jueves, 26 de junio de 2014

Mundialazo

El mejicano Marcos Rodríguez le saca la roja a Marchisio · marca.com

Ayer hice el que espero que sea mi último examen de Periodismo. La Universidad de Málaga tiene el Sello de Excelencia europeo, pero, al menos, su Facultad de Ciencias de la Comunicación deja bastante que desear, tanto por infraestructuras como por parte del personal docente. De lo poco que he aprendido en las aulas es que la objetividad no existe. En el colegio te enseñan que una noticia tiene que ser objetiva. Pero es que ésta nunca va a existir porque el que mueve la pluma o pincha las teclas es una persona y no un objeto. Lo que hay que buscar es la neutralidad. Tecleo esto -aunque no debería justificarme al tratarse este espacio de un artículo de opinión- porque los siguientes argumentos pueden estar condicionados por la temprana eliminación de España, con lo que ello significa a nivel de subjetividad por parte de los que sentimos el equipo nacional. Hablo con amigos que saben de qué va este juego y casi todos coinciden que la cita en Brasil está siendo un "Mundialazo". A mí no me lo parece. Argumentan que el torneo está muy abierto, pinchando los favoritos y pasando de fase algunas de las cenicientas, caso de Costa Rica; además, consideran que estamos viviendo auténticos partidazos. Estoy viendo casi todos los partidos y, excepto momentos de algunas escuadras (Alemania, Francia u Holanda), no veo gran juego.

Si las selecciones pequeñas están haciendo algo, por lo general (hay excepciones, como el combinado costarricense), es porque las grandes han dado un bajón en su juego. No sé si es el tema físico, el calor o qué razón, pero España, Italia, Argentina, Inglaterra, Bélgica o Brasil no han rendido conforme a sus jugadores, historia o expectativas. Y eso provoca que los equipos pequeños se vengan arriba. "Mundialazo", dicen los entendidos. Yo prefiero más juego y menos emoción. 

PD: Si pueden, échenle un vistazo los cruces de octavos...

lunes, 23 de junio de 2014

Un amarillo teñido de negro

Aficionados de Las Palmas felicitan a cordobeses tras su ascenso · fotos: laprovincia.es
Lo ocurrido ayer en el Estadio de Gran Canaria es para hacer una película, con varias temáticas según para qué espectador. Para unos, comedia, para otros, con tintes históricos, y para otros, de terror. A pesar de que aún me explique por qué andaba Raúl Bravo más solo que la una en la última jugada del partido o qué se le pasó por la cabeza a Barbosa para no hacerse con ese balón que al final se coló entre las mallas, a Las Palmas se le fue el ascenso por culpa de unos descerebrados. No los denomino aficionados porque considero que los que saltaron a celebrar un ascenso cuando aún éste no estaba certificado no son seguidores, sino individuos con aire de protagonismo. No hay nada más que ver las fotos, muchos de ellos sin prenda amarilla, como estaba todo el campo (impresionante el ambiente que registró). Por culpa de unos pocos, Las Palmas no consiguió el ascenso. Pero, sin embargo, lo más grave quizás es que por culpa de unos pocos muchos juzgaron ayer a los 31.000 aficionados pío pío de mala manera, algo que me dolió por mi simpatía al equipo de Valerón y compañía. Aunque este espacio sea un blog personal, he considerado oportuno que mi amiga Brenda Saavedra, periodista y seguidora amarilla, nos cuente de primera persona lo que sintió alguien que, a diferencia de los que saltaron, sí siente a su equipo.

Brenda Saavedra

Un individuo discute con un miembro de seguridad.
Parece que todo ha sido un sueño. Aún se tiene la sensación de que por arte de magia el reloj va a dar marcha atrás en el tiempo y va a transportar a miles de ilusionados al momento en el que se saltaba de alegría animando eufóricos al equipo. Una marea amarilla, esas que difícilmente se hacen notar de forma habitual, porque, en los momentos no tan buenos, los asientos vacíos del estadio son protagonistas. Pero ayer, la UD Las Palmas estuvo abrazada por su afición, una afición que llenó el aforo del Estadio de Gran Canaria.

Pero no. Volviendo a las ganas de que todo haya sido un sueño, hay que ser realistas y comprender que ese reloj no va a dar marcha atrás. Las horas no retrocederán para llegar a ese instante en el que Apoño, jugador amarillo, marque el gol del ascenso. Un gol deseado, ansiado, de fuerza, de pasión, de felicidad, de lágrimas de alivio de una afición y un equipo ilusionado por un ascenso esperado desde hace trece años. Los minutos no volverán atrás para ver una marea amarilla que canta, grita, salta y apoya sus colores. Ancianos, mayores, jóvenes, niños, hombres, mujeres… Sin distinción de ninguna clase, ayer el Estadio de Gran Canaria era una piña. Y no, los segundo tampoco querrán ayudar a regresar a esos mágicos instantes en los que el pueblo grancanario celebraba feliz. Por ello, será imposible borrar las crueles imágenes que, a pocos minutos de acabar el partido y tocar el cielo con las manos, tiñeron el brillante y hermoso color amarillo de un negro opaco que marcará, para siempre, la historia de este club.

Sí, imágenes crueles. Es inevitable no hablar de crueldad cuando ves como las ilusiones de miles de personas se desvanecen en cuestión de segundos. Cuando ves a un niño llorar desconsoladamente al lado de adultos que tampoco pueden hacer nada para calmarlo. Cuando ves a personas mayores lamentar el que quizás no vuelvan a ver jugar a su equipo en Primera División. Cuando ves a un grupo de once hombres que han dado la vida en el campo, que han hecho un partido de Primera y que ven como la gloria se les va cuando ya habían sentido la calidez de su abrazo. Crueldad, definitivamente esta es la palabra que mejor define lo que ha ocurrido este 22 de junio de 2014, una fecha que para muchos ya era historia.

Algunos aprovecharon hasta para llevarse la bebida de los jugadores.
Y no. No crean que todo este dolor se debe a la derrota, porque, para nada, el haberle dicho adiós al ascenso es el principal motivo de este daño al corazón amarillo. No crea usted que se trata de mal perder, querido lector, porque perder una batalla es duro, pero perderla como lo ha hecho la UD Las Palmas es doloroso. Más de 30.000 asistentes, cuando lo normal suele rondar una media de 12.000 (si llega). 30.000 personas reunidas para apoyar al equipo y lucir con orgullo sus colores. O, al menos, eso se supone. Menos de dos minutos para saborear la victoria. Menos de dos minutos para celebrar y dar gracias a que, por fin, se ha cumplido el gran sueño. Menos de dos minutos…, los mismos que tardaron los individuos (por llamarlos de alguna manera) que no tuvieron cabeza alguna para saltar al campo antes de tiempo y cargarse el trabajo, la ilusión y la lucha de años. Unos insensatos que no tuvieron en cuenta más que la gracia de llamar la atención y ser los protagonistas del acontecimiento sin pensar las consecuencias que podría traer todo eso. 

Y así, de esta manera tan surrealista, el partido tuvo que parar, un parón que supuso la desconcentración del equipo y el gol del empate a favor de la victoria del Córdoba. Pero, ¿sabe qué, querido lector? No me extraña en absoluto. No me extraña, porque el comportamiento que tuvieron estos indecentes ayer saltando al campo, enfrentándose a la autoridad (que poco hizo, por no decir nada), robando agua de los banquillos, quitando el balón en pleno terreno de juego a los futbolistas y cientos de acciones bárbaras más, refleja la insensatez y vulgaridad de una juventud que actúa así en su día a día. Una juventud que no ve las consecuencias de las acciones, que no piensa más que en sí misma, que no conoce el respeto, el saber estar, los modales y la educación que, desgraciadamente, se están perdiendo en la sociedad. Y se sabe que nadie es quién para juzgar a otro y no se pretende generalizar ni tachar de nada a nadie con estas letras, pero lo que hoy lee usted, querido lector, no es más que la descripción de lo que allí ocurrió. Y hoy, el pueblo canario llora, se avergüenza, grita con coraje, siente ira y rencor hacia estos indecentes que no han conocido en su vida los valores que diferencian a las personas de los animales, que hacen que el ser humano se caracterice por ser racional.

Miriam y la que escribe estas líneas.
De acuerdo, no se puede meter a todos en el mismo saco, porque es cierto, también, que la gran mayoría de los espectadores se quedaron en la grada y abuchearon a esos gamberros que invadieron el campo, pero lo que es, es, y no se puede negar. No podemos negar la actitud injustificable que han tenido estos individuos y por los que la imagen de Gran Canaria se ve, una vez más, dañada. Esos que no sólo dañan el reflejo de la isla, sino también sus fiestas insulares, sus romerías, sus verbenas, su sentir…, marcados de forma negativa por estos “mismos de siempre”.

Y es que, viendo lo visto, ahora puede ser más fácil entender por qué cada vez que Canarias sale en los medios nacionales lo hace por cosas negativas, porque siempre son los “cuatro de turno” los que saben hacer pasar por alto las cosas buenas de los canarios. Entendiendo canarios como personas, en su mayoría, cercanas, humildes, sencillas, de corazón, con gran saber estar, educación y dignidad. Pero hoy, querido lector, esta última palabra se debe dejar de lado, porque hoy no son esos “cuatro” individuos los culpables de lo ocurrido, hoy es la afición de UD Las Palmas, el pueblo canario, los que quedan como auténticos vándalos, una vez más. ¡Qué vergüenza! ¡Qué dolor! Qué lástima que sea esa la impresión que se lleven de un lugar increíble donde, aunque no lo parezca, reina un colectivo de gente maravillosa.


Manuel, José Luis y Ginés, tres aficionados de Primera.
No hay más que decir. No quedan fuerzas para decir nada más. Simplemente testificar que no hay otra intención con este escrito que llegar a ti, querido lector, para que sea consciente de la realidad y no juzgue mal a todos los canarios por el plátano podrido del frutero. Que llegar a ti, jugador de la UD Las Palmas para darte las gracias por un partido de Primera, por hacer soñar a la grada y por luchar con uñas y dientes por un sueño colectivo. Que llegar a ti, individuo, culpable de que este sueño no se haya cumplido, para que veas lo que ignorar las consecuencias de los actos puede ocasionar. Pero, sobre todo, que llegar a ti, querido aficionado amarillo, y cuando digo aficionado no me refiero a las más de 30.000 personas que acudieron ayer a ese encuentro. Cuando digo aficionado me refiero a ti, ese que está desde el primer partido hasta el último, a ti que estás en las buenas y en las malas, a ti que no abandonas, que aplaudes y criticas cuando lo tienes que hacer, que eres un sufridor y que, de verdad, corre sangre amarilla por tus venas. A ti, que lloraste a lágrima viva porque otros, que no forman parte de tu equipo, te robaron cruelmente la ilusión.

Porque esto no es más que un reflejo de que a veces “menos es más”, y que no hace falta llenar el aforo de un estadio para que el equipo se sienta querido, porque con tu amor, querido aficionado, es más que suficiente. Y sí, definitivamente, es preferible quedarse con esa media de 12.000 personas, porque estos son los que lo sienten de verdad, los que seguirán ahí y, con su amor incondicional, lograrán teñir el negro que luce hoy el Estadio de Gran Canaria por ese amarillo brillante que no debió marcharse nunca. Porque todos sabemos, querido aficionado, que tú, pase lo que pase, seguirás ahí.

jueves, 19 de junio de 2014

La familia futbolística

Foto de familia al terminar el encuentro · LEM

Ángel se marchó en septiembre de su Mojácar natal rumbo a Senmanat (en Barcelona) para trabajar en una tienda de zapatos. A pesar de haber estudiado ITA, se tiene que ir a la otra punta del Mediterráneo para trabajar en otro sector distinto al suyo. Cosas de la situación económica del país, aunque trabajar, tal y como está esto, no es ninguna tontería. El pasado fin de semana hizo 900 kilómetros (más la vuelta...) para jugar el I Memorial Pepe Asensio con los suyos. El delegado del Oriente se nos fue y ya es prácticamente una leyenda. Un hombre de fútbol de los pies a la cabeza con un optimismo brutal. El homenaje que le preparó el Oriente y el Viator, en especial José Valdivia -otro grandísimo hombre de fútbol base-, estuvo a la altura de la figura de Pepe.

Vizca y el que escribe · LEM
El domingo me lo pasé en grande tanto recordando la figura de nuestro delegado como por volver a reunirnos un grupo de amigos que el fútbol nos unió y que ya nada nos separará. Bendito el día en el que mi padre me enseñó los valores del fútbol y bendito el que, por coincidencias del destino, acabé en el Oriente, el mismo club en el que él había estado durante toda su vida. Ahí conocí a gente excepcional, uno de ellos, Ángel Vizcaíno, Vizca. La vida hace que la distancia nos separe, aunque las nuevas tecnologías permiten que la relación con aquellos que de verdad te importan no se pierda. Y si la amistad se forja es gracias al fútbol. La pelota une y hace que compartas la vida con compañeros que se convierten en amigos. Barbacoas, fiestas, éxitos, decepciones... pasando el tiempo con tu familia futbolística. Hicimos un gran grupo y el domingo nos volvimos a juntar. Todo por Pepe, capaz de reunirnos a todos en un mismo día a pesar de lo complicado que resulta por las obligaciones de cada uno. Nos volvemos a ver, familia.

Gracias, fracaso y optimismo

Sergio Ramos disputa un balón con Alexis Sánchez · as.com
No recuerdo a estas horas de la noche si lo leí en uno de los libros de Patricia Ramírez o en el del Cholo Simeone. Da igual. La idea es la misma. Creo que era la psicóloga la que decía que hay que saber aceptar las cosas que ocurren. Que hay que ser ambiciosos y mirar siempre lo más arriba posible, pero sabiendo aceptar. Ya sea un amor que tuviste y se marchó, un fracaso como un suspenso, o la muerte de alguien cercano. En la vida hay acontecimientos bonitos y otros horribles. Así funciona esto. La clave está en tomarse con filosofía cuando vienen mal dadas.

Y ahora no queda otra que aceptar el fracaso de la selección, el fin de ciclo, el punto y final de una etapa maravillosa o como quieran denominarlo. Podríamos señalar el punto de inflexión en el 3-0 ante Brasil el pasado año en Maracaná o el 1-5 ante Holanda la semana pasada, pero la derrota de Chile es realmente el encuentro que marca un antes y un después. Claro que da pena. Sería anormal que los que sentimos esto viésemos esta derrota como una más. Es lógico que de pena. Pero si se produce este sentimiento es porque detrás hay algo bonito, para recordarlo siempre.

Lo que consiguieron estos locos bajitos perdurará en nuestras mentes durante toda nuestra vida. Me ha gustado una publicación de mi amigo Edu en su cuenta de Facebook tras la eliminación de los de Del Bosque: "Cuando España ganó a Rusia en las semifinales de la Euro 2008 sentí una libertad, felicidad y emoción, que aún recuerdo; se me ponen los pelos de punta recordando que ese equipo iba a hacer historia, una sensación que no se puede explicar". Los que entendemos que esto no es sólo once contra once (aunque siendo conscientes de que el fútbol es independiente a la situación económica-social del país; algunos intentan vender lo contrario en los últimos días...) hemos gritado, reído y llorado de alegría en los últimos seis-siete años. Por eso, debemos estar eternamente agradecidos a esta generación de futbolistas, que llevaron a España a lo más grande durante tres campeonatos consecutivos, sembrando en el camino hacia la victoria un roble lleno de valores -no hay nada más que ver las declaraciones de los jugadores tras la reciente eliminación- y un estilo envidiado por todos.

Silva, Costa, Busquest, Iniesta y Xabi, hundidos · as.com
De ahí que no entiendo que muchos estuviesen en la esquina esperando a la caída de este grupo. Y no se trata de una frase hecha, sino que lo he comprobado tras el fracaso ante Chile. Muchos de los que saltaron en 2008, 2010 y 2012 sacaron pecho por una bandera de la que poco después reniegan. Pero, bueno, las tonterías son eso, así que mínima importancia.

El eterno agradecimiento a los jugadores es independiente a considerar lo de este Mundial como un fracaso. No hay excusas que valgan. Ni el árbitro ni nada. Ahora es cuando habría que analizar tranquilamente las causas que han desembocado en este derrumbe de gran magnitud. Una de ellas, indudablemente, viendo de primeras los partidos ante Holanda y Chile, se encuentra en el estado físico de los jugadores. Se trata de un combinado formado principalmente por futbolistas del Atletico, Barcelona y Madrid, tres equipos que han tenido un gran desgaste físico-emocional hasta última hora.

Pero no sólo de físico vive el hombre. Y si no que se lo pregunten a aquellos cuya especialidad era el pase corto y ante Chile no daban dos seguidos (aunque puede estar relacionado con el aspecto físico...). Analizando rápidamente el encuentro de manera táctica, me ha sorprendido que España ha estado partida en dos durante varias fases del partido. El esférico lo tenía la defensa española y cinco hombres por delante a 30-40 metros, sin nadie que bajase a ofrecerse y recibirla. El tiqui-taca no es sólo moverla, sino tocarla con criterio, con profundidad.

Azpilicueta y Robben, en la primera jornada del Mundial · as.com
Eso sí, dudar ahora del estilo es tirarse piedras contra el propio tejado. Con el estilo había que morir, aunque también es cierto que no se puede vivir anclado en el pasado y que había/habría que tener alternativas a la base. No se puede practicar un juego idéntico hoy y ayer. Bueno, en verdad, directamente en este Mundial no se ha practicado juego. El fútbol continúa y ya hay que pensar la manera de reciclarse. Siempre con el respeto a esta generación, siendo conscientes de que hay elementos, tanto de efectivos como de ideas, que son aprovechables. Es obligatorio utilizarlos, de hecho.

Y si miramos al pasado (gracias, gracias y más gracias) y al presente (un fracaso lo del Mundial 2014), también hay que hacerlo al futuro. Con el reciclaje comentado en el párrafo anterior, hay que echar la vista hacia adelante con optimismo. Es la mejor fórmula. Pero con los pies en el suelo, conociendo que no siempre se puede ganar. Y que si se pierde, hay que saber hacerlo; como ha demostrado esta generación de campeones hoy. Han fracasado después de tocar el Cielo. Ambas cosas son compatibles. No hay que ser un palmero, ni sacar a pasear la escopeta de críticas gratuitas. Siempre agradecidos por lo conseguido en el pasado, se debe mirar al futuro para intentar volver a repetir los éxitos. No queda otra.

martes, 17 de junio de 2014

Apuntes del primer acto

Impresionante el remate de Van Persie en el España-Holanda · as.com
Seis días y 16 partidos de la primera jornada. 28 de las 32 mejores selecciones del planeta ya han hecho su aparición en la mejor competición deportiva del mundo, esa que durante un mes cada cuatro años reúne a la élite del balompié en un mismo país. Estos primeros días de Mundial nos han dejado de todo. Algunos combinados, como el francés, el alemán o el alemán, ya han presentado su candidatura para lucharle a Brasil el título en su tierra. Otros, como España o Portugal, tienen dos actos más para arreglar el desaguisado y pasar a la siguiente fase. En los cruces será otra cosa. Dejo unas notas de algunos de los encuentros que he visto de la primera jornada (el de Italia no lo pude ver...), a falta del grupo H.

UN JAPONÉS PROTAGONISTA EN EL BRASIL-CROACIA:
Es triste que un árbitro sea el protagonista en un partido. Eso ocurrió en el inaugural. Yuichi Nishimura, con sus decisiones polémicas, se erigió en la figura del primer encuentro, en el que Brasil no mereció tanto 3-1. La Canarinha siempre será favorita en cualquier torneo que dispute. Su camiseta le pone la etiqueta de uno de los rivales a batir. Eso unido a que juegan en su país le convierten en algo más que favorito. Y sus jugadores, claro. Pero este combinado no está formado por los mejores futbolistas de Brasil de la última década. La cuestión está en si funcionan como equipo.

Si no me gustó tanto el partido en general de los brasileños, sí el particular de Tiago Silva y David Luiz. Su presencia en el juego es clave. En la construcción adquieren un papel fundamental. Son los primeros en sacar el balón jugado. Con la pelota, a veces uno de los dos se sitúa por delante de Luiz Gustavo; acciones que reflejan el estilo de Brasil. Sí eché en falta un '10' que cree juego. A ese espacio que se quedaba libre bajaba Neymar. Así hizo el 1-1.

De Croacia me sorprendió su doble pivote, formado por Rakitic y Modric. De ahí que sufriesen sin balón. Y de ahí que los dos no sacasen su mejor versión. Un hombre por delante de ellos, liberándoles algo más, no vendría mal.

Neymar y Modric, dos de las estrellas del encuentro inicial · marca.com
ABURRIMIENTO:
No todo va a ser disfrute del espectador. En el Mundial también hay encuentros soporíferos. Uno de ellos fue el Méjico-Camerún. Me decepcionaron los dos. Aunque los africanos dominaron en algunos momentos, los sudamericanos fueron superiores. El gol de Peralta hizo justicia tras los dos goles mal anulados a Giovani dos Santos. Sin embargo, a pesar de no dejar malas sensaciones, el combinado azteca no me gustó demasiado. En el otro bando, Etoo. El delantero del Chelsea estuvo muy solo. Diez efectivos por delante del meta camerunés, y en la otra punta, Samuel. Así es difícil.

VAN PERSIE Y ROBBEN HUNDEN A ESPAÑA:
Holanda presentó su candidatura en la segunda mitad con chispazos constantes. Van Persie y Robben hacían de electricistas y electrocutaban a la actual campeona. El primer tanto del del Manchester fue una obra de arte, en una rara salida de Casillas. Después de este gol propio de videojuego se vio a una Holanda muy rápida, que ejecutaba la transición defensa-ataque con una gran celeridad. En dos pases, y sin pegar el pelotazo, se marchaban de su área a la del rival. Tras el golazo de Van Persie, los holandeses se vinieron arriba, con esa "euforia" a la que se refirió Del Bosque después del partido.

De España ya lo han dicho casi todo estos días. Una primera parte aceptable y una segunda para olvidar. Aunque esto será difícil. ¿Quién estuvo bien? Ninguno. Todos suspensos. Con una defensa que claudicó, a los bajitos le costó mover la pelota. Porque apenas la olieron. Xavi, Silva e Iniesta se posicionaban muy atrás y costaba subir mucho el balón, donde esperaba un aislado Diego Costa. Confiemos en que ante Chile será otra historia.

CENTRO Y REMATE:
Fran Alameda escribió algo así como que Australia usaba un recurso primario pero eficiente: centro de la banda y remate del atacante. Aunque perdieron los australianos, me gustó cómo lo intentaron. Todo no es tiki-taka, ni contragolpe. Hay otras fórmulas, sencillas y prácticas. Eso sí, fue superior Chile, que empezó arrasando, aunque después bajó el pistón. Tocaron la bola bien, con un Valdivia en plan director orquesta.

ECUADOR NO MERECIÓ TANTO CASTIGO:
Seferovic, que había salido desde el banquillo, le quitó el punto que tanto había buscado Ecuador, lo clonó y le dio el doble a la selección suiza. Los europeos movieron el cuero bien, con paciencia, pero de 3/4 adelante desaparecían. Les faltó profundidad. Ecuador mostró otro estilo. Intentando ser efectivos, centrando su juego en el posicionamiento y en el aspecto defensivo, con la idea de salir a la contra, siendo más profundos. Lo mejor fue que llegó a controlar el partido en algunas fases a pesar de que el balón fuese suizo. Y el gol de Valencia con la testa, un cabezazo vistoso para el que escribe. También destaco el encuentro de Enner. Lo peor, que se fueron de vacío.

SEGURIDAD GALA:
Enfrente estaba Honduras, pero me gustó el encuentro de Francia. Dio la sensación de tener las ideas claras, de ser un conjunto equilibrado que transmite miedo al rival. Pogba -se debió ir a la calle por una acción con Palacios- fue de lo más destacado, pidiendo el mando del partido, ofreciéndose todo el rato. Además del juego en sí, fue destacable el fallo de los himnos y que se usase el ojo del halcón por primera vez en la historia del Mundial.

Evra celebra con Benzema uno de los tantos del último · teinteresa.es
BAÑO ALEMÁN:
Alemania demostró que siempre están ahí. Dan igual los jugadores, da igual el entrenador, da igual el momento. Alemania nunca falla. Enfrente estaba una Portugal con cualidades para llegar lejos. Pero los alemanes tienen equipo para hacerse con el título. Lo tienen todo: once, banquillo, entrenador, las ideas claras... Me encantan. Una unión entre buenos jugadores y un equipo. Tienen individualidades y funcionan como grupo. Portugal ni la olió. Y no me vale la excusa de que jugaron en inferioridad. 11 vs 11 en 37 minutos en los que Alemania fue mucho mejor.

REVOLUCIONADOS:
Pinchó Nigeria y lo hizo, entre otras cosas, por que jugó a más velocidad de la que requería el partido. La pausa también es necesaria. Moses, Musa y compañía se pasaron de revoluciones y lo acabaron pagando. Por cierto, fue titular un Azeez que debutaba en un Mundial (ni un minuto en la fase de clasificación) y lo hizo con un buen partido, de los mejores sobre el césped. De mediapunta (en la UDA juega de mediocentro) se ofreció en todo momento, buscando la pelota siempre. Otro rol del que hace en el Almería. Fue sustituido en el 69' por molestias musculares.

lunes, 16 de junio de 2014

Fútbol

Pepe recibió el homenaje en el campo del Oriente, su campo · NGC
El titular sencillo, corto y al pie puede resultar soso, pero creo que refleja bien la vida de Pepe Asensio. Las cosas, claras. Desde que nacemos nos cuentan que lo importante no está en lo material, sino en las vivencias, en lo sentimental. Después, la sociedad consumista pretende que tener un Mercedes es más importante que estar un rato con tus amigos realizando aquello que os une. Es difícil juntar a varias decenas de personas, varias decenas de amigos, un mismo día. Es difícil quedar con gente con la que compartiste durante años el mismo vagón en el tren de la vida. Los quehaceres lo impiden. Pero la figura de Pepe lo consiguió ayer por la mañana.

El delegado del Oriente, que se fue para arriba en febrero como consecuencia de un maldito cáncer, consiguió que su familia futbolística se reuniese ayer en la Ciudad Deportiva de Los Ángeles para pasar un rato agradable homenajeándolo. Jugadores que habían pasado por el Oriente, con los que Pepe tenía una buena relación, y los veteranos del Viator nos juntamos para recordar a nuestro delegado. Unos obsequios del club capitalino a la familia del fallecido y un partido fueron el mejor regalo posible.

Arturo, su hijo, y el directivo Manolo Castaño, con una camiseta que el club le entregó a la familia · NGC
El partido en sí era lo de menos. El resultado mejor dicho. El encuentro claro que tenía razón de ser. La mejor manera de recordar a alguien es sonreír, mirar hacia arriba y hacer aquello que a la persona le gustaba. En este caso, jugar al fútbol. Momentos como el de Arturo, su hijo, poniéndose la camiseta de portero con la que su padre jugaba y enfundarse los guantes para defender las dos porterías de sus equipos fue algo difícil de olvidar.

El CD Oriente y la AC Veteranos Viator posan antes del encuentro · NGC
Como también lo fue volver a jugar un partido con gente que más que compañeros son amigos. "Tenía ganas de jugar este encuentro. Ver como nos volvíamos a juntar así... Desde antes de dejar el fútbol he soñado con un día así. Y, aunque no ha podido estar mi padre, ocupar su lugar en la portería del Viator ha sido muy emocionante", me dijo Arturo por la noche. Soñar con un día así y no con Mercedes ni Ferraris. Es lo grande de este deporte. Una simple pelota hace que la vida cobre sentido. Fútbol.

PD: Aquí, más fotos de la cita.

jueves, 12 de junio de 2014

Dinero privado

La selección española se ejercita antes del duelo ante Holanda · marca.com
Artículo Diario de Almería 12-VI-14

Que mi amigo Pepe Navarro me sugiriese el tema de este artículo mientras Juanma, Miguel y compañía debatíamos sobre nuestras primas en el Comunio me ha llevado a escribir sobre el dinero que ganarán los jugadores de la selección española conforme vayan pasando rondas. "Muchos de esos que ahora patalean criticando las primas que se llevará España seguro que han gozado, reído, gritado y alegrado con el triunfo de un grupo de deportistas que ha hecho grande el nombre de nuestro país. El dinero no sale de las arcas públicas, sino que es fruto de la productividad de los propios jugadores", me comentaba Pepe. El artículo podría acabar aquí. 720.000 euros cobrará cada jugador por hacerse con el título (algunos ya dan por hecho que en Maracaná Casillas levantará su segundo Mundial...). Es un pastizal, pero se trata de un dinero privado y nosotros ni pinchamos ni cortamos. Que si lo deben donar a las familias necesitadas, que si a comedores escolares, que si a tal ONG... Si a Xavi le da por coger parte de su dinero y lo da a gente con falta de recursos, le aplaudiré. Será un grandísimo gesto, como ya ha ocurrido en el pasado con otros futbolistas. Pero que salga de él. ¿Quiénes somos nosotros para decidir lo que debe hacer una persona con su dinero? Que sí, que es una cifra bárbara, pero es suya, no nuestra.

Preocupémonos de lo nuestro. De hacer las cosas bien. De no defraudar a Hacienda, algo que no sólo hacen algunos de los mejores jugadores del mundo. A veces me pregunto cómo una persona que alega necesitar beca sí o sí para poder pagarse la matrícula de la universidad llega a clase con un coche nuevo. Bueno, sí lo sé. Engañando a Hacienda en muchos casos. Pero yo no les digo a ellos que cojan el trasporte público y donen el dinero de su automóvil a un comedor social. Que cada uno haga con su dinero lo que le plazca.

martes, 10 de junio de 2014

64 recuerdos

La Roja celebra el tanto de Puyol en las semis del Mundial de Sudáfrica · marca.com
Una vez pasada la clasificación para Brasil 2014, llega la cita mundialista, la competición más grande del planeta, esa que durante un mes es capaz de juntar a todas las naciones y clases sociales en torno a la pelota, en una fiesta con una aureola mágica que nos engancha a los que nos apasiona este deporte. Con motivo del torneo, y por su trabajo de fin de Grado (a ver si acabo yo el mío...), mi colega Manu Domínguez me pidió que le escribiese un artículo de opinión sobre los Mundiales para la web que ha creado: Destino Maracaná. Me gustaría inaugurar el Mundial de Brasil con ese artículo.

Cuando un cuerpo se marcha, su alma queda para siempre. Con ella, los recuerdos. Lo material de poco sirve. Lo material tiene fecha de caducidad, pero los recuerdos son inmortales. El primer beso, tu boda, el nacimiento de un familiar y los Mundiales son hechos, recuerdos que perduran siempre en nuestra mente. ¿Cómo comparar un evento deportivo con acontecimientos personales tan importantes? Sólo los que amamos este bonito deporte sabemos su respuesta. Sólo los que entendemos que esto no es once contra once, que esto no es el opio del pueblo, que esto es algo más que un deporte. Los que tenemos la suerte de vivir profundamente el fútbol nos damos cuenta de que este evento es capaz de apartar los conflictos y unir pueblos tan diferentes, reuniéndolos alrededor de un simple balón. Algo tendrá el fútbol..

Para que perdure el recuerdo de algo, primero hay que vivir el hecho. Y si se produce posteriormente el recuerdo, es porque lo has vivido intensamente, algo que siempre ocurre con los Mundiales. Si luego gana tu país, se forma una aureola mágica imposible de describir. Las palabras jamás alcanzarán la totalidad de lo que supuso ese 11 de julio de 2010. Pocas cosas dieron tanta felicidad como produjo el fútbol, la selección española, ese día. Pero, por suerte, el recuerdo no es sólo esos 90 minutos -120 mejor dicho-, sino también los 63 partidos restantes. Porque cada encuentro, cada disparo, cada gol, cada penalti, cada prórroga, es un recuerdo para el amante del balompié.

Vamos a jugar. Voy a escribir una cita mundialista -podría ser ampliable a las Eurocopas- y vamos a decir tres recuerdos. No vale pensar mucho. El que tenga más edad podrá ampliar los Mundiales. Francia 1998: fracaso de España, Nigeria nos pinta la cara; sorpresón de Croacia; y bañito de la Francia de Zidane a la Brasil de Ronaldo y compañía. Japón y Corea del Sur 2002: la Corea de Al-Ghandour llega a semis (bochornoso que un árbitro sea uno de los protagonistas del Mundial); la Francia campeona cae eliminada en un grupo de broma; y Ronaldo alcanza su punto máximo en Yokohama con ese famoso doblete.

Ronaldo celebra uno de sus dos goles en la final de Yokohama en 2002 · daenggassing.com
Alemania 2006: Zidane. Aquí sólo me quedo con eso, elevando a la máxima potencia la importancia del astro francés, callando muchas bocas y siendo el protagonista de una final perdida, incluso por encima del campeón. Sudáfrica 2010: el repasito de una Alemania que siempre cumple ante la Argentina del 'campeón' Maradona, con una cura de humildad considerable; la segunda caída consecutiva de Brasil, esta vez con Holanda;... y España. Dentro de lo último pueden quedarse con el recuerdo que quieran. Son infinitos.

La vida pasa más rápido para los amantes del fútbol. Contamos de cuatro en cuatro. Los años se pasan con una celeridad mayor. Pero cuando llega la cita Mundialista, ese espacio de un mes bien vale por mil siglos. Disfrutando cada segundo, cada jugada, cada gol, cada prórroga, cada sonrisa, cada lágrima derramada, nos hacemos eternos. Abrir los ojos, levantar la persiana, ir al kiosko, leer las crónicas del día anterior, la previa de hoy, saborear cada programa, opinión o información, ir a la playa, volver y sentarse en el sofá. Encender la tele y disfrutar. Porque van a comenzar a formarse recuerdos que perduran para toda la vida. 64 con un mínimo común múltiple infinito. Eso es el Mundial.

jueves, 5 de junio de 2014

Remando a contracorriente

Narci disputa un balón con Fernando, en el último Oriente-Roquetas · Francisco Javier

Sin Primera y a una semana de que comience la competición más bonita, la actualidad deportiva almeriense se ha centrado en la Andaluza y el ascenso de El Ejido a Tercera. Me gustaría resaltar la actuación de todos los equipos almerienses de la categoría, inclusive el Comarca (dando la cara a pesar de estar descendido hace varias semanas) y el Vera (gran final de curso para estar en la última jornada con opciones para mantenerse). La categoría es complicada, con equipos a los que no le resulta fácil que las cuentas le salgan favorables para poder pagar instalaciones, árbitros, material, viajes, bocadillos...

Podría centrarme en aspectos negativos, como que juegues en un campo municipal y tengas que abonar cierto impuesto para que después tengas que poner tú los trabajadores, en vez de que lo haga el Ayuntamiento, lo lógico en este caso. Pero quiero felicitar a estos equipos, sobre todo al Oriente y al Roquetas, los dos que conozco mejor. No es fácil que jugadores humildes, a los que el deporte le cuesta el dinero, compitan con otros que perciben por jugar, incluso que, a diferencia de los segundos, tengan que lavar la ropa (algunos pasan de eso). A pesar de dificultades propias de jugadores a los que le gusta el fútbol (no confundir este concepto con el de futbolista), han sacado el objetivo del equipo adelante, aunque hagan encajes de bolillos para poder estar en el entreno de turno o dejar a la familia para viajar a Granada.

Lo del Roquetas también tiene mérito, consiguiendo la salvación aunque Polo (un tipo que sabe bastante de esto) sólo dispusiera de una decena de efectivos en la sesión del viernes. Me quito el sombrero con clubes como los orientales y los rojillos, con unos directivos y unos jugadores ejemplares para el fútbol modesto.

PD: Mis felicitaciones también a El Ejido. Espero que en el futuro no se vuelvan a repetir los errores del pasado.