jueves, 13 de febrero de 2014

Los gabinetes de 'comunicación'

Leo Messi, en una rueda de prensa · marca.com

No quiero escribir sobre el gran triunfo de la UDA, tan analizado por los medios locales y nacionales. Los últimos han creado una campaña en contra del colectivo arbitral, sólo la montan cuando les interesa, perdiendo así credibilidad. También olvidan que el Atleti apenas tiró a Esteban y que el Almería hizo un partido inmaculado. A los bufones, la mínima importancia. Quiero centrarme en el postpartido, algo que se repite con los grandes. Después del encuentro, hablaron Gabi y Tiago, por parte del Atleti. De la UDA, no recuerdo cuantos. Dos maneras de entender el fútbol. Una la llevan a cabo el Atleti, el Madrid, el Barcelona y la mayoría de equipos de Primera. La otra, conjuntos más humildes. 

La primera se basa en que después del partido sólo hablan dos jugadores -a elegir por el club-, en hacer hermético al equipo, en proteger a los jugadores como si se tratasen de dioses, con una actitud chulesca de los miembros de seguridad y del gabinete de comunicación (tendrían que ser periodistas y no aficionados con traje...). La segunda consiste en, basándose en un cierto orden, darle más libertad a los jugadores. Llegó CR7 y habló ante 50 periodistas -o intrusos en la profesión-. ¿No es más fácil hablar en grupitos, facilitando el trabajo? Verza y Aleix se pararon el sábado cuatro o cinco veces. Otra manera de entender el fútbol. Los gabinetes de comunicación tienen que facilitar el trabajo y no demorar una entrevista días, semanas o meses. Y los jugadores deben entender que la prensa no es algo malo, simplemente informa o interpreta, sabiendo que conceder una entrevista no les cuesta nada. También ser conscientes de que con una foto o un autógrafo regalan felicidad. El problema está en quién los educan y en quién se piensan que son. Del qué piensan al qué son hay un trecho.

2 comentarios:

  1. Del qué piensan al qué son hay un trecho.......de estos ahí muchos.jijijijiji

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente. Algunos, por no saber, no saben ni escribir.

      Un saludo.

      Eliminar