jugadores aficionados? ¿No tienen vergüenza algunos presidentes de aprovecharse del negocio teniendo a la vez monitores y entrenadores (tiempo y dinero en la responsabilidad de inculcar hábitos a niños y jóvenes) sin ver un euro?

martes, 2 de agosto de 2016

Rey abandonado

Almería 3-0 Castellón, 10-6-1979, Franco Navarro (ahora Juan Rojas) · Relatos Rojiblancos, de Á. Acién.

El primer recuerdo que tengo de un partido de fútbol es de un Almería CF-Extremadura, con tres años. Era febrero de 1996 y los rojiblancos buscaban sumar para afianzarse en mitad de la tabla en su primer curso en la LFP, mientras que el Extremadura, segundo, quería recortarle tres puntos al Hércules, líder, que había pinchado inopinadamente el día anterior. Empate a uno al final. El majestuoso Juan Rojas albergó once encuentros de Liga y dos de Copa (uno ante el Atlético) antes esa temporada pero bajar las escalerillas del campo tras finalizar el choque es el primer recuerdo que tengo, no sólo de fútbol, sino de mi existencia. Por cierto, el Extremadura quedó quinto, pasando Almendralejo a la historia del fútbol español por saborear la Primera. Y los del pantalón blanco acabaron salvándose en el Bernabéu.

El Juan Rojas, el antiguo campo de Los Ángeles, las pistas del Virgen del Pilar y el patio de la comunidad de vecinos formaron mi concepción del fútbol. Por eso fue especial volver el pasado sábado al feudo de Torrecárdenas para el bolo entre la UDA B y el Oriente, mi equipo. Ahí 20.000 almerienses vieron el 3-0 al Castellón un 10 de junio de 1979. Ahí ningún equipo de Primera consiguió ganar en la 79-80. Ahí Quini reapareció tras su secuestro. Ahí vi a Puyol, Sergi, Xavi, Figo, Rivaldo o Van Gaal en ese famoso 0-0 ante el Poli. Ahí Francisco o Luna me llenaban de felicidad cada dos domingos.

Y ahí seguía en pie el pasado sábado. Silencioso. Abandonado. Ruinoso. Con esa aluminosis que ha destruido parte del graderío del fondo norte, con matorrales en preferencia, con charcos de agua en los banquillos y con un lamentable césped. ¿Culpable? Claro que lo hay. Se llama Ayuntamiento de Almería. Pero es más fácil subirse a un autocar tras un ascenso o ir al palco a saludar al Florentino de turno.