lunes, 25 de octubre de 2010

Déjà vu en el Mediterráneo

Siete de la tarde. Un servidor se marcha del templo rojiblanco con un sabor amargo. Mismas sensaciones que en el último partido que vi in situ, ante la Real Sociedad. Mismo signo. Y mismo protagonista. Si hace 34 días, en los últimos compases del encuentro, el argentino José Leonardo Ulloa hizo de extraterreste, bajó a la Tierra, controló un balón y lo incrustó al fondo de las mallas que defendía el meta Bravo, ayer volvió a hacer prácticamente lo mismo. Cuando la batalla moría, en el mismo instante en el que (parte de) la hinchada rojiblanca explotó definitivamente pidiendo la dimisión de Lillo, el Ciclón hizo de salvador del tolosarra y de la UD Almería y consiguió un empate que se antojaba difícil de alcanzar, y eso que los méritos no habían sido cosa de niños.

Como suelo decir en muchas ocasiones, los almerienses somos muy de emociones. De tirones. O es blanco o es negro. Y no siempre es así. Reconozco que cuando marcó Leo salté y grité de alegría. Una explosión de alegría inmensa. Por lo que significaba, por la manera de conseguirlo, por el momento y por todo lo que estábamos sufriendo. Y por el protagonista. No soy de colgarme medallitas, pero realmente fue la entrada de Ulloa (y la salida de Uche) el que dio el do definitivo. Me entró ganas de emular a Maradona, pero por ahora tengo más estilo.

Bueno, a lo que iba. Que fue un punto raro. Hoy me preguntaban aquí en Málaga que qué Almería vi. La verdad es que no sabía bien que contestar. Si digo que un buen Almería miento. Y si digo que merecimos perder también. Porque este equipo juega cuando quiera. Luego, miras la clasificación y ves que apenas nos crean goles. Entonces, ¿qué es lo que falla? Difícil respuesta al interrogante. Posiblemente, nos llevemos los tres puntos en el Calderón. Esa es la sensación que tengo. Pero por ahora, somos un conjunto muy plano, cuyas intenciones se ven claramente. Los guerreros no están todo lo motivados que deberían y eso al final se nota. Es la típica pescadilla que se muerde la cola. Un querer y no poder. Un dato lo puede reflejar todo. De los once que salieron al césped del Mediterráneo, diez estaban la temporada pasada. El único que no cumple la norma es Carlos García, cedido el curso anterior en el Betis. ¿Casualidad? No. ¿Declaración de intenciones? Puede ser.

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7 comentarios:

  1. Al almeria le esta costando aunque la verdad no hace mal futbol, Nico este finde os las vereis con el Atléti mi atléti, que haya suerte pero enfrente teneis un miura.

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  2. Me gustó el articulo de opinion sobre uche y ulloa. Lo vi en el foro alternativo. Tio, ¿por qué no pones aquí los articulos del periodico? Al fin y al cabo es también Escuadra de mago jaja. Aunque sea en foto. Me gsutaría leerlos, ya que casi siempre coincido contigo.
    Saludos.

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  3. Lo vais a tener difícil en el Calderón. El Atleti está muy seguro en casa. Mejor que ganéis en el Bernabéu jaja

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  4. el atletico no es un rival facil y de ninguna manera va a cambiar eso para el almeria pero dependera de ustedes hacerlo pequeñito con buen futbol, yo creo que tienen con que ante un equipo que viene golpeado por al derrota y la polemica con el arbitro un saludo

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  5. Aún es pronto para hacer valoraciones, aunque de igual manera que salen a la luz cosas negativas, el hecho de al final consigáis sacar un punto de esos partidos es un dato a vuestro favor.

    Saludos.

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  6. Al término del descanso la grada no parecía muy contenta con Lillo - me guió por lo que comentaba la radio - , hay confianza en el tolosarra por parte de la afición rojiblanca ?

    Un saludo

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  7. A mí siempre me ha caído bien Lillo, aunque ahora no esta teniendo suerte...

    Por cierto, muy bien Ulloa, el que nos robasteis xDD

    Un saludo!!

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