martes, 2 de junio de 2020

Realidad virtual

Imagen sacada en 2018 de un vídeo de uno de los proyectos de la Ciudad Dpva para la UDA · DA
Artículo Diario de Almería 2-VI-20

Pasan los días, los meses y los años y continúa sin construirse la Ciudad Deportiva. No es sencillo pronosticar si se verá antes en Almería la ¿utópica? instalación o el AVE. Guillermo Blanes habló de la misma, incluso Carlos Marsá pretendía construir una donde ahora las pistas de la Avenida Mediterráneo (denunciadas en este espacio hace año y medio, estando en el mismo estado). Pero si a alguien se le relaciona con la Ciudad Deportiva es con Alfonso García, que pretendía levantar en el Juan Rojas uno de los mejores recintos deportivos del planeta. El que suscribe incluso recuerda ver un dossier sobre la construcción de la misma hace más de una década. En noviembre de 2012 su hijo aseveró que si los de Javi Gracia subían a Primera, la Ciudad Deportiva "sería una realidad", con un comentario de Lorena García en la que culpaba al consistorio de no hacer el proyecto posible. Hubo ascenso, pero no Ciudad Deportiva. En septiembre de 2013 la entidad almeriense colgó una noticia en la que se podía leer que la instalación sería "una realidad en el segundo semestre de 2014".

Justo seis años después, con Alfonso García ya en su casa sin Ciudad Deportiva, compareció por primera -y única hasta el momento- vez Turki Al-Sheikh para presentar su proyecto, haciendo hincapié en la construcción del complejo deportivo para el correcto funcionamiento de las bases. Unas bases que han estado desperdigadas por diferentes campos de la capital, incluso de la provincia, campos municipales, que, por cierto, ahora van a ver cómo cambia su funcionamiento (ansioso por ver hasta dónde llega cada club y hasta dónde lo hace el ayuntamiento). El jeque dijo que la primera fase de la Ciudad Deportiva estaría lista para abril o mayo. Ha expirado mayo y ni la primera piedra está puesta. ¿Tan difícil es llevarla a cabo, aunque sea por la empresa de turno amiga del equipo de gobierno?

martes, 26 de mayo de 2020

Presión

Darwin Núñez realice una remate acrobático en una sesión de la pasada semana · udalmeriasad.com

En una de las conversaciones diarias con César Vargas, este dijo "vemos del fútbol lo que ellos quieran que veamos". No le falta razón, ya que charlando fuera de micrófonos con personas que viven del fútbol uno se da cuenta de dos aspectos: lo poco que entiende de este deporte y la sensación totalmente diferente al que lo vive desde dentro de lo que parece que sí se comprende. Así, cobra un papel fundamental la interpretación. Sorprendieron las primeras palabras del otrora Guti tras la suspensión del campeonato. Aunque daba como favoritos al Cádiz y el Zaragoza por la ventaja de puntos que tienen, aseveró que el objetivo de los almerienses era el campeonato. No ascender ni hacerlo de manera directa, sino subir como primero, algo que la UDA no ha hecho nunca a Primera a pesar de que hace trece años algún lumbreras pusiese 'campeones' en el descapotable. La interpretación se remonta a siete meses antes con la historia que cuentan no pocas personas cercanas a la plantilla. Según el rumor, El Assy le preguntó a Pedro Emanuel si veía capacitado al equipo para ser líder, titubeando el campeón de Europa y recogiendo sus pertenencias del despacho. Sea o no cierta esa conversación, el Almería sí tiene más presión que el Zaragoza a pesar de que este esté mejor colocado. Son varios factores, caso de la inversión de la nueva propiedad (cantidades por varios futbolistas impensables por estos lares hace sólo un año), así como la ambición de esta. También el no ERTE a diferencia de la mayoría de sus competidores, así como las palabras de Gutiérrez sobre el objetivo del campeonato (con el Cádiz a tres partidos a falta de apenas once). Según uno que entiende bastante de fútbol, esa presión debería haberse manejado al revés, esto es, de puertas hacia dentro. Para más inri, sale Turki reventando su tele (mucha casualidad que estuviesen grabando...) y deja el tuit fijado. El sacar más músculo que Popeye podría ser contraproducente, máxime en una plantilla sin tanta experiencia.

martes, 19 de mayo de 2020

Un 19 de mayo

Miguel Ángel Corona y Unai Emery se abrazan en el vestuario · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 19-V-20

He tenido la suerte de asistir a cientos y cientos de partidos en directo. Con la Bundesliga como tarea pendiente (y determinados campos, caso de Anfield u Old Trafford), he tenido también la suerte de ver encuentros de las mejores competiciones mundiales, tanto de clubs como de selecciones. Y llámenme raro, pero si hubiese que quedarse con uno, por delante incluso de la final del Mundial 2010, sería con ese épico Oriente-Venta del Pobre, con la Ciudad Deportiva Los Ángeles llena, la mitad de ella vibrando con el doblete final de Jorge Garcés. Una pena tener sólo de material dos crónicas de la época, sin ninguna imagen, ni por supuesto vídeo. Sí pude lograr hace unos días comprar tras buscarlos durante muchos años los históricos Poli-Barcelona, de 1999, y el Almería-Ponferradina, de 2007. Hoy hace trece años del último, pareciendo que se desarrollase la pasada semana. Recuerdo estar de fin de semana junto a la familia en Mojácar, la inocencia no hizo prever el negocio entre Antonio Baños y Alfonso García.

Me escapé junto a mi padre y tras comer unos fuimos a la capital. El ambiente era raro, puesto que Almería llevaba 26 años sin catar la Primera, siendo varias las generaciones las que no lo habían vivido o apenas se acordaban. Nadie dudaba de que en ese 19 de mayo no se iba a completar la fantástica temporada de Emery y compañía. Empezó ganando la Ponfe, pero que iba a haber remontada lo sabía hasta el apuntador. Y así fue, culminada con ese tanto 'in extremis' de Corona. La inocencia de ese joven (apenas catorce años) provocó que cumpliese con la orden de no saltar al césped. El miedo por el gentío y las bengalas hizo que nos alejásemos de la Plaza La Velas para ir al Minibar a cenar algo mientras llegaba ese autocar en el que había más políticos que miembros de la plantilla. Trece años después 'mi fiesta' no hubiese acabado en la casa, con mi padre viendo Localia. O quizás simplemente me haya venido arriba al estar escuchando vídeos del Tomorrowland...

martes, 12 de mayo de 2020

Un ascenso en juego

Darwin y Appiah celebran el último tanto de la UDA, del charrúa, hace 66 días ·  udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 12-V-20

El 'todo va a salir bien' es para los niños. Los guarismos hablan por sí solos: 27.000 muertos (oficiales) en España. Pero lo que tampoco se puede hacer es parar el mundo para siempre. Alemania se recuperó tras la II Guerra Mundial, Estados Unidos del 11-S y España, una de las naciones más golpeadas por el virus (en parte, por la nefasta gestión política), debe hacerlo ahora, con soluciones reales y no populistas ni utópicas. Hecha esta introducción para que el frustrado de turno no alegue que cómo se puede hablar de fútbol con tantas vidas perdidas, la realidad es que este fin de semana regresa lo que nos gusta. Lo hace con la liga alemana, previo para lo que ocurrirá en nuestro país en un mes. En Almería va a ser espectacular. El Madrid y el Barcelona protagonizan su enésima pugna, numerosos equipos necesitan puntos para colarse en Europa y otros para eludir el descenso. Sin embargo, un grupo formado por Osasuna, Betis o Levante vivirán este final de competición atípico de una manera menos intensa que en ciudades como Almería, Cádiz o Zaragoza. Hay mucho en juego, demasiado como para estar pendientes de otros asuntos que no dependen de uno mismo.

No hay que olvidar que en juego hay nada más y nada menos que un ascenso a Primera División, algo que sólo se ha conseguido en tierras almerienses en tres de los más de cien años del fútbol en la ciudad. Será una pena ver La Romareda vacía en ese clave Zaragoza-Almería o decidirse un ascenso en un encuentro sin público. Pero toca adaptarse porque la vida es reinventarse o morir. Y el ascenso lo es igualmente en unas condiciones u otras, consiguiéndolo en mayo ante un Mediterráneo a rebosar o en julio con los fotógrafos de la agencia de LaLiga (lamentable este asunto). Subir a la élite es clave en el proyecto del jeque, evitando que se desespere y abandone su juguete. El ascenso de Emery, el de Charles y el del coronavirus. Primera espera y no lo parece.

jueves, 7 de mayo de 2020

Fali, el miedo y el respeto

Saveljich y Fali en una jugada a balón parado en el Cádiz-Rayo de este curso · transfermarket.com
Raro es el psicólogo que en la primera sesión de un paciente que acude por problemas de ansiedad no ponga el ejemplo del del león: una persona sin armas se encuentra con la fiera y un nivel de ansiedad normal provoca que entre elegir huir, luchar o quedarse bloqueado el individuo opte por la primera opción, la más lógica. De ahí que la ansiedad no sea mala, sino algo inherente al ser humano y hasta positiva en ciertos momentos. El problema es cuando el nivel no es el lógico. Sin ser experto en la materia, es de suponer que lo mismo ocurre con el miedo en esta dura crisis de la que algunos parecen no ver la gravedad (botellones cerca de agentes de la autoridad sin ser sancionados y un largo etcétera). 

La intención de este periodista, totalmente en contra del intrusismo profesional, no es hacer de psicólogo. Sería de agradecer, de hecho, que los expertos que lean estas líneas puedan dar su opinión para corregirlas, aunque es de suponer que no estaría muy alejado en aseverar que Fali tiene un miedo fuera de lo común. ¿Y qué problema hay?, ¿por ganar billetes y billetes no puede sufrir como les pasas a todos los mortales? ¿Se respetó a Jesús Navas cuando tuvo que marcharse de aquella famosa concentración del Sevilla en Cartaya en julio de 2005?, ¿se respetó a Bergkamp por su fobia a volar? ¿Hay relación entre el dinero y los sentimientos y pensamientos?

Que Fali haya salido de manera pública en los diferentes medios de comunicación a anunciar su postura no justifica los palos que le están pegando. Por cierto, sería interesante que para acceder a una red social hubiese que meter un documento identificativo, con los datos reales y una fotografía, como ocurre en páginas de alojamientos. Con el anonimato todo es más fácil. A esa gentuza ni caso. A otros con nombre, apellidos y cara sí es interesarlos leerlos o escucharlos. Dice un amigo periodista, que respeta la decisión de Fali de no jugar, que no le parece que un futbolista profesional tenga motivos para negarse a realizar su trabajo mientras el resto de la población española está trabajando por necesidad y obligación. Desde Cádiz también hay voces que opinan que no es lo más adecuado cuando su equipo se está jugando un ascenso.

¿Fali no quiere ascender? Lo máximo que ha hecho este hombre es jugar en Segunda División... ¿Un ascenso a la máxima categoría, con lo que ello conlleva a nivel económico no le interesa al valenciano? Lo que ocurre es que en su balanza ahora el miedo está por encima del ascenso. No en vano, apostaría bastante a que Fali termina la competición en el césped, después del trabajo psicológico que realice durante estas semanas. Otra de las preguntas es qué pasaría si toda la población hiciese como él (encerrarse en casa y que le traigan la comida y las medicinas). Es una buena cuestión, pero irreal, igual de posible que toda la gente sufriese ahora agarofobia. Como no va a ocurrir, ni merece la pena contestarla, al igual que la corriente que apunta a que el central está montando un circo mediático. Se critica que los futbolistas tiren de tópicos y ahora parece que molesta que alguien se salga del camino establecido y diga lo que piensa. Y que lo haga. Porque no son palabras de cara a la galería. Ahí está su opinión, su miedo, y no va a hacerse los test, aunque será totalmente respetable -y va a ocurrir- que en tres semanas se ponga a entrenarse después de trabajar su neuroplasticidad cerebral.

Se supone que la sociedad ha evolucionado y la gran mayoría respetamos a personas de otro color de piel. También a aquellas con una orientación sexual diferente a la nuestra. O a aquel que tiene mucho menos dinero que nosotros. Incluso al que piensa todo lo contrario políticamente a nosotros. Y no me importa que mi hija se enamore de alguien de etnia gitana o de otro que tenga unos ingresos ínfimos y viva entre chabolas. Porque respetamos, como a aquel familiar que se echa una pareja 15 años mayor. No pasa nada, estamos en la sociedad del respeto. Pero qué cabrón Fali por ser un egoísta y no mirar por su equipo, su afición y el fútbol. Lo único que busca es protagonismo.

martes, 5 de mayo de 2020

La humildad del de Regional

Mada Bercea, con el '77', fuera de casa con el U Cluj antes de dejar el fútbol · C. Cosma
Artículo Diario de Almería 5-V-20

"Escribir sobre el fútbol base es mejor que hacerlo sobre el profesional porque los de categorías bajas te atienden mejor que cualquier equipo de la LFP", escuchó este periodista hace ya once años cuando empezó a cubrir el Pavía-La Zubia de turno. La intención no era vender la moto, sino destacar ese cliché de que el profesional vive en su burbuja y el de Regional tiene la humildad por bandera; no en vano, en los veranos como sempiterno becario, otros compañeros preferían cubrir la página 5 del antiguo suplemento de Deportes de este diario, dejando la 2 y 3 para el que suscribe. Con el paso de los años esa idea ha cambiado. Partiendo de la base de esa máxima de la facultad en la que en Periodismo no hay que aceptar regalos por eso de no dejarse influenciar, lo ideal es no mantener una relación de amistad con los deportistas en este caso. Sin embargo, si es alguien conocido de toda la vida, no se va a romper la relación por el trabajo. Ahí es donde este periodista abrió los ojos y vio que el cliché no era del todo cierto. Gente que jugaba en la sexta categoría del fútbol español reclamaba una pica más. Ojo, nadie es más que nadie, pero el darle una cobertura continua a una sexta categoría provoca que algunos pierdan la perspectiva. Hay quienes en Preferente (Segunda Andaluza), categoría en la que ya juega cualquiera, se creen dioses y hablan y se comportan como algunos subidos que ven por la televisión, mirando por encima del hombro. Y otros, que militan en la Liga de Fútbol Profesional, si tienen que estar una hora haciendo una entrevista para el estudiante de turno, lo están. O prepararle una sorpresa de cumpleaños a un chaval confinado en casa y que no puede celebrar su fiesta por el virus. Porque saben que son una referencia y tienen la suerte de dar ejemplo. Que se rompa ese cliché de que unos son los buenos y otros, los malos. Hay excelentes personas con corbata y otros que usan también el traje que son auténtica gentuza. Lo mismo para quienes usan el chándal.

martes, 28 de abril de 2020

Pinsdemauri.com

Imagen de pinsdemauri.com

Menos mal que el objetivo era encontrar el escudo del Pechina. Si no, hasta hubiese dado algo de miedo toparse con ese nombre: pinsdemauri.com. Pero ahí estaba el escudo en una web que si uno se encuentra tecleando 'porno español' hubiese pasado totalmente desapercibida. Una vez en el portal, era imposible cerrar la ventana, ya que era impresionante lo que ahí había y eso que los pines no eran físicos, sino fotos de aquellos que tiene Mauricio Gordillo Álvarez. Este linense, amante de la fotografía, del coleccionismo y del fútbol, tiene una verdadera joya de arte a sus 50 años, con cerca de 30.000, en concreto, 29.710, a los que hay que sumarle los del Oriente y Poli Almería. Fascinado por esa colección, este periodista contactó con él para preguntarle si tenía los dos anteriores, siendo su respuesta negativa y aceptándolos sólo si me podía enviar una bufanda de la Balona, algo que naturalmente rechazó el que suscribe, ya que la intención no era esa.

Visitando esta preciosa web, el pensamiento se fue hacia el momento anterior de meter la primera bufanda en la habitación donde está este teclado. Siendo un niño, el primo Antonio Pordoy escribía cartas a los distintos clubs de Primera para que le mandasen algo, obteniendo algún que otro póster, como el del Valencia que estaba en esa vieja habitación. Años después, al que redacta estas líneas le dio por coger la Guía Marca (espero que nadie de AS llegue hasta aquí), apuntar los correos electrónicos de los 42 equipos de la LFP y escribirles, sin existir entonces las RRSS. La fórmula era sencilla: redactar una plantilla, cambiando apenas y el asunto, el nombre del equipo en el cuerpo de texto y poco más. Muchos de ellos derivaban a la tienda oficial a pesar de hacer hincapié en que era un joven sin recursos, mientras que otros mandaban banderines, pósteres o postales. Ese momento al llegar del instituto y ver en el buzón 'Real Racing Club de Santander' era pura ilusión, la misma de Mauri y sus pines.

domingo, 26 de abril de 2020

La camiseta amarilla

Álvaro Guerrero, del benjamín de segundo año del Atlético Monachil, celebra un gol · Manu López
Relato escrito para la Biblioteca Río Monachil el pasado 18 de abril

El mejor plan es el que no está planeado. Y así ha sido, utilizando mejor el pretérito perfecto compuesto que el simple, siendo consciente a la vez que prácticamente todo tendrá un final y también que mejor hacerle caso a un gran hombre que a un hombre grande. Vicente del Bosque asevera siempre que todo lo que pasa conviene. El TOC me llevó hasta Monachil y siempre se lo agradeceré al bichito, al que ahora lo tengo prácticamente encerrado en su área.

La primera preocupación al llegar al municipio monachileño era cerrar el alojamiento. En realidad, fue ganar al equipo del pueblo, ya que en septiembre de 2016 fui al Miguel Robles con el Oriente, volviendo a abrir el álbum de las fotos de Manu López de ese partido cuatro años después mientras escribo estas líneas (gracias a la Biblioteca Río Monachil por hacer posible algo tan emotivo). Curiosamente ahora son las 19:58 horas, momento de los aplausos para quienes están sacando el país adelante en esta gravísima crisis. ¡Cómo cambia la vida de un segundo para otro, siendo tan fuertes y a la vez tan vulnerables! La imprevisibilidad, lo bonito del fútbol, hace que ahora, cuatro años después, esa fotografía que me he encontrado entre Narci y Nico González disputando un balón cobre otro significado, ya que por aquel entonces mi tocayo era 'un cualquiera del equipo rival'. Precisamente fue mi amigo Narci el que hizo el único gol de ese encuentro en uno de los dos triunfos fuera de casa de esa dolorosa temporada, y, a la vez, crucial, para que aflorase el TOC y, por ende, ir hasta Monachil, un pueblo en el que estuve en septiembre de 2017 al romperse los frenos del vehículo tras ver esa espectacular etapa de La Vuelta. Monachil estaba en el mapa, pero no sabía de su grandeza.

Años después tocaba cerrar el alojamiento, algo que no fue fácil, buscando ya desesperado por Cájar y Huétor Vega, por lo que encontrar ese piso en la calle Higueras fue una de las mejores casualidades de mi vida, ya que de haber acabado en Huétor Vega, rara vez hubiese pisado el Miguel Robles al tener el coche en Almería. Por cierto, otro gran hombre es Manu López. Quién iba a decir que el autor de la fotografía de Narci y Nico González, desconocido para mí por aquel entonces, me iba a ofrecer su casa para pasar los primeros días en el pueblo.

"Te centras en lo que te tienes que centrar. Déjate de fútbol y de rollos", me decía mi madre. Pero en cuanto me instalé le dije al secretario, fotógrafo y todas las funciones que puede hacer alguien que ama a su club, en este caso, el Atlético Monachil, Manu López, que si podía echar una mano en algún equipo. Así que negocié con Noelia, mi psicóloga, los talleres a los que ir en función del horario de los entrenamientos de los niños. Una sesión a la semana con el benjamín de primer año y otra con el de segundo año.

Como el mejor plan es el que no está planeado, este iba a ser de los mejores en mis 27 años de vida. Y la mejor medicina. Comparar el rato con los chavales con el tratamiento psico-farmacológico es como poner en una mano el fútbol profesional con el que no lo es: aunque la razón elegiría el primero, el corazón se decantaría por el segundo. En uno de los entrenamientos iniciales me puse con Bruno. Con una simple palabra iba a descubrir de qué pasta estaba hecho el pequeño portero. "¿Quieres ir a la fuente [deliciosa esa agua tan fresca] y beber un poco de agua?", le pregunté después de hacer varios ejercicios. "Seguimos", me respondió con sólo ocho años, probando de nuevo que no es lo mismo un hombre grande que un gran hombre.

Nada como jugar un partido en el patio del colegio tras saltar la verja.
Lo positivo de la situación era no contar con ese estrés de entrenar en solitario planificando dos o tres entrenamientos a la semana, dándole vueltas a la cabeza en cómo mejorar al equipo, viendo partidos de rivales, analizando los encuentros disputados y lidiando con los padres frustrados a los que no les importa llamarte un viernes a las ocho de la mañana para recriminarte que su hijo no está en la convocatoria. Con esa parte buena (con la que hay que quedarse; no en vano, ya estoy deseando tomar las riendas de algún equipo), lo negativo es que, aunque la liga aún no había comenzado en Granada, el curso sí y había que conocer a Nico y Sergi (¡qué suerte de haberlos encontrado en el tren de la vida!) y a la treintena de niños, quedarse con la personalidad de cada uno, los nombres, cómo y de qué jugaban...

El paso del tiempo fue naturalmente facilitando la adaptación, con buena gente en el club, caso de Jorge, Álvaro, Jesús, Marce, el propio Manu... Como todas las competiciones (da igual la categoría u organismo) la hace un mono de feria, el benjamín de primer año comenzó antes que el de segundo. Tocaba ir a la capital, al campo del We. Recuerdo ese viaje en el coche de Unai. También un día viendo el Atlético-Barcelona junto a él y Francisco y Leandro. Lo normal es que hubiesen querido jugar a la videoconsola o cansarse del partido. Pero estos pequeños Maldinis sabían la nacionalidad, apellidos y demás datos de cada jugador.

Entrenamiento en el que tuve que lidiar solo con los ángeles-diablos del benjamín de primer año.
Durante esta cuarentena echo de menos esa mirada fija del más pequeño, Albertillo, retándote para después soltar una carcajada contagiosa, o esa actitud de no rendirse nunca de Mateo. Con él vi el otoño en su máximo esplendor, con hojas y hojas en Cenes de la Vega. También echo de menos esos entrenamientos a Bruno y Francisco, los porteros del benjamín de Sergio, del que he aprendido una barbaridad, aparte de reír. Para risas las que echamos viendo al mago Torres.

También recuerdo con anhelo echar la mochila verde al hombro, subir la cuesta de la calle Higueras, saludar al anciano de turno -primera norma de los pueblos-, subir las duras escaleras de la Casa de la Cultura y llegar al Miguel Robles para vivir la vida junto a quienes compartimos la misma pasión. Y charlar con Jonathan o felicitar a Marcos, también terminar la sesión de los lunes y jugar un pequeño partido con Diego, Isidro, Raúl, Lucas Andrei y compañía. Y que de repente aparezcan David y Pablo en sus bicis de la tienda de chuches. Es lo bueno de disfrutar de un pueblo, ya que en una ciudad los niños no podrían campar así a sus anchas. Por cierto, lo normal sería guardarse las golosinas ellos, pero ahí están, generosos repartiendo.

El benjamín de segundo año tras empatar ante el Inacua.
Contando con buena gente, el fútbol es la mejor medicina contra el TOC. Al principio me daba asco tocar el material -aún algo de respeto-, por lo que, aunque es la función de un ayudante, Nico, López, Sergio y Alejandro y Manolo (porque soy consciente de que en ocasiones no se han sentado en el banquillo para que yo pudiese hacerlo) han entendido el trastorno, ayudando como buenamente pueden. Y es la mejor medicina porque a veces no queda más remedio que tocar algo que el TOC dice que está contaminado con tal de hacerle ejercicios a Bruno, Francisco, Álex o Álvaro Blancas. Hablando de TOC, no voy a olvidar cómo se prestaron el propio Bruno y Santi, dejándole las botas, para salir en el programa de Canal Sur que grabamos en el Miguel Robles, un campo en el que disfruto como un enano, partidos del sénior y cantina incluida.

Durante esta cuarentena también echo de menos esos saltos a la verja del colegio para echar 'unos rápidos' con Javi García y Lucas de la Fuente, un Luquitas que me enamoró con esos audios diciendo que no trabajase, pero que fuese a su cumpleaños en el Monte Cábula, un lugar precioso. Porque Monachil es precioso. Con cuatros abuelos de capital, Monachil ya es mi pueblo, con esas preciosas montañas para correr o caminar, ese precioso valle y ese río para leer relajado disfrutando de la vida, esa vida que te transmiten Naim, Darío o Dani cuando pasas al lado suya y te guiñan un ojo. Esa vida que pasa por el precioso pelo de Huguillo. Esa vida que te descubrió Adri, de los primeros en acercarse para hacer de Cicerone, esa vida que te da Álvaro Guerrero cuando intenta lanzarte un caño, esa vida que sale de la potencia de José Emilio o de la visión de juego de Cristóbal. Esa vida del mensaje de Hugo para jugar a la videoconsola o de las preciosas sonrisas de Loren, Isma y Luis, de las historias que te cuenta Felipe, de los chistes con López hijo. Esa vida que aún te dice que hay esperanza con ese gol de Javi Sáez en el campo del Inacua o el de Lucas Andrei con el que tienes que aguantarte las lágrimas. Toda esa vida y todo lo expuesto en párrafos anteriores lo veo reflejada en la camiseta amarilla de Bruno. Con unos valores propios de un adulto (sólo hay que ver la personalidad de su hermano, Jorge), promete cada semana que me va a regalar su camiseta, pero a final de temporada porque "profe, aún tenemos que jugar más partidos y la necesito". No sabíamos que no íbamos a jugar más encuentros de liga, pero sí que había que saborear cada instante de un entrenamiento, cada instante de un partido, cada instante de la vida, cada instante en ese precioso pueblo que es Monachil y que siempre, siempre, siempre, lo llevaré en el corazón.

martes, 21 de abril de 2020

La carnicería

Nico celebra su gol en el Huétor Tájar B - Monachil del último domingo con fútbol · Manu López

Está la opinión de que la sociedad no va a cambiar después de este coronavirus, argumentando que el hombre es el único animal que tropieza varias veces con la misma piedra. Pero sí, vaya que si va a cambiar, aunque para negativo, claro está que al menos España andará entre planta arvense con el peor gobierno del casi medio centenar de años de la democracia española (aunque el 97'3% de la ciudadanía respalda las medidas adoptadas por el mismo para frenar la crisis). El coronavirus ha terminado por destapar de qué pasta están hechos quienes tienen el timón del país, un coronavirus que sí cambiará el fútbol, al menos el no profesional. Calendarios aparte (otra chapuza más la propuesta de Rubiales, quien va a hacer bueno a Villar) y un tiempo sin público en directo (imaginen la felicidad de Tebas), lo más grave que le puede pasar a los equipos profesionales es que sus empleados, jugadores incluidos, perciban un montante algo más bajo del habitual. No en vano, ya lo están viviendo con los diferentes ERTE y bajadas de sueldo pactadas.

Sin embargo, el más perjudicado, como leía este periodista en un mensaje de Manu López, CEO de La Preferente, va a ser ese fútbol no profesional. Cada caso es un mundo, percibiendo algunos de los ayuntamientos y otros no, o jugadores que sólo se dedican a ello y otros que lo hacen por placer. Pero a todos les va a afectar en mayor o menor medida, teniendo en cuenta que los patrocinios están entre un 25 y un 50% del presupuesto. Los arbitrajes, viajes, sueldos y demás gastos no pueden costearse sin esos patrocinadores. El que suscribe duda si ya sea una gran o pequeña empresa, ésta va a destinar una partida a un equipo cuando tiene que reducir su plantilla o el sueldo de la misma. Es difícil imaginarse a la carnicería de turno dando dinero para que el nombre de la tienda aparezca en el campo. Tocan tiempos difíciles. Y reinventarse no va a ser tan sencillo si no lo permiten.

martes, 14 de abril de 2020

La tensión

El muñeco de este periodista justo antes de ver la roja

Hace unos días el que suscribe vio un interesante debate sobre los esports y por qué la prensa deportiva no los incluye, participando después en una charla en la que intentaron convencer del sí. Y este periodista sigue manteniendo su opinión. No, no son un deporte como tampoco lo son la Fórmula 1 o el ajedrez. ¡Quieren incluso meter a los esports en los Juegos Olímpicos! Resta que hagan lo mismo con las carreras de canicas. Eso sí, una de las semejanzas con el deporte real es la tensión. Quien no haya trabajado sus emociones quizás asocie el término 'ansiedad' con algo negativo, cuando realmente la última no tiene que ser siempre algo malo. Los psicólogos siempre ponen el ejemplo del león, ese en el que una persona sin ansiedad no se activaría y acabaría siendo atacada por el animal. Esa ansiedad necesaria a la hora de hablar en público, la previa a la primera cita o a la que tiene que tener un futbolista en medio de un partido para no caer en la relajación y no realizar una actividad que requiere de esa tensión. Anoche este periodista participó en el torneo de FIFA 20 que organizaron Movistar y AS. La modalidad era clubes pro, esto es, cada jugador controla sólo un futbolista y no todo el equipo. Goleada en la ida de la primera ronda, otra en la vuelta y 'para casa'. Después de jugar hubo que escuchar algún que otro comentario de no tomárselo tan en serio. Cuando se compite en el fútbol o, en este caso, en un videojuego de fútbol (siguiendo argumentando que éste no es un deporte) esa ansiedad te hace decir algún tipo de comentario que no saldría viendo un documental de La 2. De ahí que no haya que llevarse las manos a la cabeza cuando las cámaras captan al Eder Sarabia de turno, como sabrá todo aquel que haya practicado deporte. Educación, sí, pero tampoco perfección. Siempre, eso sí, sin sobrepasar el límite.

martes, 7 de abril de 2020

Los 1.575 euros

Édgar Méndez en un encuentro con el Alavés · as.com

Si tiene la grandísima suerte de tener a un crío y la mala pata de que Éste sople las velas durante las semanas del confinamiento, sabrá que para el niño (ojalá ningún periodista o docente más pusiese niñx o niñ@) su cumpleaños era lo más importante en ese momento. Al final todo es relativo y subjetivo y no le expliquen a un chaval de cinco años que el haber coloreado un dibujo sin salirse del contorno no es lo más importante. Por eso se entienden las palabras de Édgar Méndez. "Están hablando de cantidades que no podemos aceptar por ninguna razón. Nos quieren quitar el 28% anual", dijo el canario, multado posteriormente por el Alavés en un gesto contra la libertad de expresión, de ahí que incluso aplauda la valentía del futbolista por decir lo que realmente piensa. Y es respetable que cada uno defiende lo suyo, un contrato que firmó en su momento. Faltaría más. Incluso el que suscribe comparte la idea de un ex del Almería, quien cree que en cualquier desgracia social siempre se dispara a los futbolistas (como si ellos tuviesen culpa del dinero generado y de que el Estado pague lo que paga a un médico). Pero una vez puesto el pan del bocadillo, toca el embutido y visto desde fuera, viendo que no pasa nada por no celebrar el cumpleaños por una vez, este periodista cree que Édgar Méndez patina. El salario bruto mínimo en Primera es de 155.000 euros brutos y el de Segunda, 90.000. Hagan sus cuentas, restándole el 30% de IRPF y una reducción del 70% en un posible ERTE. Saldría una cantidad de 1.575 euros al mes, sin contar el plus que aporta el SEPE, incluso algunos clubs. Con 1.575 euros o con los 1.900 de las dietas de los diputados, uno hace maravillas. Otra cosa es que no se haya ahorrado y ahora se vaya con lo justo para pagar las copiosas hipotecas.

PD: Aprovecho para hacerme publicidad. Poniendo en Youtube el nombre de esta cabecera podrá ver vídeos de conceptos futbolísticos explicados a niños a través del videojuego. Toca reinventarse o morir.

martes, 31 de marzo de 2020

Un sinsentido

Darwin Núñez celebra uno de los dos goles que le endosó al Deportivo · udalmeriasad.com

"Si el 30 de junio hay partidos que quedan por disputar, lucharemos por que haya justicia e igualdad. Los campeonatos se ganan en el campo. Terminar con la clasificación tal cual está ahora es una injusticia. Impediríamos a los que están cerca a luchar por el título o salvar de la categoría", aseveró Luis Rubiales hace un par de semanas. Este periodista está de acuerdo por una vez con el presidente de la RFEF. Lo más fácil sería escribir un artículo diferente e intentar presionar argumentando que lo ideal sería acabar la temporada o dar por buena la clasificación de la primera vuelta. De una u otra manera se vería beneficiada la mayoría de los equipos almerienses de Segunda, Tercera y División de honor: Almería y su filial, Poli, El Ejido 2012, Pulpileño, Huércal-Overa, Cantoria y Berja. Sin embargo, para informar u opinar con bufandas ya están otros. Como bien dice Rubiales, sería una injusticia no finalizar una temporada ya empezada. ¿Qué sentido tiene no acabar el presente curso y empezar uno nuevo en agosto? No hay prisa por empezar la competición, ni tampoco debe haberla por finalizarla.

Cuando se iniciaron los torneos de la 19-20 cada uno tenía su circular, no así las de la 20-21, que bien pueden ser modificadas a las habituales por la excepcional e histórica situación actual. Una vez reanudado no existe casi ningún problema. Ni en jugar dos encuentros por semana ni en que haga calor. Existen plantillas de más de 20 efectivos y horarios por la noche (en julio hay amistosos con copiosas cantidades). En las categorías no profesionales sí que no se podría jugar entre semana. Que haya partidos hasta diciembre si hace falta. ¿Qué problema hay?, ¿los contratos? En el instituto el segundo tema no se empieza hasta que se acabe el primero (nunca comienza el de la Guerra Civil, por cierto). Y si el segundo no debe iniciarse no hay problema. Acabemos el primero. Lo demás es un sinsentido.

martes, 24 de marzo de 2020

El torneo de Ibai

Octavos de final entre Raúl García y Aitor Ruibal · Twich / Movistar
Artículo Diario de Almería 24-III-20

España es un país un con gente maravillosa. También una nación con gente que, como diría el mítico Benito Lopera Perrote, "están en el mundo porque tiene que haber de todo". Pero si en algo que caracteriza la sociedad española es en su creatividad. Como expuso el pasado viernes el gran Rubén Rozas en estas páginas, son numerosas las iniciativas que están saliendo del deporte con el objetivo de hacer más ameno esta angustiosa cuarentena en una de las peores crisis de la democracia española. Una de ellas es la del torneo de Ibai, el torneo del fin de semana. Este comentarista de videojuegos e influencia en redes sociales, puso un mensaje en redes sociales en el que preguntaba a sus seguidores si les "molaría un torneo de FIFA entre los 20 equipos de Primera". 100.000 reacciones y en nada ya estaba organizado. Cada equipo era controlado por un jugador del mismo (el Real Madrid tuvo que hacer hasta un triangular entre Courtois, Carvajal y Asensio para ver quien participaba).

Los partidos fueron emitidos en varios canales de televisión y narrados por diferentes comentaristas de prestigio a nivel nacional. Además, los clubs y la liga pusieron de su parte, dándole una gran visibilidad, apareciendo de nuevo la creatividad. Los vaciles fueron constantes, tanto en redes sociales como en las propias partidas, cambiando de jugadores para reírse del compañero de turno. Para más inri, la iniciativa tuvo un carácter benéfico, superándose el reto de los 100.000 euros gracias a donaciones, dinero destinado a la lucha contra el coronavirus. Como siempre, tuvieron que aparecer las cabezas pensantes para anteponer el dinero por acuerdos de patrocinio a la solidaridad, caso del Barcelona y Mallorca. Eso no quitó que miles de españoles estuviesen entretenidos viendo cómo otros jugaban a un videojuego durante la noche del domingo, algo impensable hace dos semanas. Toca reinventarse.

martes, 17 de marzo de 2020

La última pata de Emery

Un joven Unai Emery celebra el ascenso con el Lorca en 2006· as.com
Artículo Diario de Almería 17-III-20

Si a Guardiola siempre se le asociará con el tiquitaca, Emery tendrá una sempiterna conexión con sus famosas cuatro patas. Según el técnico de Hondarribia, en el éxito de un equipo era fundamental la labor tanto de la plantilla y cuerpo técnico, como de la directiva, la afición y la prensa. Leyendo algunos panfletos, sí da la sensación de que se trata del periódico oficial de algún equipo, como si escribiese el aficionado con su bufanda en el cuello y la bolsa de pipas en el escritorio. Incluso algunas emisoras son más partidistas que incluso la radio oficial de turno, con la primera persona del plural ante todo, una primera persona del plural que se puede escuchar en cada comparecencia en sala de prensa del Estadio de los Juegos Mediterráneos por parte del individuo que realiza la pregunta. Y naturalmente contar con aduladores y palmeros a cambio de un par de entradas para el partido de turno o que el jugador vaya a la tertulia de turno es más fácil para que exista un ambiente positivo, aunque los goles se anoten en el verde. Habla Martí Perarnau en uno de sus libros sobre Guardiola del concepto tiempo y de la prisa de los medios de comunicación en que un proyecto llegue a buen puerto, diferenciando entre el periodista y el sistema de medios en general. Sin embargo, todo es muy sencillo: al periodista le paga su empresa y sin órdenes de arriba, es él mismo el que decide si estar al servicio del club que cubre o simplemente limitarse a dar información (o realizar artículos de opinión), sin engrandecer los aciertos más de la cuenta ni esconder los errores debajo de la alfombra. La nueva propiedad rojiblanca está contenta en Almería, contando Mohamed El Assy que los aficionados le dan las gracias hasta después de perder. Lo que sabe también el egipcio y los propios jugadores es que por lo general en Almería tiene una última pata bastante rígida, dando hasta la impresión de que los ingresos de esa pata provienen del propio club.

martes, 10 de marzo de 2020

Un señor entre el dinero

Artículo Diario de Almería 10-III-20

Mientras algunos que trincan la pasta en negro posan para fotografías que irán dirigidas a los medios alardeando de fútbol y solidaridad, otros predican con el ejemplo sin salir en la prensa. Entre los últimos está uno de los protagonistas de este artículo. Pónganle 'señor X', por ejemplo. Porque el hombre es un señor y porque, de desvelar su nombre, los que van en traje y corbata pueden usar estas líneas en su contra. Señor X colabora con uno de los numerosos equipos de fútbol de la provincia, dejándose horas y horas de la semana para que a los que golpean el esférico no les falte nada. Y lo hace por amor al arte. Es el artífice de la felicidad de Adam y Mohamed, quienes llegaron a tierras almerienses hace unos meses. Ambos tuvieron la suerte de llegar a Almería con sus familias porque otros acaban solos, algunos incluso ni terminan el trayecto, acabando en el mar. Mientras sus padres hacían las cuentas de la casa, Adam y Mohamed sólo querían jugar al fútbol. No lo tenían fácil. Imagínense irse a otro país sin amigos. En su encomiable labor, una trabajadora de la Cruz Roja intentó encontrar acomodo en alguno de las numerosas entidades de la capital.

La cruda realidad era plantillas completas, seguros para poder pisar el césped, papeles que los chavales no tenían, mitades de campo donde ya hay 25 futbolistas (cuantos más jugadores, más dinero...). No había espacio para dos niños que lo único que buscaban era practicar lo que más le gustaba. Entonces apareció señor X para cumplir su sueño. Y no, no exagera el que suscribe al teclear el término 'sueño'. Este señor le metió en una de las ligas paralelas a la federación, con unas reglas más laxas a la hora de inscribir a los jugadores, dándoles la ropa para poder jugar en el equipo. Y Adam y Mohamed, más felices que Capdevila después de ganar una Eurocopa. El siguiente paso será entrenar durante la semana en un club en césped. Seguro que lo consiguen porque existen muchos señores en el balompié. Honor para todos ellos.

martes, 3 de marzo de 2020

Enero sangriento

Vada, el mejor rojiblanco en el Carranza, se lamenta al acabar el encuentro en Cádiz · LFP
Artículo Diario de Almería 3-III-20

Los dos puntos de los últimos 18 en juego, el Estadio de los Juegos Mediterráneos dando regalos como si de la época navideña se tratase (al Almería se le han escapado once de las últimas 15 unidades en casa) y el camino cuesta abajo y sin frenos por el que transita el conjunto indálico no es fruto de la casualidad, sino de esa causalidad de enero, un mes que bien puede costar un ascenso -se dice pronto-. Tras la vuelta de navidades los de Gutiérrez protagonizaron en tierras lucenses uno de los mejores encuentros de las últimas campañas, encadenando después tres triunfos; eso sí, el buen juego ya estaba agotándose, con una puerta del vestuario abriéndose constantemente en una y otra dirección: hasta 13 movimientos realizó la nueva propiedad a pesar de que el equipo almeriense estaba asentado en ascenso directo. Si en el estío ya quiso cargarse prácticamente a todo aquel firmado por Alfonso García, en la ventana invernal no fue menos. Los trece movimientos de momento no llegan ni a la primera 'e' de refuerzos, empeorando incluso la zaga, concretamente, su eje. El número tan alto de entradas y salidas, muy difícil de comprender para un equipo que marchaba tan bien, y la ficha altísima de José María Gutiérrez han colocado a la UDA entre la espada y la pared, con un Turki Al-Sheikh que da la sensación que no sabe muy bien qué hacer. Todo ello en un momento crucial de la temporada, donde las dinámicas son más importantes que nunca. Y todo en una ciudad que se conforma con poco; de hecho, ya dijo El Assy que recibía las gracias hasta después de perder. Los papeles se han modificado, engordándose la masa de aficionados que disparan hacia la prensa (lamentable el comunicado de una Federación de Peñas que cada vez lo hace peor) mientras ponen la alfombra roja para que pasen directivos, entrenadores y jugadores, perdiéndose ese sector crítico con la pésima gestión del Alfonso García de los últimos años.