lunes, 28 de enero de 2013

Carta a unos amigos

Los sueños se cumplen · N. G. Cruz
No sé si hago bien en escribir esto, ya que no les gusta mucho salir en la prensa o en Intenet. Son humildes hasta para eso. Pero quiero ayudarles de alguna manera. En el fútbol, en la vida, o en cualquier ámbito de ésta, no es muy complicado llegar. Con un poco de trabajo y mucho sacrificio acabas consiguiendo prácticamente todo objetivo que te propongas. El problema radica una vez alcanzada esa cima. Ya no sabes hacia qué meta ir. Una vez probado el jamón, la mortadela sabe rara.

Por eso, aunque suene a topicazo, cuando uno está siendo arrastrado por las arenas movedizas (o cree que está siendo engullido por éstas), es el momento del campeón. De ver si tienes capacidades de salir hacia la superficie. Bueno, capacidades sí hay, estoy seguro. Porque la arena, la categoría, los otros equipos, no son nada del otro mundo. ¿Que tú tampoco? Les ganas por cojones, con perdón de la expresión. De nada sirve venirse abajo (lo más normal del mundo) y creer que no vas a poder, cuando sí tienes aptitud y actitud para ello. En ese momento es cuando hay que demostrar la valía. Sólo es cuestión de querer. No pretendo que esto suene a las charlas que os dan antes del partido.

Un equipo que sube a una categoría es normal que sufra al año siguiente. Lo anormal es que no lo haga. Claro que el pasado fue mejor. Cada uno lo anhelamos cada día. A mí me gustaría tener ahora mismo 10 años, estar en el patio del colegio con la pelota en los pies; o 16 o 17 y filtrear con esa chiquilla que iba de rosa; o 20 y vivir nuevas experiencias fuera de casa. Parón. Lo último lo estás haciendo ahora. ¿Qué quiero decir con esto? Que hay que vivir el momento. Hacer de la supuesta crisis una oportunidad. La oportunidad de decir 'aquí estamos nosotros, un grupo, y nada ni nadie va a poder con nosotros'.

Porque lo importante es el grupo, no el individuo. Los que se encuentren en el barco son los que tienen que tirar de él. Y no pienses en bajarte. Piensa que ese es el mejor barco porque sí. Porque te lo digo yo. Está claro que hay muchos factores externos, internos y otros que los desconozco y que no son de mi incumbencia que pueden que el barco se tambalee, con ganas de tirarlo y hundirlo. Así que hay que remar más fuerte aún, a contracorriente. Porque se puede. Si todo fue de color de rosa hace siete meses, no puede ser negro ahora. Con cojones, COMPAÑERISMO, AMISTAD y CORAJE se conseguirá. Estoy seguro. Hablamos en mayo.

5 comentarios:

  1. Nico un ole por demostrar tanto sentimiento eso es ser un amigo de verdad

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  2. Pinchahigos Presidente28 de enero de 2013, 20:00

    Buenos consejos. Se nota que tienes un buen corazón, y que eres un amigo integro.

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  3. Lo dices todo sobre ti, además de ser bueno en tu profesión eres un tio extraordinario, te felicito.

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  4. gracias nico por estas palabras tan maravillosas. ahora nos toca a nosotros, hacer lo que sabemos, jugar al futbol... y darle la alegria que se merecen todos los que nos seguis...un abrazote makina

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  5. Gracias nico!!un 10 en persona

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