miércoles, 30 de julio de 2014

La pretemporada

Jugadores realizan ejercicios durante una pretemporada · marca.com

Asegura el buen profesor que el día más importante del curso escolar no es el último, cuando los alumnos intentan memorizar los contenidos de la asignatura para vomitarlos posteriormente en el examen; sino el primero, con todo por hacer. La afirmación se puede aplicar al fútbol. Aunque el encuentro más importante parece ser el último, en el que el campeonato o la permanencia están en juego, para llegar en las mejores condiciones es ese partido, hay que trabajar antes. Por eso la pretemporada es tan importante. La idea principal de este artículo no es si irse a Tailandia o Australia, independientemente del dinero, es bueno para el aspecto deportivo; sino que estas semanas de trabajo son curiosas. 

El cosquilleo en la barriga que se tiene cuando el nuevo míster se presenta es el mismo que cuando lo hace el profesor en el primer día de clase. Las charlas de algunos técnicos son graciosas. La mayoría son parecidas. Buscan profesionalidad y, lo más importante, anteponen la actitud a la aptitud. Entre todos los jugadores, hay dos tipos inconfundibles, en ambos extremos de la línea actitud-aptitud. Están aquellos con una calidad encomiable, pero que su actitud deja mucho que desear, y los tuercebotas que se parten el alma por el equipo. "Chicos, años anteriores las decisiones han sido erróneas. Pero esta temporada vamos a hacer las cosas bien. El que venga a entrenar siempre y tenga una buena actitud jugará, independientemente de la calidad que tenga. Quiero futbolistas comprometidos, que antepongan el colectivo a las individuales", dicen en esa primera charla los entrenadores de los equipos semiprofesionales, charla en la que están todos los miembros del equipo. Meses después, el entrenamiento se lleva a cabo con la mitad de los efectivos. Los otros están tumbados a la bartola, pero el fin de semana van a jugar el partido porque se necesitan los puntos. Y los tuercebotas con actitud, en un banco parecido al que se ha de sentar Messi. Y el ciclo vuelve a repetirse al año siguiente.

1 comentario:

  1. Para mí las pretemporadas ha ce tiempo que perdieron su razón de ser: equipos incompletos, giras interminables, partidos aburridos por mucho que vendan champions internacionales o trofeos veraniegos intentando recuperar su esplendor

    uN SALUDO

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