domingo, 15 de mayo de 2011

La sencillez almeriense

Veintitrés de Mayo de 2010. Faltan apenas diez minutos para las diez de la noche. Salto del Caballo. Toledo. El colegiado Iñaki Bikandi Garrido está a punto de señalar el final del encuentro. El CD Roquetas deberá jugarse el descenso a Tercera en una prórroga de infarto. Sin embargo, por el verde pululaba un tal Beltrán. El esférico le llegó a él, se la colocó, y en la frontal del área, mandó un derechazo a la escuadra izquierda del meta Bermúdez. Un gol para enmarcar. Unos segundos para la historia. Un momento para toda la vida. Una portada del periódico ("BELTRANAZO") para guardar en el baúl de los sentimientos.

Probablemente la mayoría de ustedes no sabrán quién es Javier Ibañez Beltrán (8-2-1988, Almería). Beltrán (su apodo futbolístico) fue el hombre que salvó al Roquetas de consumar su descenso a Tercera. Él solito. Como Juan Palomo, Javi se lo guisó y se lo comió. Porque el guiso tuvo bastante trabajo. Detrás de ello había mucho esfuerzo. Muchas horas de entrenamiento. Muchos berrinches tras perder el partido dominical con la equipación llena de barro. Pero con ilusión y esfuerzo todo se consigue. Él tenía un sueño: ser futbolista. El mismo que tienen todos los niños. Ese mismo que posee ahora el hombre más pequeño pero a la vez más grande de toda la tierra, su primo Álex. Él, a diferencia de otros, que se quedan en el camino por culpa de distintos factores (fiestas, etc) lo tenía claro. Así que con 19 añitos se atrevió. Jugando en el modesto CD Oriente, hizo las maletas y se marchó para Villarreal. Allí le esperaban una de las mejores canteras del mundo. Sin embargo, la mala fuerte de las siempre malditas lesiones le impedieron gozar de continuidad.

Pero como hemos dicho antes, con trabajo todo llega si uno se lo propone. Javi se lo propuso y de jugar en Tercera pasó a hacerlo en Segunda B con un equipo de su provincia. ¿Un sueño? Probablemente. Todo este trabajo hizo que llegara ese MOMENTO, sí con mayúsculas. Gracias a él, el conjunto almeriense está luchando ahora por meterse en la Copa del Rey (algo que sonaba utópico hace unos años en el pueblo roquetero). Pero todo hay que decirlo. Y es que este centrocampista, exquisito fuera y dentro del terreno de juego, ha gozado durante esta temporada de todos los minutos que merecería. Pero ya saben. Con esfuerzo todo llega. Lo de siempre. Y al final, a Javi le llegará otra recompensa. Mientras, responde en exclusiva a las preguntas de La Escuadra de Mago. Lo dicho, un señor. Sencillos como pocos. Y almeriense. La sencillez almeriense.


-Domingo 23 de Mayo de 2010. ¿Qué se le viene a la cabeza?
Pff, pues la verdad es que se me ponen los pelos de punta, je, je, je.

-¿De quién se acordó en ese momento?
De mucha gente, sobre todo de mi familia (mi madre, mi hermano, mi abuelo, mi tío, etc) y de esa gente que me ha seguido y me sigue desde siempre.

-¿Pudo conciliar el sueño esa noche?
La verdad es que horas después del partido todavía estaba bastante excitado.

-Hace sólo cinco años se encontraba jugando en un club modesto como es el Oriente. Entonces viene todo un Villarreal y se lo lleva. ¿Qué se siente en ese momento?
Pues creo que es el sueño que todo chaval que lleva toda una vida jugando al fútbol y esto supone un premio a todo el esfuerzo realizado en los entrenamientos, partidos, etc.

-¿Qué aprendió de su estancia allí?
Bastantes cosas. Por ejemplo, que nunca hay que tirar la toalla y que el trabajo y la constancia al final siempre tienen su recompensa.

-En Castellón, si no me equivoco, las lesiones le impidieron triunfar...
Pues sí, la verdad es que tuve bastante mala suerte, ya que al segundo día de estar allí me lesioné, luego recaí y, hasta enero, no puede disputar ningún partido.

-Pero la calidad al final acaba saliendo. Y usted, sin duda, dio un paso hacia delante al fichar por un club de la categoría de bronce del fútbol español. ¿Cómo se gestionó ese fichaje?
Me encontraba sin equipo ese verano después de volver de Villarreal, y la temporada empezaba en un mes y la verdad es que no veía nada claro. Así que el Roquetas me dio la oportunidad de realizar la pretemporada con ellos en Sierra Nevada durante unas semanas. Así empezó todo. Al final, me quedé en el conjunto roquetero.

-Poco a poco se fue convirtiendo en una pieza importante para el centro del campo de la escuadra rojilla. El clímax llega en El Salto del Caballo. ¿Significó eso que el trabajo bien hecho, con sufrimiento incluido (las lesiones), tenía su recompensa?
Sinceramente, creo que sí, pero no sólo por el gol en sí, sino porque cada minuto que he jugado lo he intentado aprovechar y disfrutar al máximo.

-Y este año, más lesiones, ¿no?
Bueno, este año no he tenido ninguna lesión grave, como el año pasado con la operación de pubis. Lo que si me ha ocurrido es que me he perdido algunos partidos más bien por ponerme malo con algún virus o algo por el estilo.

-¿No se agobia de ser un poco Robben? Ya es mala suerte tanta lesión...
(Risas) No, no. No creo que sea para tanto. Pero la verdad es que cuando he estado en mi mejor momento o tenía alguna oportunidad para coger continuidad, no he tenido mucha suerte por algún u otro motivo.

-Todo esto le está impidiendo jugar los minutos que debería. Seamos realistas. ¿Está actualmente contento en el CD Roquetas?
Sí, llevo ya tres años con éste y tengo otro año más de contrato. Claro que me gustaría jugar más minutos, pero también hay otros compañeros que lo hacen muy bien. Hay mucha competitividad.

-¿Cómo es su trato con Florit?
Mi trato con el míster es bueno. Le gusta la seriedad y sobre todo que se trabaje y creo que eso lo valora en mí.

-Dicen que, al fin y al cabo, lo importante es el equipo. Y este año el Roquetas se está saliendo. Quién iba a decir a principio de temporada que se iba a hablar de Segunda División. Pero hace poco ya se esfumó el sueño...
Ya sí. Hace unas jornadas que aún teníamos posibilidades de meternos, pero nosotros vamos a luchar hasta el último partido para poder meternos en la Copa del Rey [se meten los seis primeros de cada grupo, si no me equivoco].

-Y el año que viene, ¿qué?, ¿seguirá en el club roquetero?
De momento, sí, ya que tengo otro año más. Así que espero cumplirlo y disputar más minutos.

-He oído que el Albacete anda detrás de usted. ¿Qué hay de esto cierto?
Yo no he oído nada, ni nadie ha hablado conmigo. Además, a mí me gusta estar al margen de todas estas cosas.

-Dejemos el fútbol aparte. ¿Es fácil compaginar estudios (Magisterio de Educación Física) y fútbol?
Muchas veces es bastante sacrificado, por las clases y los horarios sobre todo. Siempre voy con las "prisas". Pero intento llevar todo para adelante lo mejor posible, y por ahora lo estoy consiguiendo.

-Por último, como ha conseguido el sueño de ser un futbolista (de cada mil, llega uno...), ¿qué consejo le daría a su primo Álex, al que tanto le gusta el fútbol, y al que le gustaría llegar hasta dónde está usted?
Con la edad que tiene ahora, sobre todo, que disfrute y que no pierda la ilusión por nada. Con trabajo y constancia todo llega. Seguramente tenga su momento, como también he tenido yo.

-Muchísimas gracias de verdad y mucha suerte.
Gracias a ti. Un abrazo.

PD: Las fotos son de Francisco Javier, aficionado y fotógrafo del CD Roquetas. ¡Gracias Patata!

7 comentarios:

  1. Buena entrevista. De estos futbolistas, que disfrutan y sufren tanto a la vez, haciendo lo que le gusta, se aprende muchas cosas. El fútbol no solo es la élite de 1ª División.
    Suerte para Beltrán, y para su primo Alex
    Blas Garcia

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  2. Pedazo de futbolistas beltran lastima que no tenga mucha mas continuidad, porque se deja la piel en el campo por el equipo cada vez que sale al terreno de juego

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  3. Saludos desde amor sevillista
    Estaría interesado en intercambiar link, si te parece bién "Déjame un comentario en mi Blog".

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  4. Muy buena entrevista crack! saludos!

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  5. Gente como Beltrán hacen que dejes de ver el fútbol como un negocio . No todo son fichajes multimillonarios y lso Madrid - Barça de turno . Suerte paar Beltrán .

    Un saludo

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  6. Ayer marco un gol contra el Jaen y ví la celebración con baile incluido.

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  7. Esto demuestra que no sólo existe la primera y la segunda. En el fútbol más modesto también se viven grandes historias. Muchas veces en la humildad está la grandeza.
    Un saludo.

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