domingo, 23 de abril de 2017

Tópicos a la basura

Borja Fernández, en la sala de prensa del Mediterráneo · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 23-IV-17

Para un periodista (y para el aficionado) es una gozada tener a un presidente como Alfonso en sala de prensa. No suele ser habitual por eso de estar más fuera de Almería que dentro. Pero cuando habla, habla. Alfonso tendrá fallos -muchos-, pero con el micrófono o las grabadoras delante dice lo que piensa. Lo que no es muy común es que un futbolista se salga de los tópicos. Por ejemplo, Borja habló el pasado miércoles y dejó frases interesantes. "No he visto el partido repetido [el de Córdoba], pero las sensaciones son que cada uno tiene que dar mucho más", aseveró el gallego. Esa es sola una de ellas, hubo más que agradece el periodista. Otro hubiese tirado de los tópicos. Se podría hacer un manual de ellos: "Hay un rival enfrente y las cosas no siempre salen como uno quiere", "hay días en los que lo trabajado no sale y hoy es uno de esos", "lo intentamos, pero la pelota no quiso entrar" y un largo etcétera. Mi preferido es el manido "ya hay que olvidarse de ese partido, ahora toca seguir trabajando y pensar en el próximo domingo". Parecen las ruedas de prensa del Football Manager, con cuatro o cinco respuestas predeterminadas para cada respuesta.

Antes de la rueda de prensa de Borja el miércoles, hubo una de Sedeño, Molducci y Llabrés. Se quejaron del actual sistema de la fase final de la Superliga, jugando dos partidos en dos días y no alternando canchas. El italiano explicó que en Italia el día de la final de la máxima categoría no hay más partidos, a diferencia de España, lo que habla fatal de la RFEVB.

Es una gozada que los protagonistas se salgan del camino establecido y digan lo que realmente piensan. Quizás es que a algunos no les vaya eso de pensar. Eso sí, tampoco hace falta llegar al extremo de Clemente: "A su hijo [a un periodista] le diremos lo que es su padre: un sinvergüenza. Usted es un sinvergüenza, un maleducado y encima es más tonto que un saco de clavos". Ese sí que tiró los tópicos a la basura...

domingo, 16 de abril de 2017

Pulsaciones aceleradas

Miguel Camacho conduce un esférico la pasada semana en Tiro Pichón · NGC
Artículo Diario de Almería 16-4-17

Uno de los cuadros de mi habitación está formado por distintas fotografías. Algunas tienen 20 años; otras, sólo unos meses. En todas ellas predomina el verde. El verde del Oriente, mi equipo (sí, se puede amar a un equipo que no esté en Primera o Segunda). En ese cuadro aparece mi primera ficha en este mundillo. Jugador, con apenas cuatro años, de la escuela de la entidad oriental. Escuela, que, casualmente, llevo ahora con muchísimo orgullo y emoción por haber estado en el otro lado del pupitre hace ya dos décadas. También hay una foto en la que aparece un renacuajo con una camiseta blanca y unos pantalones rosas con los veteranos del club.

Posiblemente esa ficha y esa foto expliquen muchas cosas de mi vida. Por ejemplo, las más de cien pulsaciones por minuto del pasado domingo cada vez que el Tiro Pichón cogía el esférico en los últimos minutos. Un gol del cuadro malagueño hubiese supuesto alejarnos -con el Oriente sí escribo en plural- a ocho puntos de ellos, que son los que marcan la permanencia, y, en consecuencia, un más que posible descenso. En un barrio cualquiera de Málaga algunos estábamos que infartábamos de los nervios (el 0-0 final hace que continuemos a cinco puntos, aunque con un encuentro menos).

A falta de seis jornadas para el final, está todo por decidir y es imposible asegurar que habrá permanencia o descenso. Lo único que le pido a mis compañeros es sacrificio y dar el 100%, una perogrullada, pero necesario para mantener al equipo entre los mejores de la provincia y seguir paseando el escudo por Andalucía. Algunos lleváis toda la vida en el club; otros, sólo unos meses. Pero sed conscientes de que, aunque no seamos muchos, algunos sentimos esto en lo más adentro del corazón. Ver esa ficha y esa foto con los pantalones rosas y pensar en el domingo, en la próxima batalla, y ya es acelerarse el pulso...

martes, 4 de abril de 2017

Preguntas de madrugada

Morcillo, que regresó al once en Tarragona, pugna un esférico con Emaná · gimnasticdetarragona.cat

Este Almería tiene otra pinta, convertido en un equipo con más empaque, y al que no le da miedo salir fuera de su feudo. Los guarismos dan fe de ello, con diez puntos de los últimos quince, seis de ellos de visitante (antes, sólo tres de 42 posibles), siendo la única derrota en el campo del intratable Levante. Expuesto esto, uno, sin poder conciliar el sueño, se formula diversas preguntas en vez de contar ovejas. ¿Por qué se tardó tanto en echar a Soriano? Es de desalmados querer que una persona se quede sin puesto de trabajo, pero en el plano futbolístico ha resultado lo mejor. Y no es sólo opinión del que suscribe, sino que es raro el jugador que no pase por la sala de prensa y compare la intensidad de las sesiones del maño con las de Fran y Ramis. Y esto no es culpa única de Soriano. ¿Por qué algunos no entrenan con la máxima intensidad independientemente de que el entrenador apriete más o menos las tuercas?, ¿hasta qué punto es culpa del técnico esta intensidad?

En cuanto a nombres, ¿por qué estuvo tanto tiempo Azeez sin jugar? Su vuelta al verde ha resultado clave en la transformación de la UDA. Continuando con las águilas verdes, ¿qué sentido tiene que se marche Uche en junio para regresar en febrero? Y una vez dejado escapar el año pasado, ¿por qué no llegó en enero en vez de febrero? La salvación puede decidirse por un punto y cada semana es fundamental. Otra pregunta es por qué se permite que haya componentes del plantel que lancen dardos (incluso algo más que eso) a la afición que le da de comer. Por cierto, en el caso de que se consiga la permanencia, ¿se subsanarán la multitud de errores que se repiten año tras año o se seguirá viviendo de la improvisación? Por último, ¿es normal que el hijo de Alfonso reconozca que su padre "necesita estar más centrado en sus negocios" en los meses más importantes de la historia del club?

martes, 28 de marzo de 2017

Este doar un joc

Sergiu, con un polo del Oriente, y el que escribe, con la camiseta del Metalurgistul Cugir.

Las grandes lecciones no se reciben en clases magistrales. Viernes pasado. Arena Cugir. Mada Bercea, ex del Aguadulce, La Cañada y Oriente, calentaba con el Osorhei, su nuevo equipo, y que ese día jugaba en el feudo del Metalurgistul Cugir, equipo de la tercera rumana. A unos metros colgué en una valla la bandera rumana y una de España con el escudo del Oriente y la bonita palabra 'Almería'. De repente, se acercaron más de diez recogepelotas. La escena no era habitual para ellos y empezaron a interesarse sobre qué hacía un español allí. Inmortalizamos el momento y regresé a mi asiento. Entonces me rodeó otra decena de niños diferentes. Más de lo mismo. Espero que Mada no llegue hasta estas líneas porque en mitad del partido tuve que dividir mi atención entre el encuentro y la conversación con los pequeños. No todos los días había un español allí y no quisieron desaprovechar la novedad. Y, sea escrito de paso, rara vez se siente uno el centro de atención.

Entonces llegó el descanso, se fueron esos niños y vinieron los recogepelotas del principio. Daba igual que no fuesen ganando, ellos querían estar en la grada con el español. Mada, por segunda jornada consecutiva, adelantó a los suyos y los chavales, del equipo contrario, aplaudieron. Pero la lección llegó unos instantes después cuando igualó el Cugir. Uno de ellos, Sergiu, cogió el móvil y puso en el traductor 'este doar un joc' ('esto es sólo un juego'). ¡Un niño de once años afirmando que no me pusiese triste, que un 1-1 estaba bien para irnos los dos contentos y que lo importante era disfrutar todos del fútbol! ¡Un niño de once años dando una lección! Una lección a aquellos que sólo piensan en ganar en el fútbol base. No me quedó más remedio que regalarle un polo del Oriente, a pesar de que ello suponga recibir decenas de invitaciones al Facebook de los niños de Cugir. Acest joc uneste oameni.

martes, 21 de marzo de 2017

Análisis someros

Fran Vélez pugna un balón en el feudo del Levante · udalmeriasad.com

Posiblemente el título de este artículo sea erróneo y somero sea un término con un carácter magno por lo que realmente son estos comentarios. El domingo escuché a un señor hablando con el vecino sobre el partido que el Almería había jugado en la matinal. La escena podía tener su punto romántico: fútbol en el barrio, tertulia de balcón a balcón. Hasta que escuché a uno de ellos mentando al colegiado, culpándole de la derrota. Y a la mala suerte. La mala suerte. "El Madrid no mereció pasar en octavos ante el Nápoles", escuché a otro días antes. "Ganó por suerte", fue su magnífico y único argumento. Porque una cosa es que lo piense el ciudadano de a pie en su terraza y otra muy diferente que el discurso venga de gente que cobra dinero en este negocio del fútbol. Ayer por la mañana, según el medio de comunicación que uno leyese o escuchase, podía sacar dos conclusiones. Una era que la UDA, por debajo en el marcador, tomó la iniciativa en la última mitad del segundo acto. Otra que parecía el Brasil de los 70. A mí no me engañan y me quedo con las reflexiones de Paco Gregorio y Jesús Noguera.

Los análisis someros y victimistas no se ciñen al Almería. No hace falta nada más que poner cualquier programa de medianoche de la televisión pública, en el que no grite no es nadie. Bolas calientes, a 'tu' equipo le han pitado más penaltis, el 6-1 del Barcelona fue un robo y un largo etcétera que aburre (como si fuese uno de esos pesados grupos de whatsapp en los que sólo se leen tonterías), en lugar de un análisis reposado, más propio de la televisión privada. Por no hablar de las críticas al entrenador de turno por poner a los jugadores cuyos familiares mejor le caen. ¿Iba a tirar ese técnico piedras contra su propio tejado? Lo escrito, el título de este artículo es erróneo y somero es un término con un carácter magno por lo que realmente son estos comentarios.

martes, 14 de marzo de 2017

Juan Rafael

Un árbitro ayuda a levantar a un niño en un partido en las Islas Baleares · futbolbalear.es

Tras ducharse, fue a su coche mientras se comía un plátano. Tocaba recuperar fuerzas después de dirigir dos partidos. La escena era simple, pero también prueba de que son personas y no enemigos. Era Juan Rafael Usero, el árbitro de dos encuentros que se jugaron el pasado viernes por la tarde en el campo municipal El Toyo (lamentable que una instalación nueva ofrezca un vestuario para compartir entre diez equipos de varias disciplinas deportivas). Juan Rafael dio una lección tras otra sin hacer ruido, demostrando que se puede arbitrar un partido sin alzar la voz ni con una actitud chulesca y prepotente. Desde un principio dejó bien claro que los protagonistas eran los jugadores, incluso permitió entrar sin su permiso a los delegados al césped para atender a los pequeños jugadores que se lastimaban. Siempre con una sonrisa, bromeando incluso con los niños, atándole los cordones, dejando que fuesen los entrenadores los que decidiesen el tiempo del descanso, haciendo flexibles las normas y mostrando que la lógica debe imperar por encima de las últimas siempre que se pueda.

Es cierto que los hay muy malos. Y chulos. Pero como todo en la viña del Señor. A aquellos que hablan de teorías conspirativas, les invito a ponerse un silbato durante 60 minutos. A aquellos que sólo saben mentar al trencilla, les invito a ponerse un silbato durante 60 minutos. A aquellos que señalan al colegiado en vez de hacer autocrítica, les invito a ponerse un silbato durante 60 minutos. Lo que tienen que sufrir los árbitros del fútbol base es inhumano, con agresiones verbales fin de semana sí y fin de semana también (echo de menos una huelga arbitral cuando hay agresión física). Por eso, cuando lo ves comiendo el plátano y te das cuenta de que también es humano, toca aplaudirle. Y más tras dirigir dos encuentros con esa humildad y amabilidad. Por más como él.

martes, 7 de marzo de 2017

Goleadas sin sentido

¿Hay algo más bonito que inculcar valores a los niños? · Pedro J. García
Artículo Diario de Almería 7-III-17

La liga bebé organizada por la delegación almeriense de la FAF tiene sus fallos, por ejemplo, concentrar a todos los equipos de la provincia en el mismo grupo, provocando que un niño ¡de 4 años! de Garrucha tenga que madrugar un sábado y hacer 145 kilómetros hasta Adra y la misma cantidad para regresar. Sin embargo, hay aspectos interesantes, como que los resultados no aparecen por ningún lado, por lo que no hay tabla clasificatoria. Así se fomenta la formación por delante de la competición, de capital importancia en esta etapa, incluso para jugadores que no superan la docena de edad. Otro aspecto interesante es que el equipo defensor no puede presionar en el saque de puerta para dejar sacar la pelota y no embotellar al rival durante veinte minutos. Es una perogrullada aseverar que se debería respetar lo último aunque el futbolista cumpla uno, dos o tres años más a pesar de no estar reflejado en ningún reglamento, máxime si la diferencia de goles supera la decena. Sin embargo, a algunos se le olvida este aspecto formativo, elevando la competitividad a su máximo exponente. ¿Qué sentido tiene ir a presionar a un equipo de niños de seis años ganando 15-0?

Siempre he sido de la opinión de que el mejor respeto al otro equipo es dar el máximo de cada uno. Pero hay diferentes matices. No es lo mismo un encuentro profesional que uno de chavales que están empezando a practicar este bendito deporte. Además, hay varias maneras de dar el máximo. Cuando la diferencia en el marcador supera los diez tantos, se pueden entrenar otras tareas, que no sea la típica de presionar al rival y quitarle el esférico tras el saque. Dejarle que avancen unos metros mientras se practica el repliegue para dar paso al contraataque; alcanzar un determinado número de toques antes de ver portería; efectuar un par de paredes previo al chut... Sólo se trata de pensar.

martes, 28 de febrero de 2017

Maricones, sí

Número 57 de la prestigiosa revista Panenka · panenka.org
Artículo Diario de Almería 28-II-17

El suceso ocurrió hace unos días. Un personaje detrás de una portería proliferando insultos a un jugador visitante. "¡Negro de mierda, no vales un duro!". Otrora quizás se hubiese aplaudido a este personaje, pero los tiempos han cambiado y esta vez se actuó bien. Rápidamente uno de los directivos locales expulsó a quien no tenía nada mejor que hacer que ir al campo a meterse con una persona diferente a su raza (con más cerebro). Encima le hizo un favor porque si lo hubiese cazado la Guardia Civil, le hubiesen caído unos cuantos miles de euros de sanción. La lucha contra el racismo ha obtenido su resultado y aunque haya casos (como los de mandar a fregar a una árbitra), la conciencia colectiva ha evolucionado en ambos campos y la gente cuerda ya no ríe ni permite estos comentarios.

Sin embargo, la lucha contra la homofobia en el fútbol está años atrás. Es raro el partido en el que no se escuche un "maricón". Y a diferencia del "negro" (con tono despectivo, claro), el resto de aficionados no señalan al sujeto que intenta hacerse el gracioso. "No os olvidéis del ruido de ese hincha al que cada domingo escucháis llamar 'maricón' al primer futbolista bien peinado que se le acerca para sacar de banda, porque dejará de hacerlo como dejó de llamar 'monos' a los rivales negros cuando escuchó a la opinión pública y temió dejar de formar parte de la tribu (...)", reza el editorial de la revista Panenka del pasado noviembre, dedicada a la homofobia en el fútbol. Sólo una conciencia colectiva hará avanzar en esta lucha. Porque a mí me da igual que un deportista tenga relaciones con un hombre o con una mujer. A mí me da igual cómo vaya peinado o si se depila las cejas. Lo que no me da igual es tener que ir al campo y escuchar al tonto de turno de los insultos homófobos, con la cuadrilla detrás riéndole las gracias. Hay que perseguirlos y echarlos del fútbol.

martes, 21 de febrero de 2017

¿Y Ramón?

Azeez celebra su gol ante el Cádiz, el primero de la UDA en la presente campaña · udalmeriasad.com

Empezó el curso como un cohete. Jugó las siete primeras jornadas de competición, seis de ellas saliendo de partida (sólo fue suplente entre semana en la Condomina), viendo portería ante el Cádiz y el Rayo. En los 19 encuentros restantes Azeez sólo ha jugado 15 minutos ante el Levante (jornada 9), 74 ante el Mirandés (19) y dos ante el Oviedo (23). La situación es rara cuanto menos tratándose de un jugador que ha disputado un Mundial con esa Nigeria que casi se mete en los cuartos en Brasil, jugando 44 encuentros en Primera (aunque haya algunos que también han saboreado la máxima categoría inexplicablemente). Sin duda, es un mediocentro con cualidades para Segunda, máxime en un equipo que las pasa canutas para salir del descenso. Y no es sólo que no juegue, es que en Tenerife, sin ir más lejos, se quedó fuera de la convocatoria. Consultando varias fuentes, ninguna tiene la certeza de qué ocurre, aunque todas coinciden en que el tema puede ir en que acaba contrato en junio. "Aquí si no renuevas, te castigan", me asevera un trabajador del club.

Sin conocer la razón exacta de la situación, cabe situarse en varios escenarios. Uno es el de líneas anteriores, lo que hablaría fatal de un club que milita en la LFP, más con las urgencias por las que está pasando. Otro es que no sea del gusto de Soriano, algo que no parezca que se sostenga, viendo que fue indiscutible en los primeros compases de liga. También podría ser que deportivamente no lo merezca (¡pero es que hasta se queda fuera de las convocatorias!) por equis razones. En este escenario es trabajo del cuerpo técnico recuperarlo para la causa, ya que Azeez al cien por cien debe jugar en este equipo. Cuando algo no funciona hay que tocarlo. Probó Soriano con cinco defensas en Tenerife (el gol en el 9' trastocó todo). ¿Y Azeez al mando de la sala de máquinas?

martes, 14 de febrero de 2017

Esperpento

Nano y Fran Vélez, tras el encuentro del pasado sábado · udalmeriasad.com

"No es la gota que colma el vaso. Porque ya no hay agua ni vaso", decía el otro día un aficionado unionista. Si Valle-Inclán levantase la cabeza podría marcarse obras más esperpénticas que Luces de bohemia o Martes de Carnaval. Goytisolo escribió Campos de Níjar tras viajar por tierras nijareñas. Al dramaturgo gallego no le haría falta recorrer kilómetros y kilómetros para narrar una situación grotesca. Le bastaría con pasarse por la Vega de Acá. El hedor que sale de las instalaciones municipales apesta bastante. 17 choques consecutivos como visitante sin ganar (cinco puntos de 51), una victoria en las últimas 41 salidas y 47 jornadas en descenso de las 67 en ejercicio y medio darían para escribir un capítulo de la novela.

Pero no son los motivos deportivos los que clasificarían al libro en el género esperpéntico, sino lo que rodea a ellos. Como la decisión de la Policía de retirar los abonos de la Grada Joven hasta final de curso, echándose en falta el apoyo del club a aquellos aficionados que no han hecho absolutamente nada. O cómo trata la entidad a algunos periodistas que no aplauden. La web de la UDA no se limita a informar, como debiese hacer un equipo de la LFP, sino que se atreve a enjuiciar las preguntas que se formulan en rueda de prensa calificando a un profesional como la copa de un pino como impertinente, por eso de salirse del guión no escrito de la sala de prensa de la Vega de Acá. Otro de los canales del club también osa a desacreditar a un gran profesional de Almería por una información que no gustó en el vestuario rojiblanco. El barco se va a pique y los que lo dirigen parecen más centrados en apuntar a quienes cuentan que se hunde que en intentar sacarlo a flote.

P.D.: Aparte de los aficionados, siento toda esta situación por directivos que llevan desde la época del CF y sienten esto como nadie. No se merecen vivir esto.

martes, 7 de febrero de 2017

Zongo renovación

Zongo, y el gabonés Obiang, instantes antes de que el burkinés se lesionase · marca.com

Una vez cerrado el mercado invernal, es de suponer que la comisión deportiva del Almería estará manos a la obra (de verdad y no como Benito y Manolo en la mítica serie) con las renovaciones de aquellos jugadores que acaban contrato. Uno de ellos es Jonathan Zongo, lesionado de gravedad en la Copa de África finalizada anteayer. La rotura del ligamento cruzado anterior, el lateral externo y, parcialmente, el cruzado posterior de su rodilla izquierda, le deja en el dique seco entre seis y ocho meses. Para el que suscribe, un club de fútbol es algo más que una empresa, puesto que hay sentimientos de miles de aficionados de por medio. Poniéndose en el punto de vista de aquellos que consideran que esto es exclusivamente una empresa, ¿se imagina el lector que tenga la suerte de trabajar que se lastime de gravedad unos meses antes de finalizar su contrato?, ¿no sería de empresa señora ampliar esa relación contractual, aunque fuese unos meses más?

Ojo, no expongo que haya que renovar a Jonathan por sus méritos deportivos. Ni que haya que dejarlo de renovar por los mismos. Ahí no entro. Se ha producido una circunstancia, que es una lesión de gravedad (lo peor que le puede pasar a un futbolista, más que no salir del banquillo o de la grada) y ahora hay que actuar bajo esa circunstancia. Y con ésta el Almería tiene dos opciones: renovarlo, quedando como un club señor, u olvidarse de un jugador que lleva siete años en la entidad.

¿Precedentes de lesiones en el cruzado y contratos con la UDA? El propio Soriano o Galán. Con el maño el club sí actuó bien, ampliando la relación contractual que unía a ambas partas. El caso del centrocampista leonés fue diferente, rescindiéndole el contrato. Espero que con Zongo se actúe conforme a la circunstancia que se ha producido y reluzca la ética, algo tan importante como los resultados deportivos.

martes, 31 de enero de 2017

Lo mejor del club

Aficionados unionistas animan en un partido del Mediterráneo · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 31-I-17

Lleva la UDA 16 partidos seguidos de visitante sin ganar, en concreto, cinco puntos de los últimos 48 posibles. Un triunfo en las últimas 40 salidas. Y el dato más grave: desde el último descenso, de las 65 jornadas en Segunda, 45 en descenso. Los números no mienten. Aunque la misma importancia que los guarismos tiene la falta de desilusión que desprende la entidad. Sin embargo, la afición apenas ha mostrado su descontento en el Mediterráneo en todo este tiempo. Entonces va el club y cuelga una nota en su majestuosa web haciendo un llamamiento a la hinchada para que ésta anime. "Es ahora, en los malos momentos, cuando tienen que estar unidos para intentar salir de esta situación", reza el texto. ¿Se imaginan a un padre aplaudiendo a su hijo cuando éste no suspende una vez, dos o tres veces, sino decenas y parece que no hace nada para cambiarlo? O eso se desprende en los últimos tres-cuatro años. Lo último, que el equipo se presentase ante el Oviedo sin el recambio de Dubarbier 43 días después de su marcha (eso sí, hay que aplaudir las llegadas de Borja y Álamo, mejorando lo que había).

En el último párrafo de esa nota se recordaban los éxitos de antaño. ¿Se va a vivir siempre del pasado? Los seguidores no hacen eso. Ellos olvidaron los famosos 400 euros de los fondos, las numerosas entradas gratis aun pagando religiosamente su abono, los dardos del club ("y los que no fueron se lo perdieron"), incluso los de algunos jugadores callando bocas en redes sociales. Ellos (el conformismo, su único pecado) se recorren toda España para ver a su escudo. Ellos -y lo comprobé en el Trabajo de Fin de Grado que realicé sobre la hinchada de la UD y su tratamiento en prensa- suman cifras de abonados que más quisieran otros clubs en esta situación de apatía. Ellos, tras el peor curso de la historia, gritaron en Córdoba "que bote Alfonso". El mejor elemento del club está en todo su derecho de protestar.

martes, 24 de enero de 2017

Héroe sin capa

Once ángeles (falta uno, resfriado) antes de disputar el último encuentro · NGC
Artículo Diario de Almería 24-I-17

Cuando pasen quince años y seas adulto, estate orgulloso de lo que hiciste cuando formabas parte del prebenjamín del CD Oriente. Seguramente, no conocerás las historias de Markel Irizar o Beatriz García. Puedes buscarlas en Google, si es que entonces todavía se sigue usando allá por 2030. Son auténticos ejemplos de superación en el deporte. Tú también lo fuiste en su momento. Empezaste a formar parte del equipo a finales de julio de 2016, sin conocer a la mitad o a la totalidad de tus nuevos compañeros. Sin haber jugado nunca un partido federado, apenas algún amistoso suelto a excepción de las pachangas en el colegio. Esas donde lo único que querías era darle patadas a la pelota de gomaespuma -o papel de aluminio- de turno y meterla dentro de los tres palos para ser el rey del patio.

Entonces la historia fue diferente. Enfrente había equipos que habían jugado uno, dos, incluso tres años juntos. Al principio te costó a ti y al resto de tus compañeros. Porque los cuentos de superación cuestan, ahí radica el éxito. Pero tu entrenador siempre estaba orgulloso de ti. Cuando pasen quince años y seas adulto, recuerda que cumpliste siempre las normas elegidas entre todos, que entendiste que lo importante es el colectivo y que, al contrario de lo que la opinión pública piensa, el resultado no lo es todo en el deporte formativo. Porque eso fue lo que te hizo más fuerte, crecer como futbolista y como ser humano. No es fácil entrenar un lunes si el finde te han metido, nueve, diez, doce goles. Pero tú fuiste a la cita con la redonda a pesar del resultado numérico que anotaba el árbitro en el acta. Ahí fue cuando entendiste que lo importante no es caer, sino levantarte una y otra vez. Ahí fue cuando entendiste que lo imposible se intenta, pero lo difícil se consigue. Ahí fue cuando te convertiste en un ejemplo de superación, mejora y del sí se puede. En un héroe sin capa.

martes, 17 de enero de 2017

Todoterreno Diego

Diego, con su trofeo de anteayer.

Autocensura con la UDA esta semana porque al final van a llevar razón los que piensan que el que suscribe se queja mucho. Pero como no es de ser coherente hacer palmas mientras el agua ya está dentro del barco, este artículo va por Diego. Lo conocí hace año y medio. Entre ejercicio y ejercicio a mis pequeños del Oriente, me lo presentaron. Con sus 16 años recién cumplidos, aparte de jugar, quería ayudar con los niños. Un año después, puedo aseverar que, a pesar de su juventud, se trata de los mejores delegados de Almería. Los habrá con más experiencia, pero no con más ilusión.

Él se autodenomina el 'traéme', aunque su labor es fundamental para que los chavales puedan jugar. No por pagarle al árbitro, sino por entregarse sin ver un duro a cambio (el fútbol base cuesta dinero a los formadores). Es de valorar que un joven de 17 años se gaste unos euros en imprimir la alineación de turno o mensajes de profesionales con tal de motivar a los pequeños. Además del trato y los valores a éstos, sus ganas por aprender (sacándose el curso de monitor de fútbol) y sus continuos consejos sobre qué ejercicio a hacer en función del objetivo buscado. Gente como Diego es la que hay que cuidar en el fútbol modesto.

Siendo sinceros, la pasión quema mucho porque raro es el día que no hay que hacer frente a algún contratiempo. Sin embargo, al final todo merece la pena por personas como él, con las que entablas una sana amistad. La relación va más allá del recinto deportivo. Un amigo más, nos fuimos ese mágico sábado de junio a Córdoba en uno de los días más emocionantes de la UDA o al Alto de Aitana a ver La Vuelta. Recién fichado por Universo Running, ganó trofeo anteayer en la San Silvestre de El Ejido. Y hasta tiene tiempo de firmar autógrafos y fotografiarse con los paisanos de Velefique en Nochevieja al confundirlo con un actor porno. Un máquina este Diego.

domingo, 8 de enero de 2017

¿LocUDA?

Fidel, en primer plano, Joaquín y José Ángel, en segundo, y Casto, en tercero, se lamentan tras caer ante el Getafe · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 8-I-17

He dudado si escribir estas líneas. No por el qué dirá el club, lo que hace que muchos no expresen lo que piensan por si se rompe el intercambio de favores. Si he vacilado ha sido porque ni yo mismo tengo claro lo que voy a exponer, contrario a la opinión pública. De ahí que sería interesante debatirlo en Twitter. Pensamientos, por cierto, que no han surgido tras encajar un simple gol en contra; de hecho, fue objeto de debate una noche con amigos periodistas (de los de verdad).

Desde el ascenso con Javi Gracia, siete entrenadores se han sentado en el banquillo local del Mediterráneo y 72 futbolistas han vestido la rojiblanca en liga. Copiosa cantidad para tres temporadas y media, lo que no favorece que se asiente un proyecto. Pero ese no es el principal problema. Continuando con los guarismos, en ese tiempo, 34 triunfos, 39 empates y 65 derrotas (en competición doméstica): 141 puntos de 414 posibles. Las estadísticas son neutrales e indican que la UDA ha logrado dos salvaciones en el último encuentro (y gracias a las circunstancias), un descenso y otro curso que apunta a lo mismo. Vamos, que la situación no marcha como debería.

Y lo más serio es que esas estadísticas tampoco son el principal problema. Más grave es la ausencia de ilusión y de autocrítica que desprende el club, con el correspondiente hedor y la falta de profesionalidad en muchos aspectos. Expuesto esto, dejo el debate, la 'locuda' (magnífico eslogan) para el final. Mirando a largo plazo, ¿sería tan malo un descenso a Segunda B? Tocando el fondo del pozo, se empezaría todo de cero. Sí, ascender a Segunda A es misión dificilísima (mírese el Cádiz), pero el ejemplo del Alavés también está ahí. Sin los médicos adecuados, la enfermedad parece terminal. ¿Es una 'locuda' pensar en una nueva vida, en ir al Mediterráneo con ilusión?

martes, 3 de enero de 2017

Balones dentro

Andrés Fernández y Alfonso García presencian un entrenamiento en el anexo · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 3-I-17

Una de esas profesoras que no dictan los apuntes, sino que hacen que el estudiante reflexione, tras haber corregido de manera concienzuda unos trabajos (lo fácil es poner la nota en función de la extensión de éstos), dice que ha pillado a algunos plagiando la tarea. Puede aseverar la típica de "búscate otra facultad para aprobar esta asignatura", por eso de pillar a los que han hecho la trampa, máxime cuando éstos pretenden ser maestros; sin embargo, les da la oportunidad de aprobar en este mismo cuatrimestre mediante otro método. Lo grave del asunto son las reacciones. "Quizás no han tenido tiempo o no sabían hacerlo, se merecen otra oportunidad" (sic) fue una de ellas. La culpa, claro, es de la profesora. ¿Para qué echar balones fuera?

Juegan unos niños de ocho años un partido y alguien agrede al colegiado por alguna decisión que no le ha gustado. La culpa, claro, es del trencilla (ironía aparte, el colectivo arbitral debería hacer una huelga en forma de protesta por lo que sufren finde sí y finde también, máxime cuando la FAF multa a un jugador con 60 euros por pegar al colegiado). ¿Para qué echar balones fuera?

Un ciudadano trabaja en negro, percibe 3.000 euros al mes y declara en la renta menos de un tercio. La beca de estudios va para su hijo y no para otro cuya familia ha hecho las cosas bien. La culpa, claro, es del político. ¿Para qué echar balones fuera?

Lo fácil es culpar a alguien en vez de un ejercicio de autocrítica. Lo fácil es quedarse con la duda de qué hubiese pasado si Azeez no hubiese visto la roja en vez de analizar los propios fallos. Lo fácil es decir que en enero es difícil reforzarse en vez de trabajar a tope y traer algo potable. Lo fácil es echar balones fuera. Espero que los esféricos vayan dentro y la UDA sepa reaccionar en este mercado invernal, tarea necesaria para no vivir lo del curso pasado.