lunes, 23 de septiembre de 2013

Actos y aptos

Christian es atendido por el doctor Ríos · Pepe Navarro

La historia del gremio arbitral con la UD Almería es para ser estudiada por Iker Jiménez, aunque no creo que el famoso periodista lo haga, teniendo a la pantera de Castala pululando por media provincia almeriense. El factor arbitral es algo externo, con muy poco en las manos para hacer. Si acaso, dar la nota en el encuentro ante el Barcelona, donde estarán puestos más ojos. Jugar con los juveniles o sacar a diez al campo no estaría mal (idea sacada de uno de los foros rojiblancos). Aparte de eso, poco más se puede hacer. Partiendo de esta base, sabiendo que este es un gran hándicap, hay que rallar a la perfección (o aproximarse lo máximo posible) en el resto de aspectos, en los que sí se puede mejorar.

Que la formación del plantel haya sido a poco coste -cero- no significa que Francisco tenga la peor plantilla de Primera. Uno ve el juego desplegado por el Almería y el de otros equipos, caso de Granada, Elche o Levante, y se da cuenta de que puliendo detalles, la permanencia almeriense no tiene por qué ser una utopía, aunque el agua vaya en sentido contrario. Pero el trabajo tiene que empezar a dar sus frutos ya, porque si no, será demasiado tarde. Lo fácil es echar la culpa a Velasco Carballo (el nivel de los árbitros también es para que aparezca en Cuarto Milenio), y es cierto, que, sin su chulería, quizás ahora estaría escribiendo otra cosa, pero también es verdad que hay que saber salvar esos obstáculos.

Cuando tienes un jefe al que no lo quieren ni en su casa, te tienes que aguantar y tirar hacia adelante. Saber esquivarlo y ser más listo que él. Aquí radica la mejoría unionista. Christian tiene que aprender a no pecar de pardillo, a cambiar la marca si le sacan la primera amarilla, Kiu tiene que aprender a tirarse al suelo a perder el tiempo, Dubarbier tiene que aprender a no sacar la mano y no hacer faltas innecesarias que cuesten su expulsión, Rafita tiene que aprender a no hacer penaltis... No tengo nada en contra de estos jugadores, lo que quiero decir es que las críticas tienen que ir tanto para dentro como para fuera. Son justas las que van hacia el colectivo arbitral, pero también es justo hacer un ejercicio de autocrítica. No me cabe la menor duda de que el Almería es acto y apto. Tiene aptitud y actitud, algo fundamental para conseguir el objetivo. Si la actitud progresa en forma del aprendizaje necesario para la categoría, los resultados no tardarán en llegar. No está todo perdido. Pero hay que hacerlo antes de que se ponga el Sol.

2 comentarios:

  1. Me gustaría saber cuantos jugadores de la ctual plantilla habían jugado con asiduidad en Primera , quizá les falte acoplarse a la nueva categoría y todos esos errores corregirlos .

    Un saludo

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  2. Esteban, Pellerano, Christian, Soriano y poco más. Así que por ahí van los tiros.

    ¡Un saludo!

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