jueves, 6 de febrero de 2014

Racanería

Óscar Díaz pelea un balón con Raúl Rodríguez · lavanguardia.com

Cinco encuentros de la UDA en 2014. Sólo 5 goles a favor y tres a balón parado, solo dos en jugada elaborada. Y sin goles no se consiguen puntos. Esta consecuencia viene de una razón sencilla: el único nueve del plantel unionista, el Pichichi, ya acumula una pérdida de doce encuentros oficiales. Además de la típica polivalencia que destacan en cualquier presentación de la Vega de Acá, nos vendieron que Óscar Díaz sería el hombre que competiría con Rodri en la punta de ataque. El ex del Lugo luchará mucho y lo que quieran, pero no es un goleador. Para prueba, un botón. Cero tantos en 18 encuentros que ha disputado en la Liga. Después está Jonathan. Que tampoco es goleador. Jugador de la línea de tres cuartos y ya está. No punta. ¿Delantero -y titular- de un equipo de Primera? Para mearse. Y se llega al mercado de invierno y, aunque Francisco no le hace ascos a la incorporación de un delantero, Benito y Alfonso, Alfonso y Benito, no traen a nadie. Ya no es sólo que los rojblancos se hayan debilitado (Ustari, Pellerano y Christian por Julián, Hans y Mané), sino que lo más grave es la ausencia de ese goleador. Y no me valen excusas del tipo "en el mercado de invierno es difícil encontrar algo potable". ¡Qué en eso consiste su trabajo! Para más inri, los rivales directos se han reforzado.

La no incorporación de un nueve y el debilitamiento de la plantilla en enero no es algo que sólo afecte al plano deportivo, sino que la afición también se siente desilusionada con Alfonso. Al menos, eso es lo que percibo en el ambiente, leyendo y escuchando opiniones de aficionados. El pasado ya no sirve, sólo el presente. Y en el presente Alfonso está más pasota que nunca. Una cosa es ser un club saneado y otra un club rácano. Menos ambición y por lo tanto menos ilusión, el fundamento del fútbol.

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