viernes, 24 de abril de 2015

Más importante que tres puntos

Un aficionado canjea la leche por las entradas ayer · UDA
Artículo de opinión Diario Ideal 24-IV-15

Que el título no le lleve a engaño. No es por nada del juego ni nada por el estilo. Porque el objetivo del gran número de equipos de Primera es conseguir los puntos, ya sea desplegando un juego vistoso o no. Lo del estilo antes que el resultado, para mis benjamines del Poli Aguadulce. Lo del juego más resultado, para el Real Madrid, Barcelona y poco más. Para el resto de los mortales, dame puntos y dime tonto. Poco hay más importante que las victorias deportivas, por ejemplo, la iniciativa 'Ningún niño sin leche', que tuvo un éxito brutal ayer.

Cuatro horas ayer y cuatro hoy. Ocho en total. Ocho horas para canjear seis litros de leche por una entrada para el vital encuentro ante el Eibar. Al final, los 1.500 boletos se agotaron en dos. Hay quienes piensan que el fútbol es once contra once o padres insultando a los árbitros -a la vez que, indirectamente, dejan en ridículo a su hijo- en los campos de fútbol modesto. Sin embargo, me quedo con esta parte del deporte rey, que puede convertirse en vehículo para que el Banco de Alimentos de Almería recaude nueve o diez millares de litros de leche.

Hay niños que se levantan y no tienen que desayunar. Así de injusta es la vida, tan bonita a veces y tan dura en otras ocasiones. Seguro que hay quienes acudieron con su paquete de leche exclusivamente a recoger su entrada. Pero estoy seguro de que fueron muchos los que entregaron la bebida concienciados de lo vital que es su ayuda, una ayuda que no tiene que cesar. Ese es la parte del fútbol con la que me quedo.

Ahora debe responder el equipo. Pasado mañana tiene una auténtica final, un punto de partido se podría decir, y es que todo lo que no sea sumar ante un Eibar en horas bajas huele a descenso. La historia dice que siempre que se han hecho promociones para llenar al campo, el resultado no ha sido el mejor para el Almería. El domingo cambiará. Esos 9.000 litros de leche tienen que ser un punto de inflexión. Para la UDA y para concienciarnos de estos problemas sociales.

viernes, 17 de abril de 2015

Puntos

Espinosa celebra su tanto ante el Granada la pasada jornada · UDA
Artículo de opinión Diario Ideal 17-IV-15

Escribía la pasada semana sobre la idiosincrasia del aficionado almeriense, que perdonaría la mala imagen y las sensaciones que estaba transmitiendo su equipo en el caso de hacer las cosas bien ante el Granada. Y así ocurrió. Pero esto ni mucho menos ha acabado. Queda un mundo en el camino hacia la permanencia. Aunque parezca contradictorio, el ya manido partido a partido es compatible con sacar la calculadora y hacer cuentas. No creo que no haya entrenador que no mire el calendario y vea en qué partido es más factible sacar puntos, en cuál puede pinchar el rival... Y las cuentas están difíciles para los rojiblancos, que necesitan que el TAS falle a su favor y finalmente la RFEF no haga efectiva la sanción de la FIFA. Porque esos tres puntos son la vida.

"Siempre es bueno sumar, pero nosotros no podemos quedarnos con el empate en la cabeza. Sabemos la importancia del partido y tenemos que salir a ganar. Si salimos con la mentalidad del empate, las cosas no van a salir bien. Hay que salir a ganar siempre", afirmaba ayer Wellington en sala de prensa. La permanencia pasa por sacar los tres puntos en Vallecas ante un Paco Jémez que se crece cuando tiene delante más cámaras que de costumbre. El Bernabéu y el Sánchez Pizjuán son las otras plazas en las que tienen que lidiar los de Barjuan.

Eibar, Celta, Málaga y Valencia -en este orden- son los rivales que tienen que pasar por el Mediterráneo. Interesa que los ches y el Sevilla lleguen sin jugarse nada a las dos últimas jornadas. Pero imaginemos que la situación continúa como hasta ahora y ambos conjuntos blancos imponen la lógica. Quitando el del Bernabeú, quedarían cuatro partidos. Doce puntos que hay que conseguir sí o sí para sumarlos a los 25 que pone en la web de la RFEF. Serían 37. O 40 si el TAS falla a favor. Pero no imagino al órgano suizo metiendo en el hoyo a otro equipo para sacar de él al Almería. La situación pinta negra, aunque en el fútbol nunca se sabe. Miren el diez de doce del año pasado... Lo que está claro es que de Vallecas la UDA tiene que sacar tres.

viernes, 10 de abril de 2015

Hijo caprichoso

Los rojiblancos vuelven mañana al Mediterráneo tras el fracaso ante el Levante · UDA
Artículo de opinión Diario Ideal 10-IV-15

Al encargado de poner el himno en el Mediterráneo tras acabar el partido no se le ocurrió nada mejor que subir el volumen después del pitido final ante el Levante, cual responsable de los aspersores del Camp Nou. Quizás pensaba que los pocos millares de aficionados que aguantaron hasta el final iban a dejarse la garganta para expresar su malestar. En realidad era lo normal, lo que hubiese ocurrido en la mayoría de los campos de la Liga de Fútbol Profesional, incluso en las categorías más bajas. Tu equipo hace el ridículo y tú muestras tu disconformidad con los jugadores, entrenador o presidente. Cada uno con el que considere el mayor culpable, aunque los pitos hacia el palco suelen ser lo más normal. Esa característica de la afición del Almería le beneficia a Alfonso García. Los seguidores critican la actitud de algunos jugadores en las redes sociales, así como con la planificación de la plantilla, pero, después, en el recinto deportivo, no sacan el pañuelo ni silban, prueba de la idiosincrasia del almeriense.

Ni mucho menos critico a la hinchada unionista, simplemente muestro mi parecer con una característica de ella. De hecho, no me cansaré de repetir que la afición rojiblanca es de las mejores de España, y es que no todo es cantidad, sino calidad. Y tampoco todo es animar, sino educación y saber estar. Y en eso hay pocas aficiones que ganen a la almeriense, una hinchada que también está a la cabeza en la proporción seguidores que van a los distintos desplazamientos-aficionados que asisten a los encuentros de casa; lo que también habla bien de ellos.

Siete días después de la debacle ante el Levante, el Almería vuelve mañana al Mediterráneo. Y no tengo duda de que los hinchas harán borrón y cuenta nueva. Como ese padre que consiente casi todo a su hijo. Los hay quienes le regañan con un afán constructivo, y otros que sólo esperan a que el comportamiento cambie para sentirse orgullosos de su pequeño. La afición unionista es de los segundos.

viernes, 3 de abril de 2015

La Primera no lo es todo

Hemed le disputa un esférico a Asenjo en el último encuentro en casa · UDA
No es porque el pobre de Fran Vélez (muchos ánimos en estos momentos tan difíciles) se vaya a perder la temporada o porque uno de los titulares, caso de Michel, esté un mes en el dique seco. Pero espero que mañana por la tarde me deje seducir por la importancia del partido y acuda con algo de ilusión al Estadio de los Juegos Mediterráneos. Podría escribir un discurso optimista y decir que ahora es cuando hay que estar con el equipo, que la afición es el jugador número 12, que solamente nos salvamos si hay apoyo de los seguidores, etcétera, etcétera. Pero sería engañarme a mí mismo y a los propios lectores.

Lo reconozco. No vi el último encuentro en casa en directo. El choque ante el Villareal coincidió con el que enfrentaba al Oriente, mi equipo, y al Churriana de la Vega. Me pudo más el corazón. Eso sí, naturalmente, después vi en diferido a la UDA. Escribo esto porque, yo al menos, y creo que no soy el único, no siente la misma ilusión por el conjunto rojiblanco que hace unos años. Y no es por motivos puramente deportivos. Porque aunque en la clasificación de la RFEF, el Almería aparezca en puestos de descenso y los guarismos en casa no sean los más indicados, la realidad es que una victoria mañana voltea esa situación.

En mi faceta egoísta, claro que a los periodistas nos interesa que el conjunto unionista esté en Primera División. Pero, sentimentalmente, no considero que jugar en la máxima categoría sea tan fundamental. Sí, no es lo mismo tener enfrente a un Valencia o Real Madrid que, con todos mis respetos, al Llagostera. Sin embargo, a los grandes ya los hemos visto seis temporadas aquí. ¿Cola de león o cabeza de ratón? No me refiero a eso, sino al halo de apatía que desprende la entidad, con casos como el de la FIFA incluido. Que el propio club rojiblanco genere ilusión y que haya sintonía entre grada y plantilla lo considero más importante que estar en Primera División. Quiero sentir al club e ir al campo con ilusión. ¿Tú no?