martes, 14 de noviembre de 2017

Mercenarios

Once de la UD Almería en el Carlos Belmonte el pasado sábado · udalmeriasad.com

Ojo, no se malinterpreten las siguientes letras porque lo último que pretende el que suscribe es apuntar a los seguidores unionistas, esos que se desplazan a todos los campos de España, esos que van cada dos domingos al Mediterráneo a pesar de saber que seguramente vayan a vivir otra vez una tragicomedia propia al más puro estilo Calderón de la Barca, esos que dejan de hacer planes un sábado para poder ver al Almería por la televisión y reflexionan posteriormente qué han hecho en la vida para merecer eso. Sin embargo, hay algo que se extiende a todos los campos cuando las situaciones no son las deseadas y que es difícil de entender. "Jugadores mercenarios", se escucha, sin ir más lejos, en los instantes finales del último encuentro en el Mediterráneo. La primera definición de la Real Academia Española define el término 'mercenario' como 'dicho de un soldado o de una tropa: que por estipendio sirve en la guerra a un poder extranjero' y la segunda, 'que percibe un salario por su trabajo o una paga por sus servicios'.

Según la propia Real Academia Española, la primera definición está destinada a los soldados y la segunda, a las personas en general. Es decir, los jugadores se incluirían en la segunda acepción, que no es peyorativa. Los futbolistas, como el resto de los mortales (exceptuando casos de periodistas), perciben un salario por su trabajo, por lo que lo de "jugadores mercenarios" no tiene sentido. El cántico se entona en forma de insulto para opinar que esos jugadores no sienten la camiseta, pero, ¿quién la siente de verdad? En la UD Almería, Joaquín Fernández y pare usted de contar. Y se entiende. No se pide que el futbolista sienta el escudo, sino que lo respete. Y esto se hace con compromiso, profesionalidad, trabajo... y no teniendo un mal estilo de vida o arrastrándose por el campo.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Alegría, fantasía y osadía

El individuo, dentro de un colectivo que rema hacia el mismo rumbo · Paco Olmo
Artículo anuario X aniversario Diario de Almería (9-XI-17)

Hace ya 22 años que Eduardo Galeano escribía lo siguiente en El fútbol a sol y sombra: "La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí (...). La tecnocracia del deporte profesional ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía". El escritor uruguayo hablaba hace ya dos décadas de ese balompié negocio, alejado del placer por jugar. Lo más parecido a ese amor por la redonda es el fútbol base. Eso sí, hay que denunciar lo negativo. Hay quienes ven solamente lo malo para alejar a sus pequeños de este deporte, perdiéndose las múltiples ventajas que ofrece a quien lo practica.

Existen ciertos presidentes y directivos de clubs modestos que lo único que pretenden es lucrarse viendo a niños como elementos que le van a generar rédito económico. Existen ciertos coordinadores que a los padres les dan el discurso de la formación por delante del resultado del partido mientras exigen ganar a los monitores porque consideran que así la entidad obtiene así cierto prestigio. Existen ciertos entrenadores cuyo objetivo prioritario es quedar lo más alto posible en la tabla aunque para ello tengan que dejar jugadores casi sin jugar. Existen ciertos miembros de las federaciones que ven a los niños como máquinas de dar dinero. Y, lo peor, existen ciertos familiares que se creen que ellos son los protagonistas; frustrados por no haber llegado a ser profesionales, quieren que su vástago consiga lo que ellos no pudieron, aunque se aleje de esa alegría, fantasía y osadía de Galeano. Probablemente estos padres no sepan que llega uno de un millón -y casi siempre el que menos presión tiene de su entorno- y que su hijo lo único que quiere es disfrutar del juego. La prensa también es fundamental para denunciar esto. Labor encomiable, por cierto, la de Diario de Almería, sacando todas las semanas este fútbol base.

Pero también existen presidentes, directivos, coordinadores, entrenadores (cada vez más formados) y miembros de las federaciones que se desviven por los jóvenes, muchísimos de ellos por amor al arte, sacrificando su tiempo libre para que los pequeños futbolistas disfruten con la pelota mientras mejoran en este deporte, enseñando valores humanos. Para mí es un orgullo y un privilegio entrenar a un grupo de niños que vienen a cada entrenamiento y partido con una ilusión enorme. Futbolistas puros, no contaminados por las malas hierbas anteriormente denunciadas. "Hazle caso al profe", "ah, eso es lo que explicaste el otro día", "gracias por atarme los cordones, árbi", son algunas de las frases que hacen irme a la cama plenamente lleno. Gracias, pequeños.

PD: dejo la última frase para los árbitros, aquellos cuya labor siempre es vejada, olvidándose que sin la misma el fútbol, no sería posible.

martes, 7 de noviembre de 2017

Manuel

Pancarta en el Camp Nou · lavanguardia.com

Manuel es del Plus Ultra y del Barcelona. Del primero porque su padre fue Manuel Murcia, defensa del equipo a partir del curso 66-67 y uno de los históricos de la entidad almeriense. Del Barcelona porque la familia se lo inculcó desde pequeño. En su cuarto tiene la bandera y bufanda culé, una botella de vino conmemorativa de las ligas del 91, 92, 93 y 94, un cuadro con el escudo y unos muñecos de Ronaldinho y compañía, entre otros artículos. Pero Manuel ve el encuentro ante el Sevilla y no se siente respetado por la noche reivindicativa que protagonizó su club. "El FC Barcelona ha exhibido un tifo con la bandera y la palabra 'justicia' en catalán e inglés ('justice')", se podía leer horas después en la web de la entidad, posicionada a favor de la libertad de ochos consejeros cesados del gobierno catalán. "El club azulgrana lamenta los encarcelamientos dictados por la Audiencia Nacional", rezaba el comunicado de la pasada semana, palabras que contrastan con uno de septiembre, en el que se postulaba a favor del "compromiso histórico con la defensa del país, la democracia...". O sea, pide justicia para ocho individuos que han intentado romper la defensa del país.

Manuel también se siente indignado cuando ve cada curso tifos y mosaicos apoyando la independencia (no es una junta directiva, las reivindicaciones se llevan prolongando muchos años), los cuales necesitan de la colaboración del club, ya que no es una simple cartulina. Y si no la guerra Barcelona-UEFA con las esteladas, repartidas éstas incluso a aficionados de otros continentes, que desconocen el significado de la banderita. Manuel es sólo uno de los 340 millones de aficionados culés de todo el mundo. De esta cifra, ¿cuántos quieren la independencia o la libertad para esos ocho sujetos? Lo que consigue el Barcelona es que aficionados como Manuel se bajen del barco, conscientes de que no quieren formar parte de un club que no respeta la pluralidad ni mira por sus aficionados.

martes, 31 de octubre de 2017

Ramis, vete ya

Ramis y Lozano, en la sala de prensa del Mediterráneo · udalmeriasad.com

"En esto del fútbol un día eres Dios y otro, el diablo", escuché en la peluquería ayer. Se referían a Zidane tras perder en Gerona. Si se cuestiona el actual entrenador campeón de Europa por una mala racha, no va a ser menos para el técnico del Almería, con dos empates y un pírrico tanto a favor en los últimos seis encuentros. Tras poner normalidad el excelso Fran Fernández después de claudicar ante el UCAM, llegó Ramis. Los recelos aparecieron en un primer momento, por eso de anunciar a un técnico contrastado y contratar a un novel en los banquillos de Segunda. El trabajo pone a cada uno en su lugar y el técnico catalán salvó a un Almería con muy mala pinta, siendo el quinto mejor equipo desde la jornada 30 hasta la 42, tiempo en el que estuvo. Parte del éxito también fue de Lozano, encargado de traer a Ramis y con quien formó un gran tándem. El que marcase aquel mítico gol de la salvación en el Colombino hizo un gran trabajo como director deportivo poniendo pegamento en un difícil vestuario.

En verano se coloca a Corona de director deportivo y a Lozano en un segundo (tercer o cuarto) plano. Tándem roto. Ramis pide un interior derecho, petición que no se resolvió satisfactoriamente, incorporando antes a un Nauzet que llevaba un año alejado del fútbol profesional. Se marcha Quique (32 goles en dos cursos, pero no valía...) y se ficha a Caballero y Juan Muñoz, que acumulan un tanto entre los dos en 12 jornadas ligueras. Esto es, se forma una plantilla que no mejora a la del pasado ejercicio y a las primeras de cambio parte de la afición apunta a Ramis, mientras Alfonso dirige su atención al colectivo arbitral. Se pueden discutir algunas decisiones, como la de Motta, pero pensar que ese es el problema de la mala racha o que con el italiano la delantera se va a afinar... ¿Apuntamos a Ramis o al palco? Porque la UDA lleva desde 2013 deambulando y Ramis no estaba en ese tiempo...

martes, 24 de octubre de 2017

Los padres modélicos

Ángel habla con su madre antes de un encuentro del CD Oriente bebé · Pedro J. García

Si son habituales a esta columna, sabrán del interés del que suscribe por el fútbol base, no por formar parte de él, sino por considerar que desde pequeño crece el árbol; no tanto por formar a futbolistas que lleguen a la élite, sino que se diviertan practicando deporte a la vez que aprenden valores. Y en todo esto tienen un papel fundamental los padres. Si son habituales a esta columna, habrán leído algún que otro artículo sobre esos padres que se creen los protagonistas en partidos de fútbol canterano. Además de faltar el respeto al árbitro y a los entrenadores, dan órdenes a sus hijos, incluso les riñen (¡y los hay a montones!) porque quieren que los chicos jueguen en un futuro en la LFP, disminuyendo así el sueño frustrado que tienen ellos.

Sin embargo, no recuerdo haber escrito de otros padres, que también existen y en bastante cantidad. También se merecen su momento de gloria, más que nadie. Son los padres modélicos. Tienen que sacrificar dos o tres tardes en semana para hacer de taxistas y llevar a su vástago al campo. Allí mantienen una actitud envidiable y educada, sin entrometerse en las decisiones del entrenador, aunque preocupados cuando el pequeño tiene algún problema personal y hay que comunicárselo al técnico para trabajar de una manera conjunta y solventar las dificultades. Hay que aplaudir cuando llega el invierno y las condiciones climáticas invitan a quedarse en casa, sacrificándose por el corazón que más quieren. En el verano la playa llama, pero ellos se han comprometido con un colectivo. Los fines de semana, días que seguramente no trabajen, más de lo mismo. E imagínense el que multiplique estos entrenamientos y partidos por dos, ya que tienen dos pequeños disfrutando con la redonda. Ellos también existen. Son los padres modélicos, muchas veces olvidados por los que generan más ruido.

martes, 17 de octubre de 2017

Conspiración contra el Almería

Alfonso García, en la sala de prensa del Mediterráneo · udalmeriasad.com

"La sensación que me da es que no fue [el penalti a Ángel García] y luego me lo constatan. No estamos teniendo suerte y nos está tocando remar contracorriente, con muchas dificultades. Entiendo que es una racha que se acabará y alguna vez nos tocará a nosotros también". "El objetivo nuestro será ganar algún partido con estos arbitrajes, creo que hemos hecho méritos para ganar. Nos pitan faltas y tarjetas con una facilidad increíble. A Pozo le hacen 15 faltas y lo echan a él a la calle. No es penalti y el árbitro está justo delante y lo ha señalado. No lo entiendo. La elección del arbitraje debería ser por sorteo y no que elijan los que mandan, es una barbaridad. Yo creo que al final los que deciden son los clubes grandes y nosotros no tenemos peso, ya vemos que aquí nos envían los anticaseros y fuera los caseros". Las primeras declaraciones son de Ramis y las segundas, de Alfonso García. El técnico muestra su malestar con más elegancia y el presidente expone lo que siente como si estuviese en la barra del bar con los amigos. Es interesante lo que dice de la elección del arbitraje, pero afirmar que en casa les envían a los "valientes" y fuera a los "cagaos" tapa la idea de la elección a dedo del arbitraje, idea que pasa a un segundo plano por el lloro.

Está bien que mostrase su disconformidad con la elección de los colegiados, pero el problema no se soluciona delante de los micrófonos, sino en la sede de la Federación. Y si quiere mostrar su malestar, que lo haga de una manera más seria y no hablando de árbitros valientes y cagaos. ¿De verdad alguien cree que hay una conspiración contra el Almería?, ¿no hay otra cosa mejor que mandar a pitar en contra del conjunto unionista? Que cada uno considere lo que estime oportuno, pero si yo fuese presidente, estaría más preocupado, por ejemplo, en que mis tres delanteros sólo han hecho un gol en diez jornadas.

PD: a los que lloran de los árbitros, que cojan un pito aunque sea sólo en un entrenamiento, incluido Albert Santanera. Tío.

martes, 10 de octubre de 2017

El campo del Tíjola

Campo Municipal Los Pinos, en Tíjola · NGC

Apenas tiene nueve años y el campo municipal Los Pinos es una auténtica ruina. Probablemente el peor que hayan visto los ojos del que suscribe, que no han sido pocos. No me pregunten la razón, pero el terreno de juego se construyó sobre una escombrera en la que se echaban residuos, algo que no debieron permitir quienes lo hicieron posible. 450.000 euros costó construir este campo de broma, 225.000 destinados por la Junta de Andalucía. Los problemas, nueve años después, son más que evidentes, pareciendo estar en una piscina de olas de un parque acuático en lugar de en una instalación deportiva, con continuos cambios de nivel y hoyos. Realmente no ha hecho falta esperar nueve años para darse cuenta, ya que apenas veinte meses después de su construcción, el arquitecto municipal realizó un informe indicando el hundimiento del césped. Hace ya casi un año, debido a la climatología, hizo que el estado se agravase, realizándose un estudio geotécnico del terreno, siendo la solución 997.000 euros para arreglarlo, ¡el doble de lo que costó!

Sin embargo, el dinero debe dar igual en este caso. No se pueden pedir peras al olmo, esto eso, casi el millón de euros que cuesta arreglarlo según este estudio. Pero los vecinos del municipio sí están en su derecho de exigir soluciones, ya que no se trata de un asunto baladí, puesto que tres equipos de diferente edad están federados, entrenando y compitiendo en Los Pinos; por ende, jugadores de toda la provincia visitan este campo en el que cada árbitro tendría el deber moral de indicar en el acta que no está acondicionado para la práctica deportiva. No es ninguna tontería, no es que el balón no pueda rodar en condiciones, es que una mala pisada supone una lesión, y quién sabe si de gravedad. Por no hablar de la poca distancia entre las líneas que delimitan el terreno de juego y las bandas, y los aspersores sin tapar propensos a algún accidente. Los encargados de construir este campo, relativamente nuevo, se lucieron.

martes, 3 de octubre de 2017

Paciencia

Niños realizan un ejercicio de conducción · futbolbalear.es

Acabó el partido y el padre se acercó al entrenador. "Nos vamos. Mi hijo no vendrá más. No quiero que pierda más", espetó el progenitor mientras se marchaba. El equipo de su vástago había claudicado 1-10 en el que era uno de los primeros partidos de la vida del joven futbolista, de seis años. Al técnico le dio pena. Siempre es un fracaso cuando alguien abandona la práctica deportiva, pero poco se puede hacer si el padre decide no llevar más a su hijo. El acto da para muchas reflexiones. ¿Cuánta importancia se le da al marcador en categorías bases, especialmente en niños de seis años que están jugando sus primeros partidos?, ¿por qué es el familiar el que decide que el jugador abandone el deporte cuando es el pequeño el que realiza la actividad?, ¿cuánta parte de culpa tiene el entrenador en este hecho? Quizás la más importante sería si se da margen de mejora al futbolista, ya sea niño o adulto, aficionado o profesional. Por cierto, si ese crío suspende muchas asignaturas, ¿le quitan del colegio para que la nota no le baje la autoestima?

"Ahora todo el mundo tiene mucha prisa y poca paciencia", comentaba Raúl González en el número de junio de la prestigiosa revista Panenka. Todo es a corto plazo, nada de medio ni largo, nada de intentar tocar el balón, nada de enseñar a jugar al fútbol. Es mejor que el futbolista con mejor zancada y disparo chute cada vez que sea el poseedor del balón y golear al rival para mostrar orgulloso las estadísticas. Pero hay algunos padres e hijos que sí tienen paciencia, anteponiendo valores y lógica a lo fácil. Y a veces el éxito es para ellos.

Entendiendo el éxito, no como ganar un partido, sino como superarse a sí mismo, ser mejor jugador y persona de lo que se fue ayer, demostrando el aprendizaje de diversos aspectos del juego tras muchos meses de entrenamiento, caso de la ocupación racional de espacios, juego en equipo, mejora técnica o una lectura adecuada de las diversas situaciones del juego. Porque, al fin y al cabo, es sólo un juego. El que diga que no le gusta ganar miente, pero priorizar eso, incluso obligar a tu pequeño a que abandone a sus amigos, está a otro nivel.

martes, 26 de septiembre de 2017

Ciclistas maleducados

Un ciclista, delante de un semáforo en rojo · bicicletasciudadesviajes.blogspot.com
Artículo Diario de Almería 26-IX-17

En julio escribí un artículo titulado 'Carril de peatones', en el que expuse cómo era el día a día circulando por un carril bici en la capital de Almería, con personas andando por la vía destinada a los ciclistas. Hoy la crítica va para algunos de los últimos. Ojo, algunos. O bastantes. Pero no todos. Por un individuo o grupo de individuos que cometa una infracción, no se puede culpar a todo un colectivo. Sería de necios. Sobre todo cuando el que suscribe coge la bicicleta casi a diario. Sin embargo, de todo hay en la vida del señor y por culpa de las generalizaciones hay que aguantar algunas etiquetas injustas. 

Este grupo de ciclistas, por ejemplo, se salta semáforos en rojo, cuando los primeros perjudicados son ellos, añadiéndole el riesgo de poder atropellar a alguien o que sean atropellados por un vehículo de mayor envergadura que sí respete las normas. Este mismo grupo después se queja si un coche no respeta el metro y medio. Claro que hay que obedecer las obligaciones, pero todos, no sólo unos pocos. Este grupo de ciclistas también va por la carretera en fila de tres (para los que lo desconocen, de dos sí está permitido), incluso en pelotón, pero ese mismo grupo después se queja si el del vehículo de atrás recrimina esa forma de circular. Este grupo de ciclistas va a toda pastilla por la acera y después es el mismo que se queja porque los peatones andan o corren por el carril bici.

Lo que no puede se puede permitir es pedir que se cumplan los derechos al mismo tiempo que se desobedecen las obligaciones. Es de una incongruencia enorme. Lo que consiguen estos individuos es que al resto de ciclistas se les mire mal, etiquetando a todos como si fuesen unos cafres y perjudicando al bonito colectivo del que pertenecen. Señores ciclistas maleducados, si no lo quieren hacer por el resto de ciudadanos, ciclistas educados incluidos, cumplan las normas aunque sea por su salud.

martes, 19 de septiembre de 2017

Coja un silbato

Colegiado de fútbol base sujeta un balón · lavanguardia.com
Artículo Diario de Almería 19-IX-17

Tiene que ser el que más pendiente esté de la jugada. No tiene un descanso relativo porque el esférico está en la parte opuesta del campo, sino que sus dos ojos son casi insuficientes para todo lo que ocurre en el terreno de juego. Sin embargo, el colegiado recibe decenas de estímulos externos que no ayudan a ejercer su labor, algo que no se entiende en fútbol base, cuando lo que debe predominar -en teoría- es la formación de los futbolistas por encima de los resultados. Está el pequeño jugador, que fijándose en sus diferentes modelos de conducta, está más pendiente de decirle al árbitro lo que tiene que hacer en lugar de dedicarse a jugar. Está su técnico, se supone que formador, pero que da otra imagen, intentando influir en todas las decisiones que tome el trencilla. Y también el familiar en la grada, cuyo papel debería limitarse a animar a su joven deportista en un momento de ilusión para él, pero el mayor aprovecha ese tiempo para desahogarse. Hace la labor del entrenador que cada uno lleva dentro, dando indicaciones a su hijo o sobrino, aunque éstas sean contrarias a la del entrenador. Y también centra su atención en el árbitro, diciéndole qué hacer. Algunos también lanzan improperios porque se creen que, a diferencia de la calle, en un campo de fútbol vale todo.

Es cierto que hay algunos colegiados malos, pero no justifica que nadie se tenga que meter en su labor. Y también es cierto que hay otros chulos, que se creen superiores por ser el juez del partido, cuando lo idílico sería que fuese el menos protagonista de todos los que están en el terreno de juego. No puede ser que se dirija con prepotencia al hablar, por mucho que le digan. Sanción y punto, pero nunca chulería. Y otros que quieren que prevalezca la ley por encima del sentido común. Apuntado esto, a todos aquellos que están gran parte del encuentro intentando influir en la decisión del colegiado les invito a que cojan un silbato. Porque desde fuera es muy fácil hablar.

martes, 12 de septiembre de 2017

El legado de Contador

Contador celebra su victoria en el Angliru · lavanguardia.com
Artículo Diario de Almería 12-IX-17

Son multitud los deportistas que no supieron retirarse a tiempo o, por otros motivos, su adiós no estuvo a la altura de su rendimiento a lo largo de su carrera. Y, aunque sea doloroso, gran parte del recuerdo será el de los últimos días. De ahí que Contador se haya retirado por la puerta grande, siendo una leyenda hasta su última pedalada y dejando su mejor legado en su último día (sin contar el paseo por Madrid). Al menos para el que suscribe, lo mejor no son las tres Vueltas, los dos Tour y los dos Giros, sino su exhibición en el Angliru. Ya avisó horas previas de que quería liarla. Y lo hizo delante de todos los gallos, a excepción de Dumoulin y Quintana. El escenario era propicio para que la última bala del Pistolero fuese de las más sonadas. Final en uno de los puertos más duros de la Península Ibérica, con dos de primera categoría previamente. Quizás peor que eso era que tenía rodando a su lado a Chris Froome y su equipazo. Para darle más morbo al asunto, desde 1996 no acababa una Vuelta a España sin un triunfo de etapa de un español.

Y entonces, bajando El Cordal se lanzó Contador. Ya quedaba poco para poner fin a su carrera deportiva. Le dio igual saber que apenas tenía a Pantano, mientras que Froome contaba con un ejército de soldados dispuestos a aguarle el día. Incluso hubo un toque romántico, cuando Enric Mas echó una mano a Alberto, puesto que el artense había formado parte años antes de la Fundación Contador. Dio tiempo para la épica, cuando a falta de 600 metros Froome y Poels tiraron como si les fuese la vida en ello. Pero ahí estaba el corazón de Alberto, con su sonrisa, para dejar su legado a todos, no sólo a los amantes del deporte. El legado de hacerlo ahora como si no hubiese un ayer ni un mañana, el legado de luchar a pesar de las dificultades (Froome y compañía), el legado de hacer feliz a la gente, el legado de disfrutar uno mismo con su trabajo. El legado de un campeón.

martes, 5 de septiembre de 2017

La sonrisa de Alberto

Un niño colorea una pintada, 'Contador ataca', a dos kilómetros de la meta del pasado domingo

Minutos después de que Miguel Ángel López se coronase anteayer en el Alto Hoya de la Mora tras destrozar a Adam Yates y de que Contador pagase el duro esfuerzo que había hecho el en el durísimo puerto del Purche, bajó Alberto de la zona de meta al autocar de su equipo. Posiblemente fue el momento más agradable del día para él. No por la bajada, ya sin presión de la competición, sino por recoger los frutos del trabajo que tuvo que hacer desde que decidió comer de la bicicleta. Un Contador sonriente, disfrutando de ese momento en el que centenares de aficionados le aplaudían no por el esfuerzo que había hecho kilómetros antes, sino como reconocimiento a su gran carrera, unos días antes de su retirada. La sonrisa de Contador era la de aquella persona con pena, conocedora de que el fin de lo que más le gusta estaba cerca, pero también con la alegría de saberse el ídolo de la afición española al ciclismo en los últimos años.

Igual de emocionante que ese trayecto de la zona de meta al de autocares fue aquel niño de siete u ocho años, coloreando una pintada realizada previamente a dos kilómetros del final de la etapa de Sierra Nevada, la cual rezaba 'Contador ataca'. Más de media hora estuvo el crío desgastando la tiza, pero el tiempo mereció la pena porque precisamente esto es lo que se esfuma estos días, el tiempo de Contador. De ahí que tanto él como los aficionados expriman al máximo los pocos kilómetros que le quedan, seguro que con alguno de sus ataques que sólo hace él. Es de esperar que el próximo domingo en Madrid se le despida como se merece a una de las leyendas del deporte español y por qué no escribirlo, mundial. La sonrisa de Contador tras acabar la etapa de Sierra Nevada era al fin y al cabo la de aquella persona con la conciencia tranquila tras el trabajo bien hecho. Excepcionalmente hecho.

martes, 29 de agosto de 2017

Confianza

Primer once del Almería 17-18 en el Mediterráneo · udalmeriasad.com

Al que suscribe esto no le gusta el periodismo de bufanda. Sin embargo, a veces es difícil saber si uno va al campo como periodista, aficionado o intento de entrenador. Sea cualquiera de lo anterior, el pasado sábado había ganas, ánimo, deseo, confianza -pónganle el sustantivo que deseen- por asistir al Mediterráneo después de mucho tiempo. No por haber vencido en la primera jornada, sino por la ilusión que desprende el equipo. Si muchas veces en esta columna el tema -con el objetivo de mejorarlo- ha sido la desgana que desprende la entidad de la Vega de Acá, con acciones que parecen de todo menos de un club de la Liga de Fútbol Profesional, ahora es de justicia reconocer que este nuevo Almería ilusiona. Segunda División, valga el tópico, es una competición muy larga y puede pasar de todo, con equipos potentes (como demostró el propio Oviedo el pasado fin de semana), pero parece claro que la UDA no llegará esta temporada a la última jornada jugándose la permanencia.

No es un subidón desmesurado por haber conseguido cuatro puntos de seis posibles, sino confianza en lo trabajado en materia deportiva durante el estío en los despachos de la Vega de Acá. Las incorporaciones de jugadores como René o Rubén Alcaraz (más que sorprendente que un cedido sea uno de los capitanes) suben el nivel del equipo, que por fin tiene una sala de maquinas en condiciones después de bastantes años. Empero incluso mejor que eso ha sido la limpia que ya se antojaba necesaria en el vestuario, labor de Ramis -fantástica su continuidad-, Corona e Ibán Andrés. Probablemente llegarán ya no las derrotas (seguras), sino algunas tardes penosas. Pero serán esporádicas, no habituales como en los últimos años.

P.D.: se puede llegar a entender a aquellos que ponían en tela de juicio a Suso por sus supuestas salidas, pero la llamada de Lopetegui acalla a otros pocos que afirmaban que se trataba de un futbolista sin calidad.

martes, 22 de agosto de 2017

Castigos

La redonda en primer plano y al fondo, dos técnicos dan instrucciones a jóvenes futbolistas · sintetia.com

Cada maestrillo tiene su librillo, reza el amplio refranero español, y cada adulto tiene su manera de enseñar. De ahí que no sea nada fácil sacar conclusiones cuando existen dos modelos educativos diferentes. En el tema deportivo, por ejemplo, si un progenitor insulta al árbitro, al futbolista del equipo contrario de su vástago -ni lo denomino 'rival'- o al del mismo equipo, debe ser sancionado por el club. Si es reincidente y su conducta es extremadamente grave, perjudicando en demasía al resto de componentes de la entidad, ¿habría que expulsar también al jugador o amenazarlo con ello? Cuestión para el debate. Sin embargo, en otras ocasiones no veo apenas lugar para éste. Por ejemplo, siempre respetando a los monitores y entrenadores compañeros de todos los clubs, ¿cómo pueden existir aquellos que todavía sancionan a niños con castigo físico? Un ejemplo es aquel pequeño que no atiende o pega a un compañero (¡algunos incluso lo hacen con errores técnicos-tácticos!) y la respuesta del entrenador o monitor es que dé vueltas al campo; como consecuencia, que asocie correr con un castigo, ergo, cuando haya que hacer un esfuerzo físico en beneficio del juego, le parecerá un castigo.

Igual, incluso más todavía, de grave me parece aquel viejo castigo de no llevar al entrenamiento al niño por algún comportamiento erróneo en la casa o escuela. Entienden, y como consecuencia enseñan así a los hijos, la práctica deportiva como una afición más que como una actividad saludable que tienen que realizar habitualmente. Entonces, si ese niño hace algo que no debe, ¿ese día no come o no va al baño? Porque igual de importante es alimentarse que descansar que realizar deporte. Si el individuo tiene el castigo como característica de su modelo educativo, ¿no es más lógico sancionar sin videoconsola, televisión o móvil que sin llevarlo al entrenamiento?

miércoles, 16 de agosto de 2017

No trofeo, no party

Pozo, en el primer amistoso de pretemporada, ante el Levante · udalmeriasad.com

Más de dos meses han pasado ya desde que el esférico rodase en el verde del Mediterráneo por última vez, en ese agónico encuentro ante el Reus. Por fin esta semana comienza la Segunda División, aunque habrá que esperar diez días más para ver a los de Ramis en directo en el feudo de la Vega de Acá. El último número de la revista Panenka -todo amante del fútbol debería tenerla en su mesita de noche-versa sobre el fútbol de los 90. El fútbol ha sufrido una enorme evolución en todos sus sentidos en dos décadas. Los torneos de verano ya no eran lo que fueron antaño, las giras mundiales han hecho daño en este sentido. A pesar de eso, la mayoría de estos trofeos -por no decir todos- continúan disputándose, al igual que es sólo la nobleza la que cruza fronteras durante la pretemporada.

No hace falta remontarse hasta los 90 para disfrutar de un trofeo veraniego que despertase ilusión en Almería. Si los amistosos no tienen esa emoción que da la competición, hay que incentivarlos de alguna manera, esto es, con un rival que le produzca mariposas a la afición local. Recuerdo la edición de 2002 del Juan Rojas, con la UDA recién ascendida a Segunda División y midiéndose a ese Villarreal que se clasificó para la Copa de la Uefa unos meses después, para acabar a un solo gol de la final. En la 02-03, Reina, Belleti, Palermo, Guayre, Senna, Galca y un largo etcétera (Verza debutó en Primera División con ese equipazo ese curso).

Ahora ni hay trofeo Juan Rojas ni partido de presentación. No entro en la denominación del torneo. Simplemente en que habría que hacer de él una tradición cada verano, con un rival que llame la atención y un trofeo personalizado para la ocasión. Las entidades grandes no lo son simplemente por los resultados que consiguen en el césped, sino por la ilusión que desprenden, la profesionalización y los detalles.

martes, 8 de agosto de 2017

Enésima ilusión

El plantel rojiblanco realiza carrera durante un entrenamiento en anexo del Mediterráneo · udalmeriasad.com

De las últimas siete temporadas, en sólo dos el Almería ha alcanzado su objetivo. El dato admite poca interpretación. Un ascenso a Primera División y la posterior permanencia. El resto, ese descenso en 2011 con el cuadro rojiblanco arrastrándose (0-8 incluido ante el Barcelona), al igual que el de 2015 (con la salvación más barata de los últimos años hasta hace unos meses), dos campañas agónicas en Segunda jugándose las habichuelas en la última fecha, incluida esa 11-12 (no entró en promoción a pesar de contar con el fondo del descenso). Todo ello con la sensación de dejadez, desilusión y apatía que ha demostrado una entidad que tiene que pasar de su estado apocado a pensar en grande, aspecto que no es una nimiedad. A pesar de eso, la fiel hinchada nunca falla, incluso teniendo que soportar dardos de su propio club. Sin embargo, es comenzar el mes de agosto y renovarse la ilusión de no verse con el agua al cuello y, como soñar es gratis, pensar en que el sufrimiento del nuevo curso será por objetivos más ambiciosos.

En ocasiones la ilusión se reactiva sola, aunque este estío puede que haya dado argumentos para ello. Dando por buena la máxima de que las sensaciones de pretemporada no dejan de ser sensaciones, no es menos cierto que desde la Vega de Acá se desprende otro aroma. Primero con la renovación de Luis Miguel Ramis, quien realizo un trabajo fabuloso desde que llegase a mediados de marzo, anteponiendo ganas y conocimientos a su falta de experiencia en la categoría y ganándose la oportunidad de empezar un proyecto desde cero. Segundo, con la tardía limpia necesaria en un vestuario podrido, ya que es en la caseta donde se empiezan a ganar los encuentros. Y, tercero, con las incorporaciones (Ibán Andrés incluida), a falta de un par de guindas que suban el nivel del plantel. Habrá que comprobar si en unos meses esta ilusión se mantiene intacta.