martes, 18 de julio de 2017

Equipaciones tardías

Casto, Fidel, Vélez, Pozo y Julián posan el pasado verano con las diferentes equipaciones · udalmeriasad.com

A veces no todo lo consigue el dinero. No basta tener un presupuesto alto para ser una entidad innovadora, con ideas frescas y una línea de actuación que motive al aficionado y no mostrar pasotismo. De hecho, clubs no profesionales trabajan mejor que otros que sí lo son. El pasado 13 de junio (cuando escribo estas líneas ya son las 18 horas del 17 de julio) un aficionado creó un diseño espectacular de una camiseta con la cruz de San Jorge y la Alcazaba, respondiéndole la cuenta de la UDA que para esta temporada era tarde, pero que la tendrían en cuenta (lo dudo, ya que el Almería no se sale del catálogo de Nike). Además, ante la petición de una seguidora para ver la nueva zamarra, el club de la Vega de Acá respondió que "queda poco". Eso el pasado 13 de junio.

Lo ideal hubiese sido tenerlas listas para el primer día de renovaciones de abonos. Son miles las personas que se pasan por el club para adquirir el carné y, por lógica, algunos comprarían. Sin embargo, parece que ha sido difícil prever eso. Eso es otra. Sólo se puede adquirir la elástica en un establecimiento. Nada de internet, ya que el apartado 'tienda' en la web del club no lleva a ningún lado. Hace más de un año empleados de la entidad me comentaron que la estaban arreglando. Paciencia, algún día llegará. Una buena mercadotecnia da bastante seriedad, algo que habría que poner impreso en los despachos de la Vega de Acá.

¿Y cómo serán las nuevas equipaciones? Ojalá, como hacen la mayoría de los equipos, cambien respecto a la del pasado curso por eso de obtener más ingresos. Pero parece que mantendrán la rojiblanca y la azul, sustituyendo la amarilla por una blanca. Como en este club no es nada seguro, incluso hasta después de oficilizarse -véase Zubeldía-, ojalá sorprendan y sean nuevas. Aunque ya van tarde.

martes, 11 de julio de 2017

Carril de peatones

Tres corredores realizan su actividad por un carril bici de Jerez de la Frontera · lavozdelsur.com

Verano es tiempo de bicicletas. Pocos espectáculos deportivos llegan a la altura del Tour (grandiosa la etapa de anteayer con siete puertos puntuables, tres de ellos, de especial categoría) o de La Vuelta, lo que provoca un mayor interés por dos ruedas. En el Twitter de la Guardia Civil se puede leer '¿disfrutas con tu bici? Ok, pero no olvides que las señales son para ti. Respeta al peatón. La calle no es el Tour, ni tú eres Froome'. El ingenioso mensaje da para el debate. Quitando los mensajes de aquellos que utilizan internet como escape de su frustración diaria, algunos eran bastante interesantes. Es cierto que ciertos ciclistas no respetan las señales de circulación. Pero esa afirmación debe ser complementaria a que algunos vehículos o peatones no tienen educación vial respecto a las bicicletas.

Ya no es sólo el famoso metro y medio al adelantar, sino que basta con darse una vuelta por un carril bici, sobre todo por el Parque Nicolás Salmerón. Es raro el momento en el que uno no se encuentra con un peatón, con un camino en el que andar o correr a apenas unos metros. Y no se te ocurra decir nada. Siguiendo el recorrido, en el Paseo Marítimo más de lo mismo, cuando el espacio es amplísimo. Quizás dé morbo ir por los metros reservados al ciclista. Bueno, el carril bici del Paseo Marítimo hasta el Maestro Padilla o el de Avenida Federico García Lorca tiene poco de carril bici. Pintaron el suelo que había previamente y que las dos ruedas vayan botando sin amortiguar bien. Pero el tema no es ese. Es mucho más fácil. ¿Por qué tienen que invadir peatones el carril bici?

P.D.: el ciclista no tiene la obligación de ir por el carril bici, sino que también tiene el derecho de circular por la carretera, ya que algunos no van de paseo, sino entrenando a una mayor velocidad y con la necesidad del cemento. Esto no va para los de la LOGSE, sino para los maleducados.

martes, 4 de julio de 2017

Tabaco y deporte

Un aficionado, rodeado de menores, fuma en San Mamés · elcorreo.com

Hay situaciones que históricamente están aceptadas y nadie las pone en tela de juicio. Hace una década fumar en espacios cerrados era lo normal, hasta que llegó la Ley antitabaco en 2011. Felicidad para los no fumadores (o fumadores pasivos), que desde entonces podemos salir de los bares y discotecas sin ese hedor. Sin embargo, esa ley estaba destinada a los espacios cerrados. El País Vasco sí prohibió fumar en los campos deportivos. La Ley de Adiciones y Drogodependencias fue aprobada el pasado año, con multas desde los 600 euros para quien la incumpla. ¡Cuán de feliz sería si se hiciese lo mismo en el sur de España! Es incómodo, desagradable y nada saludable estar dos horas sentado en tu localidad y tener que soportar como el de la fila de delante te echa el humo.

La mencionada ley vasca buscaba proteger sobre todo a los menores. Normal, ¿por qué tiene que tragar un menor de cuatro años todas esas partículas nocivas? Y aquí es donde entran las instalaciones de fútbol base, donde es raro que no haya un cigarro encendido, con decenas de pequeños pululando por el lugar, algunos sentados en el banquillo y soportando el humo. Dando gracias a que sea humo de un cigarro porque el que suscribe ha visto cómo en un campo de la capital había perfectamente entre cinco y diez porros encendidos un sábado a las nueve de la mañana.

Partiendo de la base de que el tabaco -ya sea de puro o de cigarro- es malo para la salud y el deporte tiene numerosos beneficios para ésta, es algo contraproducente que esté permitido fumar en espacios deportivos. Quizás que algún fumador y lector de estas líneas alega a su libertad. La libertad de uno acaba donde comienza la de otra. Y si alguien quiere emborracharse o drogarse, que lo haga. Pero que no perjudique al resto.

P.D.: mi máximo ánimo a aquellos que luchan por desengancharse de esa droga.

martes, 27 de junio de 2017

Notas, dejadez y ruedas de prensa

¿Twitter, nueva forma de comunicar? · otroangulo.info
Artículo Diario de Almería 27-VI-17

Cada incorporación supone una rueda de prensa para presentar al jugador ante los medios y, por consiguiente, ante la afición. Se hace siempre, a pesar de que sea la tercera etapa del futbolista en la entidad, como se puede comprobar en la unionista, puesto que raro es el mercado que no regresa algún ex (la calidad de vida de Almería la tienen pocas ciudades). Sin embargo, es inhabitual que se realice una rueda de prensa para despedir a un efectivo. Ponerse ante los micrófonos está a la orden del día; no en vano, un jugador habla a diario (otrora incluso lo hacían dos o tres en las dependencias interiores del Mediterráneo; por cierto, pasar de esa zona a sala de prensa fue una gran mejora). Expuesto esto, ¿por qué no se convoca a los periodistas y a los que se dedican a hacer de periodistas cuando un jugador se marcha del club?

A las 13:56 horas de ayer aún la UDA no había despedido a nadie en su página web, a pesar de que Las Palmas, el Alcorcón, el Wisla Cracovia y el Granada ya han oficializado las llegadas de Ximo, Casto, Cuesta y Puertas, respectivamente. El encargado de llevar la cuenta de Twitter de la UDA escribió que "todo movimiento cerrado se comunicará cuando sea oficial". "La salida de Julián es oficial, la de Casto también y no hay nada comunicado por vosotros", fue la respuesta de un usuario. "En estos casos nos despedimos tras sus declaraciones. Mismo caso que con Ximo y Puertas [en un comentario en Twitter e Instagram...]", la del Almería.

Está muy bien interactuar a los aficionados (lo que debe hacer un CM), pero, ¿qué cuesta subir una nota a la web -aficionados consultan ésta, pero no las redes sociales-, igual que hace el otro club con la incorporación? Menos despedidas por redes sociales de los jugadores (numerosas faltas de ortografía muchas veces) y más ruedas de prensa, donde puedan responder a diferentes preguntas interesantes.

martes, 20 de junio de 2017

Todo por el fútbol

Alfonso García, durante una rueda de prensa en la sala de conferencias del Mediterráneo · marca.com

"¡Os lo merecéis todo por el fútbol!", espetó Alfonso García esa madrugada histórica del 20 de mayo de 2007 desde el autocar descapotable. Estaba eufórico. Ilusionado por el fútbol. El pasado 5 de abril, diez años después, habló para los medios en el césped del Mediterráneo: "Vamos a dejar unas cuantas semanas y cuando estemos salvamos daremos primicias". ¿Se refería a una posible venta del club? Esa de la que ha ido informado este diario desde entonces. Se refiriese a lo que se refiriese, el equipo ya está salvado y la entidad de la Vega de Acá no ha dado ninguna primicia. Aunque parece que las negociaciones con los inversores asiáticos se han enfriado en los últimos días, se atisban dos escenarios. Una, con la posible venta del club. Otra, con la familia García al frente del barco otro curso más.

El que suscribe no es partidario de esos grupos extranjeros que utilizan el fútbol como una herramienta para alcanzar otros objetivos. Se vio con el jeque del Málaga. Al principio, todo parecía pintado de rosa, con fichajes de renombre y sintiéndose un grande de Europa. Cuando al señor Al-Thani le pararon los pies y le frenaron sus proyectos extradeportivos en la zona de Marbella, la situación deportiva viró. Alfonso García es consciente de estos casos, que, incluso, pueden llegar a llevar a la desaparición del club y no quiere vendérselo a cualquiera. Porque ofertas ha tenido en todos estos años.

Sin embargo, quizás peor que este tipo de inversores es la desgana de la UDA en el último lustro, excepción del ejercicio con Javi Gracia. Esa ilusión del "todo por el fútbol" ya no está. Prueba, echarse a un lado para el nuevo cargo que le dio a su vástago. ¿Se va a tropezar por enésima vez con la misma piedra o no se va a profesionalizar el club, limpia del vestuario incluida? El fútbol tiene que ser lo más importante. Y sin ilusión, eso es imposible.

martes, 13 de junio de 2017

Crecimiento y arcadas

Algunos aficionados no dudaron en saltar al verde tras la conclusión del encuentro ante el Reus · Twitter
Artículo Diario de Almería 13-VI-17

Las primeras ganas de vomitar son al pensar en la UDA de los últimos años: planificación deportiva malísima, caer en la misma piedra por tercer curso consecutivo, sensación de dejadez que desprende el club, jugadores que salen de fiesta el día previo a un entrenamiento o partido, otros que se encaran con aficionados... Menos mal que aterrizaron Lozano y Ramis -¡cuántas bocas ha callado con trabajo!- y que algunos profesionales (Joaquín, Nano, Motta, Quique y otros más) tiraron del carro para salvar los muebles. Porque eso es lo único que se consiguió: salvar los muebles. De ahí que haya que aplaudir a esa afición, que ha crecido una barbaridad en la última década. Otrora hubiese habido una invasión de escándalo, a pesar de por historia reciente tener que ser uno de los candidatos al ascenso. Sin embargo, fue señalar el final del choque y comenzar la pitada. Y no por parte de unos cuantos. Al menos la zona donde estaban mis oídos mostró su descontento con el "¡fuera, fuera!" y silbidos y más silbidos. Una actitud ejemplar: dejar que se acabase el encuentro y ahí expresar lo que se sentía.

Pero después me dieron arcadas al ver cómo algunos saltaron al verde. ¿A qué?, ¿a celebrar una permanencia en Segunda?, ¿esa es la ambición de esos individuos? Individuos que no representan a la afición del Almería, puesto que ya se sabe de dónde salieron (aunque también había muchos de peñas). Y dan ganas de ir al baño al leer que esos son "los que luego van con la camiseta del Madrid o Barcelona por la calle", pensamiento de esos cool que sólo creen que se puede vestir una elástica. No me gustaría acabar el artículo así, sino volviendo a aplaudir a ese grueso de la hinchada que de verdad ha crecido y a la que ya difícilmente engañan.

P.D.: Ya ha llegado el final de temporada. Espero que Alfonso cumpla con lo que dijo y empiece ya ese proyecto tan ambicioso del que habló.

martes, 6 de junio de 2017

Fiesta con entrada libre

Isco, que dio un recital en Cardiff, se marcha de Alves y Barzagli · talksport.com

"Seis Copas de Europa con Francisco, tres con José María y tres con Mariano", escribía uno anteayer en Twitter. Hay necios y luego está una clase de personajes a los que el fútbol les importa un pimiento. Se ponen unas gafas para vivir su realidad paralela y quieren ser partícipes del juego de los políticos, del "y tú más". "El gol de Mijatovic en Ámsterdam fue en fuera de juego", dice uno. "Para robo el de Stamford Bridge", responde el colega. Y así constantemente, centrando la atención en el colegiado en vez de disfrutar del juego. Porque hay mucho que paladear se simpatice con el equipo que sea. Al que de verdad le guste el fútbol disfrutará con este Madrid como el aficionado blanco maravilló con ese Barcelona de Guardiola. El que niegue eso, o vive en otro mundo, o de verdad no le gusta este deporte.

Los guarismos son demoledores, con tres Copas de Europa de las últimas cuatro, dos consecutivas, proeza que no se conseguía desde hacía 27 años, cuando el Milan de Sacchi derrotó al Benfica tras hacer lo propio en 1989 con el Steaua. Esas dos seguidas que se habían resistido en el formato Champions hasta el sábado. Más números. 65 encuentros consecutivos viendo portería rival son una barbaridad de partidos. Para barbaridad la de Ronaldo, con cinco goles al Bayern en cuartos, tres al Atlético en semifinales y dos a la Juventus en Cardiff.

Pero no sólo de datos vive el fútbol. Zidane ha logrado meter al Madrid en el olimpo por su naturalidad en la toma de decisiones y un trabajo que tiene como consecuencias un equipo con multitud de variables y una plantilla que da gusto, a diferencia de la típica en la que al final acaban jugando 13-14 jugadores. La magnífica segunda parte en Gales es para mostrarla en las escuelas de fútbol, para verla y disfrutar, independientemente de ser de un equipo o de otro. Verla y disfrutar como buen hincha de fútbol.

martes, 30 de mayo de 2017

Ramis, Lozano y hambre

Ramis y Lozano, en el Ciudad de Valencia · elalmeria.es

Habrá quien vea mal que se hable del futuro cuando aún no está resuelto el presente, pero los periodistas de momento no metemos goles. En el curso de entrenador nos explicaban el procedimiento que tenía el Sevilla para fichar, filtrando jugadores con una óptima organización, nada de chapuzas in extremis cual Manolo y Benito. El club hispalense es uno de los mejores del mundo en la relación calidad-precio de sus incorporaciones. Igual de cierto es que el unionista no tiene el potencial económico para tener a esa amplia red de ojeadores como la sensación que desprende la entidad de la Vega de Acá, dejando la mitad de los fichajes para las últimas semanas del mercado, cuando lo lógico es que ya estuviese apuntalado el nuevo plantel. No se conoce matemáticamente la categoría en la que jugará, pero tan barata es esa excusa como fácil el hacer dos hojas de ruta (tener que usar la segunda sería de ser muy necio por no saber jugar fuera del verde).

Anteayer, mientras iba a la playa, leía el artículo dominical de Paco Gregorio, quien apostaba por la continuidad de Ramis y Lozano. Ese debe ser el primer paso para no hacer el ridículo por cuarta temporada consecutiva. Ambos han aportado aire fresco a un club que desprende dejadez y que necesita una limpia para que la afición, cansada, vuelva a ilusionarse. No se trata de un ascenso o no, sino de dar la sensación de club profesional que milita en una categoría que pertenece a la Liga de Fútbol Profesional, y de jugadores con hambre de fútbol y que no se sientan los reyes del mambo. Para empezar a construir esto no hace falta que se selle la permanencia o no, sino que se trata de una tarea que se debería trabajar durante todo el año para llegar al mercado veraniego con bastante hecho y las ideas muy claras. Hay que dar un giro brusco al timón para evitar quemarse tras mucho tiempo jugando con el fuego.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Categoría

Gianluigi Buffon resopla en un partido con la Juventus · elbocon.pe

En verano de 2006 la Juventus descendió a la Serie B por el Calciopoli. Fabio Cannavaro, Lilian Thuram, Gianluca Zambrotta o Zlatan Ibrahimovic, entre otros, se bajaron del barco de la Vecchia Signora, a diferencia de Gianluigi Buffon. Uno de los mejores guardametas de la historia fue fiel a su escudo y no lo dejó solo en uno de los momentos más delicados de su larga vida. En los cumpleaños, en las buenas, todos quieren estar. Lo difícil es mantenerse al pie del cañón en uno de esos instantes en los que la vida te golpea y te manda contra las cuerdas del cuadrilátero.

Es en los descensos de categoría es cuando se ve la categoría, valga la redundancia, de las personas. Lo más fácil es marchar a algunos de esos equipos que han mostrado interés para que el futbolista continúe en la misma competición vistiendo otra zamarra. Cambio de escudo, de vestuario y a seguir jugando porque para algunos un día estoy aquí, otro allí y el otro allá. Los sentimientos, para Jack y Rose. Sin embargo, hay otros que sí caminan por la senda de Supergigi, conscientes de que el infierno es el lugar para demostrar compañerismo, esfuerzo, entrega, humildad, sacrificio y amistad. Y categoría.

Es en ese momento en el que el escudo que emula al cielo que llora cuando aparecen los superhéroes para apagar la lluvia, el fuego y todo lo que salga por delante, dando ejemplo al resto de la manada, que ya piensa en la estampida. En en ese momento en el que el escudo que emula al cielo que llora cuando más hay que mirar a las nubes en vez de agachar la cabeza. Es en ese momento cuando ese escudo te necesita. Es en ese momento cuando se ven a las personas con categoría, que se sobreponen a las categorías.

P.D.: me produce arcadas conocer que entrenadores de entidades aficionadas tocan a jugadores cuando los equipos actuales de éstos se están jugando la vida. Clase. Categoría.

domingo, 21 de mayo de 2017

Noche negra

Mensajes de ánimo que de poco sirvieron.
Posiblemente alguno lea estas líneas y se ría. Me da igual. Será prueba de su ignorancia, de la inexistencia de otro fútbol que no sale en la caja tonta. Ese fútbol, que, por desgracia, dicen los mayores, se está perdiendo. Sea como sea, este deporte es cruel. Muy cruel. Es capaz de enseñarte la puerta de salida tras cuatro meses en el calabozo. Y cuando vas a salir te tira un barreño de agua congelada que te empuja hasta el último metro del habitáculo. El fútbol es capaz de sorprendente con un triunfo en Linares (1-3, yendo en coches y con sólo once jugadores) y una victoria del Ronda en el Tito Pedro (0-1) para depender de ti mismo en la penúltima fecha y salir del descenso cuatro meses, 18 jornadas, después. Y cuando vas a salir, el propio fútbol, ese alumno travieso, te coloca el borrador de la pizarra en la bisagra de la puerta para que se te caiga encima y no puedas marcharte, aunque tu idea era estar fuera.

Te levantas y vas a una ceremonia con lo que más quieres. Y en la iglesia, aunque hay guerras, injusticias, hambre y un largo etcétera de penurias, rezas. Está feo pedir por un simple juego. Lo que ocurre es que no se trata de un simple juego. Comes y te vas más de dos horas antes del inicio a estar con los compañeros tomando café y preparar el vestuario. El guión es de una película para alguien que no está acostumbrado a jugar finales con trofeos de por medio. Penúltima jornada. Dos equipos en descenso y el que gane sale de él. Y no es hasta el descanso cuando te das cuenta que estás a menos de una hora de bajar. No había entrado en tus cálculos que una derrota significaba el descenso matemático. Sólo pensabas en que tú ibas a ser el vencedor. Y entonces te empiezas a poner más nervioso.

Te han clavado un cuchillo y ya juegas sin red. La siguiente cuchillada es para mandarte prácticamente al otro mundo. Y llega. A pesar de que es el segundo disparo a portería del rival. Cuando ya casi has perdido la esperanza, va el tercer tiro y la tercera bala, definitiva. Minutos después entras al vestuario, compañeros cabizbajos y no sabes cómo actuar. Ves a Manu, el mejor portero de Almería, llorando desconsolado e impotente y se te rompe el alma. Porque hay algunos que sí sienten a su escudo. Llega un mensaje a la cuenta de Twitter del equipo, procedente de Barcelona. "Ánimo al club de mis amores, estoy convencida de que los jugadores han dado todo. ¡Volveremos a subir", escribe Vanesa. Un club pequeño, pero que deja huella; de ahí que muchos ex estuviesen apoyando hoy. Porque todos forman parte de la familia de ese escudo.

Un escudo, el del Oriente, que esta noche tendrá pesadillas. Esta noche llorará por los tres puñales recibidos. Esta noche pensará si la magia existiese y el domingo 21 de mayo de 2017 pudiese volver a comenzar. Esta noche sufrirá. Pero que nadie dude que ese escudo mañana se levantará como todos los lunes sale al sol. Y lo hará de verdad. Porque en las malas es cuando se demuestra quién es grande.

martes, 16 de mayo de 2017

El trabajo y la alegría de los ayudantes

Hugo, con lo que más le gusta · dibujos.net

Si son habituales a esta columna, ya sabrán que el que suscribe entrena a un equipo prebenjamín y a otro bebé del CD Oriente. El ya casi famoso Diego Clemente es el delegado de los 'mayores'. Luego hay una serie de ayudantes, cuya labor es tan importante como la de los propios jugadores. La orden es que se pongan ellos junto al equipo para la foto previa al encuentro y no por casualidad, sino que son unos más del grupo. Son Álvaro, Álex, Hugo, Laura y Rocío. No tienen ficha y la etiqueta sería la de 'ayudantes', sin embargo, más bien son 'todoterrenos'. Álvaro y Álex son los hermanos mayores de dos prebenjamines, y, aunque el vestuario es un lugar sagrado, ellos tienen permitida la entrada, ya que sus consejos son importantes para los niños al haber pasado ellos hace unas temporadas por esas categorías. Incluso, cuando el árbitro de turno hace la vista gorda, se sientan en el banquillo y fomentan la piña.

Los hermanos de Hugo, Laura y Rocío no están aún en Primaria, por lo que su ayuda resulta fundamental para que este plumilla no se ve cual torero en la Maestranza. En el vestuario echan una mano cambiando a los jóvenes futbolistas. Su labor fundamental llega al salir al césped, puesto que son los encargados de que los balones, el botiquín y demás aperos no se extravíen. En el propio verde se les multiplica el trabajo, debido a que aparte de ser los encargados del material, también realizan los ejercicios de calentamiento a pesar de que ellos no pueden jugar en esa categoría al tener ya nueve años. Y, cuando el colegiado, da el pitido inicial, no me dejan solo, sino que están ahí apoyando. Dentro de unos años no me acordaré de los resultados, pero sí de todos estos ángeles que aportan mucho, alegría entre ello. Al fin y al cabo, la unión hace la fuerza.

domingo, 14 de mayo de 2017

José Ángel y Nacho, dos personas

José Ángel realiza un pase con la elástica del Bodo noruego · Twitter

Esta semana han leído en estas páginas el reportaje al ex unionista José Ángel y a su hermano Nacho, árbitro que pita en las categorías bases de Almería. Fue un orgullo realizarlo por las facilidades que dieron ambos. Con Nacho fue más fácil hablar y mandar a nuestro fotógrafo a uno de sus partidos. Sin embargo, con el futbolista la historia pintaba diferente porque no era cuestión de realizar una llamada a Noruega ni poner una previsión de fotografía a Bodo. Así que optamos por hacerlo por whatsapp. Las referencias de José Ángel eran buenas. Un tipo educado y que ve más allá del terreno de juego, interesado en los estudios relacionados con el deporte. Sin embargo, me sorprendió cómo respondió a la entrevista.

Optamos por hacerla vía whatsapp y las expectativas eran respuestas cortas y con faltas de ortografía, algo común con el móvil. Sin embargo, el centrocampista sevillano se alargó con las respuestas a la vez que respetaba el castellano. Al que suscribe le vino de lujo, pero a él le supuso pasar de los diez minutos de rigor a casi media hora, algo que es de agradecer, sobre todo en la actualidad, cuando parece que son intocables algunos futbolistas.

Jefes de prensa que dan la bronca por no avisarles cuando contactas con un deportista (y si le avisas, la respuesta es negativa en el 99% de los casos) o jugadores que se creen dioses y pasan de hablar delante de un micro (y si lo hacen, es para abrir el libro de los tópicos y lanzar uno detrás de otro). Entre tanto oscurantismo es encomiable gente como José Ángel, a quien no le importa perder media hora de su día para que un periodista pueda hacer un reportaje a casi 5.000 kilómetros de donde se encuentra. Futbolistas que persiguen un sueño, pero que no olvidan su humildad ni que son personas. Esa palabra que tanto se olvida...

domingo, 7 de mayo de 2017

Gracias

Diego con Pedro, jugador del prebenjamín del CD Oriente · NGC

Duele ver que a aquellos que sólo están en las buenas. Por eso es de agradecer cuando ocurre lo contrario. Nació el pequeño Mario y mientras Laynez se tomaba su merecido 'descanso' cambiando pañales, Noguera ocupó su sitio en la redacción. A mí me tocó unos días después por el nacimiento de Nerea, la hija de Paco Gregorio, jefe de esta sección. Ha sido sólo un mes -bendito mes-, pero he necesitado la ayuda de diferentes personas para no dejar del todo mis quehaceres diarios. Una de ellas, la de monitor en los equipos prebenjamín y bebé del CD Oriente. Agradezco la comprensión de los más de veinte niños y padres, pero, sobre todo, la ayuda de Diego Clemente. Ya pasa a ser un habitual en esta columna, aunque dentro de poco pasará de la opinión a la noticia porque pinta alto en el atletismo. A pesar de no contar con la mayoría de edad, se hizo responsable de entrenar a los niños mientras el que suscribe le daba a las teclas en esta redacción, algo que agradecer cuando el joven lo hace por amor al arte. Tampoco se puede olvidar a Manu, portero del sénior del club y mejor guardameta de Almería, que hizo un día de sustituto del sustituto Diego, así como de Domingo.

Gracias también a Juandi, Carlos, Córdoba (ojalá que hoy no veas portería...) y al resto de compañeros del curso de Entrenador Básico de Fútbol, quienes me han ido diciendo lo que veían en clase durante estas semanas. Y gracias también a Marta y Sara, más de lo mismo con el Grado en Educación Primaria. Sin ellos sería imposible volver en unos días a la rutina. Pero si el artículo va de agradecer, es de justicia hacer lo mismo con los compañeros de este diario, aunque no es posible nombrarlos porque habría que alargar esto hasta final de la página. Gracias por confiar en este y gracias por el ambiente tan sano que se respira desde esta mesa. Espero que sea un hasta luego.

domingo, 30 de abril de 2017

El jefe

El fútbol, ese deporte que no entiende de diferencias · NGC

Oscuridad y una radio sonando el pasado miércoles por la noche cuando regresaba a casa. La radio, ese viejo aparato que nunca muere. Por muchos aparatos tecnológicos que aparezcan, siempre está su magia. Era de Stephan, un vagabundo que vive en la puerta de uno de los supermercados Día de la capital. "¿Cómo va el Madrid, Stephan?", pregunté. Pero su respuesta no se ciñó únicamente al encuentro en Riazor, sino que me hizo un amplio resumen de la jornada. "2-6 va ganando. Y el Borussia ha dado el campanazo en el Allianz Arena. Y el París le ha pegado una buena al Mónaco. Ambos han pasado a la final de sus copas", respondió. No hizo falta que sacase el móvil ni subir a casa para encender el televisor. Una radio bastó para que me resumiese los partidos.

La conversación puede parecer una nimiedad, pero demuestra que el fútbol no entiende de clases ni de fronteras. Porque la redonda es lo que une. La del miércoles fue sólo una de las numerosas conversaciones sobre fútbol que mantengo con mi colega alemán. Es cierto que a la hora de pronosticar un resultado erra más que una escopeta de feria, pero el jefe -como le digo- entiende de fútbol. Desde hace años se ha ganado el respeto del barrio y ha sido en parte por eso. Rara es la persona que le guste el deporte rey y no se pare al entrar o salir del supermercado a charlar sobre el partido que se jugó la noche anterior o el que se disputará dentro de unas horas.

Cuando en el mismo torneo están la selección española y la germánica, es divertido ir a hacer la compra -siempre que no haya prisa-. El pique está ahí. Sufrió en la final de la Eurocopa de 2008, en las semis del Mundial de 2010 y en 2012 Italia impidió el tercer enfrentamiento. En Brasil 2014 sí que respiró tranquilo. Ahora le dejaremos divertirse en la Confederaciones porque en el Mundial de Rusia el pique volverá a estar garantizado. Mientras tanto, toca disfrutar de su mágica radio.

domingo, 23 de abril de 2017

Tópicos a la basura

Borja Fernández, en la sala de prensa del Mediterráneo · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 23-IV-17

Para un periodista (y para el aficionado) es una gozada tener a un presidente como Alfonso en sala de prensa. No suele ser habitual por eso de estar más fuera de Almería que dentro. Pero cuando habla, habla. Alfonso tendrá fallos -muchos-, pero con el micrófono o las grabadoras delante dice lo que piensa. Lo que no es muy común es que un futbolista se salga de los tópicos. Por ejemplo, Borja habló el pasado miércoles y dejó frases interesantes. "No he visto el partido repetido [el de Córdoba], pero las sensaciones son que cada uno tiene que dar mucho más", aseveró el gallego. Esa es sola una de ellas, hubo más que agradece el periodista. Otro hubiese tirado de los tópicos. Se podría hacer un manual de ellos: "Hay un rival enfrente y las cosas no siempre salen como uno quiere", "hay días en los que lo trabajado no sale y hoy es uno de esos", "lo intentamos, pero la pelota no quiso entrar" y un largo etcétera. Mi preferido es el manido "ya hay que olvidarse de ese partido, ahora toca seguir trabajando y pensar en el próximo domingo". Parecen las ruedas de prensa del Football Manager, con cuatro o cinco respuestas predeterminadas para cada respuesta.

Antes de la rueda de prensa de Borja el miércoles, hubo una de Sedeño, Molducci y Llabrés. Se quejaron del actual sistema de la fase final de la Superliga, jugando dos partidos en dos días y no alternando canchas. El italiano explicó que en Italia el día de la final de la máxima categoría no hay más partidos, a diferencia de España, lo que habla fatal de la RFEVB.

Es una gozada que los protagonistas se salgan del camino establecido y digan lo que realmente piensan. Quizás es que a algunos no les vaya eso de pensar. Eso sí, tampoco hace falta llegar al extremo de Clemente: "A su hijo [a un periodista] le diremos lo que es su padre: un sinvergüenza. Usted es un sinvergüenza, un maleducado y encima es más tonto que un saco de clavos". Ese sí que tiró los tópicos a la basura...

domingo, 16 de abril de 2017

Pulsaciones aceleradas

Miguel Camacho conduce un esférico la pasada semana en Tiro Pichón · NGC
Artículo Diario de Almería 16-4-17

Uno de los cuadros de mi habitación está formado por distintas fotografías. Algunas tienen 20 años; otras, sólo unos meses. En todas ellas predomina el verde. El verde del Oriente, mi equipo (sí, se puede amar a un equipo que no esté en Primera o Segunda). En ese cuadro aparece mi primera ficha en este mundillo. Jugador, con apenas cuatro años, de la escuela de la entidad oriental. Escuela, que, casualmente, llevo ahora con muchísimo orgullo y emoción por haber estado en el otro lado del pupitre hace ya dos décadas. También hay una foto en la que aparece un renacuajo con una camiseta blanca y unos pantalones rosas con los veteranos del club.

Posiblemente esa ficha y esa foto expliquen muchas cosas de mi vida. Por ejemplo, las más de cien pulsaciones por minuto del pasado domingo cada vez que el Tiro Pichón cogía el esférico en los últimos minutos. Un gol del cuadro malagueño hubiese supuesto alejarnos -con el Oriente sí escribo en plural- a ocho puntos de ellos, que son los que marcan la permanencia, y, en consecuencia, un más que posible descenso. En un barrio cualquiera de Málaga algunos estábamos que infartábamos de los nervios (el 0-0 final hace que continuemos a cinco puntos, aunque con un encuentro menos).

A falta de seis jornadas para el final, está todo por decidir y es imposible asegurar que habrá permanencia o descenso. Lo único que le pido a mis compañeros es sacrificio y dar el 100%, una perogrullada, pero necesario para mantener al equipo entre los mejores de la provincia y seguir paseando el escudo por Andalucía. Algunos lleváis toda la vida en el club; otros, sólo unos meses. Pero sed conscientes de que, aunque no seamos muchos, algunos sentimos esto en lo más adentro del corazón. Ver esa ficha y esa foto con los pantalones rosas y pensar en el domingo, en la próxima batalla, y ya es acelerarse el pulso...