martes, 29 de septiembre de 2015

Paso atrás

Marín hace un ejercicio de fuerza, al lado de los dos Míchel · udalmeriasad.com 

Antes de que comenzase la temporada escribí una artículo en esta columna, titulado 'Un paso de dos', en el que expuse la importancia de que una buena parte del actual plantel del Almería estuviese en el vestuario del filial el pasado curso, con todo lo que ello conlleva a nivel de crecimiento de cantera. El segundo paso es que esos futbolistas nazcan en Almería y sean formados en la entidad unionista desde las categorías más bajas; lo que sería un canterano puro, cerrando el debate de si un jugador que sólo ha estado un año en el 'B' es canterano o no.

Sin embargo, es posible que haya más de dos pasos, y que el dado esta temporada sea en falso. Con Ximo y Míchel Zabaco lesionados, y Dubarbier sancionado, Sergi sólo disponía de cinco defensas para viajar a Albacete el pasado fin de semana. Pero, para más inri, dejó fuera a Marín, que puede actuar tanto en el centro de la primera línea como en el lateral diestro. ¿Qué hubiese pasado si alguno de los zagueros se hubiese lesionado o visto la tarjeta roja en el Carlos Belmonte? El ridículo hubiese sido mayúsculo, ya que no había recambios en el banquillo.

Los siguientes datos no son muy alentadores. Zabaco y Antonio Marín no han entrado en ninguna convocatoria liguera de seis posibles (todas por decisión técnica, excepto la última del '14', por lesión); Antonio Puertas sólo lo ha hecho en dos, aunque aún no ha debutado; y José Ángel, cuatro convocatorias y 15 minutos. Iván Sánchez es el único que se salva, con 169 minutos. En teoría, tanto la dirección deportiva del club como el cuerpo técnico tienen que dar el visto bueno a cualquier renovación o incorporación. Es entendible que no sean titulares ya que el puesto hay que ganárselo, pero no lo es que cuando Sergi tiene que tirar de alguno, caso de Marín, simplemente para tener un defensa en el banquillo, no lo haga. ¿Paso adelante de la cantera?

jueves, 24 de septiembre de 2015

¡Oh capitán, mi capitán!

El plantel almeriense aplaude a su ya excapitán, Miguel Ángel Corona · udalmeriasad.com
Escribía anteayer Raúl Piñeiro -de los pocos que no se cortan- en Diario de Almería sobre la famosa mesa que puso de moda Unai Emery, con sus cuatro patas, en concreto, jugadores, directivos, afición y prensa. Y exponía Raúl que la actual mesa unionista se está cayendo porque no se sostiene de manera correcta. Horas después llegó esa noticia inopinada, con la salida de Corona al Brisbane Road australiano. Sorprende la marcha del '15' a estas alturas de temporada, aunque el último verbo se lleva fenomenal con la entidad de la Vega de Acá.

El ya excapitán rojiblanco se ha despedido hoy en la sala de prensa del Mediterráneo (lo ha hecho con una clase espectacular, un discurso sincero y sin papeles, en una tremenda muestra de entereza). Su salida no se trata de una cuestión banal. No sólo se va un jugador único, importante para el estilo de toque y más toque que pretende Sergi, sino el capitán. Verza y Trujillo tomaron las de Villadiego hace un par de meses. Ahora se va Corona y hace un año lo hizo Esteban (eso sí, el asturiano no llegó a coincidir con Sergi en la UDA). Todos ellos, piezas claves tanto en el terreno de juego como en el vestuario. Con la salida del talaverano, el brazalete pasa a Soriano, con quien no está contando el técnico catalán en este inicio de temporada. Conducir de manera correcta el vestuario es primordial para el devenir de cualquier equipo -este aspira a estar en lo más alto- y la situación no parece ahora sencilla, máxime por lo que cuentan algunas voces, por ejemplo, el exgaleno Antonio Ríos, en esa jugosa entrevista a Diario de Almería el pasado estío. 

A Corona sólo queda darles las gracias. Me he permitido el lujo de copiar el título del famoso poema de Walt Whitman porque el centrocampista talaverano representa como pocos lo que es ser el timón de un barco, como ha quedado claro durante gran parte de la década que ha pasado en el sudeste de la Península, y como ha quedado claro hace unas horas en la sala de prensa del Mediterráneo. Una sala de prensa en la que han estado la junta directiva, el cuerpo técnico y los jugadores del primer equipo, algo que no ocurrió en la despedida del último capitán, si bien Ortiz dijo adiós cuando acabó la temporada. Quien no ha vuelto a estar hoy, según el club por motivos laborales, ha sido Alfonso García, aunque prefiero ver el vaso medio lleno y aplaudir que los compañeros del ya ex '15' unionista acompañasen a su capitán hasta útima hora.

Corona se marca uno de sus espectaculares controles en un entrenamiento en el Anexo · Pepe Navarro
Ha comentado Corona que se marcha con la carta de libertad para cumplir una de sus "ilusiones vitales" (aventura en el extranjero), explicando que, con la cantidad de efectivos con la que cuenta Sergi, su salida no debilitará el grupo. Aunque el #GraciasCorona ha predominado en la mayoría de los comentarios de los aficionados, algunos se preguntan por qué su marcha se produce ahora, con el campeonato iniciado. Para mí, Corona podía hacer lo que quisiese si es con respeto, como así ha sido. Se lo ha ganado mostrando tanta profesionalidad durante tantos años, un alto nivel de educación, siendo uno de los futbolistas capaces de construir dos frases subordinadas, como dice escribe hoy en Diario de Almería Paco Gregorio (de él pienso lo mismo que de Raúl), y tratando siempre con respeto a compañeros, periodistas, directivos y aficionados.

Por cierto, del propio Paco Gregorio me quedo con una frase que publicó ayer: "Diplomático como pocos, de Corona no saldrá una palabra altisonante, pero muchos creen que el club no supo valorar lo que el talaverano y Soriano significan al ofrecerles este verano una renovación a la baja para luego fichar tirando de chequera".

El talaverano ha dejado claro que lo de hoy es un "hasta luego" de la que ha sido y será su casa. Seguro de que así será, aunque no estaría mal un homenaje en el césped para que se pudiese despedir de su hinchada, en otro gesto de club señor. ¡Hasta luego y gracias, capitán!

martes, 22 de septiembre de 2015

Ni juego ni puntos

Toquero y Barreiro celebran la victoria del Alavés, ante la desolación de Fran Vélez · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 22-IX-15

Cuando las circunstancias lo permiten, me gusta ver al Almería en mi asiento del Fondo Sur. Aunque en la tribuna de prensa la visión es mejor, las conversaciones con quienes de verdad sienten a la UDA son de lo mejor del fin de semana para el que escribe estas líneas. Anteayer había dos corrientes de opiniones (ambas son compatibles). Algunos pagaban sus frustraciones de la semana con el señor Areces Franco y con el juego planteado por Bordalás, y otros, más críticos, con el fútbol de su equipo. El arbitraje dejó mucho que desear, pero lo de la intensidad del conjunto blanquiazul -unida a pillería- fue su interpretación del juego, y bien que le salió, llevándose el mayor botín a Vitoria.

Por eso me quedo con el punto crítico de esos seguidores que consideran que en casa está el problema. Porque hay un problema. Seis puntos de quince posibles (ya se han marchado nueve, tres del Mediterráneo) son muy pocos para uno de los aspirantes más firmes al ascenso de categoría. Eso unido al pobre juego -chispazos aparte- ofrecido en las cinco primeras jornadas ligueras. En el Almería esta temporada el fútbol sí importa. Con Sergi en el banquillo el estilo debe ser importante, o al menos de eso se desprende de su continuidad (otro técnico no hubiese seguido tras un descenso) en el banquillo unionista.

Y, hasta el momento, los resultados están siendo pobres, y el juego, peor aún. Creo que la paciencia no es mala opción, aunque sería bueno ir solventando problemas antes de que la situación, tanto para Sergi como para la UDA, sea aún más grave. Pero paciencia unida a autocrítica, ya que el Almería tiene mimbres para exponer más de lo que lo ha hecho hasta la fecha en una Segunda con cada vez menos nivel.

P.D.: No entiendo por qué el club no abre la puerta 4 a los abonados de Fondo Sur como antaño, provocando colas antes de los partidos.

viernes, 18 de septiembre de 2015

La Maratón (y II)


Los cuentos de Álex · Cuarto capítulo


Habían esperado casi un año desde su primera participación, la cual ya habían olvidado. Lo único que querían ahora era pasárselo bien. Y ellos entendían eso como ganar, ser los mejores de su ciclo y poner en la estantería de clase esa fea copa que tanto anhelaban. Bueno, vencer y disfrutar, como los niños que eran, del ambiente de la única competición en la que podían participar en esos tiempos con esa edad. El pequeño Álex era, por cierto, el que más se lo creía. Hay quienes juegan a ser, por ejemplo, periodistas, y otros, como el pequeño de los Salvavierra, a futbolistas. Sentía como si estuviese en Old Trafford jugándose entrar a unas semis de Champions.

El primer encuentro enfrentaba a los Spiderman contra los Sinombre, la clase del 'C', el partido, a priori, más fácil. Tal y como habían acordado a escondidas días antes en la clase de Conocimiento del Medio, Javi, Edu, Pablo y Manolo salían de inicio junto al pequeño Álex en ese choque tan importante para ellos. El objetivo era ganar por la máxima diferencia de tantos, ya que, en la diferencia de goles podía estar la clave para ser los primeros. Los Spiderman solventaron el partido sin demasiada dificultad. 6-1 y doblete de ese chico rubio que soñaba con ser futbolista profesional.

En el segundo partido del grupo de cuarto curso, igualada entre 'B' y 'C', por lo que un empate ante los del 'B' -los Papelosos- daba el pase a los amigos de Álex. El pique entre ambas clases en los recreos era constante; de ahí que el partido tuviese un sabor especial para ellos. Si Álex era Óliver Atom, Javi era Mark Lenders, el principal peligro del otro equipo. Precisamente ese chico espigado y moreno fue el que abrió el marcador. Había nervios y también anécdotas que se quedarían guardadas para recordar años después alrededor de unas cervezas. Por ejemplo, la que protagonizó Pérez. Chico italiano a pesar de su apellido, con un buen corazón, pero algo peculiar. Como demostró cuando sacó de centro con la cabeza -como si fuese un can- para mostrar su cabreo por el tanto recibido. Anécdotas aparte, eran chicos buenos, misma pureza en su corazón que el blanco de sus camisetas.

El tiempo empezó a correr en contra para los Spiderman, que, a diez minutos para el final, estaban fuera. Entonces apareció el pequeño Álex. Quizás no era el que más calidad tenía. Bueno, quizás, no; seguro. Pero era el que más creía, y, de momento, eso le valía para ser el más destacado. Un balón que viene de un saque de banda, control con el pecho y volea como si estuviese en Glasgow días después. Empate que le valía para jugar la final contra el campeón de tercero. Aun así, un remate de cabeza en una de las últimas jugadas significó pasar al encuentro definitivo con dos victorias en otros tantos partidos.

Los Tijeras, los de 3ºA, era el último rival antes de coronarse como los reyes del día. A pesar de tener un año menos, la tocaban mejor, con un delantero que muchos años después sería uno de los mejores atletas del panorama nacional. La presión que sentía Álex y sus amigos era grande, y más teniendo en cuenta que se trataba de un torneo escolar, una excusa para pasar el día en su colegio rodeado de compañeros y profesores. En cuatro años que llevaba en el centro educativo, el pequeño Álex había jugado cientos de partidos en los recreos y horas extraescolares. Pero ese no era un partido más, sino el partido. Las dos horas de espera para disputar el último envite se hicieron largas. Unos platos de la gigante paella que los profesores hicieron en el patio central con motivo de las fiestas del colegio sirvieron para amenizar la espera, mientras los pequeños analizaban cómo podía ser el encuentro.

El duelo en sí fue feísimo. Pero ellos difrutaron como pocos. Los ojos de sus compañeras de clase eran un estímulo bestial, ello unido a la música a tope, propio de una cita de fútbol playa. Quizás era mayor la diversión con lo que rodeaba al partido que con éste en sí. El 0-0 parecía no resolverse hasta que salió del banquillo Antonio, un chico de pueblo. Su pase al hueco medido con escuadra y cartabón fue aprovechado por... quién si no. El gol del pequeño Álex a falta de cinco minutos para el final sirvió para que días después subir las escaleras del salón de actos para recoger la preciada copa fuese uno de los momentos más bonitos de su vida. Niños con espíritus de niños. La vida misma.

martes, 15 de septiembre de 2015

Goles encajados, balón parado, estilo...

Eldin, que salió de titular en el Ángel Carro, apenas generó peligro · udalmeriasad.com

Cuando se anula lo positivo del Almería hasta ahora y con Chuli lesionado, se acentúan aún más las carencias, tan vistas como el mar de plástico desde el espacio. Hace un par de semanas expuse la facilidad histórica tanto del Almería como de Sergi en cuanto a goles en contra se refiere. 55 equipos han ascendido a Primera desde 1995, y el que más encajó fue la UDA 12-13 (50 tantos), empatado con el Sevilla 98-99 y seguido de la propia UDA, 07-08 (49). De las dos últimas temporadas en Segunda de Sergi, más de lo mismo. En la 12-13, el sexto más goleado, y un curso después, el que más de los nueve primeros, con su equipo octavo. Datos brutales.

Los guarismos no cambian, con una decena de goles encajados en cinco encuentros oficiales. Lo que es peor es que parece fácil frenar esa sangría, poniéndole solución a las jugadas a balón parado, puesto que de los siete goles ligueros en contra, cuatro llegan en este tipo de jugadas, dando la sensación de que se producen más por fallos defensivos que por aciertos del rival. Y también parece claro que la defensa zonal en estas acciones no está dando resultado, aunque Sergi entiende más que nosotros.

No son críticas ventajistas tras la segunda derrota, sino datos verificables, unidos a sensaciones negativas, que han eliminado la euforia. Es lo que tiene cuando se le da tanta importancia al estilo: si ni éste sale, ni los resultados son los que deberían ser, los errores salen a la luz, incluso otros, a priori, secundarios, como esos cinco descartes habituales, que disminuyen el supuesto éxito de cantera.

P.D.: Desde aquí quiero mandarle un abrazo a Rodri, uno de nuestros jugadores del alevín del Poli Aguadulce, operado de ambos brazos por una grave caída en bici. Rodri, las lesiones forman parte del deporte. ¡Lo que os hace grandes es la fortaleza para recuperarse bien!

martes, 8 de septiembre de 2015

Pozo y la regularidad

Fatau le limpia las botas a Pozo tras anotar el último su primer tanto como rojiblanco · udalmeriasad.com

En cadetes dejó la Fábrica blanca para enrolarse en las filas del enésimo equipo que pretende reinar en Europa con petrodólares estrellándose año tras año cuando tiene que exponer de verdad, caso del City. Lo más importante que hizo en la financiera Mánchester fue disputar la Champions Juvenil 13-14 y 14-15, debutar en la Copa de la Liga y jugar tres partidos en la Premier. No es poca cosa para un chaval de la edad de Pozo (19 años), pero sorprendió esa ilusión desmesurada en los aficionados tras su fichaje inesperado por el Almería cuando agonizaba el mercado veraniego de traspasos. Y sorprendió porque dudo de que todos esos que alababan sus cualidades lo hubiesen visto actuar. Quizá era porque el chico del Cola Cao procedía de uno de los clubes que más parné tiene.

Así que tocaba verlo en acción porque donde se demuestra la valía es en el verde. Su debut como unionista no pudo ser mejor. Salió en el 86', con su equipo dejándose dos puntos en casa, y en el 88' llevó el delirio a las gradas del Mediterráneo. Dejó claro que cualidades tiene, como avisaban sus compañeros días antes tras verlo en los entrenamientos.

Ahora toca ver si Pozo se hace un hombre importante en la UDA, si consigue la suficiente regularidad. Aquí tiene especial importancia la parte psicológica. Imagínese. Tiene 19 años y es uno de los muchísimos niños que intentan vivir del fútbol. Ha vestido la camiseta del Manchester City y ahora ficha por uno de los equipos punteros de Segunda. Una semana después de cerrarse la operación y todavía aclimatándose al grupo, debuta. Y al minuto de salir se erige en el héroe del partido. Más de 9.000 personas -su novia entre ellas- coreando su nombre.

Lo dicho, calidad tiene. Si sabe tener la cabeza bien amueblada puede que haya crack para rato. De él depende.

viernes, 4 de septiembre de 2015

20 minutos con un galáctico del fútbol sala

Claudio Da Silva hace malabares con un balón en el centro comercial La Verónica · CD UMA
Casi veinte minutos al teléfono para realizar esta entrevista. Ese tiempo muestra la humildad y cercanía de un jugador de Primera División. Es Claudio Manuel Da Silva Barrionuevo (Alhaurín de la Torre, Málaga, 1986), uno de los estandartes del UMA Antequera, equipo que debuta el próximo viernes en la máxima categoría de fútbol sala por primera vez en su historia (con permiso de la huelga convocada por la Asociación de Jugadores de Fútbol Sala).

Y esos veinte minutos representan la humildad de este ala porque no son muchos los profesionales del fútbol dispuestos a dar ese tiempo. La última vez que me lo encontré fue hace nueve meses. De manera regular, hace tres años, cuando el malagueño era entrenador del que suscribe en uno de los equipos de la academia internacional Red Blue LNFS.

Esa humildad se une a sus cualidades futbolísticas. Internacional con la sub-21 y subcampeón de Europa universitario, Da Silva va a comenzar su décima temporada en el UMA Antequera, su séptima consecutiva (pasó dos años en el Pozo Ciudad de Murcia y uno en el Albacete). Y lo hace para mantener a su equipo de toda la vida en la mejor liga del mundo.

-Aparte del ascenso, otro momento emotivo del pasado curso fue ante el Hércules. Anotó y se metió el balón debajo de la camiseta para anunciar a los suyos que su pareja estaba embarazada de nuevo. ¿Niño o niña?
-Niño esta vez. Ya tengo la parejita. La madre quiere que se llame como yo.

-¿Le gustaría que el pequeño Claudio fuese jugador de fútbol sala profesional en un futuro o hay mucho sacrificio en forma de horas de entrenamiento, viajes...?
-Lo que tengo claro es que va a hacer el deporte que desee, si es que quiere hacer deporte. Tendrá libertad total. Pero me gustaría mucho que jugase al fútbol sala. En las categorías inferiores los niños aprenden la técnica más rápidamente. Si después quiere probar en campo grande... El futbol sala es muy sacrificado y no está remunerado para tanto sacrificio.

-18 de abril de 2015. ¿A qué le recuerda esa fecha?
-Al segundo día más importante de mi vida, tras el nacimiento de mi niña. Hay mucho trabajo ahí detrás. Un sueño cumplido. Fue una temporada magnífica, en la que desde el inicio nos subimos al carro alto de la tabla y no había quien nos bajase de ahí. Fue un ascenso más que merecido.

-¿Cómo pasa uno la noche sabiendo que al día siguiente puede ascender a Primera División?, ¿se duerme?
-Nos lo tomamos, entre comillas, como un partido más. No queríamos presionarnos porque desde la directiva no había ninguna presión. El objetivo era la permanencia y se consiguió en la primera vuelta. Después, estás arriba y tienes esa posibilidad... La noche sí fue sufrida, pero se durmió algo.

-Empieza el encuentro y es usted precisamente el que abre la lata en ese histórico 7-2 al Valdepeñas.
-Fue un partido redondo, y es que se puso de cara con ese gol. Al descanso nos fuimos con 4-0 si no recuerdo mal. Fue fantástico. La afición se volcó con nosotros ese día. El pabellón estaba lleno y no había asientos vacíos, incluso con gente de pie en las escaleras. A esa afición no se le podía fallar.

El jugador malagueño es manteado tras ascender a Primera División · Antonio Miranda
-¿Es consciente de que ha escrito su nombre en la historia del deporte en su ciudad, al ascender, a su equipo, a la máxima categoría 23 años después?
-En la prensa nos han puesto casi como héroes porque hacía 23 años que un equipo malagueño no estaba en la primera categoría nacional de fútbol sala. Una ciudad como Málaga se merece eso y mucho más. Pero no se invierte ni en categorías bases ni a nivel más elevado... Si con la plantilla y el presupuesto más bajo de Segunda División, hemos conseguido esto, a ver si la gente se va enganchando a este deporte y apuesta más.

-Se suele decir que la piña predomina en los equipos de categorías bajas y los intereses individuales en los profesionales. Pero ustedes están en la élite y parecen una familia. ¡Vaya mezcla!
-Totalmente. La clave del éxito del ascenso ha sido la unión del vestuario. Cada vez que tenemos un partido en casa, nos reunimos los jueves y vamos a tapear cerca de donde entrenamos [la barriada universitaria de Teatinos]. Cuando alguien cumple años, lleva un picoteo y nos lo tomamos en el vestuario después de entrenar. Parecemos un grupo de amigos que quedan y juegan los domingos a echar una pachanguita. Como los de las peñas, pero a nivel profesional. Hay un ambiente excelente.

-Un grupo de amigos, pero en vez de medirse contra los solteros o casados, lo harán ante el Barcelona o Inter.
-Exactamente. Este año vamos a disfrutar de esta familia y vamos a jugar ante los grandes de este deporte. Sabemos que va a ser muy difícil, con sufrimiento, pero vamos a intentar disfrutar. Esto pasa una vez en la vida y queremos subirnos al carro de la permanencia. El primer año es muy difícil porque puedes pagar la novatada. Vamos a intentar mantener la categoría, y después, el equipo será capaz de consolidarse.

-¿Apostaría una buena cantidad de dinero para afirmar que van a conseguir la permanencia en Primera División?
-No podría, puesto que no la tengo [risas]. Pero estoy convencido de que sí lo vamos a conseguir. Las sensaciones han sido muy buenas en esta pretemporada. Le hemos plantado cara a un equipo grande que se ha hecho en unos años, caso del Jaén [se midieron dos veces este estío, con un triunfo para cada uno], que este fin de semana juega la final de la Supercopa. Puede pasar de todo. Ganaremos partidos, y otros se nos irán por la falta de experiencia en la categoría.

-El primer examen es el próximo viernes, a las 21:00, en el feudo del Elche, curiosamente el otro recién ascendido. ¿Está bien el primera rival por eso de conocerlo o hubiesen preferido uno de los históricos de Primera?
-Está bien si se puntúa. Es un rival directo por la permanencia. Sabemos que estamos en el lote del descenso. El calendario es bueno si empezamos bien la liga. En la segunda jornada recibimos al Zaragoza, y después vamos a Jumilla, otro equipo, que, a priori, luchará por no descender. ¿Empezar con los más fuertes? No lo sé. Quizás te desmotivas un poco. Si sumamos en los primeros partidos, será más fácil engancharnos al carro de la liga.

-El partido es el próximo viernes si no hay huelga. ¿Apoya esa huelga convocada por la Asociación de Jugadores de Fútbol Sala?
-La apoyamos todos, todos, todos los jugadores de todos los clubes, incluso los de los grandes. Hay que llegar a un acuerdo porque se piden cosas disparatadas entre comillas y otras muy lógicas, como un sueldo mínimo. Estamos hablando de una primera división nacional, de la mejor liga del mundo de fútbol sala, y hay futbolistas a los que casi le cuesta dinero jugar. Existe mucha diferencia entre los grandes y los pequeños, y se intenta buscar un equilibrio. Hay clubes que firman jugadores y después el presidente desaparece, no se sabe donde está, los jugadores se quedan colgados, no cobran, y esos futbolistas tienen sus familias, sus niños... Se busca también crear un depósito. Que si se producen estas cosas, se pueda defender a los jugadores que se quedan con una mano delante y otra detrás. Hay que buscar un equilibrio, ni todo lo que pide la Asociación de Jugadores, ni el no rotundo en todas las cosas, como, de momento, dice la LNFS.

-A sus 29 años va a debutar en la mejor liga del mundo. ¿Se lo cree ya?
-Sí [risas]. Me lo tengo que creer ya porque la semana que viene empezamos. Es cierto que he tenido ofertas para salir y estar en Primera División. Pero soy malagueño, tengo la familia en casa y mi mujer está trabajando aquí. Ya no es sólo salir, sino arrastrar la familia, y ella no puede dejar el trabajo porque mañana volvemos y no ya no lo tiene... El fútbol sala no está remunerado como para salir y jugártela.

-Precisamente hace poco hacía RT a un tuit en el que se leía que un árbitro cobra por pitar un partido más que la mitad de la ficha mensual de un jugador de Primera. El dato es brutal.
-Es dura la noticia, pero es una realidad. Los árbitros ganan más de mil euros por partido, cosa que pocos jugadores cobran, por desgracia, en la máxima categoría al mes. Me parece un disparate ese dato. Hay que buscar un equilibrio. Un árbitro no puede cobrar tanto comparado con el sueldo del futbolista. A ver si llegan a un acuerdo la Asociación de Jugadores y la LNFS...

Claudio celebra uno de los tres tantos que le hizo en un Mundial universitario a Kazajistán · Nuno Gonçalves / LNFS
-Cuando se llega tan lejos en el deporte, el aspecto psicológico es clave. ¿Ha sentido alguna vez presión por culpa del fútbol sala?
-La presión hay que tenerla si eres ambicioso y quieres seguir evolucionando. Pero hasta un límite. Cuando te excedes en la presión, va en perjuicio de uno mismo, las piernas no responden y la cabeza no está en lo que tiene que estar. ¿Presión? Hay que tener un poco, pero lo justo para ser competitivo.

-¿Y cómo se entrena la parte psicológica? La táctica o el físico en una sesión en pista. ¿Y lo psicológico?
-Pienso que en el deporte los que llegan a la élite tienen que tener cualidades innatas o talento. Porque si no, todo el mundo que estudia sacaría dieces. Y no todos pueden sacar buenas notas por muchas horas que echen... La psicología se puede trabajar hoy en día, pero es complicado. Creo que es más innato.

-Su cara es la imagen de la campaña de abonos, apareciendo, por ejemplo, en los autobuses de Antequera. Yo no sería capaz de soportar esa presión...
-[risas] Más que presión, es alegría. Lleva un poco de camuflaje porque voy con la cara pintada [risas]. Me han cogido como la imagen del club y para la LNFS soy el referente del equipo. Estoy muy contento y orgulloso por ello. Llevo muchos años aquí y siempre quieren darle más valor a los jugadores de casa.

Detalle de la campaña de abonos en un centro comercial.
-Por cierto, por el apellido, supongo que mucha gente le habrá pedido el DNI para comprobar que es de Málaga y no de Brasil.
-[risas]. Tengo muchas anécdotas por el tema del apellido. Muchos periodistas me han llamado preguntándome si necesitaban un traductor. En partidos, al finalizar, portugueses o brasileños del equipo rival me hablaban en portugués. Yo decía "mira, me vas a perdonar, pero soy malagueño y encima de pueblo, de Alhaurín de la Torre". Se quedaban a cuadros...

-Brasileño era otro Claudio Da Silva, Claudinho, futbolista profesional desde 1987 a 2005 en  Paraguay, Méjico, Ecuador y Brasil. ¿Lo conocía?
-Había leído algo en Wikipedia, pero no lo he visto jugar.

martes, 1 de septiembre de 2015

Voltear los guarismos

Iago Díaz defiende un balón ante la presencia de Wilk y la mirada de Jorge Díaz · udalmeriasad.com

Lo que hace bonito al fútbol es su impredecibilidad y que a veces se aleja de lo científico para hacer posible gestas. Sin embargo, es conveniente fijarse en los guarismos para comprobar qué se puede mejorar. El Almería ha recibido cinco tantos en estas dos jornadas. De esos cinco, tres a balón parado y otros tantos a partir del minuto 80. Así, entre lo que hay que mejorar está encajar menos y hacer hincapié en el aspecto físico-psicológico-táctico de los últimos minutos. Para lo primero es fundamental trabajar la parcela defensiva en general -blanda y sin sensación de consistencia- y las jugadas a balón parado en particular. En el golazo del pepinero Candela poco se puede hacer, pero los tantos de córners de Wilf y Cabrera en La Romareda son para analizarlos, con esa defensa zonal que poco está gustando.

Puede ser que la cifra de goles en contra vaya en el ADN de Sergi, pero eso hay que cambiarlo como sea. En el ejercicio 12-13 su Recreativo de Huelva fue el sexto equipo más goleado de la categoría de plata, con 57 tantos. Un curso después se quedó octavo y fue el más goleado de los nueve primeros, con 53 en la casilla de 'GC'.

Y también está el Almería. Desde esa bajada de pantalones con el Sevilla y el Celta en verano de 1995 que supuso 22 equipos en Segunda a partir de la 97-98, han ascendido a Primera 55 conjuntos. De esa cifra, los que más han encajado han sido la UDA 12-13 (50 goles), el Sevilla 98-99 (50), el Rayo 98-99 (49)... y otra vez la UDA, 07-08 (49). 

Más datos. Tras estas dos jornadas, en Primera los cinco primeros clasificados sólo suman dos tantos en contra. En Segunda es otra historia, con trece goles, cinco de ellos del líder, el Numancia. Está comprobado que recogiendo muchos balones de tu portería se puede ascender, pero también que es más fácil subir con una férrea defensa. Tiempo hay para corregir uno de los problemas del arranque del Almería.