viernes, 12 de noviembre de 2010

El penúltimo sueño

Dos de Febrero de 2011. Un día mágico para la UD Almería. Posiblemente, el más grande de su historia junto con el ascenso a Primera División llevado a cabo casi cuatro años antes. El equipo rojiblanco tiene una importante cita con el FC Barcelona en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo. Tras apear al Córdoba y al Málaga en octavos y en cuartos, respectivamente, los de (pongan el nombre que quieran) se miden al club catalán después de un mes apasionante y bastante positivo. A pesar del difícil calendario que han tenido, los almerienses han salido de la difícil situación liguera por la que han pasado con victoria incluida al todopoderoso Real Madrid en el feudo de la Vegá de Acá. Aunque aún hay que amarrar más puntos para conseguir la permanencia, el objetivo ahora es pasar a la final de la Copa del Rey, la primera en toda su historia.

La empresa se antoja casi imposible, una hazaña, propia de la típica película en la que el débil siempre supera todas las adversidades posibles y consigue lo im-posible. Sin embargo, un meritorio empate sin goles en el Camp Nou hace que soñar sea posible. Noventa minutos. Sólo una hora y media para hacer historia. Para ello (el entrenador que prefieran) ha sacado al once que le está dando resultado, con Ulloa en punta. Aunque la vox pupoli comentaba que la Copa iba directa al contenedor de la basura, los de Alfonso García han hecho ya historia. Todos están extremotivados, incluida la afición que jalea como nunca desde las gradas. Un lleno hasta la bandera. También parecía misión im-posible, pero parece que las dichosas pistas han desaparecido. A decir verdad, físicamente sí que están, pero los gritos y ánimos de la hinchada obran el milagro. Ahora solo falta meter un gol. Si no, tampoco pasa nada. La presión es del equipo visitante, así que lo normal es que los almerienses caigan. Eso es lo que dicen todos los medios. Pero tal y como está el ambiente, no se sabe quién es el favorito.

Comienza el partido. Los dos equipos se respetan, conscientes de lo mucho que se juegan. Como era de esperar, los de Guardiola toman el dominio del balón. Villa puede hacer el primero a los diez minutos, pero Diego Alves, tan espectacular como de costumbre, lo evita. La siguiente la da Pablito Piatti. Esa es la tónica del partido. Un encuentro de ida y vuelta todo el rato. La especulación no existe. Sí el espectáculo. Sin embargo, el protagonista del juego se resiste a besar las mallas. No va a ocurrir hasta el minuto 25, cuando de nuevo el '11', tras un centro de Juanma Ortiz, hace el primero tras una volea que recuerda al gesto técnico del mítico Zidane en Glasgow. Ahora, cambia todo. Aunque las ocasiones siguen llegando por un tubo para deleite del espectador, el Barcelona es el que tiene que marcar. Si no se queda fuera de la Copa. Y antes del descanso lo hace por mediación de Andrés Iniesta, aquel hombre que hizo posible el sueño de todos los españoles. El 1-1 le vale al Barsa.

Si la primera parte quedaría para el recuerdo por su vistosidad, emoción y espectacularidad, la segunda no se iba a quedar corta. La ocasión lo merecía. Y resulta sorprendente cómo un equipo con un presupuesto tan bajo le estaba haciendo frente a otro totalmente contrapuesto. Cosas del fútbol, ese deporte que hace posible soñar con conseguir lo im-posible. En el 55', la nueva estrella de este Almería, Leo Ulloa, hace algo de lo que se puede arrepentir durante toda su vida. Manda un balón al limbo desde los once metros. El fútbol es injusto. Muy injusto. O eso parece. El tiempo va corriendo y la afición rojiblanca entra en un estado raro. Aunque está disfrutando con esta ocasión única, también sufre, ya que ve cómo se le está escapando. El tiempo corre muy rápido. Cosas de la vida, con el 1-0, a muchos seguidores locales al reloj se le agotó la pila. Cinco minutos. Cuatro. Tres. Dos. Nada. El balón no quiere entrar. Todos lo intentan. Crusat, Ortiz, Piatti. Pero nada. Toda la artillería pesada sobre el verde, pero cuando no quiere entrar, no entra. Sin embargo, en el último suspiro, cuando el partido ya moría, Piqué comete sobre el capitán almeriense un penalti de patio de colegio. El corazón de los miles de almerienses deja de latir por unos segundos. La vida da dos oportunidades siempre. Y el Almería tenía una. Leo, la segunda. El punta argentino toma la responsabilidad a pesar de haber errado anteriormente una. José Leonardo Ulloa coge el cuero, lo besa, lo pone en el punto blanco, mira a Valdés, toma carrerilla, le paga con toda su alma y con la de los almerienses y...

7 comentarios:

  1. me parece una utopia. aunque los milagros existen. ademas el barsa no aspira el todo por el todo a ganar la copa del rey, pone suplentes. a veces entra messi, etc. pero en general son suplentes. asi q una luz de esperanza aparece. Abrazo!

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  2. Soñar es bonito y gratis. No dudes en hacerlo, si los sueños no existiesen yo no sería del Sporting.

    Un saludo y suerte.

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  3. que bonito sueño!!!!!

    a veces los sueños se cumplen......


    un saludo

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  4. Impreiosante Nico. Felicidades por el relato. Uno de los mejores textos que has hecho sin duda. Y los detalles de 10... "tras apear a Cordoba y Malaga" jaja, luego, un partido que resume nuestra historia con mucho sufrimiento y un final siempre sin determinar.
    El penalti de Ortiz, para que se lleve los galardones otros, en este caso la gran esperanza rojiblanca actual, como la vida misma jaja.
    Eres un crack.

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  5. Nico sin duda seria un sueño hermoso de hacerse realidad y espero que en esa final os la vierais con mi atléti ;)

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  6. que lindo es repetir estos recuerdos y pensar a lo grande, yo en tu situacion me sentirua realizado pero no es malo siempre aspirar a lo mejor, un saludo y espero que lo logren de todo corazon

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