jueves, 12 de septiembre de 2013

El rival es el espejo

Los albirrojos celebran un gol este curso en el Mediterráneo · ligabbva.com

Aviso, antes de antes de nada, que no llevo la casaca unionista puesta al escribir este artículo. No quiero parecer forofo, pero partiendo de la base de que los partidos hay que jugarlos y que son once contra once, los albirrojos se pueden imponer en el Calderón. Pueden parecer dos tópicos, pero es la realidad. No soy de la opinión de que los puntos se deben conseguir contra equipos de tu misma liga. Lo mismo vale ganarle al Levante en casa que hacerlo en el Bernabéu. Si algo han demostrado los unionistas años atrás es que pueden hincarle el diente a los grandes. Al feudo colchonero hay que ir a por los tres puntos. ¿Por qué conformarse con uno? A lo mejor, después, se dan unas determinadas circunstancias, los de Francisco sacan un empate y éste lo damos por bueno. Pero, de primeras, se debe ir a por la victoria siempre, sea el escenario que sea y teniendo al rival que sea. Si un equipo no afronta un partido con esa actitud, apañao va.

Ahora, bien, ¿cómo hay que jugar el propio encuentro? En este tipo de partidos, el Atlético de Madrid puede ser el ejemplo. Un equipo que no se achanta ante nadie, que suple las carencias que tiene con derroche y garra, que corre desde el minuto 0 hasta al 90 al rival, que hace una fuerte presión, compromiso, mucho compromiso, ayudando al compañero a la hora de defender, no dando un balón perdido... Lo típico que dicen todos los entrenadores antes de un partido, pero que no siempre se lleva a la práctica. El que mejor representa ese fútbol de testiculina es el Atlético. A veces sobrepasa el límite de la agresividad, pero mejor que sobre que no que falte. Sin perder el estilo de Francisco, añadiéndole al juego lo expuesto anteriormente, la victoria albirroja estará más cerca. Porque lo importante es la batalla del sábado, no el precio de las entradas del sábado 28...

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