martes, 16 de octubre de 2018

Pasar de ronda

Chema intenta arrebatarle un balón a Luis Gustavo ante la mirada de Moore en el Almería-Reus de liga · UDA

Que el formato de la Copa del Rey sea una vergüenza no es algo que vayamos a descubrir ahora. Hace ya cinco años el prestigioso periodista Axel Torres en el portal web Maracadorint.com propuso un cambio de modelo bastante interesante, en el que participarían todos los equipos de Segunda B y Tercera, más otros equipos clasificados tras fases regionales. El problema del formato lleva bastante tiempo y no se modifica. Sin embargo, los clubs no se plantan y siguen participando. Una vez inscrito, no tiene sentido que el Almería tire la eliminatoria de pasado mañana ante el Reus. Tuvo suerte en el sorteo el equipo de Fran Fernández, no por el rival (ya se ha demostrado que no es más fácil meterle mano a Las Palmas que al Córdoba), sino por actuar en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo.

En las temporadas hay encuentros que son auténticos puntos de inflexión. Si Míchel Carrilero y Corona no hubiesen materializado sus tantos en ese agónico Almería 2-1 Cádiz (el del famoso 'penalti' señalado por Iglesias Villanueva), probablemente Almería no hubiese disfrutado de Primera División. Y si la escuadra almeriense no hubiese remontado en La Rosaleda el encuentro de la segunda ronda de Copa, quizás el cuadro de Fran Fernández no se hubiese subido a la buena onda, venciendo cinco de los últimos seis encuentros oficiales. Pasar de ronda el jueves es importante para que los que están actuando de suplentes o quedándose fuera de las listas tengan su protagonismo y no pierdan demasiado ritmo de competición porque no es lo mismo actuar en un entrenamiento que en un encuentro oficial. Que los Montoro, Trujillo o Sekou prosigan teniendo la posibilidad de tener más minutos siempre es bueno, máxime cuando el próximo rival es un Primera División, puede incluso que el Villarreal, Betis o Sevilla. Se trata de una plantilla profesional, que vive de eso, no del equipo del barrio.

martes, 9 de octubre de 2018

La resiliencia, Domingo y sus niños

Domingo, arriba a la izquierda, con su equipo · LEM
Artículo Diario de Almería 9-X-18

La primera acepción de la RAE define el término 'resiliencia' como la 'capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos'. Esa es la teoría. No aparece ningún ejemplo práctico, aunque bien se podría aplicar a Domingo Beltrán, entrenador del Aguadulce, y sus niños, jóvenes mejor escrito, porque alguno llega ya a 1'80 metros. El pasado curso disputaron 28 encuentros en el grupo 2 de Tercera Andaluza Infantil. Todos ellos los contabilizaron por derrota, con apenas 22 tantos a favor y 207 en contra. Se merecieron, sin ninguna duda, la única plaza de descenso que había. El baile de plazas y la retirada de otro club dejó la vacante libre y la han aprovechado, volviendo a jugar esta temporada en la misma categoría. Llevan tres partidos y en los tres han logrado tres goleadas. Pocas personas se merecen más ese premio que Domingo y sus niños y pocas personas se merecen más la aplicación del término 'resiliencia'.

No es fácil llegar a casa y que ya ni te pregunten que cuánto ha quedado el encuentro, sino directamente de cuánta diferencia ha sido el tanteador. No es fácil ir a entrenar un martes después de haber sido goleado dos días atrás. Y no es fácil que eso ocurra semana sí y semana también, desde septiembre hasta junio. No es fácil aguantar comentarios de familiares (o amigos en el caso de los jugadores) criticando tu trabajo. Y no es fácil ver que éste no tiene su fruto a pesar de estar convencido de que es bueno. Lo sencillo sería buscarse alguna excusa, quitarse de en medio y dedicar ese tiempo a la lectura, a ver la televisión, jugar al Fortnite y estar con la familia o amigos. Porque hay gente que no sabe convivir con la derrota y que a la mínima suplencia o derrota se marcha a otro club porque ellos son supuestas estrellas y futuros estrellados. Por eso me alegro por Domingo y su equipo.

martes, 2 de octubre de 2018

El que nunca falla

Como en el campo, en ningún lado; la televisión como segundo plato · computerhoy.com

Uno se cree que ha aprendido la lección. Que esta va a ser la última ocasión en la que sale perdiendo y que ya se sabe cómo hacerlo para que salga bien el próximo día. El fútbol, como en el campo, en ningún lado. Sin embargo, en numerosas ocasiones toca verlo por televisión, como segundo plato, como mortadela en vez de jamón, más bien. Como yogur caducado de estudiante de Teatinos, por televisión y en diferido. Cuando sólo queda esa opción, el objetivo es llegar a la hora en la que se le da al 'play' del mando sin conocer el resultado ni el signo del partido, por eso de vivirlo como si fuese en directo. Sin embargo, tras muchos años probando con numerosas técnicas, el que suscribe no da con la tecla para que la jugada acabe bien. Y lo peor es errar en zona de finalización, cuando el gol ya está cerca.

Uno ya no sabe si avisar a sus contactos más íntimos de que no le chiven el resultado del encuentro. Decirlo tiene la ventaja de que sean bondadosos y no comenten nada; y el inconveniente de que el amigo se vista de Miliki. Sin embargo, callarse y no avisar puede desembocar en que espeten el típico "¡si me hubieses avisado, no te hubiese dicho nada!", con el pro de poder andar de puntillas, pasar desapercibido y encender la televisión sin saber nada. Empero siempre aparece el que nunca falla. Una vez es un vecino en el ascensor al que poco le importa el fútbol, pero quiere tema de conversación sin hablar del tiempo. Otra día es un amigo -por llamarlo de alguna manera- consciente de la grabación y te lo suelta, jugando al despiste con varios resultados. O aquel que se tiene en Facebook por no hacer el feo de eliminarlo y publica el signo del partido aunque entienda de fútbol lo mismo que este periodista el béisbol.

martes, 25 de septiembre de 2018

Puntos y buenas sensaciones

René volvió a ser decisivo con varias paradas espectaculares · udalmeriasad.com

Hizo historia la UDA en Los Pajaritos la tarde del domingo. No ganó una Liga de Campeones ni consiguió un ascenso, pero logró el gran botín en su undécima visita al feudo soriano, volviendo a ver portería diez años después (el último gol unionista en el campo del Numancia fue de Solari). Con la importancia que tienen los puntos en el fútbol profesional, el equipo de Fran Fernández atisba el futuro más cercano ahora de otra manera, con dos triunfos consecutivos en la competición doméstica y tres seguidos si se contabiliza el logrado en La Rosaleda ante el Málaga. Si el pase en tierras malacitanas fue un punto de inflexión por lo que significó a nivel moral, el encuentro de anteayer en Soria puede ser más de lo mismo, por eso de vencer en Los Pajaritos y de convencer. El Almería se fue 0-1 a los vestuarios, pero se pudo marchar perfectamente con una ventaja mayor. Los de Fran Fernández mostraron una gran versión, tanto en el aspecto defensivo como en el ofensivo, dominando varios registros y sabiendo temporizar cuando el encuentro así lo demandaba.

Sin embargo, quizás lo que más gustó fue esa presión alta, con el objetivo de robar más cerca de la portería y crear daño, como finalmente ocurrió, generando más ocasiones que nunca. Para ello es fundamental mantener las líneas juntas, una de las consignas de Fran Fernández. El técnico almeriense hace bastante hincapié en esto por eso de no generarle demasiados espacios al rival en caso de pérdida tras posesión propia. Aunque suene a tópico en el fútbol hay que ir partido a partido, pero vencer al Reus y no caer en Córdoba daría un auténtico soplo diferente a un Almería acostumbrado a vivir en el alambre. Eso y mantener los pies en la tierra, que aún no se ha conseguido nada. En concreto, dos triunfos, una igualada y tres derrotas.

martes, 18 de septiembre de 2018

Compromiso

Cualidades y compromiso, la fórmula que no falla · pixers.es
Artículo Diario de Almería 18-IX-18

Después de cuatro día de colegio, en una de las semanas más duras del año por volver a la rutina tras el asueto estival, a un niño de once años que le ha recomendado la fisioterapeuta que no haga deporte por una semana suele tirarle quedarse descansando en la casa. Ya saben. Un poco de Instagram por aquí, un poco -o un mucho- de Fortnite por aquí y una ración de whatsapp por allá para hablar con los amigos y tontear con la amiga que le hace tilín. Sin embargo, él estaba allí. Puntualidad suiza. De los primeros en llegar al campo. No puede entrenar, no puede hacer lo que más le gusta, pero asiste. Compromiso. O eso cree este periodista. Alguno podría catalogarlo de perder la tarde. Estar ahí en la banda, mirando cómo entrenan otros niños, poniendo conos y recogiendo balones. El entrenador no lo considera así. Sino una de las muestras más grandes de compromiso. De compañerismo. Porque está en la banda animando a sus compañeros. Porque está colocando material para que sus amigos puedan entrenar en mejores condiciones. Porque está ahí con el grupo. No piensa en el 'yo', sino en el 'nosotros'. Es una piña y él forma parte de la misma, aunque no esté en las condiciones óptimas.

Pasan dos días y llega el sábado. Día ideal para quedarse un rato más en la cama. Empero su equipo tiene un amistoso y él está ahí. Llega de los primeros, antes de la hora fijada. Un sábado, a las 8:25 horas, con previsión de lluvia y allí está mostrando su compromiso porque no importan las condiciones meteorológicas, la intempestiva hora o que él no pueda ser protagonista, sino el escudo que viste. Realmente no lo hace para mostrar nada, sino porque le sale. Sin intención, pero le enseña a sus compañeros que el colectivo está por delante del individuo, que en una manada todos son importantes y que con apenas once años se pueden dar auténticas lecciones. Gracias.

martes, 11 de septiembre de 2018

Las horas 'perdidas'

Narci, Nico, Luis, Pinteño, Ruzzo y Mati felicitan a Jaime tras su golazo anteayer · Alfonso Zapata/polialmeria.es

Es la 01:11 de la madrugada del domingo al lunes y después de escribir estas líneas me pondré a planificar entrenamientos, intentando ordenar las ideas que van surgiendo. Sinceramente me encanta y no me importa 'perder' el tiempo en algo tan apasionante y que te llena de felicidad. Simplemente es para un equipo alevín. No me quiero imaginar todo el trabajo que tiene que hacer el cuerpo técnico de un conjunto sénior -dirección deportiva y directiva incluida-, máxime si se trata de una categoría nacional. Escribo el verbo 'perder' entrecomillado porque realmente sería ganar. Es cierto que en esta vida tan imprevisible en la que siempre se cumple el efecto mariposa y en este fútbol que es un fiel reflejo de la vida la meritocracia no siempre se cumple. Sí se cumplió anteayer, con el triunfo del Poli Almería ante un Mancha Real que llegaba al Estadio de la Juventud (lo de las instituciones públicas y las horas para entrenar da para otro artículo) como líder invicto e imbatido del grupo IX de Tercera.

Un triunfo histórico, venciendo el conjunto rojiblanco 18 años después en Tercera División. Podría pensarse que han sido muchas las horas 'perdidas' que han hecho falta para que llegasen estos tres puntos. Pero quizás el concepto que se tiene de perder es inequívoco. Los que ponen las vallas de publicidad antes de un encuentro, el que vende las entradas, el delegado que apunta el once rival (entre sus mil funciones) o el jugador que entrena por la noche tras una dura jornada laboral mientras su esposa está en la casa a punto de dar a luz tienen que saborear esos momentos. Saborear esos pequeños momentos en esta vida de estrés diario y saborear después cuando el esférico besa las mallas y todo ese esfuerzo previo parece cobrar sentido. Felicidades a toda la familia del Poli, sobre todo a aquellos que llevan esto adentro desde que nacieron.

martes, 4 de septiembre de 2018

Suerte, capitán

El nuevo jugador del Valladolid, en la plaza del Ayuntamiento de Huércal de Almería · Javier Alonso

Recuerdo la Nochevieja de 2012. Vacaciones por Navidad y Joaquín Fernández accedió a una entrevista y reportaje fotográfico con Javier Alonso y el que suscribe en la plaza del Ayuntamiento de Huércal de Almería y en la estación de tren de este municipio. Apenas tenía 16 años. Alguien con su edad hubiese estado en las nubes tras haber vestido la zamarra más bonita del territorio nacional, la de la selección española, además de contar con el interés de algunos de los clubs más prestigiosos de este negocio que es el fútbol. Sin embargo, ese adolescente de 16 años tenía los pies en el suelo. Mostraba -siempre la ha mostrado- una madurez propia de ese espigado cuerpo, pero impropia de esa edad. Y, aunque este periodista no la conoce personalmente, según cuentan, su familia ha sido clave en que haya sido el futbolista que más esté destacando de esa gran generación que tuvo Juan Carlos Cintas. A diferencia de otros entornos, el de Joaquín se ha mostrado decisivo para que la combinación entre actitud, aptitud, entorno y suerte le haya llevado hasta Primera División, categoría en la que si bien es cierto se ven algunos tuercebotas, no es nada fácil llegar, cumpliendo un sueño el jugador huercalense esta semana.

La demagogia podría indicar que es sencillo marcharse a Primera División, con un sueldo mayor incluido. Sin embargo, seguro que ha sido una semana rara para Joaquín. Porque él ha sido el verdadero capitán en estos últimos años. Jefe de la zaga (a pesar de que en las bases destacó como mediocentro), canterano de verdad (no de los que están un año en el 'B' y suben) y almeriense. El representante de la hinchada en el césped. Y humilde. Personalmente, siempre agradecido por su amabilidad a la hora de atender a la prensa y contento con que vaya a debutar en Primera. El trabajo a veces tiene su recompensa. Mucha suerte en tierras castellano-leonesas, capitán.

martes, 28 de agosto de 2018

Cartulinas

Díaz de Mera Escuderos le muestra la tarjeta roja a César de la Hoz · udalmeriasad.com

Realizó un gran partido César de la Hoz ante el Tenerife. Quizás sin la visibilidad de Luis Rioja, por eso del puesto y demás, pero entre él y Arzura sostuvieron bastante bien al conjunto de Fran Fernández, ganando en esta faceta del juego al cuadro chicharrero. Sin embargo, una jugada absurda condicionó el encuentro. No la segunda cartulina, que, al fin y al cabo, es un lance del propio juego, sino la primera, por un desplazamiento del balón. Forofismos al margen, ambas fueron cartulinas justas y, por tanto, la expulsión acertada. Una expulsión que provocó que los unionistas tuviesen que conformasen con un punto por eso de que no es nada sencillo aguantar prácticamente la mitad de un partido con un efectivo menos. Analizando la cartulina porque hay que analizarla, ya que al final fue el auténtico punto de inflexión entre un triunfo y un empate (dos puntos que pueden ser de oro en unos meses), la amarilla es de las que le duele a entrenadores, incluso al resto de compañeros. Éste periodista le preguntó a Corpas en la zona mixta cómo sienta a un jugador que haya que hacer un esfuerzo más que extra por culpa de algo que un compañero puede ahorrarse perfectamente, pero el ex del Marbella, como es natural, no se mojó.

No es lo mismo ser amonestado por un desplazamiento de balón en el minuto 95 que en el 48. Tampoco es la intención de este periodista acribillar a De la Hoz, puesto que el que no se equivoca es porque no está en este mundo. Sin embargo, esas tarjetas u otras por protestar bien podrían ser ahorradas, sobre todo, por futbolistas que se dedican a esto de manera profesional. Y otra opinión. Esas amarillas innecesarias (bien es distinto temporizar el encuentro en el minuto 92) deberían ser pagadas por los jugadores, incluso en el fútbol base. ¿Por qué tiene que abonar un club una sanción de diez encuentros por un intento de agresión al árbitro?

martes, 21 de agosto de 2018

Los pájaros fantasmas

Un pájaro canta apoyado en la rama de un árbol · neoteo.com
Artículo Diario de Almería 21-VIII-18

Pasé los estíos de 2010 (inolvidable esa noche del 11 de julio, pegando fotografías de los aficionados que vivieron ese día mágico en la carpa que este periódico instaló en Las Almadrabillas), 2011, 2012, 2013 y 2014 entre la vieja y preciosa redacción y la nueva. Perdiendo mucho rato de sol, de amistad, de descanso en verano con los amigos, pero haciendo amistad también con compañeros como Fran Luque. Y aprendiendo Periodismo de tipos como Paco Gregorio, que, al fin y al cabo, era por lo que sacrificaba esos veranos. También estuve parte del verano del pasado año, aunque no en esta sección, sino en otros menesteres. Imagínense todos los recuerdos que podrían salir en todo ese tiempo. Sin embargo, en plena Feria de Almería, no se me ocurre otro mejor que el de los pájaros fantasmas. En esos días había (y hay) de todo, con el campeonato de chapas, el de petanca y otros súper interesantes. No seré el que yo desprestigie un concurso de cantos de pájaros. Si hay quienes piensan que el fútbol es 22 personas pegándole patadas a un balón, quizás los mismos encuentran emoción en el canto de pájaros. Todo es respetable, incluso quienes consideren eso como un deporte...

Total, no recuerdo si sería 2011 o 2012, unas semanas antes del famoso septiembre sangriento. Sí que era un domingo de feria por la mañana. Almería desierta, si acaso algunos borrachos llegando a sus casas. Quedé con Fran Leonardo, fotógrafo de este diario por aquel entonces en la Puerta Purchena. Allí aparqué mi bicicleta porque tampoco era cuestión de meterla en pleno Cerro de San Cristóbal y nos fuimos en su moto. Ambos teníamos que ir a cubrir un interesante concurso de cantos de pájaros. Pero allí no hubo concurso ni cantos ni pájaros. Quizás estaban de resaca. Los dueños o los pájaros.

PD: muchas felicidades a la mejor amiga que tengo, la mejor hermana que uno puede tener.

martes, 14 de agosto de 2018

El mismo mensaje

Primera comparecencia de prensa de la semana en la sala de conferencias del Mediterráneo · NGC
Artículo Diario de Almería 14-VIII-18

"El circuito puede empezarse por donde deseen, como si prefieren iniciar con la sauna. Yo les voy a explicar lo que suele ser habitual. Comenzamos con la zona de piscinas. Tenemos cuatro. La principal es la que está aquí en el lado izquierdo. Se trata de la más grande y es la de chorros, que van hacia todo el cuerpo, desde la cabeza a los pies. Después, en esa esquina de la derecha está el jacuzzi y en el lado pegado a nosotros tenemos las dos piscinas de agua fría. La más alejada está aún un poco más fría. Son tres-cuatro grados de diferencia, pero se nota. Aquí lo importante es el contraste de calor y frío. Relacionado con esto, tenemos el pediluvio. Nos quitamos las chanclas, pulsamos el botón azul y vamos andando por las piedras mientras van saliendo los chorros de agua fría y caliente. Damos varias vueltas para que surta efecto, ya que es bueno para la circulación. También tenemos la sauna, seca, y el baño turco, húmedo. Antes y después de ambas salas nos damos una ducha. Aunque las seis parezcan iguales, no lo son. Las de los extremos son de agua fría; la de los interiores, caliente; y las otras mezclan agua fría y caliente. Pueden utilizar la que deseen, pero si salen de la sauna, por ejemplo, y van sudados, quizás le apetece mejor agua fría. Eso sí, no es aconsejable utilizar la sauna y el baño turco de manera seguida. Lo mejor es que se metan en una, después se relajen en la zona de descanso o agua y luego ya se vayan a la otra. Al fondo a la izquierda, una sala de relajación y cromoterapia, para relajarse y estimular los sentidos". Ese es el mensaje que les suelto a los clientes del spa en el que estoy trabajando este mes para sacar un dinero extra. Lo repito una y otra vez. Como repiten el mismo mensaje los jugadores en sala de prensa. Ilusión, hambre, ganas, trabajo... Le invito a un spa al que se salga de eso.

martes, 7 de agosto de 2018

Mala educación

Una bicicleta circula fuera del carril bici · elviajemehizoami.com

Les invito a coger un día una bicicleta a la altura del ancla de Pescadería y echar a pedalear dirección al Paseo Marítimo de la capital almeriense por el carril bici. Se encontrarán a varias decenas de personas invadiendo el carril bici en el poco más de kilómetro y medio hasta llegar al final del Parque Nicolás Salmerón. Algunas de ellas se las cruzarán de espaldas y tendrán que adelantarlas con cuidado. Y otras vendrán de frente, por lo que habrá que extremar aún más la precaución, máxime si va un grupo invadiendo los dos sentidos. A este periodista le da absolutamente igual que vayan con un altavoz como maleta para que su música retumbe o que lleven esa camiseta tan de moda blanca con una conocida marca roja en el centro. Lo que no se puede permitir es que teniendo un camino para peatones a apenas tres metros a un lado y una acera a otros tres metros, ocupen un carril destinado a las bicicletas, como queda bien claro tanto en el suelo como en las señales de tráfico. Y no se le ocurra al ciclista decir nada a estas personas, que encima puede que se lleve algún golpe.

Cuando lleguen al Paseo Marítimo, el peligro será aún mayor. Es cierto que en el primer tramo, por San Miguel, está permitido que vayan personas andando por este carril bici (una incongruencia para el listo que lo decidió así). Pero no cuesta nada dejar el carril libre para las bicicletas cuando el resto del espacio es mucho más amplio. Continuando por el Paseo Marítimo, ya en dirección a la universidad, en el carril bici la lógica ya impera y está destinado exclusivamente a las dos ruedas, aunque habrá más de uno, dos y tres corredores por este espacio. Se trata simplemente de una cuestión de coherencia y educación, algo que se echa mucho de menos en esta sociedad, cuyos modelos son Álvaro Ojeda o los personajes de Mujeres, Hombres y Viceversa.

martes, 31 de julio de 2018

Más transparencia

Noticia en la que se anuncia la baja de José Ángel Pozo en la web oficial de la UDA · LEM
Artículo Diario de Almería 31-VII-18

Me gusta ese pescadero que te echa los kilos de pescado que le pides y que, incluso, te aconseja comprar uno antes que otro que ha venido peor. Me gusta que un jugador pase por zona mixta y reconozca que se ha marcado un piscinazo. Me gusta la sinceridad. Y la transparencia. Y de lo último carece la Unión Deportiva Almería a la hora de anunciar aquellas ventas en las que saca tajada económica y las entradas -pocas- en las que tiene que abonar una cantidad al club de origen del jugador. El tema viene de lejos, pero no hay que retroceder numerosos pasos en el tiempo. Basta quedarse en esta ventana estival. Ni en las salidas de Fidel Chaves, rumbo a Las Palmas, ni en la de José Ángel Pozo, al Rayo Vallecano, se ha anunciado en los canales de comunicación de la entidad unionista cuánto dinero se ha sacado por estos dos futbolistas, a diferencia de otros clubs en otras operaciones, en las que se muestra una mayor transparencia. Tampoco en el único fichaje que no ha aterrizado a coste cero de los once que se han realizado hasta el momento la entidad de la Vega de Acá ha publicado cuánto ha costado.

Es cierto que al final este circo es un juego y todos intentan no mostrar sus cartas. De hecho, es ahora, en el mercado veraniego, cuando muchos representantes hacen de las suyas, cuando algunos jugadores intentan venderse, cuando el efecto mariposa es más efecto mariposa que nunca. Sin embargo, una vez realizada la operación, lo mejor sería publicar cuánto dinero ha entrado o ha salido de caja. La sinceridad y la transparencia son dos valores bastantes importantes en la vida y por el que una persona o empresa puede crecer. Puedo llegar a entender que no se hagan públicas las cifras, pero no lo comparto. Cuestión de valores.

PD: Tampoco me hace ninguna gracia que se anuncie un fichaje un viernes de verano a las 22:53 horas.

martes, 24 de julio de 2018

Cerebros y cerebros

Una bengala, a escasa distancia de un corredor en una etapa de este Tour de Francia 2018 · abc.es

Se podría debatir sobre qué deporte es el más duro, aunque las comparaciones, valga el tópico, son odiosas. Siempre lo debato con César Vargas, quien afirma que Messi es el mejor jugador de la historia, argumentando el que suscribe que no se pueden comparar jugadores de épocas diferentes, incluso de la misma, puesto que las posiciones son diferentes y el fútbol es un deporte colectivo. Regresando al tema central, alguien puede decir que tal deporte es el más duro y el que suscribe respondería que el atletismo y el ciclismo. De lo que no hay ninguna duda es que ninguna otra modalidad deportiva permite estar a los aficionados tan cerca de los protagonistas en los días más importantes de la temporada -incluso de su carrera- de un ciclista, caso de una etapa del Tour de Francia o de La Vuelta a España.

Lo que no es objeto de debate tampoco es que hay cerebros y cerebros. No hace falta llegar al nivel de Albert Einstein o Stephen Hawking, pero por ley para estar en la calle se debería tener un nivel mínimo de inteligencia, de lógica. Porque no es normal que un ciclista tenga que subir rampas del 15% después de realizar 200 kilómetros, a máximas pulsaciones y sin apenas poder ver o respirar por culpa de las bengalas de cuatro tontos. El peligro de estos artilugios es enorme. Que se lo pregunten al progenitor de Guillem Alfonso, el niño de trece años que falleció en 1992 en los brazos de su padre por culpa de una bengala en Sarriá. Con lo bonito que es poder animarlos en esos momentos tan increíbles y tienen algunos que empeñarse en dar la nota, en que uno no vea, se tropiece, se rompa una vértebra y tenga que abandonar. O en pegarle un puñetazo a un deportista mientras hace un esfuerzo increíble. La prueba de inteligencia para pulular por la calle debería ser obligatoria. Quizás así se solucionarían muchos problemas del día a día.

martes, 17 de julio de 2018

Ganas, hambre e ilusión

El plantel unionista se hidrata en una pausa de una sesión de la pasada semana en la UAL · udalmeriasad.com

"Antes estuve en una presentación de dos jugadores nuevos del Almería. Han hablado mucho de ganas, hambre e ilusión. Y eso es lo primero que os pido a vosotros. Tenéis que tener actitud siempre. Me tenéis que mostrar algo más de actitud y demostrar que queréis jugar. Pero aparte de eso, hace falta algo más que ganas e ilusión. Sólo con eso no hacemos nada. Llevamos apenas un par de días y tenemos bastante que trabajar: posicionamiento, técnica, táctica individual y de equipo, jugadas ABP, automatismos y mucho más", les dije la pasada semana a mi equipo de niños. Al fin y al cabo, son críos de diez y once años y quien más y quien menos tiene la cabeza en la playa o en el Fortnite. Pero en profesionales que viven de esto se presupone profesionalidad, ganas e ilusión. Precisamente las dos últimas palabras han sido los dos términos más utilizados la pasada semana en la sala de conferencias del Mediterráneo, por la que han pasado las incorporaciones, todas ellas en propiedad, algo que es un acierto, puesto que al final tener siete jugadores cedidos (y cuatro que acaban contrato) es algo que acaba pasando factura.

La intención de estas líneas no es criticar a las nuevas incorporaciones de la UDA, puesto que sería injusto hacerlo sin haber visto a más de la mitad de ellos en acción. Sin embargo, el mensaje del club debería virar. La pasada temporada un buen entrenador dijo que la pasión en el juego era una parte más que importante, pero que sólo con huevos no se ganan los partidos, centrándose más en el cómo, en ese camino hacia la victoria. El mensaje del club de la Vega de Acá parece haberse estancado en algo que debería ser obligatorio para todo futbolista profesional, olvidando hacer hincapié en las cualidades futbolísticas de muchas de las incorporaciones. Porque esos jugadores tendrán algo más que ganas, hambre e ilusión, ¿no?

martes, 10 de julio de 2018

El fútbol une a los pueblos

Un aficionado japonés, delante de la Catedral de San Basilio · as.com

Hace ya casi tres semanas de esto. Es lo que tiene el tiempo: lo bueno se acaba pronto y lo malo dura y perdura. Los ojos del que suscriben vieron el titular de este artículo estampado en una pancarta que portaba un aficionado sudamericano que andaba por el Kazan Arena para ver el Irán-España. Cerca de 40.000 iraníes y los españoles que se contaban con la palma de una mano. Ningún problema hubo, como no lo ha ocurrido -a falta de seis días para acabar- en este Mundial. Y eso que lo pintaban muy negro antes de que diese el pistoletazo de salida el 14 del pasado mes. Posiblemente lo más grave ha sido aquella periodista con afán de protagonista. En el lado contrapuesto, hinchas senegaleses recogiendo la basura que habían dejado en el graderío o la expedición japonesa, dejando el vestuario mejor que Mister Proper a pesar de que haber sido eliminados cruelmente en el último minuto del tiempo extra. Pero, claro, el grito de uno suena más que las sonrisas de cien individuos. Hay que denunciar los comportamientos deleznables que se producen alrededor del fútbol, sobre todo en el canterano, con familiares que tienen el objetivo de que su vástago cumpla su sueño frustrado. No se pueden quedar en el olvido y hay que señalarlos con el fin de eliminarlos.

No hay mejor manera de resumir un Mundial que la frase de aquel hincha en Kazán (donde a las tres de la mañana ya es de día). Aficionados de los cinco continentes reunidos en el mismo tiempo y lugar por un objetivo común: el amor a la redonda y las ganas de pasarlo bien. Cada uno con su cultura, sus historias (desde aquel que llegó en autocaravana a Moscú hasta aquel que aterrizó desde Sudamérica sin entrada). No conozco ningún deporte ni otra afición que una a los pueblos de una manera tan fuerte como el fútbol. Y si el Mundial es la máxima expresión del balompié, este campeonato es el mejor ejercicio para unir las culturas.

martes, 19 de junio de 2018

Sueños

El comodín Nacho celebra el 2-3 ante Portugal con un 'cuatro'. Esperemos ver cuatro partidos en vivo... · as.com
Artículo Diario de Almería 19-VI-18

Pocos títulos hay mejores que el de la obra de teatro de Calderón de La Barca. La vida es sueño. Tengo dos rincones en mi cuarto con dibujos de niños a los que he entrenado o dado clase. Sin embargo, el último lo puse justo encima del cabecero de la cama. Con unas palabras de agradecimiento y más de una veintena de estrellas que no sé aún que significan, en el dibujo aparece una jugada en la que Samu y Hugo meten un gol. Lo puse en ese sitio para seguir soñando con meter ese tanto. Me consta que no soy el único periodista y futbolista frustrado, por lo que la noche te da esa oportunidad de que tú seas el protagonista en el encuentro, copiando las jugadas imposibles del dibujo y anotando el gol. Eso sí, a veces el despertador suena justo antes de que la redonda toque las mallas. En otras ocasiones los sueños viran hacia ese amor imposible de tu vida, posible en su momento y al que ya sólo queda conformarse con saborear sus labios mientras los ojos están cerrados.

Empero otras veces la vida sí que es sueño con los párpados bien abiertos. No fue el caso de ese 8 de febrero de 2005 en el que mi padre y el de Gustavo fueron a sacar sin éxito entradas para el España-San Marino, clasificatorio para el Mundial de 2006. Tal fue el cabreo que no lo vi ni por televisión. Siete años después tuve la suerte de cubrir un encuentro de la selección, meses antes de que Casillas, Iniesta, Ramos, Xavi y compañía cuadrasen el círculo en Kiev. Decía Andrés Montés, que en paz descanse, que la vida puede ser maravillosa. El fatídico pasado mes de noviembre, después de que la FIFA no nos diese entradas para Rusia en la fase de sorteo, pillamos por la ley del más rápido. Sin embargo, casualidades de la vida, numerosas tarjetas de crédito daban error, por lo que las entradas fueron a parar a otros. Tocaba esperar a la siguiente fase de venta. El nuevo sorteo se medio portó asignándonos las de octavos y las de la final (en caso de que llegue España). Días después, con la ley del más rápido, rematamos la faena. El objetivo de este artículo no es dar envidia, sino verificar que a veces los sueños se cumplen, cuando escuchemos mañana el himno de España en el Kazán Arena. El siguiente, hacerlo el próximo 15 de julio en Moscú. ¿Por qué no soñar?