martes, 19 de septiembre de 2017

Coja un silbato

Colegiado de fútbol base sujeta un balón · lavanguardia.com
Artículo Diario de Almería 19-IX-17

Tiene que ser el que más pendiente esté de la jugada. No tiene un descanso relativo porque el esférico está en la parte opuesta del campo, sino que sus dos ojos son casi insuficientes para todo lo que ocurre en el terreno de juego. Sin embargo, el colegiado recibe decenas de estímulos externos que no ayudan a ejercer su labor, algo que no se entiende en fútbol base, cuando lo que debe predominar -en teoría- es la formación de los futbolistas por encima de los resultados. Está el pequeño jugador, que fijándose en sus diferentes modelos de conducta, está más pendiente de decirle al árbitro lo que tiene que hacer en lugar de dedicarse a jugar. Está su técnico, se supone que formador, pero que da otra imagen, intentando influir en todas las decisiones que tome el trencilla. Y también el familiar en la grada, cuyo papel debería limitarse a animar a su joven deportista en un momento de ilusión para él, pero el mayor aprovecha ese tiempo para desahogarse. Hace la labor del entrenador que cada uno lleva dentro, dando indicaciones a su hijo o sobrino, aunque éstas sean contrarias a la del entrenador. Y también centra su atención en el árbitro, diciéndole qué hacer. Algunos también lanzan improperios porque se creen que, a diferencia de la calle, en un campo de fútbol vale todo.

Es cierto que hay algunos colegiados malos, pero no justifica que nadie se tenga que meter en su labor. Y también es cierto que hay otros chulos, que se creen superiores por ser el juez del partido, cuando lo idílico sería que fuese el menos protagonista de todos los que están en el terreno de juego. No puede ser que se dirija con prepotencia al hablar, por mucho que le digan. Sanción y punto, pero nunca chulería. Y otros que quieren que prevalezca la ley por encima del sentido común. Apuntado esto, a todos aquellos que están gran parte del encuentro intentando influir en la decisión del colegiado les invito a que cojan un silbato. Porque desde fuera es muy fácil hablar.

martes, 12 de septiembre de 2017

El legado de Contador

Contador celebra su victoria en el Angliru · lavanguardia.com
Artículo Diario de Almería 12-IX-17

Son multitud los deportistas que no supieron retirarse a tiempo o, por otros motivos, su adiós no estuvo a la altura de su rendimiento a lo largo de su carrera. Y, aunque sea doloroso, gran parte del recuerdo será el de los últimos días. De ahí que Contador se haya retirado por la puerta grande, siendo una leyenda hasta su última pedalada y dejando su mejor legado en su último día (sin contar el paseo por Madrid). Al menos para el que suscribe, lo mejor no son las tres Vueltas, los dos Tour y los dos Giros, sino su exhibición en el Angliru. Ya avisó horas previas de que quería liarla. Y lo hizo delante de todos los gallos, a excepción de Dumoulin y Quintana. El escenario era propicio para que la última bala del Pistolero fuese de las más sonadas. Final en uno de los puertos más duros de la Península Ibérica, con dos de primera categoría previamente. Quizás peor que eso era que tenía rodando a su lado a Chris Froome y su equipazo. Para darle más morbo al asunto, desde 1996 no acababa una Vuelta a España sin un triunfo de etapa de un español.

Y entonces, bajando El Cordal se lanzó Contador. Ya quedaba poco para poner fin a su carrera deportiva. Le dio igual saber que apenas tenía a Pantano, mientras que Froome contaba con un ejército de soldados dispuestos a aguarle el día. Incluso hubo un toque romántico, cuando Enric Mas echó una mano a Alberto, puesto que el artense había formado parte años antes de la Fundación Contador. Dio tiempo para la épica, cuando a falta de 600 metros Froome y Poels tiraron como si les fuese la vida en ello. Pero ahí estaba el corazón de Alberto, con su sonrisa, para dejar su legado a todos, no sólo a los amantes del deporte. El legado de hacerlo ahora como si no hubiese un ayer ni un mañana, el legado de luchar a pesar de las dificultades (Froome y compañía), el legado de hacer feliz a la gente, el legado de disfrutar uno mismo con su trabajo. El legado de un campeón.

martes, 5 de septiembre de 2017

La sonrisa de Alberto

Un niño colorea una pintada, 'Contador ataca', a dos kilómetros de la meta del pasado domingo

Minutos después de que Miguel Ángel López se coronase anteayer en el Alto Hoya de la Mora tras destrozar a Adam Yates y de que Contador pagase el duro esfuerzo que había hecho el en el durísimo puerto del Purche, bajó Alberto de la zona de meta al autocar de su equipo. Posiblemente fue el momento más agradable del día para él. No por la bajada, ya sin presión de la competición, sino por recoger los frutos del trabajo que tuvo que hacer desde que decidió comer de la bicicleta. Un Contador sonriente, disfrutando de ese momento en el que centenares de aficionados le aplaudían no por el esfuerzo que había hecho kilómetros antes, sino como reconocimiento a su gran carrera, unos días antes de su retirada. La sonrisa de Contador era la de aquella persona con pena, conocedora de que el fin de lo que más le gusta estaba cerca, pero también con la alegría de saberse el ídolo de la afición española al ciclismo en los últimos años.

Igual de emocionante que ese trayecto de la zona de meta al de autocares fue aquel niño de siete u ocho años, coloreando una pintada realizada previamente a dos kilómetros del final de la etapa de Sierra Nevada, la cual rezaba 'Contador ataca'. Más de media hora estuvo el crío desgastando la tiza, pero el tiempo mereció la pena porque precisamente esto es lo que se esfuma estos días, el tiempo de Contador. De ahí que tanto él como los aficionados expriman al máximo los pocos kilómetros que le quedan, seguro que con alguno de sus ataques que sólo hace él. Es de esperar que el próximo domingo en Madrid se le despida como se merece a una de las leyendas del deporte español y por qué no escribirlo, mundial. La sonrisa de Contador tras acabar la etapa de Sierra Nevada era al fin y al cabo la de aquella persona con la conciencia tranquila tras el trabajo bien hecho. Excepcionalmente hecho.

martes, 29 de agosto de 2017

Confianza

Primer once del Almería 17-18 en el Mediterráneo · udalmeriasad.com

Al que suscribe esto no le gusta el periodismo de bufanda. Sin embargo, a veces es difícil saber si uno va al campo como periodista, aficionado o intento de entrenador. Sea cualquiera de lo anterior, el pasado sábado había ganas, ánimo, deseo, confianza -pónganle el sustantivo que deseen- por asistir al Mediterráneo después de mucho tiempo. No por haber vencido en la primera jornada, sino por la ilusión que desprende el equipo. Si muchas veces en esta columna el tema -con el objetivo de mejorarlo- ha sido la desgana que desprende la entidad de la Vega de Acá, con acciones que parecen de todo menos de un club de la Liga de Fútbol Profesional, ahora es de justicia reconocer que este nuevo Almería ilusiona. Segunda División, valga el tópico, es una competición muy larga y puede pasar de todo, con equipos potentes (como demostró el propio Oviedo el pasado fin de semana), pero parece claro que la UDA no llegará esta temporada a la última jornada jugándose la permanencia.

No es un subidón desmesurado por haber conseguido cuatro puntos de seis posibles, sino confianza en lo trabajado en materia deportiva durante el estío en los despachos de la Vega de Acá. Las incorporaciones de jugadores como René o Rubén Alcaraz (más que sorprendente que un cedido sea uno de los capitanes) suben el nivel del equipo, que por fin tiene una sala de maquinas en condiciones después de bastantes años. Empero incluso mejor que eso ha sido la limpia que ya se antojaba necesaria en el vestuario, labor de Ramis -fantástica su continuidad-, Corona e Ibán Andrés. Probablemente llegarán ya no las derrotas (seguras), sino algunas tardes penosas. Pero serán esporádicas, no habituales como en los últimos años.

P.D.: se puede llegar a entender a aquellos que ponían en tela de juicio a Suso por sus supuestas salidas, pero la llamada de Lopetegui acalla a otros pocos que afirmaban que se trataba de un futbolista sin calidad.

martes, 22 de agosto de 2017

Castigos

La redonda en primer plano y al fondo, dos técnicos dan instrucciones a jóvenes futbolistas · sintetia.com

Cada maestrillo tiene su librillo, reza el amplio refranero español, y cada adulto tiene su manera de enseñar. De ahí que no sea nada fácil sacar conclusiones cuando existen dos modelos educativos diferentes. En el tema deportivo, por ejemplo, si un progenitor insulta al árbitro, al futbolista del equipo contrario de su vástago -ni lo denomino 'rival'- o al del mismo equipo, debe ser sancionado por el club. Si es reincidente y su conducta es extremadamente grave, perjudicando en demasía al resto de componentes de la entidad, ¿habría que expulsar también al jugador o amenazarlo con ello? Cuestión para el debate. Sin embargo, en otras ocasiones no veo apenas lugar para éste. Por ejemplo, siempre respetando a los monitores y entrenadores compañeros de todos los clubs, ¿cómo pueden existir aquellos que todavía sancionan a niños con castigo físico? Un ejemplo es aquel pequeño que no atiende o pega a un compañero (¡algunos incluso lo hacen con errores técnicos-tácticos!) y la respuesta del entrenador o monitor es que dé vueltas al campo; como consecuencia, que asocie correr con un castigo, ergo, cuando haya que hacer un esfuerzo físico en beneficio del juego, le parecerá un castigo.

Igual, incluso más todavía, de grave me parece aquel viejo castigo de no llevar al entrenamiento al niño por algún comportamiento erróneo en la casa o escuela. Entienden, y como consecuencia enseñan así a los hijos, la práctica deportiva como una afición más que como una actividad saludable que tienen que realizar habitualmente. Entonces, si ese niño hace algo que no debe, ¿ese día no come o no va al baño? Porque igual de importante es alimentarse que descansar que realizar deporte. Si el individuo tiene el castigo como característica de su modelo educativo, ¿no es más lógico sancionar sin videoconsola, televisión o móvil que sin llevarlo al entrenamiento?

miércoles, 16 de agosto de 2017

No trofeo, no party

Pozo, en el primer amistoso de pretemporada, ante el Levante · udalmeriasad.com

Más de dos meses han pasado ya desde que el esférico rodase en el verde del Mediterráneo por última vez, en ese agónico encuentro ante el Reus. Por fin esta semana comienza la Segunda División, aunque habrá que esperar diez días más para ver a los de Ramis en directo en el feudo de la Vega de Acá. El último número de la revista Panenka -todo amante del fútbol debería tenerla en su mesita de noche-versa sobre el fútbol de los 90. El fútbol ha sufrido una enorme evolución en todos sus sentidos en dos décadas. Los torneos de verano ya no eran lo que fueron antaño, las giras mundiales han hecho daño en este sentido. A pesar de eso, la mayoría de estos trofeos -por no decir todos- continúan disputándose, al igual que es sólo la nobleza la que cruza fronteras durante la pretemporada.

No hace falta remontarse hasta los 90 para disfrutar de un trofeo veraniego que despertase ilusión en Almería. Si los amistosos no tienen esa emoción que da la competición, hay que incentivarlos de alguna manera, esto es, con un rival que le produzca mariposas a la afición local. Recuerdo la edición de 2002 del Juan Rojas, con la UDA recién ascendida a Segunda División y midiéndose a ese Villarreal que se clasificó para la Copa de la Uefa unos meses después, para acabar a un solo gol de la final. En la 02-03, Reina, Belleti, Palermo, Guayre, Senna, Galca y un largo etcétera (Verza debutó en Primera División con ese equipazo ese curso).

Ahora ni hay trofeo Juan Rojas ni partido de presentación. No entro en la denominación del torneo. Simplemente en que habría que hacer de él una tradición cada verano, con un rival que llame la atención y un trofeo personalizado para la ocasión. Las entidades grandes no lo son simplemente por los resultados que consiguen en el césped, sino por la ilusión que desprenden, la profesionalización y los detalles.

martes, 8 de agosto de 2017

Enésima ilusión

El plantel rojiblanco realiza carrera durante un entrenamiento en anexo del Mediterráneo · udalmeriasad.com

De las últimas siete temporadas, en sólo dos el Almería ha alcanzado su objetivo. El dato admite poca interpretación. Un ascenso a Primera División y la posterior permanencia. El resto, ese descenso en 2011 con el cuadro rojiblanco arrastrándose (0-8 incluido ante el Barcelona), al igual que el de 2015 (con la salvación más barata de los últimos años hasta hace unos meses), dos campañas agónicas en Segunda jugándose las habichuelas en la última fecha, incluida esa 11-12 (no entró en promoción a pesar de contar con el fondo del descenso). Todo ello con la sensación de dejadez, desilusión y apatía que ha demostrado una entidad que tiene que pasar de su estado apocado a pensar en grande, aspecto que no es una nimiedad. A pesar de eso, la fiel hinchada nunca falla, incluso teniendo que soportar dardos de su propio club. Sin embargo, es comenzar el mes de agosto y renovarse la ilusión de no verse con el agua al cuello y, como soñar es gratis, pensar en que el sufrimiento del nuevo curso será por objetivos más ambiciosos.

En ocasiones la ilusión se reactiva sola, aunque este estío puede que haya dado argumentos para ello. Dando por buena la máxima de que las sensaciones de pretemporada no dejan de ser sensaciones, no es menos cierto que desde la Vega de Acá se desprende otro aroma. Primero con la renovación de Luis Miguel Ramis, quien realizo un trabajo fabuloso desde que llegase a mediados de marzo, anteponiendo ganas y conocimientos a su falta de experiencia en la categoría y ganándose la oportunidad de empezar un proyecto desde cero. Segundo, con la tardía limpia necesaria en un vestuario podrido, ya que es en la caseta donde se empiezan a ganar los encuentros. Y, tercero, con las incorporaciones (Ibán Andrés incluida), a falta de un par de guindas que suban el nivel del plantel. Habrá que comprobar si en unos meses esta ilusión se mantiene intacta.

martes, 1 de agosto de 2017

¿Se habla del juego?

El motor que mueve este negocio para algunos y deporte para otros · 11vs11.blog

El tema no es exclusivamente propio del mercado estival, sino que la corriente se extiende durante los doce meses del año. Es de entender que la declaración de Cristiano Ronaldo en el juzgado por sus supuestos problemas con Hacienda sea un tema de actualidad, por eso de ser uno de los mejores futbolistas del mundo. Pero todo tiene un límite. De la información necesaria se pasa a un sensacionalismo extremo. Sensacionalismo que hace que se hable más de hechos aislados del juego o aislados a éste que del propio juego. Ayer una de las noticias más leídas en los distintos diarios deportivos era la del vídeo de Danilo Gallinari pegándole un puñetazo a Jito Kok, como hace unos días fue la trifulca entre Neymar y Semedo. Y así durante todo el año. Que si cuernos por un lado, que si dinero defraudado por el otro, que si tal 'tuit', que si el que fue protagonista hace dos décadas pretende serlo ahora con ciertas declaraciones...

Al final no se habla del juego en sí. Bueno, sí se hace, pero dependiendo de qué medio. Ni mucho menos la intención del que suscribe es la de desprestigiar a algún periodista o medio. Cada uno realiza el producto que considera oportuno, allá él con su prestigio. La incógnita está en saber si qué fue primero, el huevo o la gallina, si es el consumidor el que demanda un sensacionalismo o si es el medio el que fomenta éste y el lector, oyente o espectador simplemente se dedica a escoger lo que hay. Si me tuviese que mojar, optaría por lo primero. Productos buenos existen porque hay enormes periodistas que sí hablan de deporte. Aunque al final la mayoría opta por sentarse en el sillón a ver cómo uno vocifera sin entrar en el análisis en sí del partido en lugar de disfrutar de ese análisis reposado del juego. O ver las páginas de fotografías para comprobar si sale en la cita a la que asistió ayer en vez de leer una buena crónica sobre ese evento.

martes, 25 de julio de 2017

'Expertos'

Froome, Urán y Bardet, el podio final del Tour de Francia 2017 · imvid.depor.com

Si Faustino Asprilla aprovechó esa curiosa imagen en el que se le ve cómo se le sale el pene del pantalón en un encuentro entre Colombia y Chile para ingresarse una buena cantidad de dinero posando desnudo para diferentes publicaciones y acabar comercializando los Condones El Tino (métele un golazo a tu pareja, el eslogan), otros intentan agarrarse como sea a un micrófono a pesar de no haber pasado ni un día por una facultad de Ciencias de la Comunicación. Algunos de ellos, incluso, tratando mal a la prensa cuando estaban en activo. Uno de estos intrusos es Óscar Pereiro. El gallego escribía el pasado fin de semana un polémico mensaje -con faltas de ortografía y de puntuación- en Twitter: "Y para los q critican a lo q no atacan que piensen q todos quisieran hacerlo pero en la bici las piernas mandan. Desde el sofá todo OK", escribía el exciclista.

Si Pereiro entiende poco de Periodismo, de ciclismo sí que sabe. 3.540 kilómetros son una barbaridad de kilómetros. Recorrerlos en una bicicleta podría catalogarse hasta de locura. Y hacerlo en 21 etapas, prácticamente una decena de montaña, ya no tiene palabras. Así, sin palabras, se queda uno al ver una fotografía subida por Poljanski tras disputar 16 etapas, con las venas de las piernas bastante inflamadas, además de las marcas de los efectos del sol en la piel. Y no le falta razón a Pereiro, cuando afirma que si un ciclista no ataca es porque no puede. Claro que a Urán o a Bardet le hubiese gustado subirse al escalafón más alto del podio de París, pero en este deporte la carretera pone cada uno a su sitio.

Sí a la libertad de expresión, pero también comprensión. Unos días atrás en un encuentro de exhibición de Wimbledon, un aficionado le dijo a Clijsters cómo debía sacar. El fan acabó en el verde, raqueta en mano para que fuese él mismo el que demostrase cómo se sacaba. Naturalmente no sabía. Quizás habría que hacer lo mismo con esos padres que juegan a ser entrenadores en el deporte base.

martes, 18 de julio de 2017

Equipaciones tardías

Casto, Fidel, Vélez, Pozo y Julián posan el pasado verano con las diferentes equipaciones · udalmeriasad.com

A veces no todo lo consigue el dinero. No basta tener un presupuesto alto para ser una entidad innovadora, con ideas frescas y una línea de actuación que motive al aficionado y no mostrar pasotismo. De hecho, clubs no profesionales trabajan mejor que otros que sí lo son. El pasado 13 de junio (cuando escribo estas líneas ya son las 18 horas del 17 de julio) un aficionado creó un diseño espectacular de una camiseta con la cruz de San Jorge y la Alcazaba, respondiéndole la cuenta de la UDA que para esta temporada era tarde, pero que la tendrían en cuenta (lo dudo, ya que el Almería no se sale del catálogo de Nike). Además, ante la petición de una seguidora para ver la nueva zamarra, el club de la Vega de Acá respondió que "queda poco". Eso el pasado 13 de junio.

Lo ideal hubiese sido tenerlas listas para el primer día de renovaciones de abonos. Son miles las personas que se pasan por el club para adquirir el carné y, por lógica, algunos comprarían. Sin embargo, parece que ha sido difícil prever eso. Eso es otra. Sólo se puede adquirir la elástica en un establecimiento. Nada de internet, ya que el apartado 'tienda' en la web del club no lleva a ningún lado. Hace más de un año empleados de la entidad me comentaron que la estaban arreglando. Paciencia, algún día llegará. Una buena mercadotecnia da bastante seriedad, algo que habría que poner impreso en los despachos de la Vega de Acá.

¿Y cómo serán las nuevas equipaciones? Ojalá, como hacen la mayoría de los equipos, cambien respecto a la del pasado curso por eso de obtener más ingresos. Pero parece que mantendrán la rojiblanca y la azul, sustituyendo la amarilla por una blanca. Como en este club no es nada seguro, incluso hasta después de oficilizarse -véase Zubeldía-, ojalá sorprendan y sean nuevas. Aunque ya van tarde.

martes, 11 de julio de 2017

Carril de peatones

Tres corredores realizan su actividad por un carril bici de Jerez de la Frontera · lavozdelsur.com

Verano es tiempo de bicicletas. Pocos espectáculos deportivos llegan a la altura del Tour (grandiosa la etapa de anteayer con siete puertos puntuables, tres de ellos, de especial categoría) o de La Vuelta, lo que provoca un mayor interés por dos ruedas. En el Twitter de la Guardia Civil se puede leer '¿disfrutas con tu bici? Ok, pero no olvides que las señales son para ti. Respeta al peatón. La calle no es el Tour, ni tú eres Froome'. El ingenioso mensaje da para el debate. Quitando los mensajes de aquellos que utilizan internet como escape de su frustración diaria, algunos eran bastante interesantes. Es cierto que ciertos ciclistas no respetan las señales de circulación. Pero esa afirmación debe ser complementaria a que algunos vehículos o peatones no tienen educación vial respecto a las bicicletas.

Ya no es sólo el famoso metro y medio al adelantar, sino que basta con darse una vuelta por un carril bici, sobre todo por el Parque Nicolás Salmerón. Es raro el momento en el que uno no se encuentra con un peatón, con un camino en el que andar o correr a apenas unos metros. Y no se te ocurra decir nada. Siguiendo el recorrido, en el Paseo Marítimo más de lo mismo, cuando el espacio es amplísimo. Quizás dé morbo ir por los metros reservados al ciclista. Bueno, el carril bici del Paseo Marítimo hasta el Maestro Padilla o el de Avenida Federico García Lorca tiene poco de carril bici. Pintaron el suelo que había previamente y que las dos ruedas vayan botando sin amortiguar bien. Pero el tema no es ese. Es mucho más fácil. ¿Por qué tienen que invadir peatones el carril bici?

P.D.: el ciclista no tiene la obligación de ir por el carril bici, sino que también tiene el derecho de circular por la carretera, ya que algunos no van de paseo, sino entrenando a una mayor velocidad y con la necesidad del cemento. Esto no va para los de la LOGSE, sino para los maleducados.

martes, 4 de julio de 2017

Tabaco y deporte

Un aficionado, rodeado de menores, fuma en San Mamés · elcorreo.com

Hay situaciones que históricamente están aceptadas y nadie las pone en tela de juicio. Hace una década fumar en espacios cerrados era lo normal, hasta que llegó la Ley antitabaco en 2011. Felicidad para los no fumadores (o fumadores pasivos), que desde entonces podemos salir de los bares y discotecas sin ese hedor. Sin embargo, esa ley estaba destinada a los espacios cerrados. El País Vasco sí prohibió fumar en los campos deportivos. La Ley de Adiciones y Drogodependencias fue aprobada el pasado año, con multas desde los 600 euros para quien la incumpla. ¡Cuán de feliz sería si se hiciese lo mismo en el sur de España! Es incómodo, desagradable y nada saludable estar dos horas sentado en tu localidad y tener que soportar como el de la fila de delante te echa el humo.

La mencionada ley vasca buscaba proteger sobre todo a los menores. Normal, ¿por qué tiene que tragar un menor de cuatro años todas esas partículas nocivas? Y aquí es donde entran las instalaciones de fútbol base, donde es raro que no haya un cigarro encendido, con decenas de pequeños pululando por el lugar, algunos sentados en el banquillo y soportando el humo. Dando gracias a que sea humo de un cigarro porque el que suscribe ha visto cómo en un campo de la capital había perfectamente entre cinco y diez porros encendidos un sábado a las nueve de la mañana.

Partiendo de la base de que el tabaco -ya sea de puro o de cigarro- es malo para la salud y el deporte tiene numerosos beneficios para ésta, es algo contraproducente que esté permitido fumar en espacios deportivos. Quizás que algún fumador y lector de estas líneas alega a su libertad. La libertad de uno acaba donde comienza la de otra. Y si alguien quiere emborracharse o drogarse, que lo haga. Pero que no perjudique al resto.

P.D.: mi máximo ánimo a aquellos que luchan por desengancharse de esa droga.

martes, 27 de junio de 2017

Notas, dejadez y ruedas de prensa

¿Twitter, nueva forma de comunicar? · otroangulo.info
Artículo Diario de Almería 27-VI-17

Cada incorporación supone una rueda de prensa para presentar al jugador ante los medios y, por consiguiente, ante la afición. Se hace siempre, a pesar de que sea la tercera etapa del futbolista en la entidad, como se puede comprobar en la unionista, puesto que raro es el mercado que no regresa algún ex (la calidad de vida de Almería la tienen pocas ciudades). Sin embargo, es inhabitual que se realice una rueda de prensa para despedir a un efectivo. Ponerse ante los micrófonos está a la orden del día; no en vano, un jugador habla a diario (otrora incluso lo hacían dos o tres en las dependencias interiores del Mediterráneo; por cierto, pasar de esa zona a sala de prensa fue una gran mejora). Expuesto esto, ¿por qué no se convoca a los periodistas y a los que se dedican a hacer de periodistas cuando un jugador se marcha del club?

A las 13:56 horas de ayer aún la UDA no había despedido a nadie en su página web, a pesar de que Las Palmas, el Alcorcón, el Wisla Cracovia y el Granada ya han oficializado las llegadas de Ximo, Casto, Cuesta y Puertas, respectivamente. El encargado de llevar la cuenta de Twitter de la UDA escribió que "todo movimiento cerrado se comunicará cuando sea oficial". "La salida de Julián es oficial, la de Casto también y no hay nada comunicado por vosotros", fue la respuesta de un usuario. "En estos casos nos despedimos tras sus declaraciones. Mismo caso que con Ximo y Puertas [en un comentario en Twitter e Instagram...]", la del Almería.

Está muy bien interactuar a los aficionados (lo que debe hacer un CM), pero, ¿qué cuesta subir una nota a la web -aficionados consultan ésta, pero no las redes sociales-, igual que hace el otro club con la incorporación? Menos despedidas por redes sociales de los jugadores (numerosas faltas de ortografía muchas veces) y más ruedas de prensa, donde puedan responder a diferentes preguntas interesantes.

martes, 20 de junio de 2017

Todo por el fútbol

Alfonso García, durante una rueda de prensa en la sala de conferencias del Mediterráneo · marca.com

"¡Os lo merecéis todo por el fútbol!", espetó Alfonso García esa madrugada histórica del 20 de mayo de 2007 desde el autocar descapotable. Estaba eufórico. Ilusionado por el fútbol. El pasado 5 de abril, diez años después, habló para los medios en el césped del Mediterráneo: "Vamos a dejar unas cuantas semanas y cuando estemos salvamos daremos primicias". ¿Se refería a una posible venta del club? Esa de la que ha ido informado este diario desde entonces. Se refiriese a lo que se refiriese, el equipo ya está salvado y la entidad de la Vega de Acá no ha dado ninguna primicia. Aunque parece que las negociaciones con los inversores asiáticos se han enfriado en los últimos días, se atisban dos escenarios. Una, con la posible venta del club. Otra, con la familia García al frente del barco otro curso más.

El que suscribe no es partidario de esos grupos extranjeros que utilizan el fútbol como una herramienta para alcanzar otros objetivos. Se vio con el jeque del Málaga. Al principio, todo parecía pintado de rosa, con fichajes de renombre y sintiéndose un grande de Europa. Cuando al señor Al-Thani le pararon los pies y le frenaron sus proyectos extradeportivos en la zona de Marbella, la situación deportiva viró. Alfonso García es consciente de estos casos, que, incluso, pueden llegar a llevar a la desaparición del club y no quiere vendérselo a cualquiera. Porque ofertas ha tenido en todos estos años.

Sin embargo, quizás peor que este tipo de inversores es la desgana de la UDA en el último lustro, excepción del ejercicio con Javi Gracia. Esa ilusión del "todo por el fútbol" ya no está. Prueba, echarse a un lado para el nuevo cargo que le dio a su vástago. ¿Se va a tropezar por enésima vez con la misma piedra o no se va a profesionalizar el club, limpia del vestuario incluida? El fútbol tiene que ser lo más importante. Y sin ilusión, eso es imposible.

martes, 13 de junio de 2017

Crecimiento y arcadas

Algunos aficionados no dudaron en saltar al verde tras la conclusión del encuentro ante el Reus · Twitter
Artículo Diario de Almería 13-VI-17

Las primeras ganas de vomitar son al pensar en la UDA de los últimos años: planificación deportiva malísima, caer en la misma piedra por tercer curso consecutivo, sensación de dejadez que desprende el club, jugadores que salen de fiesta el día previo a un entrenamiento o partido, otros que se encaran con aficionados... Menos mal que aterrizaron Lozano y Ramis -¡cuántas bocas ha callado con trabajo!- y que algunos profesionales (Joaquín, Nano, Motta, Quique y otros más) tiraron del carro para salvar los muebles. Porque eso es lo único que se consiguió: salvar los muebles. De ahí que haya que aplaudir a esa afición, que ha crecido una barbaridad en la última década. Otrora hubiese habido una invasión de escándalo, a pesar de por historia reciente tener que ser uno de los candidatos al ascenso. Sin embargo, fue señalar el final del choque y comenzar la pitada. Y no por parte de unos cuantos. Al menos la zona donde estaban mis oídos mostró su descontento con el "¡fuera, fuera!" y silbidos y más silbidos. Una actitud ejemplar: dejar que se acabase el encuentro y ahí expresar lo que se sentía.

Pero después me dieron arcadas al ver cómo algunos saltaron al verde. ¿A qué?, ¿a celebrar una permanencia en Segunda?, ¿esa es la ambición de esos individuos? Individuos que no representan a la afición del Almería, puesto que ya se sabe de dónde salieron (aunque también había muchos de peñas). Y dan ganas de ir al baño al leer que esos son "los que luego van con la camiseta del Madrid o Barcelona por la calle", pensamiento de esos cool que sólo creen que se puede vestir una elástica. No me gustaría acabar el artículo así, sino volviendo a aplaudir a ese grueso de la hinchada que de verdad ha crecido y a la que ya difícilmente engañan.

P.D.: Ya ha llegado el final de temporada. Espero que Alfonso cumpla con lo que dijo y empiece ya ese proyecto tan ambicioso del que habló.

martes, 6 de junio de 2017

Fiesta con entrada libre

Isco, que dio un recital en Cardiff, se marcha de Alves y Barzagli · talksport.com

"Seis Copas de Europa con Francisco, tres con José María y tres con Mariano", escribía uno anteayer en Twitter. Hay necios y luego está una clase de personajes a los que el fútbol les importa un pimiento. Se ponen unas gafas para vivir su realidad paralela y quieren ser partícipes del juego de los políticos, del "y tú más". "El gol de Mijatovic en Ámsterdam fue en fuera de juego", dice uno. "Para robo el de Stamford Bridge", responde el colega. Y así constantemente, centrando la atención en el colegiado en vez de disfrutar del juego. Porque hay mucho que paladear se simpatice con el equipo que sea. Al que de verdad le guste el fútbol disfrutará con este Madrid como el aficionado blanco maravilló con ese Barcelona de Guardiola. El que niegue eso, o vive en otro mundo, o de verdad no le gusta este deporte.

Los guarismos son demoledores, con tres Copas de Europa de las últimas cuatro, dos consecutivas, proeza que no se conseguía desde hacía 27 años, cuando el Milan de Sacchi derrotó al Benfica tras hacer lo propio en 1989 con el Steaua. Esas dos seguidas que se habían resistido en el formato Champions hasta el sábado. Más números. 65 encuentros consecutivos viendo portería rival son una barbaridad de partidos. Para barbaridad la de Ronaldo, con cinco goles al Bayern en cuartos, tres al Atlético en semifinales y dos a la Juventus en Cardiff.

Pero no sólo de datos vive el fútbol. Zidane ha logrado meter al Madrid en el olimpo por su naturalidad en la toma de decisiones y un trabajo que tiene como consecuencias un equipo con multitud de variables y una plantilla que da gusto, a diferencia de la típica en la que al final acaban jugando 13-14 jugadores. La magnífica segunda parte en Gales es para mostrarla en las escuelas de fútbol, para verla y disfrutar, independientemente de ser de un equipo o de otro. Verla y disfrutar como buen hincha de fútbol.