lunes, 18 de enero de 2016

El partido de nuestras vidas

Javi, Narci, Jorge, Arturo y Valdivia, el pasado sábado recordando la machada de hace diez años · José Cruz
Si tiene la oportunidad de poner 'Protectors of the Earth' [protectores de la Tierra] en Youtube y escuchar esta canción de la productora californiana Two Steps From Hell, o cualquier otro tema épico, hágalo para poner en contexto este relato. Aunque si no estuvo en la Ciudad Deportiva de Los Ángeles ese 30 de abril de 2006, no se imaginará el final de la historia, impredecible. Nadie se esperaba que Bruno y Shmuel acabasen en esa maldita cámara de gas en El niño del pijama de rayas, o que Jack se congelase mientras Rose sobrevivía en Titanic. O que Iniesta parase el tiempo en Johannesburgo cuando se atisbaban los penaltis. Todos esos desenlaces fueron inesperados, aunque predecibles, a diferencia de esta naracción, que no queda recogida en libros ni películas, pero que jamás olvidarán ninguno de los protagonistas.

Excepto en días como el de Andrés en Sudáfrica o Ramos en Lisboa, muchos de los partidos grandes no responden a las expectativas, siendo la previa mejor que los 90 minutos -94 o 120-. No es el caso del Oriente-Venta del Pobre, con las dos escuadras jugándose toda la temporada en la última jornada de Regional Preferente. De ahí que no cupiese ni un alfiler en el recién estrenado complejo oriental. El destino quiso que ambos equipos se emparejasen en la última fecha, uno de ellos ocupando posición de ascenso directo a Primera Andaluza sénior y el otro por detrás pisándose los talones. Vamos, una final en la competición regular.

DOS TITANES
Con Las Norias ya ascendido y campeón, la Venta del Pobre y el Oriente se jugaban el último billete directo a la Primera Andaluza creada un año antes (ninguno de los dos la había pisado). Los nijareños tenían 64 puntos, por 61 de los orientales. A los últimos le acechaba el Garrucha (59), que buscaba puesto de podio para disputar la eliminatoria de ascenso. La Venta llegaba lanzada tras imponerse 10-0 al Tabernas, mientras que el Oriente venció 1-2 en Huércal en la penúltima jornada, encaramándose al tercer escalafón tras pinchar el Garrucha 1-0 en Las Norias.

Once victorias y dos empates en catorce encuentros en casa, con 40 goles a favor y diez en contra engordaban el potencial de los capitalinos, colocando un candado en su portería en los siete últimos partidos como locales (cero goles). Enfrente estaba el mejor visitante de la categoría, con nueve triunfos, un empate y sólo cuatro derrotas (37 tantos a favor y 18 en contra). Dos titanes (1-1 en la ida) y un billete de ascenso (la victoria le valía al Oriente). Protectors of the Earth de fondo.

Evolución de posiciones de ambos equipos en el ejercicio 05-06 · N. G.
Once del Oriente y de La Venta del Pobre en la última jornada · N. G.
"Fue una semana muy ilusionante. También había nerviosismo por todo lo que nos jugábamos, por entrar en la convocatoria", recuerda Jorge Garcés, ahora entrenador del Poli Almería, pero que aquel día se convirtió en Hércules magnificando a su Oriente de toda la vida. "Nunca he visto ni jugado un partido tan emocionante como ese, ni probablemente lo vaya a vivir", asevera Arturo, otro de los que defendió la zamarra oriental ese 30 de abril.

TENSIÓN
"Fue creciendo durante todo el partido", continúa Jorge en una emotiva charla. Un detalle es que da las gracias varias veces, en vez de ser el periodista al entrevistado. Prueba de que ese día es uno de los más importantes de sus vidas para estos protagonistas.

Once que puso en liza el Oriente el 30 de abril del 2006.
Las historias con finales similares al de ese 30 de abril de 2006 merecen ser contadas en orden inverso, pero el cronológico ayuda a realzar la importancia de lo que ocurrió después. Porque lo que sucedió en el primer acto no fue poco. En el minuto 37 un golpe mandó al goleador del conjunto oriental, Julio, al hospital por una brecha. "Se marchó a Torrecárdenas, le dieron puntos y antes de acabar el partido ya estaba de nuevo apoyando al equipo", rememora Narci, ahora capitán del Oriente -único jugador que queda de ese encuentro- y por aquel entonces un chaval de 21 años.

Para más inri, ocho minutos después fue expulsado el local Juanma, antes de que el visitante Jorge silenciase a la afición local y llevase el delirio a la suya (en el único lleno en la Ciudad Deportiva, escuchándose tambores desde la gasolinera cercana a la instalación). Pero Raúl igualó el encuentro, dejando todo para la segunda mitad tras un loco final de la primera. No sería el único final loco.

EL DESCANSO
Naturalmente había nervios en el descanso. Muchos. Tantos que José Valdivia, el técnico local, se bloqueó. "Es un hombre de club. Ha hecho el Oriente, lo lleva en la sangre. Con toda la presión, los sentimientos le pudieron. Es entendible", cuenta Dona, quien defendió la portería verde ese día. "Pepe Koscis, entrenador del juvenil A por aquel entonces, supo qué decirnos. En el descanso comentamos estar mejor defensivamente y salir al contraataque", asegura Arturo.

"Yo también estaba de los nervios. Unos minutos antes del descanso le sacaron la mandíbula a Julio y hubo una pequeña tángana. Se nos había complicado todo, estábamos con diez y nuestro máximo goleador en Torrecárdenas tras lesionarse. José estaba muy nervioso, pero yo también. Sin querer porque yo no soy así, una de las discusiones de la tángana -no hubo golpes ni nada- la empecé yo... No estábamos habituados a jugar con tanta gente y había muchos nervios", cuenta Jorge.

50 MINUTI MOLTO LONGOS
La segunda mitad duraría 50 minutos. Nunca un descuento sería tan productivo. Aunque antes también hubo miga. En el 51' Dani volvió a acercar el ascenso a La Venta, pero segundos después Rafa igualó desde los once metros. Realmente, a pesar de jugar con diez, el Oriente sólo estaba a un gol del sueño. Sin embargo, todo se torció en siete minutos trágicos: dos expulsiones y un tanto en contra, en concreto, doble amarilla para Gil (73'), 2-3 de Mara (78') y roja para Rafa (80'). La remontada, con tres jugadores menos, parecía utópica.

Justo antes de la sucesión anterior de acontecimientos cuasi mortales para los locales, Jorge entró por Arturo. "Jorge no iba a ser convocado", rememora José Valdivia. Los últimos meses no habían sido fáciles para el jugador. Una lesión del tobillo le apartaron del césped durante la segunda vuelta. "Tenía molestias, pero forcé para estar en la convocatoria. En los entrenamientos le dije a Dona 'tranquilo, que esta semana anoto'. Pero de pensarlo a hacerlo... Fueron cuatro meses lesionado, entrenando solo. Fue bastante duro", recuerda el menor de los Garcés, hombres de la casa.

Los siguientes párrafos los va a contar el propio protagonista: don Jorge Garcés. "En el 86' no imaginaba que íbamos a remontar. Con tres expulsados, pensamos en empatar porque la igualada nos aseguraba jugar la promoción. Hubo unos minutos en los que ellos tenían el balón y el partido estaba acabado. En el minuto 87 lo único que pasó fue que estaba yo por allí [risas]. Me pitaron una falta y les dije a los compañeros 'ahora o nunca'. Fue una falta cerrada, muy aproximada al área. Vicente le pegó muy fuerte, rematé y entró a portería", recuerda como si fuese ayer.

"Lo gracioso fue que que mis compañeros cogieron el balón rápido y yo les decía que no corriesen, que el empate nos valía para ser terceros, que la semana siguiente jugaríamos la promoción. Le comenté al árbitro que no descontase, que el partido estaba acabado, la Venta subía y nosotros nos quedábamos terceros. Me acuerdo perfectamente [el Garrucha, cuarto, perdió 0-2 ante el Parador, pero el horario unificado hizo que Jorge desconociese eso]", prosigue.

"La remontada era inimaginable", reconoce Beltrán, juvenil que jugó con los séniors orientales aquel día. "Las esperanzas en ese momento eran bien pocas", asiente Narci. Continúa el principal protagonista, Jorge Garcés. "En el 95' hubo un despeje, yo estaba de último hombre y volvieron a hacerme una falta. Tenía el balón y sólo veía a jugadores de la Venta. Pero me entraron, puse el cuerpo y la provoqué. Cogí el balón con la mano y no lo solté hasta que pitaron la falta. La sacó Salva, balón bombeado, salté, la peiné hacia atrás y la pelota hizo una parábola. Y bueno... [se emociona] Imagínate. Tú que estás metido en esto del fútbol... [emocionado al recordar ese segundo gol suyo, el que ponía el 4-3 en el marcador]. Es indescriptible... [continúa, aunque es difícil entender sus palabras debido a la emoción]. Aparte de ser del Oriente de toda la vida, estuve cuatro meses lesionado y lo pasé mal. De imaginarlo, como le dije a Dona, a que sucediese... Es algo increíble", relata Jorge, héroe ese día con dos chicharros históricos cuando el reloj moría.

Jorge Garcés paso de jugador de club a leyenda oriental con esos dos goles · José Cruz
LOCURA
"Fue una puta locura. José Valdivia se quedó medio llorando, hecho polvo, y el resto estábamos celebrándolo. Esa celebración fue la mejor de la historia", asegura Narci. "Yo estaba en el banquillo y me iba a dar algo. A José casi le da un ataque [muchas risas]. Hubo una invasión de campo al meter el cuarto gol. Saltamos todo el banquillo, incluso gente de la grada, canteranos como un tal Nicolás [más risas]. Empezaron a abrazarme personas que no conocía. De hecho, el partido acabó con el 4-3. No se sacó de centro", relata Arturo, amigo de un José que estuvo en shock durante varios minutos dentro de la portería que está junto a la cancha de pista de fútbol sala. El menor de los Valdivias se merecía aquel ascenso, sufrió y lo disfrutó.

EL POR QUÉ
Ocho guerreros que remontan a once jugadores que también se juegan un ascenso. Difícil de explicar. Ninguno de los protagonistas encuentra el motivo de esa histórica remontada. "Lo piensas y dices 'es imposible que remontásemos'. No sé de dónde sacamos la fuerza, el corazón o los cojones", asegura Beltrán. "No tiene explicación", asevera Narci. "Habrá gente que pensará que fue un milagro, pero éramos un grupo de amigos que luchábamos hasta el final. Confiábamos los unos en los otros", turno de Arturo.

"Influye mucho la cabeza de cada uno. Teníamos una mentalidad ganadora, algo muy importante. Sentíamos que teníamos que hacer algo por nuestro club de toda la vida, por el equipo de mi infancia", asegura Dona. "Se juntaron muchos sentimientos y tiramos hacia adelante cuando otros hubiesen preferido quedarse atrás e intentarlo con alguna contra o individualidad. Nosotros nos echamos adelante y presionamos arriba. Ellos no se esperaban eso", dice el meta.

Ocho guerreros que remontan a once jugadores que también se juegan un ascenso. Difícil de explicar. Difícil de imaginar e impredecible. Excepto para Jorge, quien avisó días antes a Dona que iba a perforar la meta rival. "Siempre que sale el tema, me da vergüenza hablar de eso, se me ponen los pelos de punta, como ahora. Por ser del Oriente y por llevar desde los ocho años allí, es increíble. He estado en muchos vestuarios tanto como jugador como de entrenador y en pocos he conseguido sentirme como en ese", asegura Jorge, un Jorge que metió el gol de su vida y de la historia del Oriente. El gol del fútbol obrero. El gol del fútbol canterano. El gol del no hay nada imposible. El gol de nuestra vida. "¿Existe mayor felicidad que esa?", finaliza Narci en forma de reflexión.

Diploma de la Federación y crónicas en Ideal y La Voz de Almería el 1 de mayo de 2006 · N.G.



DESPIECES
LA CARA AMARGA
En las historias épicas siempre hay vencedores y vencidos. Uno de los últimos fue Mara, que pasó nueve temporadas en el conjunto nijareño. "Tengo tantos recuerdos que aún me pongo nervioso cuando pienso en ese día. Nos jugábamos mucho e incluso dormimos la noche anterior en un hotel", dice, conocedor de que lo último es insólito en el fútbol canterano.

"Curar esta herida es difícil. Años después, cuando los compañeros nos juntamos, lo recordamos y hablamos de esa rabia porque lo teníamos ganado y se nos fue. Fue el día más importante de mi carrera. Y el más duro", reconoce el ahora jugador de El Ejido veteranos.

"El vestuario estaba roto al finalizar el encuentro. El silencio era sepulcral, aunque la mitad estaba llorando. No supimos amarrar esos diez minutos ni darle la calma necesaria. Éramos muy jóvenes y no tuvimos la experiencia de matar el partido. Iban tres menos... ¡pudimos haber hecho un rondo allí!", recuerda Mara con nostalgia.

EL PRESENTE
El Oriente no aprovechó bien ese ascenso. En la siguiente temporada fracasó y descendió como colista. Incluso llegó a bajar hasta Provincial (08-09). Sin embargo, en 2012 regresó a la categoría autonómica tras campeonar destacadamente. Desde entonces no se ha movido de Primera Andaluza. En su cuarto curso consecutivo en esta categoría, busca subir a la nueva División de Honor desde los puestos altos de la tabla clasificatoria.

Once del Oriente en el Miramar de Adra el 20 de diciembre de 2015 (1-0) · N.G.
Por su parte, esa Venta del Pobre 05-06 cayó en la eliminatoria de ascenso. No se repuso del fatal mazazo y claudicó en la ida ante el filial del Motril (1-3). El 0-1 de la vuelta de nada sirvió. Desde entonces, la escuadra nijareña no se ha movido de Regional Preferente (nunca ha pisado esa Primera Andaluza que tan cerca tuvo). Incluso lleva tres campañas consecutivas sin sacar equipo sénior.

UN CAMPEÓN DEL MUNDO EN EL ORIENTE
En la plantilla de ese Oriente 05-06 estaba alguien que se iba a proclamar campeón mundial, caso de Dona, quien se hizo con el Mundial de clubes de fútbol playa el pasado mes de diciembre. Lo consiguió con la camiseta del Barcelona, en la primera ocasión que los azulgranas ganan este entorchado. No fue el primer gran título de Dona, elegido mejor portero del mundo 2014 por Beach Soccer Star. En 2013 fue Guante de oro del Mundial, celebrado en Tahití.

Dona muestra el Guante de oro conseguido en el Mundial 2013, celebrado en Tahití · RFEF
El portero explica qué es el Oriente para un campeón del mundo: "Yo he vivido muchos partidos y campeonatos importantes, pero uno no puede olvidar nunca de dónde viene. Siempre he considerado al Oriente como un equipo puntero a nivel de Almería. La mejor cantera es la oriental. Años atrás, el Oriente, Los Ángeles o el Estrella Azul siempre han ido los primeros. Cuidan muy bien la base, dando muchos jugadores que han salido de Almería y han triunfado".



Pinche aquí para ver el reportaje 'El partido de nuestras vidas' maquetado.

1 comentario:

  1. Gran reportaje amigo Mico. Yo también estuve en ese partido y con el corazón partido ya q era entrenador del Oriente juvenil B y mis amigos de toda la vida jugando en la Venta así q se lo q se sintió en ambos bandos y este reportaje no podría reflejarlo mejor
    Enhorabuena y la próxima q sea narrando otro ascenso de nuestro "ORIENTE" o alguno mio

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