martes, 27 de octubre de 2015

Los cimientos

Lolo Reyes formó el trivote junto a Fatau y José Ángel · udalmeriasad.com

El colegio poco me enseñó. Si es por esos libros nunca aprendo a (...) coser mi alma rota, a perder el miedo a quedar como un idiota y a empezar la casa por el tejado, reza la famosa canción La casa por el tejado de Fito y Fitipaldis. El Almería deambula por una situación delicada, vagabundo, prácticamente sin alma, en ese barrio de Segunda, en el que pensaba que iba a ser uno de los mandamases. Pero estos dos primeros meses de competición han abocado a la entidad unionista a su peor momento desde su creación. Lo bueno es que Sergi ya no está y aún quedan tres cuartas partes de campaña.

Con un nuevo arquitecto al mando, se supone que en este fatal tiempo de medio mes sin entrenador -la UDA quedó como una idiota a la vista de todos- Carrillo ha realizado los estudios previos del terreno. Ahora toca llevarle la contraria a Fito Cabrales y aplicar la lógica, construyendo la casa por los cimientos. Parece que puso la primera piedra en el feudo del Mallorca.

El planteamiento, con ese 4-5-1 bien plantado, tenía riesgos, como el que supuso la derrota. Un fallo individual podía significar la derrota, como así ocurrió en los últimos compases del choque, por esa inoperancia en el aspecto ofensivo. Pero en tres días mal contados no se puede hilar la manta para que crezca un buen puñado de metros. La actual situación exige corregir primero los males defensivos y parece que Carrillo va por el buen camino, eligiendo la efectividad antes de una absurda posesión horizontal procedente de los nefastos discípulos guardolistas.

Llegados a este punto, más que mirar la clasificación, en las próximas jornadas el objetivo tiene que ser dejar la portería a cero, algo que no se ha conseguido en toda la temporada, con 23 goles encajados en doce encuentros oficiales disputados. Al menos, el de Mallorca sirvió para bajar la media de dos tantos recibidos por partido.

martes, 20 de octubre de 2015

Nula sinergia

Dubarbier intenta tapar un centro de Cifu · udalmeriasad.com

Quienes lean habitualmente esta columna conocerán la línea crítica de quien rubrica, ese gusto por la mejora continua y el querer más. Sin embargo, algunas críticas están siendo desmesuradas en las últimas horas. El estado de zozobra se acentuó anteayer en el Mediterráneo después de que un equipo hecho a última hora deprisa y corriendo le pintase la cara al Almería, pero aún hay margen de mejora, más con el nuevo técnico (la caducidad de Rivera era otro hándicap con el que trabajar). Comentaba Jorge Valdano que el fútbol es un estado de ánimo, algo que se puede cerciorar el último mes en la Vega de Acá, unido al nulo trabajo en algunas facetas del juego.

Puede que por lo que vayan a leer a continuación me caigan hostias como panes, pero individualmente la defensa no es de las peores de la categoría, como se puede leer o escuchar en las últimas horas. No es que sean los mejores zagueros de Segunda, pero si se hubiese trabajado de manera diferente de julio a esta parte, Fran Vélez y compañía no parecerían tan malos. Lo que es ininteligible es que hace un año se leyese que el mismo Vélez era un héroe y ahora se escuche que no sabe jugar al fútbol.

La clave es que el grupo está mostrando las carencias del individuo, en vez de formarse la buscada sinergia. Aunque haya algunos rojiblancos sobrevalorados, no es para que el Almería ocupe el penúltimo escalafón. Que quede claro que no son los mejores jugadores de Segunda, pero vistos los rivales, sería un fracaso no estar en la lucha por la promoción. Y si no se está es porque el trabajo desde pretemporada no ha sido el ideal, no porque sean cojos. Aunque Alfonso García sea, en parte, culpable por ser el máximo mandatario, no es el principal este curso (sí en tener a la plantilla sin entrenador durante dos semanas). ¿Aptitud? Más bien actitud y lo arrastrado desde el paso de Sergi.

martes, 13 de octubre de 2015

Partido a partido

José Ángel, Dubarbier, Montoro y el capitán, Vélez, felicitan a Quique tras su gol en Montilivi · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 13-X-15

Me regalaron los alevines del Poli Aguadulce el otro día un libro sobre Simeone y psicología, cuyo título es la famosa frase que resume su filosofía, máxima ya muy manida, pero que encierra una gran dosis de verdad. Horas después, en la charla prepartido, hubo que ponerla en práctica con los jóvenes jugadores, argumentando que el encuentro de la próxima jornada podía ser más o menos difícil, pero que había que centrarse en el envite que se celebraría minutos después. Eso sí, sería de hipócritas pensar que entrenadores, jugadores o periodistas no hacen cuentas. Aunque las victorias valgan igual todos los fines de semana, hay partidos y partidos, según se juegue en casa o como foráneo, rival, etcétera.

Pero bien haría el Almería en tomar prestada más que nunca la expresión marca de la casa del técnico argentino. La situación que se vive en la Vega de Acá es rara. Están los resultados, con ocho puntos de 24 posibles, dos de los últimos quince, más goleados, puestos de descenso... Pero los males no se ciñen sólo a los guarismos, sino que estos se agravan al ser un recién descendido y uno de los presupuestos más altos, unido a la ilusión que desprendió el propio club (manteniendo los precios de los abonos en caso de ascenso)...

El debate ahora es si hay que centrarse en conseguir los 50 puntos o conservar el mismo objetivo que se fijó hace un par de meses. El ascenso no es imposible, ya que los puestos de promoción se atisban a cuatro puntos. Pero no es menos cierto que el nuevo Almería no ha mostrado hasta ahora su supuesto favoritismo en una Segunda que cada vez a menos. Así que bien haría la UDA en ir partido a partido, solventando los numerosos errores -fragilidad defensiva...- a la vez que va sacando puntos. Porque la meta sigue siendo el ascenso.

P.D.: ¿Por qué portó Vélez en Montilivi el brazalete estando Dubarbier en el verde?

martes, 6 de octubre de 2015

Que pase el siguiente

Sergi se lamenta de una ocasión marrada en un encuentro en el Mediterráneo · udalmeriasad.com

No me gusta que a nadie lo despidan de su puesto de trabajo, pero la destitución de Sergi es lo mejor que le podía pasar a la UDA. He llegado a escuchar que si Julián no erra en esa jugada que costó encajar el segundo tanto el sábado, el técnico de Las Franquesas del Vallés hoy entrenaría en la Vega de Acá. Pero a Sergi no se le enseña la puerta por esa jugada.

Los cinco meses que el exjugador del Barcelona ha pasado en Almería se pueden dividir en dos fases: desde su llegada hasta el descenso, y desde el fatídico día ante el Valencia hasta su destitución. En ambas fracasó. Hay una corriente que opina que en la primera lo hizo bien, de ahí su renovación. Pero a Sergi se le contrata para que el Almería consiga una de las salvaciones más baratas de la historia de Primera. Y ni el Almería ni el preparador catalán consiguen esa permanencia. El descenso no fue culpa exclusivamente de Sergi, pero éste sí tuvo su parte de responsabilidad, con esos siete puntos de 27 posibles, uno de los últimos 15, uno en los últimos tres partidos en casa. ¿Resultadista? En Primera, el Almería y con esa plantilla, como para no serlo...

En su segunda era, contando con uno de los presupuestos más altos de la categoría y haciendo la plantilla a su gusto, algo que pocas veces se ha hecho en la Vega de Acá, no consiguió ni resultados (en descenso a Segunda B), ni juego (en Segunda sí hay que exigirle más a uno de los favoritos); y, quizás lo más importante, ni cohesión como equipo, ni buena relación plantel-técnico, algo fundamental para optar a un ascenso. Con esos argumentos, unidos a decisiones ininteligibles (convocatoria de Albacete con sólo cuatro defensas; Soriano, de la grada al once y del once a la grada...), da igual que se esté en la jornada 7 que 37. ¿Alguien de verdad cree que con Sergi había altas posibilidades de remontar el vuelo?