viernes, 24 de junio de 2011

¡Vuelve la URSS!

No. Todavía no me he vuelto loco. Ni ha vuelto la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas). Dicen que, a veces, hay que poner un titular llamativo. Al menos, eso enseñan en Periodismo. De las pocas cosas. La semana pasada estaba estudiando Historia, concretamente la Guerra Fría, y se me fue la mente por unos momentos. Cómo no... ¡al fútbol! Y me hice la siguiente pregunta: ¿qué pasaría en el mundo futbolístico si volviera esta selección? Nunca lo sabremos, el condicional es imposible de adivinar, pero entonces dejo los apuntes y cojo un libro de fútbol. Y me doy cuenta de que esta gran potencia alcanzó las semifinales del Mundial del 66, ganó la Eurocopa del 60 (en Francia), perdió en la final ante España (64) y en el 68 y 72, alcanzó las semifinales y la final, respectivamente. Una de las mejores selecciones del momento. Del mundo.

De nuevo, como buen estudiante, cogí los apuntes de esta asignatura, pero vi que era una guerra y a su vez, no. No hubo enfrentamientos directos ni nada. Como me aburría sin leer batallitas, me imaginé que las tropas estadounidenses entraban en territorio comunista para implantar sus ideas y se encontraron a 11 soldados, dispuestos a defender a su país, con ese estilo y patriotismo tan suyo. En la primera línea de presión se encontraba Shevchenko. Tenía una esfera de oro. A su lado se encontraba un ambicioso soldado. Su nombre era Andréi. Su apellido, Arshavin. Su velocidad hacía temer lo peor a los estadounidenses. Por ahí, también pululaba Pogrebnyak, compañero de barrio de El Zar.

Detrás de ellos, se encontraba el mejor de todos. No era Stalin, sino Jovanovic. Su melena se movía con el frío aire ruso. En vez de estar peleando, parecía que estaba en una pista de baile. Era el jefe. El rey. Lo escoltaban Hleb, Krasic y Stankovic. Y es que a la URSS se le había unido Yugoslavia. En la línea divisoria del Telón de Acero se encontraba Yugoslavia, un caso aparte. En esta guerra (la del fútbol) se unió a la URSS. De esta manera, el ejército era de los más potentes de Europa. Ivanovic, Vidic y Vucinic defendían la última línea de combate, formada por Stojkovic.

Ya han pasado bastantes días del examen, y ahora mismo no recuerdo quién ganó esa batalla. De lo que sí me acuerdo es que la URSS se disolvió en 1991. Y, como buen estudiante me asaltó otra duda en la cabeza: veinte años después, ¿ese ejército sería capaz de volver a conquistar Europa como en el 60...?

7 comentarios:

  1. vaya Nico buen ejercicio, pero juntar yugoslavia con la urss jijijijiji vamos es como si nos juntamos con Portugal te imagines la de mundiales que podrían a ver caido...
    Lo cierto que si separas pierde imaginate si a españa le quitas los vascos y catalanes...
    Lo que pasa que la politica se olvida del deporte en estos casos saludos desde mis mundos amigo

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  2. Tanto la URSS como Yugoslavia tenían un potencial enorme , pero quizá tenían más lazos de desunión que de unión .

    Un saludo

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  3. En fútbol, la URSS era fuerte, pero donde arrasaba era en las Olimpiadas.

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  4. Muy bueno, me ha gustado mucho. Te dejo el link de mi blog: http://labellezadelftbol.blogspot.com/

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  5. Qué gran articulo Nico. Felicidades!!!

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