miércoles, 16 de agosto de 2017

No trofeo, no party

Pozo, en el primer amistoso de pretemporada, ante el Levante · udalmeriasad.com

Más de dos meses han pasado ya desde que el esférico rodase en el verde del Mediterráneo por última vez, en ese agónico encuentro ante el Reus. Por fin esta semana comienza la Segunda División, aunque habrá que esperar diez días más para ver a los de Ramis en directo en el feudo de la Vega de Acá. El último número de la revista Panenka -todo amante del fútbol debería tenerla en su mesita de noche-versa sobre el fútbol de los 90. El fútbol ha sufrido una enorme evolución en todos sus sentidos en dos décadas. Los torneos de verano ya no eran lo que fueron antaño, las giras mundiales han hecho daño en este sentido. A pesar de eso, la mayoría de estos trofeos -por no decir todos- continúan disputándose, al igual que es sólo la nobleza la que cruza fronteras durante la pretemporada.

No hace falta remontarse hasta los 90 para disfrutar de un trofeo veraniego que despertase ilusión en Almería. Si los amistosos no tienen esa emoción que da la competición, hay que incentivarlos de alguna manera, esto es, con un rival que le produzca mariposas a la afición local. Recuerdo la edición de 2002 del Juan Rojas, con la UDA recién ascendida a Segunda División y midiéndose a ese Villarreal que se clasificó para la Copa de la Uefa unos meses después, para acabar a un solo gol de la final. En la 02-03, Reina, Belleti, Palermo, Guayre, Senna, Galca y un largo etcétera (Verza debutó en Primera División con ese equipazo ese curso).

Ahora ni hay trofeo Juan Rojas ni partido de presentación. No entro en la denominación del torneo. Simplemente en que habría que hacer de él una tradición cada verano, con un rival que llame la atención y un trofeo personalizado para la ocasión. Las entidades grandes no lo son simplemente por los resultados que consiguen en el césped, sino por la ilusión que desprenden, la profesionalización y los detalles.

martes, 8 de agosto de 2017

Enésima ilusión

El plantel rojiblanco realiza carrera durante un entrenamiento en anexo del Mediterráneo · udalmeriasad.com

De las últimas siete temporadas, en sólo dos el Almería ha alcanzado su objetivo. El dato admite poca interpretación. Un ascenso a Primera División y la posterior permanencia. El resto, ese descenso en 2011 con el cuadro rojiblanco arrastrándose (0-8 incluido ante el Barcelona), al igual que el de 2015 (con la salvación más barata de los últimos años hasta hace unos meses), dos campañas agónicas en Segunda jugándose las habichuelas en la última fecha, incluida esa 11-12 (no entró en promoción a pesar de contar con el fondo del descenso). Todo ello con la sensación de dejadez, desilusión y apatía que ha demostrado una entidad que tiene que pasar de su estado apocado a pensar en grande, aspecto que no es una nimiedad. A pesar de eso, la fiel hinchada nunca falla, incluso teniendo que soportar dardos de su propio club. Sin embargo, es comenzar el mes de agosto y renovarse la ilusión de no verse con el agua al cuello y, como soñar es gratis, pensar en que el sufrimiento del nuevo curso será por objetivos más ambiciosos.

En ocasiones la ilusión se reactiva sola, aunque este estío puede que haya dado argumentos para ello. Dando por buena la máxima de que las sensaciones de pretemporada no dejan de ser sensaciones, no es menos cierto que desde la Vega de Acá se desprende otro aroma. Primero con la renovación de Luis Miguel Ramis, quien realizo un trabajo fabuloso desde que llegase a mediados de marzo, anteponiendo ganas y conocimientos a su falta de experiencia en la categoría y ganándose la oportunidad de empezar un proyecto desde cero. Segundo, con la tardía limpia necesaria en un vestuario podrido, ya que es en la caseta donde se empiezan a ganar los encuentros. Y, tercero, con las incorporaciones (Ibán Andrés incluida), a falta de un par de guindas que suban el nivel del plantel. Habrá que comprobar si en unos meses esta ilusión se mantiene intacta.

martes, 1 de agosto de 2017

¿Se habla del juego?

El motor que mueve este negocio para algunos y deporte para otros · 11vs11.blog

El tema no es exclusivamente propio del mercado estival, sino que la corriente se extiende durante los doce meses del año. Es de entender que la declaración de Cristiano Ronaldo en el juzgado por sus supuestos problemas con Hacienda sea un tema de actualidad, por eso de ser uno de los mejores futbolistas del mundo. Pero todo tiene un límite. De la información necesaria se pasa a un sensacionalismo extremo. Sensacionalismo que hace que se hable más de hechos aislados del juego o aislados a éste que del propio juego. Ayer una de las noticias más leídas en los distintos diarios deportivos era la del vídeo de Danilo Gallinari pegándole un puñetazo a Jito Kok, como hace unos días fue la trifulca entre Neymar y Semedo. Y así durante todo el año. Que si cuernos por un lado, que si dinero defraudado por el otro, que si tal 'tuit', que si el que fue protagonista hace dos décadas pretende serlo ahora con ciertas declaraciones...

Al final no se habla del juego en sí. Bueno, sí se hace, pero dependiendo de qué medio. Ni mucho menos la intención del que suscribe es la de desprestigiar a algún periodista o medio. Cada uno realiza el producto que considera oportuno, allá él con su prestigio. La incógnita está en saber si qué fue primero, el huevo o la gallina, si es el consumidor el que demanda un sensacionalismo o si es el medio el que fomenta éste y el lector, oyente o espectador simplemente se dedica a escoger lo que hay. Si me tuviese que mojar, optaría por lo primero. Productos buenos existen porque hay enormes periodistas que sí hablan de deporte. Aunque al final la mayoría opta por sentarse en el sillón a ver cómo uno vocifera sin entrar en el análisis en sí del partido en lugar de disfrutar de ese análisis reposado del juego. O ver las páginas de fotografías para comprobar si sale en la cita a la que asistió ayer en vez de leer una buena crónica sobre ese evento.

martes, 25 de julio de 2017

'Expertos'

Froome, Urán y Bardet, el podio final del Tour de Francia 2017 · imvid.depor.com

Si Faustino Asprilla aprovechó esa curiosa imagen en el que se le ve cómo se le sale el pene del pantalón en un encuentro entre Colombia y Chile para ingresarse una buena cantidad de dinero posando desnudo para diferentes publicaciones y acabar comercializando los Condones El Tino (métele un golazo a tu pareja, el eslogan), otros intentan agarrarse como sea a un micrófono a pesar de no haber pasado ni un día por una facultad de Ciencias de la Comunicación. Algunos de ellos, incluso, tratando mal a la prensa cuando estaban en activo. Uno de estos intrusos es Óscar Pereiro. El gallego escribía el pasado fin de semana un polémico mensaje -con faltas de ortografía y de puntuación- en Twitter: "Y para los q critican a lo q no atacan que piensen q todos quisieran hacerlo pero en la bici las piernas mandan. Desde el sofá todo OK", escribía el exciclista.

Si Pereiro entiende poco de Periodismo, de ciclismo sí que sabe. 3.540 kilómetros son una barbaridad de kilómetros. Recorrerlos en una bicicleta podría catalogarse hasta de locura. Y hacerlo en 21 etapas, prácticamente una decena de montaña, ya no tiene palabras. Así, sin palabras, se queda uno al ver una fotografía subida por Poljanski tras disputar 16 etapas, con las venas de las piernas bastante inflamadas, además de las marcas de los efectos del sol en la piel. Y no le falta razón a Pereiro, cuando afirma que si un ciclista no ataca es porque no puede. Claro que a Urán o a Bardet le hubiese gustado subirse al escalafón más alto del podio de París, pero en este deporte la carretera pone cada uno a su sitio.

Sí a la libertad de expresión, pero también comprensión. Unos días atrás en un encuentro de exhibición de Wimbledon, un aficionado le dijo a Clijsters cómo debía sacar. El fan acabó en el verde, raqueta en mano para que fuese él mismo el que demostrase cómo se sacaba. Naturalmente no sabía. Quizás habría que hacer lo mismo con esos padres que juegan a ser entrenadores en el deporte base.

martes, 18 de julio de 2017

Equipaciones tardías

Casto, Fidel, Vélez, Pozo y Julián posan el pasado verano con las diferentes equipaciones · udalmeriasad.com

A veces no todo lo consigue el dinero. No basta tener un presupuesto alto para ser una entidad innovadora, con ideas frescas y una línea de actuación que motive al aficionado y no mostrar pasotismo. De hecho, clubs no profesionales trabajan mejor que otros que sí lo son. El pasado 13 de junio (cuando escribo estas líneas ya son las 18 horas del 17 de julio) un aficionado creó un diseño espectacular de una camiseta con la cruz de San Jorge y la Alcazaba, respondiéndole la cuenta de la UDA que para esta temporada era tarde, pero que la tendrían en cuenta (lo dudo, ya que el Almería no se sale del catálogo de Nike). Además, ante la petición de una seguidora para ver la nueva zamarra, el club de la Vega de Acá respondió que "queda poco". Eso el pasado 13 de junio.

Lo ideal hubiese sido tenerlas listas para el primer día de renovaciones de abonos. Son miles las personas que se pasan por el club para adquirir el carné y, por lógica, algunos comprarían. Sin embargo, parece que ha sido difícil prever eso. Eso es otra. Sólo se puede adquirir la elástica en un establecimiento. Nada de internet, ya que el apartado 'tienda' en la web del club no lleva a ningún lado. Hace más de un año empleados de la entidad me comentaron que la estaban arreglando. Paciencia, algún día llegará. Una buena mercadotecnia da bastante seriedad, algo que habría que poner impreso en los despachos de la Vega de Acá.

¿Y cómo serán las nuevas equipaciones? Ojalá, como hacen la mayoría de los equipos, cambien respecto a la del pasado curso por eso de obtener más ingresos. Pero parece que mantendrán la rojiblanca y la azul, sustituyendo la amarilla por una blanca. Como en este club no es nada seguro, incluso hasta después de oficilizarse -véase Zubeldía-, ojalá sorprendan y sean nuevas. Aunque ya van tarde.

martes, 11 de julio de 2017

Carril de peatones

Tres corredores realizan su actividad por un carril bici de Jerez de la Frontera · lavozdelsur.com

Verano es tiempo de bicicletas. Pocos espectáculos deportivos llegan a la altura del Tour (grandiosa la etapa de anteayer con siete puertos puntuables, tres de ellos, de especial categoría) o de La Vuelta, lo que provoca un mayor interés por dos ruedas. En el Twitter de la Guardia Civil se puede leer '¿disfrutas con tu bici? Ok, pero no olvides que las señales son para ti. Respeta al peatón. La calle no es el Tour, ni tú eres Froome'. El ingenioso mensaje da para el debate. Quitando los mensajes de aquellos que utilizan internet como escape de su frustración diaria, algunos eran bastante interesantes. Es cierto que ciertos ciclistas no respetan las señales de circulación. Pero esa afirmación debe ser complementaria a que algunos vehículos o peatones no tienen educación vial respecto a las bicicletas.

Ya no es sólo el famoso metro y medio al adelantar, sino que basta con darse una vuelta por un carril bici, sobre todo por el Parque Nicolás Salmerón. Es raro el momento en el que uno no se encuentra con un peatón, con un camino en el que andar o correr a apenas unos metros. Y no se te ocurra decir nada. Siguiendo el recorrido, en el Paseo Marítimo más de lo mismo, cuando el espacio es amplísimo. Quizás dé morbo ir por los metros reservados al ciclista. Bueno, el carril bici del Paseo Marítimo hasta el Maestro Padilla o el de Avenida Federico García Lorca tiene poco de carril bici. Pintaron el suelo que había previamente y que las dos ruedas vayan botando sin amortiguar bien. Pero el tema no es ese. Es mucho más fácil. ¿Por qué tienen que invadir peatones el carril bici?

P.D.: el ciclista no tiene la obligación de ir por el carril bici, sino que también tiene el derecho de circular por la carretera, ya que algunos no van de paseo, sino entrenando a una mayor velocidad y con la necesidad del cemento. Esto no va para los de la LOGSE, sino para los maleducados.

martes, 4 de julio de 2017

Tabaco y deporte

Un aficionado, rodeado de menores, fuma en San Mamés · elcorreo.com

Hay situaciones que históricamente están aceptadas y nadie las pone en tela de juicio. Hace una década fumar en espacios cerrados era lo normal, hasta que llegó la Ley antitabaco en 2011. Felicidad para los no fumadores (o fumadores pasivos), que desde entonces podemos salir de los bares y discotecas sin ese hedor. Sin embargo, esa ley estaba destinada a los espacios cerrados. El País Vasco sí prohibió fumar en los campos deportivos. La Ley de Adiciones y Drogodependencias fue aprobada el pasado año, con multas desde los 600 euros para quien la incumpla. ¡Cuán de feliz sería si se hiciese lo mismo en el sur de España! Es incómodo, desagradable y nada saludable estar dos horas sentado en tu localidad y tener que soportar como el de la fila de delante te echa el humo.

La mencionada ley vasca buscaba proteger sobre todo a los menores. Normal, ¿por qué tiene que tragar un menor de cuatro años todas esas partículas nocivas? Y aquí es donde entran las instalaciones de fútbol base, donde es raro que no haya un cigarro encendido, con decenas de pequeños pululando por el lugar, algunos sentados en el banquillo y soportando el humo. Dando gracias a que sea humo de un cigarro porque el que suscribe ha visto cómo en un campo de la capital había perfectamente entre cinco y diez porros encendidos un sábado a las nueve de la mañana.

Partiendo de la base de que el tabaco -ya sea de puro o de cigarro- es malo para la salud y el deporte tiene numerosos beneficios para ésta, es algo contraproducente que esté permitido fumar en espacios deportivos. Quizás que algún fumador y lector de estas líneas alega a su libertad. La libertad de uno acaba donde comienza la de otra. Y si alguien quiere emborracharse o drogarse, que lo haga. Pero que no perjudique al resto.

P.D.: mi máximo ánimo a aquellos que luchan por desengancharse de esa droga.

martes, 27 de junio de 2017

Notas, dejadez y ruedas de prensa

¿Twitter, nueva forma de comunicar? · otroangulo.info
Artículo Diario de Almería 27-VI-17

Cada incorporación supone una rueda de prensa para presentar al jugador ante los medios y, por consiguiente, ante la afición. Se hace siempre, a pesar de que sea la tercera etapa del futbolista en la entidad, como se puede comprobar en la unionista, puesto que raro es el mercado que no regresa algún ex (la calidad de vida de Almería la tienen pocas ciudades). Sin embargo, es inhabitual que se realice una rueda de prensa para despedir a un efectivo. Ponerse ante los micrófonos está a la orden del día; no en vano, un jugador habla a diario (otrora incluso lo hacían dos o tres en las dependencias interiores del Mediterráneo; por cierto, pasar de esa zona a sala de prensa fue una gran mejora). Expuesto esto, ¿por qué no se convoca a los periodistas y a los que se dedican a hacer de periodistas cuando un jugador se marcha del club?

A las 13:56 horas de ayer aún la UDA no había despedido a nadie en su página web, a pesar de que Las Palmas, el Alcorcón, el Wisla Cracovia y el Granada ya han oficializado las llegadas de Ximo, Casto, Cuesta y Puertas, respectivamente. El encargado de llevar la cuenta de Twitter de la UDA escribió que "todo movimiento cerrado se comunicará cuando sea oficial". "La salida de Julián es oficial, la de Casto también y no hay nada comunicado por vosotros", fue la respuesta de un usuario. "En estos casos nos despedimos tras sus declaraciones. Mismo caso que con Ximo y Puertas [en un comentario en Twitter e Instagram...]", la del Almería.

Está muy bien interactuar a los aficionados (lo que debe hacer un CM), pero, ¿qué cuesta subir una nota a la web -aficionados consultan ésta, pero no las redes sociales-, igual que hace el otro club con la incorporación? Menos despedidas por redes sociales de los jugadores (numerosas faltas de ortografía muchas veces) y más ruedas de prensa, donde puedan responder a diferentes preguntas interesantes.

martes, 20 de junio de 2017

Todo por el fútbol

Alfonso García, durante una rueda de prensa en la sala de conferencias del Mediterráneo · marca.com

"¡Os lo merecéis todo por el fútbol!", espetó Alfonso García esa madrugada histórica del 20 de mayo de 2007 desde el autocar descapotable. Estaba eufórico. Ilusionado por el fútbol. El pasado 5 de abril, diez años después, habló para los medios en el césped del Mediterráneo: "Vamos a dejar unas cuantas semanas y cuando estemos salvamos daremos primicias". ¿Se refería a una posible venta del club? Esa de la que ha ido informado este diario desde entonces. Se refiriese a lo que se refiriese, el equipo ya está salvado y la entidad de la Vega de Acá no ha dado ninguna primicia. Aunque parece que las negociaciones con los inversores asiáticos se han enfriado en los últimos días, se atisban dos escenarios. Una, con la posible venta del club. Otra, con la familia García al frente del barco otro curso más.

El que suscribe no es partidario de esos grupos extranjeros que utilizan el fútbol como una herramienta para alcanzar otros objetivos. Se vio con el jeque del Málaga. Al principio, todo parecía pintado de rosa, con fichajes de renombre y sintiéndose un grande de Europa. Cuando al señor Al-Thani le pararon los pies y le frenaron sus proyectos extradeportivos en la zona de Marbella, la situación deportiva viró. Alfonso García es consciente de estos casos, que, incluso, pueden llegar a llevar a la desaparición del club y no quiere vendérselo a cualquiera. Porque ofertas ha tenido en todos estos años.

Sin embargo, quizás peor que este tipo de inversores es la desgana de la UDA en el último lustro, excepción del ejercicio con Javi Gracia. Esa ilusión del "todo por el fútbol" ya no está. Prueba, echarse a un lado para el nuevo cargo que le dio a su vástago. ¿Se va a tropezar por enésima vez con la misma piedra o no se va a profesionalizar el club, limpia del vestuario incluida? El fútbol tiene que ser lo más importante. Y sin ilusión, eso es imposible.

martes, 13 de junio de 2017

Crecimiento y arcadas

Algunos aficionados no dudaron en saltar al verde tras la conclusión del encuentro ante el Reus · Twitter
Artículo Diario de Almería 13-VI-17

Las primeras ganas de vomitar son al pensar en la UDA de los últimos años: planificación deportiva malísima, caer en la misma piedra por tercer curso consecutivo, sensación de dejadez que desprende el club, jugadores que salen de fiesta el día previo a un entrenamiento o partido, otros que se encaran con aficionados... Menos mal que aterrizaron Lozano y Ramis -¡cuántas bocas ha callado con trabajo!- y que algunos profesionales (Joaquín, Nano, Motta, Quique y otros más) tiraron del carro para salvar los muebles. Porque eso es lo único que se consiguió: salvar los muebles. De ahí que haya que aplaudir a esa afición, que ha crecido una barbaridad en la última década. Otrora hubiese habido una invasión de escándalo, a pesar de por historia reciente tener que ser uno de los candidatos al ascenso. Sin embargo, fue señalar el final del choque y comenzar la pitada. Y no por parte de unos cuantos. Al menos la zona donde estaban mis oídos mostró su descontento con el "¡fuera, fuera!" y silbidos y más silbidos. Una actitud ejemplar: dejar que se acabase el encuentro y ahí expresar lo que se sentía.

Pero después me dieron arcadas al ver cómo algunos saltaron al verde. ¿A qué?, ¿a celebrar una permanencia en Segunda?, ¿esa es la ambición de esos individuos? Individuos que no representan a la afición del Almería, puesto que ya se sabe de dónde salieron (aunque también había muchos de peñas). Y dan ganas de ir al baño al leer que esos son "los que luego van con la camiseta del Madrid o Barcelona por la calle", pensamiento de esos cool que sólo creen que se puede vestir una elástica. No me gustaría acabar el artículo así, sino volviendo a aplaudir a ese grueso de la hinchada que de verdad ha crecido y a la que ya difícilmente engañan.

P.D.: Ya ha llegado el final de temporada. Espero que Alfonso cumpla con lo que dijo y empiece ya ese proyecto tan ambicioso del que habló.

martes, 6 de junio de 2017

Fiesta con entrada libre

Isco, que dio un recital en Cardiff, se marcha de Alves y Barzagli · talksport.com

"Seis Copas de Europa con Francisco, tres con José María y tres con Mariano", escribía uno anteayer en Twitter. Hay necios y luego está una clase de personajes a los que el fútbol les importa un pimiento. Se ponen unas gafas para vivir su realidad paralela y quieren ser partícipes del juego de los políticos, del "y tú más". "El gol de Mijatovic en Ámsterdam fue en fuera de juego", dice uno. "Para robo el de Stamford Bridge", responde el colega. Y así constantemente, centrando la atención en el colegiado en vez de disfrutar del juego. Porque hay mucho que paladear se simpatice con el equipo que sea. Al que de verdad le guste el fútbol disfrutará con este Madrid como el aficionado blanco maravilló con ese Barcelona de Guardiola. El que niegue eso, o vive en otro mundo, o de verdad no le gusta este deporte.

Los guarismos son demoledores, con tres Copas de Europa de las últimas cuatro, dos consecutivas, proeza que no se conseguía desde hacía 27 años, cuando el Milan de Sacchi derrotó al Benfica tras hacer lo propio en 1989 con el Steaua. Esas dos seguidas que se habían resistido en el formato Champions hasta el sábado. Más números. 65 encuentros consecutivos viendo portería rival son una barbaridad de partidos. Para barbaridad la de Ronaldo, con cinco goles al Bayern en cuartos, tres al Atlético en semifinales y dos a la Juventus en Cardiff.

Pero no sólo de datos vive el fútbol. Zidane ha logrado meter al Madrid en el olimpo por su naturalidad en la toma de decisiones y un trabajo que tiene como consecuencias un equipo con multitud de variables y una plantilla que da gusto, a diferencia de la típica en la que al final acaban jugando 13-14 jugadores. La magnífica segunda parte en Gales es para mostrarla en las escuelas de fútbol, para verla y disfrutar, independientemente de ser de un equipo o de otro. Verla y disfrutar como buen hincha de fútbol.

martes, 30 de mayo de 2017

Ramis, Lozano y hambre

Ramis y Lozano, en el Ciudad de Valencia · elalmeria.es

Habrá quien vea mal que se hable del futuro cuando aún no está resuelto el presente, pero los periodistas de momento no metemos goles. En el curso de entrenador nos explicaban el procedimiento que tenía el Sevilla para fichar, filtrando jugadores con una óptima organización, nada de chapuzas in extremis cual Manolo y Benito. El club hispalense es uno de los mejores del mundo en la relación calidad-precio de sus incorporaciones. Igual de cierto es que el unionista no tiene el potencial económico para tener a esa amplia red de ojeadores como la sensación que desprende la entidad de la Vega de Acá, dejando la mitad de los fichajes para las últimas semanas del mercado, cuando lo lógico es que ya estuviese apuntalado el nuevo plantel. No se conoce matemáticamente la categoría en la que jugará, pero tan barata es esa excusa como fácil el hacer dos hojas de ruta (tener que usar la segunda sería de ser muy necio por no saber jugar fuera del verde).

Anteayer, mientras iba a la playa, leía el artículo dominical de Paco Gregorio, quien apostaba por la continuidad de Ramis y Lozano. Ese debe ser el primer paso para no hacer el ridículo por cuarta temporada consecutiva. Ambos han aportado aire fresco a un club que desprende dejadez y que necesita una limpia para que la afición, cansada, vuelva a ilusionarse. No se trata de un ascenso o no, sino de dar la sensación de club profesional que milita en una categoría que pertenece a la Liga de Fútbol Profesional, y de jugadores con hambre de fútbol y que no se sientan los reyes del mambo. Para empezar a construir esto no hace falta que se selle la permanencia o no, sino que se trata de una tarea que se debería trabajar durante todo el año para llegar al mercado veraniego con bastante hecho y las ideas muy claras. Hay que dar un giro brusco al timón para evitar quemarse tras mucho tiempo jugando con el fuego.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Categoría

Gianluigi Buffon resopla en un partido con la Juventus · elbocon.pe

En verano de 2006 la Juventus descendió a la Serie B por el Calciopoli. Fabio Cannavaro, Lilian Thuram, Gianluca Zambrotta o Zlatan Ibrahimovic, entre otros, se bajaron del barco de la Vecchia Signora, a diferencia de Gianluigi Buffon. Uno de los mejores guardametas de la historia fue fiel a su escudo y no lo dejó solo en uno de los momentos más delicados de su larga vida. En los cumpleaños, en las buenas, todos quieren estar. Lo difícil es mantenerse al pie del cañón en uno de esos instantes en los que la vida te golpea y te manda contra las cuerdas del cuadrilátero.

Es en los descensos de categoría es cuando se ve la categoría, valga la redundancia, de las personas. Lo más fácil es marchar a algunos de esos equipos que han mostrado interés para que el futbolista continúe en la misma competición vistiendo otra zamarra. Cambio de escudo, de vestuario y a seguir jugando porque para algunos un día estoy aquí, otro allí y el otro allá. Los sentimientos, para Jack y Rose. Sin embargo, hay otros que sí caminan por la senda de Supergigi, conscientes de que el infierno es el lugar para demostrar compañerismo, esfuerzo, entrega, humildad, sacrificio y amistad. Y categoría.

Es en ese momento en el que el escudo que emula al cielo que llora cuando aparecen los superhéroes para apagar la lluvia, el fuego y todo lo que salga por delante, dando ejemplo al resto de la manada, que ya piensa en la estampida. En en ese momento en el que el escudo que emula al cielo que llora cuando más hay que mirar a las nubes en vez de agachar la cabeza. Es en ese momento cuando ese escudo te necesita. Es en ese momento cuando se ven a las personas con categoría, que se sobreponen a las categorías.

P.D.: me produce arcadas conocer que entrenadores de entidades aficionadas tocan a jugadores cuando los equipos actuales de éstos se están jugando la vida. Clase. Categoría.

domingo, 21 de mayo de 2017

Noche negra

Mensajes de ánimo que de poco sirvieron.
Posiblemente alguno lea estas líneas y se ría. Me da igual. Será prueba de su ignorancia, de la inexistencia de otro fútbol que no sale en la caja tonta. Ese fútbol, que, por desgracia, dicen los mayores, se está perdiendo. Sea como sea, este deporte es cruel. Muy cruel. Es capaz de enseñarte la puerta de salida tras cuatro meses en el calabozo. Y cuando vas a salir te tira un barreño de agua congelada que te empuja hasta el último metro del habitáculo. El fútbol es capaz de sorprendente con un triunfo en Linares (1-3, yendo en coches y con sólo once jugadores) y una victoria del Ronda en el Tito Pedro (0-1) para depender de ti mismo en la penúltima fecha y salir del descenso cuatro meses, 18 jornadas, después. Y cuando vas a salir, el propio fútbol, ese alumno travieso, te coloca el borrador de la pizarra en la bisagra de la puerta para que se te caiga encima y no puedas marcharte, aunque tu idea era estar fuera.

Te levantas y vas a una ceremonia con lo que más quieres. Y en la iglesia, aunque hay guerras, injusticias, hambre y un largo etcétera de penurias, rezas. Está feo pedir por un simple juego. Lo que ocurre es que no se trata de un simple juego. Comes y te vas más de dos horas antes del inicio a estar con los compañeros tomando café y preparar el vestuario. El guión es de una película para alguien que no está acostumbrado a jugar finales con trofeos de por medio. Penúltima jornada. Dos equipos en descenso y el que gane sale de él. Y no es hasta el descanso cuando te das cuenta que estás a menos de una hora de bajar. No había entrado en tus cálculos que una derrota significaba el descenso matemático. Sólo pensabas en que tú ibas a ser el vencedor. Y entonces te empiezas a poner más nervioso.

Te han clavado un cuchillo y ya juegas sin red. La siguiente cuchillada es para mandarte prácticamente al otro mundo. Y llega. A pesar de que es el segundo disparo a portería del rival. Cuando ya casi has perdido la esperanza, va el tercer tiro y la tercera bala, definitiva. Minutos después entras al vestuario, compañeros cabizbajos y no sabes cómo actuar. Ves a Manu, el mejor portero de Almería, llorando desconsolado e impotente y se te rompe el alma. Porque hay algunos que sí sienten a su escudo. Llega un mensaje a la cuenta de Twitter del equipo, procedente de Barcelona. "Ánimo al club de mis amores, estoy convencida de que los jugadores han dado todo. ¡Volveremos a subir", escribe Vanesa. Un club pequeño, pero que deja huella; de ahí que muchos ex estuviesen apoyando hoy. Porque todos forman parte de la familia de ese escudo.

Un escudo, el del Oriente, que esta noche tendrá pesadillas. Esta noche llorará por los tres puñales recibidos. Esta noche pensará si la magia existiese y el domingo 21 de mayo de 2017 pudiese volver a comenzar. Esta noche sufrirá. Pero que nadie dude que ese escudo mañana se levantará como todos los lunes sale al sol. Y lo hará de verdad. Porque en las malas es cuando se demuestra quién es grande.

martes, 16 de mayo de 2017

El trabajo y la alegría de los ayudantes

Hugo, con lo que más le gusta · dibujos.net

Si son habituales a esta columna, ya sabrán que el que suscribe entrena a un equipo prebenjamín y a otro bebé del CD Oriente. El ya casi famoso Diego Clemente es el delegado de los 'mayores'. Luego hay una serie de ayudantes, cuya labor es tan importante como la de los propios jugadores. La orden es que se pongan ellos junto al equipo para la foto previa al encuentro y no por casualidad, sino que son unos más del grupo. Son Álvaro, Álex, Hugo, Laura y Rocío. No tienen ficha y la etiqueta sería la de 'ayudantes', sin embargo, más bien son 'todoterrenos'. Álvaro y Álex son los hermanos mayores de dos prebenjamines, y, aunque el vestuario es un lugar sagrado, ellos tienen permitida la entrada, ya que sus consejos son importantes para los niños al haber pasado ellos hace unas temporadas por esas categorías. Incluso, cuando el árbitro de turno hace la vista gorda, se sientan en el banquillo y fomentan la piña.

Los hermanos de Hugo, Laura y Rocío no están aún en Primaria, por lo que su ayuda resulta fundamental para que este plumilla no se ve cual torero en la Maestranza. En el vestuario echan una mano cambiando a los jóvenes futbolistas. Su labor fundamental llega al salir al césped, puesto que son los encargados de que los balones, el botiquín y demás aperos no se extravíen. En el propio verde se les multiplica el trabajo, debido a que aparte de ser los encargados del material, también realizan los ejercicios de calentamiento a pesar de que ellos no pueden jugar en esa categoría al tener ya nueve años. Y, cuando el colegiado, da el pitido inicial, no me dejan solo, sino que están ahí apoyando. Dentro de unos años no me acordaré de los resultados, pero sí de todos estos ángeles que aportan mucho, alegría entre ello. Al fin y al cabo, la unión hace la fuerza.

domingo, 14 de mayo de 2017

José Ángel y Nacho, dos personas

José Ángel realiza un pase con la elástica del Bodo noruego · Twitter

Esta semana han leído en estas páginas el reportaje al ex unionista José Ángel y a su hermano Nacho, árbitro que pita en las categorías bases de Almería. Fue un orgullo realizarlo por las facilidades que dieron ambos. Con Nacho fue más fácil hablar y mandar a nuestro fotógrafo a uno de sus partidos. Sin embargo, con el futbolista la historia pintaba diferente porque no era cuestión de realizar una llamada a Noruega ni poner una previsión de fotografía a Bodo. Así que optamos por hacerlo por whatsapp. Las referencias de José Ángel eran buenas. Un tipo educado y que ve más allá del terreno de juego, interesado en los estudios relacionados con el deporte. Sin embargo, me sorprendió cómo respondió a la entrevista.

Optamos por hacerla vía whatsapp y las expectativas eran respuestas cortas y con faltas de ortografía, algo común con el móvil. Sin embargo, el centrocampista sevillano se alargó con las respuestas a la vez que respetaba el castellano. Al que suscribe le vino de lujo, pero a él le supuso pasar de los diez minutos de rigor a casi media hora, algo que es de agradecer, sobre todo en la actualidad, cuando parece que son intocables algunos futbolistas.

Jefes de prensa que dan la bronca por no avisarles cuando contactas con un deportista (y si le avisas, la respuesta es negativa en el 99% de los casos) o jugadores que se creen dioses y pasan de hablar delante de un micro (y si lo hacen, es para abrir el libro de los tópicos y lanzar uno detrás de otro). Entre tanto oscurantismo es encomiable gente como José Ángel, a quien no le importa perder media hora de su día para que un periodista pueda hacer un reportaje a casi 5.000 kilómetros de donde se encuentra. Futbolistas que persiguen un sueño, pero que no olvidan su humildad ni que son personas. Esa palabra que tanto se olvida...