jueves, 25 de julio de 2013

Armstrong: un antes y un después

El doping es uno de los principales enemigos del deporte · abc.es

Lance Armstrong era un ejemplo para el resto de deportistas. Alguien que había pasado por un cáncer ganaba hasta siete veces el Tour de Francia, una de las pruebas más duras del mundo. Había sospechas, por qué mentir, sobre la espectacular manera de escalar que tenía el estadounidense. Ni Beloki, ni Kloden, ni Ullrich podían con él. Schumacher, Ronaldo -el de siempre- y Armstrong han sido tres de las bestias imparables que he visto en el deporte. Pues eso, había sospechas, pero predominaba la buena fe.

Cuando salió a la luz que todo era una farsa, el deporte quedó muy tocado, más cuando el propio Armstrong reconoció que se había dopado. Después de este caso todo es diferente. Ya no sólo en el ciclismo, sino en el deporte en general. Aunque suene mal, ahora, cada vez que el que suscribe esto ve una gesta deportiva, el EPO, las jeringuillas y demás patrañas sobrevuelan. Es lo que ha conseguido el tramposo de Armstrong. A pesar de que el género humano suele pensar bien hasta que se demuestre lo contrario, el caso del estadounidense ha provocado un antes y un después.

Este verano no he visto más de diez minutos seguidos de la ronda gala por culpa del norteamericano mentiroso. Más cuando también se han producido acusaciones sobre Froome, el actual ganador (dice el gran refranero español que cuando el río suena, agua lleva). Cuando ves que todos los meses se superan récords en varias disciplinas deportivas a una celeridad brutal, la sombra del dopaje acecha más que nunca, superando al propio desarrollo del ser humano. Mucho tiene que cambiar este panorama para volver a pensar como se hacía antes de Armstrong. Para más inri, recientemente ha salido a la luz que los atletas Gay, Powell y Simpson también iban dopados hasta las cejas. Eso pinta negro. Muy negro.

jueves, 18 de julio de 2013

Internet existe

Cola producida en la sede el primer día de la renovación de abonos · NGC

Si no me equivoco, estamos en 2013. Imperan las nuevas tecnologías, el whatsapp ha sustituido, en parte, a la comunicación verbal y el que no tiene un ordenador con su correspondiente Internet parece que no existe. El cambio tecnológico lo entendieron a la perfección los creadores de Google o Youtube, haciéndose millonarios. Ahora, con el espacio ya creado, lo que hay que hacer es saber aprovecharse de él. Internet debe valer para buscar información, ligar, escuchar música y... sacar abonos o entradas. El Almería parece no haberse enterado del todo de las grandes ventajas que ofrece este medio. No hay nada más que ver la que se se lió el primer día de la campaña de abonos en la sede de la entidad rojiblanca.

Me imagino a los abonados de Velefique o Bayarque haciéndose dos centenares de kilómetros para sacar número un día y otros 200 a la mañana siguiente para renovar su carné. Se gastaron más en la gasolina que en el abono. Me hago la siguiente pregunta: ¿el club no sabe lo que es Internet o piensa que la UDA es de la ciudad de Almería en vez de la provincia? Una de las dos, si no, no se entiende que no se puedan sacar abonos o entradas a través de Internet. Sea como sea, en una de las dos se comete error. Prefiero pensar bien, esto es, que el conjunto rojiblanco es de toda la provincia y que no saben aprovechar correctamente esta herramienta. No creo que poner un sistema en la red con el que poder hacer todas estas faenas sea tan difícil. Que no me cuenten que estamos en crisis, que supongo que no será tan caro. No pido una televisión oficial o más información acerca de la cantera, sólo esto. Es cierto que la UDA se mueve en Facebook y Twitter bastante bien. Pero, con vídeos, más fotografías o un canal en Youtube, el crecimiento que se viene experimentando se aumentaría. Si se es de Primera, se debe serlo en lo deportivo y en todos los ámbitos. A veces, pienso que no la UDA no está ni en la LFP.

sábado, 13 de julio de 2013

La exigencia traspasa el límite

Suso sonríe en un encuentro con el Liverpool · Liverpooldailypost.co.uk
Marcos Tébar, Suso, Dubarbier, Rodri y Óscar Díaz son las cinco incorporaciones hasta la fecha de la UD Almería en su regreso a Primera División. Sólo los dos primeros han despertado algo de ilusión entre la mayoría de la hinchada almeriense. Es normal que, por ejemplo, Luca Toni -se le escapó a Alfonso García por los pelos- despierte más interés que el joven Rodri, pero a veces no nos damos cuenta del alto nivel de exigencia. Claro que la crítica constructiva es positiva y que la dirección técnica tiene que hacer un equipo competente, pero hay que tener los pies en el suelo y saber que la UD Almería es la UD Almería, esa entidad con una filosofía de admirar, con uno de los dos peores presupuestos de Primera, luchando a contracorriente.

El club ha elegido el camino -para mí el más acertado- de fichar con cabeza, de pensar en el presente pero también en el futuro, a diferencia de otros que prefieren hipotecarse hasta las trancas, vivir el hoy y después echarle las culpas a diferentes organismos europeos de su mala gestión deportiva y, sobre todo, económica. Sabiendo que la idea es esa, los Suso y compañía pueden salir rana, pero es lo que hay. Hay que jugársela con hombres de este tipo, y si no sale bien, pues mala suerte. No hay otra. Seguramente estas críticas que pregonan que el equipo es una castaña procedan de aquellos aficionados que se han subido al carro recientemente.

En esta ciudad la exigencia, demasiado alta, a veces, traspasa los límites. Se confunde el pedir con el exigir. Ocurrió lo mismo hace seis veranos, aunque después Emery, Negredo, Bruno y compañía se encargaron de que en estas grandes bocas entrasen más moscas que otra cosa. Ojalá este curso ocurra lo mismo, aunque vuelvo a decir que si no se consigue la permanencia, no pasa nada. Es lo que tiene pensar también en el futuro, que todo se vuelve menos dramático. Eso es bueno. También es positivo que la UDA utilice la lógica en el plano deportivo-financiero.

jueves, 11 de julio de 2013

El placer es mío


Según un estudio reciente del portal de empleo Careercast, la de periodista es la peor profesión del mundo, atendiendo a la exigencia de esfuerzo físico, condiciones de trabajo, salario, estrés y perspectivas de empleo. El pasado viernes Pablo Martínez-Salavanova dedicaba un artículo en esta sección al "peor becario de la historia" en el que recomendaba al que escribe esto (al igual que hiciese Paco Gregorio, el jefe de deportes de este diario, hace unos años) que estudiase Derecho en vez de terminar Periodismo.

Sin embargo, es difícil salirse de esto, con gente como él, un tipo al que acudes y difícilmente te dice que no, a pesar de que tenga mil y unas cosas por hacer. Pablo -un tipo de Twitter como él solo- y todos los de esta redacción. No sé cómo será el resto de redacciones de España, pero la verdad es que esta la forman personas excepcionales, a las que no desgasta (o eso parece) la exigencia de esfuerzo físico o el estrés. Eso sí, alguno que otro te desgasta mientras suena tu pegadiza melodía del móvil.

Es verdad que la calle no tiene una buena percepción de los que conformamos la prensa, "esa gente que no hace más que inventar mentiras", según muchos. Pero no, esta gente les lleva a los hogares de la provincia todo aquello que ocurre en Almería de la manera más pasional, rigurosa y cuidadosa posible. Quizás esa percepción negativa la producen los numerosos programas de telebasura o qué sé yo.

Lo que sí sé es que si leen las informaciones y opiniones sobre lo que ocurre en esta bonita provincia es por gente como la que compone esta redacción. No voy a decir nombres porque se haría demasiado largo; han sido numerosas las personas que, hace cuatro años, hicieron posible esta bonita aventura. "Nico, trabaja", escucho de fondo, entre risas. Aquí no trabajo, sino que me divierto haciendo algo que gusta.

martes, 9 de julio de 2013

Villa, el espejo de Kaká

Villa celebra un gol con el Barça · marca.com
Se marcha Villa al Atlético y lo hace por una cantidad irrisoria tratándose de un jugador de su calidad. Unos medios comentan que la cantidad del traspaso es de 4 kilos, otros de 5, otros de 6... El baile de números tiene que ver, en gran parte, con los rollos de los representantes. Sea como sea, el Atlético parece, a priori, que ha triunfado, fichando por esa cantidad al ahora goleador de la selección española. ¿Y por qué se va Villa a un equipo con menos aspiraciones? Porque quiere jugar. El asturiano ha preferido ser cabeza de ratón a cola de león. Y me parece bien.

Quien también podría hacer lo mismo es Kaká. El brasileño va a comenzar su quinta temporada en el Real Madrid y aún no ha demostrado de lo que es capaz. Un jugador consagrado que ha decepcionado en la capital de España. Un par de actuaciones buenas y poco más del que fuese Balón de Oro. Realmente, ya no si el de Kaká es un caso perdido. Si se pone las pilas y vuelve a su mejor nivel, el centrocampista tiene un hueco en el once del Madrid y de cualquier equipo del mundo. Sin embargo, si considera que lo mejor es aparecer de vez en cuando y dar el 80%, es preferible que se marche.

No es el mismo caso el de Villa que el de Kaká, puesto que al español lo que le ha pesado ha sido la lesión que sufrió. Pero sí se podría replantear el ex del Milán ser cabeza de ratón en otro equipo, aunque sea al 80%. No estaría mal que lo pensase. Pero claro, poderoso caballero es don dinero...

PD: Muchas gracias a todos los que votaron para que La Escuadra de Mago fuese el ganador en la sección 'blog más profesional' del Concurso Amor Sevillista.

jueves, 4 de julio de 2013

Cuando la permanencia no lo es todo

Francisco, en una reunión con Alberto Benito · udalmeriasad.com

Tal y como ocurriese hace seis veranos tras el ascenso a Primera División, muchos entendidos de esto dan por muerto al equipo representativo de la provincia almeriense antes de iniciar la competición, estando más seguros del descenso de la UDA a Segunda que de que el Toblerone será totalmente polvo dentro de unos días. La arriesgada apuesta que ha hecho Alfonso García sobre Francisco es el principal argumento de este grupo, junto con otros como las escasas incorporaciones realizadas hasta la fecha (el mercado está bastante parado, algo normal en estas fechas).

El Almería podrá hacer un gran papel o deambular nuevamente en Primera División. Sin embargo, aun sabiendo de la importancia de tener un equipo en la máxima categoría del fútbol español, para este curso no se debe fijar únicamente ese objetivo, sino que el crecimiento tiene que llegar también a través de otros factores ilusionantes. El de Francisco es uno, en una apuesta clara por un hombre de la casa, el cual representa a la cantera y a la propia provincia almeriense. Que las bases tengan más importancia que nunca (su crecimiento es indudable) es otra de las metas a conseguir.

Luego está el tema de la masa social, con los irrisorios precios de los abonos. Exceptuando a una minoría que de verdad no se lo pueda permitir por la fatal crisis que viene año tras año azotando al país, ya sí es verdad que las excusas sobran. Ni gradas, ni precios caras, ni categoría, ni que no dan merienda en el Estadio... Esas excusas sobran.

No me olvido de la Ciudad Deportiva, importantísima para este crecimiento que, sin duda, viene llevando a cabo la UDA. Parece que en los próximos meses se empezará a construir, aunque hasta que no la vea inaugurada no me termino de creer nada al respecto. Sea como sea, la permanencia, importante, no lo será todo este nuevo ejercicio.

lunes, 1 de julio de 2013

El camino

Xavi y Torres, hundidos ayer en Maracaná · esdeporte.excite.es
El camino español no tiene que ver con la obra de Miguel Delibes; pero si para entender la literatura española, hace falta conocer esta novela, saber de dónde venimos y hacia dónde vamos es fundamental para valorar el presente, el pasado y enfocar de la mejor manera posible el futuro.

Ayer Brasil le dio un baño a España. No hay más. Ni el árbitro, ni actuaciones individuales, ni nada. Fueron mejores y ya está. ¿Puede ganarle La Roja al combinado amarillo? Por supuesto. Al 100%, los de Del Bosque no tienen que tenerle miedo a nadie. Pero ayer se perdió. Porque se puede ganar o perder, aunque parezca que sólo existe la victoria tras habernos malacostumbrado. Y cayó con la cabeza alta, con una deportividad de campeones.

No entiendo bastantes opiniones de periodistas y aficionados que estaban esperando a la Selección para atizarle. Está claro que, tras la debacle de ayer, tiene que existir espacio para la crítica constructiva, con el objetivo de mejorar aquello que no se ha realizado correctamente. Pero muchos de estos comentarios son desproporcionados e injustos. Tenemos que saber de dónde venimos y hacia dónde vamos. ¿Quién es España? Una selección que había disfrutado de una Eurocopa en la década de 1960 y pare usted de contar. Ahora, en seis años, se planta en cuatro finales, venciendo tres de ellas, haciéndose con un Mundial y dos Eurocopas. Una barbaridad.

No hay que conformarse con ello, faltaría más. Pero si se pierde, pues agua. A pensar en el siguiente torneo y ya está. Los protagonistas se dejaron todo lo que tenían, perdieron con deportividad y fin de la historia. El camino continúa y ahora debemos intentar seguir lo más recto posible para llegar en las mejores condiciones posibles al Mundial del próximo verano. El camino debe recorrerse con la cabeza alta, con la máxima ambición posible, pero mirando de vez en cuando atrás, al pasado, para ver quiénes éramos. Parece que a muchos se les ha olvidado lo último. Por cierto, las portadas de la prensa catalana no tienen nombre.