lunes, 9 de diciembre de 2013

Idas de olla

Christian, a la izquierda de la imagen, ya ha sido expulsado en dos ocasiones este curso · udalmeriasad.com
Artículo Sportalmería 9-XII-13

No es por ser pesimista e intentar sacar punta a todo, pero la Copa trae apenas beneficios. Se refrendó hace tres años en esos cuartos de final ante el Dépor, cuando, jugándose el pase a unas semifinales, el Mediterráneo estaba desangelado. El formato no ayuda, beneficiando a los grandes y a un par de equipos de Segunda B -económicamente-. Pare usted de contar. Ayer, doblete de Óscar Díaz para que coja confianza, al igual que el resto de menos habituales con la victoria, y poco más. Que el Almería esté clasificado salvo hecatombe la próxima semana es un mal menor, por no decir un mal a secas. Además, si la diversión es escasa, pues apaga y vámonos. Porque, al igual que ocurre en los amistosos, en este tipo de partidos, en los que el resultado importa menos, gusta ver ocasiones; a mí me aburrió el choque de ayer. Un insulso Almería serio atrás, que aprovechó sus llegadas en la primera media hora, y fin. Para Liga vale; ayer, no.

Dejando un poco de lado las sensaciones, me quedo con las dos expulsiones. A veces uno se pregunta si al jugador le gusta ver la roja. Que alguien me explique qué se le pasa por la cabeza a Nauzet Alemán para darle esa patada sin sentido a Rafita. ¿Calentones del partido? Hay que saber medirse, que para eso cobran lo que cobran. También está la segunda amarilla de Christian, que pudo haber evitado perfectamente. El zaguero cántabro debe medir más sus revoluciones, más aún teniendo amarilla. El '18' rojiblanco posiblemente tenga más características de lateral zurdo que Dubarbier y Raúl García, y tiene personalidad, algo que nos gusta a la prensa, ya que no es el típico jugador que va de tópico en tópico, sino que dice lo que piensa. Sin embargo, su sexta marcha a veces le juega malas pasadas.

Otra ida de olla, y ésta sí fue más importante, debido a lo que se jugaba el equipo, fue la de Dubarbier, en el encuentro ante el Elche. Amonestado, levantó la pierna sin sentido, pegándole a Boakye y yéndose a la calle. El propio Christian fue protagonista de otra infantil expulsión ante el Levante. Medio culpa de Velasco Carballo y medio culpa de Juanfran, pero el perjudicado fue el rojiblanco, que debió cambiar la marca tras la primera amonestación. Ésa no fue tanto una ida de olla propiamente dicha, pero éstas están a la orden del día en el fútbol. Mírese las de Zidane en el Mundial 2006, Pepe ante el Getafe o Ronaldo en la final de Copa del año pasado. Y son incomprensibles e injustificables, ya que el jugador (y más aún un profesional) debe medir más lo que hace, antes de perjudicar a sus compañeros.

6 comentarios:

  1. Bueno la Copa parece que no tiene interes pero en fin algo suma si en television te enfrentas a un grande, el almeria debe aprovecharla para fogueo de menos habituales, sobre las expulsiones lo has explicado perfectamente en la profesionalidad deben evitarse las idas de ollas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo de los minutos a los menos habituales es una de las pocas razones de la Copa.

      Un saludo Jairo.

      Eliminar
  2. Lo de Christian es digno de estudio. Personalmente creo que su salida del equipo en invierno es lo mejor.
    Me sorprendió el resultado. Sea como sea y donde sea, ganamos un nuevo encuentro en Gran Canaria, con lo que ello conlleva. Orgulloso del equipo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Según entendido yo, su futuro estaba en Inglaterra. Después de lo de ayer (titularidad y posterior expulsión), ya tengo mis dudas...

      Un saludo Víctor.

      Eliminar
  3. La cabeza de algunos jugadores es digna de estudio , qué pensarán cuando cometen algunas acciones como las que comentas y , lo mejor de todo sería saber su reacción nada más cometer dicho acto .

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que la culpa es del árbitro. Fijo que muchos piensan eso.

      Un saludo.

      Eliminar